por Avhin » Sab, 05 Dic 2009 11:49
Roy y Dagmar, justo detrás de Kevin, pudieron leer el dorsal del chaleco del FBI mientras este subía las escaleras al primer piso. La muchacha miró a Roy y este se puso detrás de ella para cubrirle las espaldas mientras seguían a Kevin. Al llegar cerca de la vidriera Dagmar se estremeció, algunas trozos de cristal estaban tirados sobre la piedra y fragmenos del mosaico que formaban seguían en su lugar, pero resultaba imposible saber cual era el dibujo que formaban. El viento frío soplaba al interior y a traves del vidrio podían ver la luna llena. Dagmar se acercó a Roy con un gemido lastimero.
- Odio las pelis de terror y esta parece una de ellas - murmuró. Roy la tranquilizó con un beso y continuaron el ascenso.
Al llegar arriba se les presentaba otro dilema, un pasillo hacia la izquierda y otro hacia la derecha. Kevin miró a ambos lados, los dos pasillos parecían exactamente iguales. Dagmar los miró también y se quedó pensando un momento, luego tiró de la camisa de Roy y señaló el de la derecha.
- Creo que es por ahí - dijo.
Por lo que decidieron ir el pasillo. Kevin fue en cabeza, seguida de Dagmar con Roy cerrando la marcha. No era un pasillo estrecho, estaba oscuro y las pocas puertas que vieron eran de madera, pero estaban rotas y podía verse el interior de las habitaciones, todas ellas vacías o con algún mueble tirado y roto. Al llegar al final encontraron un enorme cuadro rasgado que ocupaba toda la pared.
- A mi este castillo me recuerda más al de la Bella y la Bestia... - murmuró la chica pegándose un poco a Roy. - Mirad - señaló a la pared izquierda, hacia la única puerta que hasta ese momento no estaba abierta ni rota, sino cerrada. Justo debajo de la puerta se veía una rendija de luz.
Con gestos silenciosos, los dos agentes se colocaron a los lados y Roy dejó a Dagmar bien pegada a la pared. A una señal, el irlandés abrió la puerta y Kevin asomó la punta de la pistola en previsión a que hubiese alguien peligroso dentro, luego entró con Roy cubriendole de posibles disparos. La habitación era inmesa y Kevin se vio transportado a otra época, pues estaba limpia, llena de muebles recargados y cuadros en las paredes. Una enorme mesa de madera estaba puesta a un lado y la rodeaban más de una docena de sillas tapizadas en rojo. Al fondo una gran chimenea encendida caldeaba el ambiente y cerca de esta, una persona. Kevin hizo gestos a Roy para que entrase con él, Dagmar se pegó bien al agente y los dos apuntaron hacia la figura esperando alguna reacción.
Estaba agachada, hecha un ovillo, con las manos sobre la cabeza y la cara oculta entre las piernas. Vestía un traje de época tremendamente amplio, era una mujer de cabello oscuro y temblaba asustada. Kevin bajó la pistola, reconociendo aquellas manos pálidas y cuando dio un paso hacia ella, escuchó un estallido justo detras. Roy solo pudo ver el fogonazo de reojo, era un disparo y Dagmar recibió el impacto en la espalda, cayendo de bruces a su lado. Sin pensarlo, los dos agentes se volvieron y vaciaron los cargadores contra la figura oscura que había disparado. Roy siguió disparando incluso cuando se quedó sin balas y solo los sucesivos clics lo devolvieron a la realidad. Desesperado se acercó a su novia, tocó su herida, pero no encontró sangre y solo cuando ella se removió pudo tranquilizarse. La ayudó a incorporarse, parecía intacta.
- Eh, soy tan lista como vosotros, aunque no sea del FBI - sonrió mostrando el chaleco antibalas debajo de la chaqueta.
Entonces Kevin se acercó a la chica con un nombre rondándole la mente, pero incapaz de decirlo en voz alta. Cuando ella levantó la vista y sus miradas se encontraron, se lanzó a sus brazos.
- Gracias por venir - supiró Nancy aliviada.