[Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mar, 21 Mar 2017 2:49

Una petición de William. Korvosa, 3 Erastius del 4710, día de la estrella, log nº N31

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Start of #Korvosa buffer: Sat Mar 19 03:53:32 2016
<art2DM> 3 de Erastius del 4710
<art2DM> Era una mañana bastante tranquila en la mansión Blackthorne, Lukke llevaba ya un par de días fuera y Areelu e Illyria tenían cosas que hacer en Pequeña Eurythnia dejando la biblioteca entera para Naewen hasta que Onyxdiana entró tras llamar a la puerta.
<Onyxdiana> -Un hombre pregunta por usted, aprendiz Naewen.
<Onyxdiana> -¿Quiere que lo haga pasar a su salón privado? -sugirió la engendro al cabo de un momento de dejarla leer.
<Onyxdiana> -O puedo entretenerlo si quiere, es guapo -sonrió la engendro.
* Naewen sonríe
<Naewen> -No hace falta, le recibiré ahora
<Naewen> -¿Te ha dicho el nombre, Onyxdiana?
<Onyxdiana> -Ha dicho que le diga que es William.
<Naewen> -Oh William. Le recibiré ahora
<Naewen> -Gracias, Onyxdiana
<Onyxdiana> -De nada, aprendiz -respondió la engendro abatida.
* Naewen sonríe a la engendro. -¿Estás aburrida, pequeña?
<Onyxdiana> -Mucho. Todo el mundo está fuera u ocupado, es injusto que el señ... Lukke no me deje salir a la calle sola.
* Naewen sonríe comprensiva. -Es mejor que no lo hagas
<Onyxdiana> -Aburridos -se quejó saliendo de la sala.
<Naewen> -Aun no conoces lo suficiente de los humanos, y los korvosanos aun no entienden a gente como vosotros
<Onyxdiana> -¡Aburrido!
<Naewen> -Onyxdiana... en cuanto tenga una noche libre, te llevaré en un rato de juerga
<Naewen> Le guiña un ojo. -Le diremos a Lucien que es por propósitos educativos
<Onyxdiana> -Siiii... -dijo la engendro volviendo a la carrera para colgarse del cuello de Naewen y darle un beso.
<Onyxdiana> -Yupiii -dijo, yendo a buscar a William
* Naewen se ríe un poco y se dirige al salón privado
* William llega poco después bastante divertido y con manchas de carmín en la mejilla.
<Naewen> -William -saluda la elfa
<Naewen> -Veo que has conocido a Onyxdiana
<William> -Casa nueva. Y divertida -comentó el joven moviendo las cejas de forma chistosa.
<William> -Namaste, Naewen.
<William> -Oh si, todo un espíritu juvenil.
<Naewen> -Namaste, will. Sí, me he mudado aquí recientemente
<Naewen> -Aunque soy más bien una invitada
<Naewen> -Siéntate, por favor
<William> -Te dejan la biblioteca a ti solita y tienes salón privado -bromeó el joven sentándose cerca de ella sin mostrar incomodidad.
<Naewen> -Oh, sí, Onyxiana es todo un carácter
<William> -¿Cómo va?
<Naewen> -Sí -sonríe ella-, me han tratado muy bien. La verdad es que ha sido algo inesperado, después de tanto tiempo de soledad
<Naewen> -No me quejo, de momento bien -dijo Naewen, aunque había una pequeña melancolía en su mirada
<Naewen> -Tengo mucho que hacer, y eso me sienta bien
<William> -Me alegro de que te hayas animado a aventurarte.
<William> -Pues me temo que he venido a pedirte un favor que te va a dar mucho más trabajo -dijo el joven incómodo.
<Naewen> -¿Y a ti, que tal te va? Me alegro que decidieras visitarme, como te pedí
<Naewen> -¿Aventurarme? Por llamarlo de alguna manera...
<William> -Bueno, me costó un poco superar mi... falta de contexto.
* Naewen alarga la mano y coge la del joven
<William> -No, en el plano social.
<Naewen> -Sabes que si está en mi mano, lo haré gustosa. Tú me has hecho un favor impagable ayudándome a recordar
<William> -No tienes nada que pagarme.
<Naewen> -Oh, no sé si me atrevo o no en el plano social. A decir verdad este paso fue más por impulso que otra cosa. Me sentía sola -sonrió la elfa
<William> -El caso es que mi abuela quiere verte. No sé por qué, pero ha insistido que quiere verte.
<William> -Los impulsos están bien, es lo normal en ti.
<Naewen> -Oh curioso, pero me gustará conocerla. La familia es importante
<William> -Mi abuela es un poco especial...
<Naewen> -Sí, a veces funciono a base de impulsos, y a veces me paralizo tomando decisiones y meditando -suspira ella-, no tengo término medio
<William> -Bueno en realidad es mi tatarataratataraabuela.
<Naewen> -Eso suena a muchas generaciones. Es peculiar en un humano -dijo ella, sorprendida
<William> -A veces el equilibrio es cuestión de armonizar el yin con el yang
<Naewen> -¿Especial, por qué?
<William> -Bueno, no es humana... o no del todo, nunca he acabado de entenderlo
<William> -¿Has oído hablar de Anaander Mianai, la Tigresa Rubí?
<Naewen> -Me temo que no
<William> -Bueno, digamos que es todo un carácter y la cabeza de la rama vudrana de mi familia.
<Naewen> -Mi conocimiento de Vudra tiende más bien a lo superficial... he leído de filosofía, algo de historia, ese tipo de cosas. Pero el país en sí mismo...
* Naewen asiente. -¿Algo que deba saber de ella?
<William> -Naewen, si no quieres ir no es necesario. Mi abuela... bueno, está envejeciendo por fin y su cabeza no anda del todo bien asentada.
<William> -Fue una heroína legendaria, varias veces, es poderosa, sabia y autoritaria, y es medio rakshasa.
<Naewen> -Medio rakshasa -se sorprende ella
<Naewen> -Es una extraña familia la tuya
<Naewen> -¿Como se puede ser medio rakshasa? Tenía entendido que lo eras o no lo eras
<William> -Ya te he dicho que nunca he acabado de entenderlo -dijo William con una sonrisa.
<Naewen> -Will, si es importante para ti que vaya, lo haré -afirmó Naewen-. No puede ser tan malo, ¿no?
<William> -Es una gran mujer, Naewen, pero ya te digo que está un poco descentrada.
* Naewen sonrió levemente
<William> -Yo debo obedecerla, tú no.
<Naewen> -¿Y eso? ¿La edad?
<William> -Sí, comienza a comportarse como anciana en el ocaso de su vida.
* Naewen mira a William. -¿Y por qué quieres que vaya a verla?
<William> -Porque ella me ha ordenado que lo hiciese.
* Naewen le aprieta la mano. -Pero has dicho que necesitabas un favor -sonrió ella
<Naewen> -Y la verdad es que con eso me vale
<William> -Sí, pero ya te he dicho que si no quieres ir no es necesario.
<Naewen> -No hay más que hablar entonces. Iré
<Naewen> -Aunque estás muy misterioso -le dedica otra sonrisa-. ¿No sabes qué quiere tu abuela de mí?
<William> -¿Misterioso? No, pero, Naewen, es algo bastante raro que te hagan levantarte en mitad de la noche para que hagas que una amiga vaya de Korvosa a Vudra.
<Naewen> -Desde luego que sí
<William> -Me preocupa mi abuela, y no quiero alterarte más aun.
<Naewen> -¿Alterarme? ¿A mí? -se sorprende ella
<Naewen> -No soy de cristal -sonríe ella
<William> -No, pero lo que menos necesitas ahora es a mi abuela removiéndote la cabeza.
<Naewen> -Sobreviviré -dijo ella
<Naewen> -No estoy mal, en serio
* William suspiró.
<William> -Gracias.
<William> -¿Cuando quieres partir?
<Naewen> -William, no me las des
<Naewen> -Si me dejas recoger algunas cosas, hoy mismo. Tendré que avisar que voy a ausentarme
<William> -Por supuesto, siento que sea todo tan repentino.
<William> -Pero bueno, me ha dado permiso para usar el "medio de transporte familiar"
* Naewen por un momento parece considerar como ha vuelto a cambiar la orientación de su vida
<Naewen> -¿Ah sé? ¿De qué se trata? -se interesa ella
<Naewen> -Te iba a preguntar eso mismo
<William> -Es... bueno no tengo ni idea de magia. Un sendero mágico.
<Naewen> -Suena interesante
* Naewen se levanta. -bueno, voy a recoger unas cosas y si quieres vamos hoy mismo
<William> -No creo que lleve mucho. No sé qué le habrá entrado en la cabeza.
<Naewen> -Pero otro día tienes que venir para pasar unos días aquí -sonrió-, buscaremos tiempo para que conozcas Varisia
<Naewen> -Pronto lo averiguaremos
<William> -Estaría bien, si es que me hablas después de unas horas con mi abuela.
* Naewen deja a Aerel sobre el regazo del joven, y el dragoncito intenta morderle los dedos a modo de saludo
<Naewen> -Me estás asustando -se ríe ella-. ¿Tan terrible es?
<William> -Es todo un carácter. En esa región las mujeres suelen mandar sobre los grupos familiares, y ella lleva haciéndolo desde antes de que el más anciano del país tuviese memoria.
* William saluda a Aerel y le rasca el lomo con cuidado.
<Naewen> -Bueno, William, no voy a pensar mal de ti porque tu abuela haya salido autoritaria -sonríe ella
* Naewen sale de la habitación y regresa al cabo de diez minutos
<Naewen> -Ya está, he enviado un mensaje a... mi nuevo maestro. Y he dejado nota para Lucien y sus consortes, por si acaso se alargara la cosa
<William> -Vaya, muchas novedades. Debes de estar exultante.
<William> -¿Te apetece dar un paseo hasta la entrada?
<Naewen> -Más bien confusa
<Naewen> -Claro. Hacer ejercicio es sano
<William> -¿Confusa?
<Naewen> -Soy un amasijo de contradicciones, William. Mejor no intentes analizarme demasiado
<Naewen> -¿Dónde esta esa entrada?
<William> -Sólo intentaba conversar, me encanta tu voz -bromeó el joven.
<William> -Lo sabré cuando la vea -dijo el joven paseando en dirección a las puertas de la ciudad.
<Naewen> -Vaya, gracias -Aerilaya sonríe un poco-, aunque después de haberte metido en mi cabeza tanto como lo hiciste, ya sabes que soy complicada
* Naewen se coge del brazo de William, y se adapta a su paso. -¿Qué has estado haciendo este tiempo?
<William> -Sé que te complicas, pero no lo eres.
<William> -Sabes qué está bien y qué está mal, sabes qué quieres cuando lo ves, ya es mas que muchos.
<William> -Pues meditando, mucha meditación, necesitaba volver a centrarme.
<Naewen> -Mmm -Aerilaya parece un poco incómoda ante la ultima respuesta
<William> -No pasa nada. Deberías estar acostumbrada a atraer hombres -dijo el joven cogiéndola mas fuerte del brazo.
<William> -No hay nada por lo que incomodarse en ello.
<Naewen> -No me gusta perturbar la vida de la gente
<William> -Bueno, diría que te encanta -dijo el joven guiñándole un ojo.
<Naewen> -Me gustan los jueguecitos -contesta ella en tono pícaro-, pero no que el "trastorno" cambie la rutina de la gente
<William> -El trastorno y el cambio de rutina es bueno, Naewen. Tú no tienes la culpa de ser como eres, ni yo la tengo de que eso me guste.
<Naewen> -No me gusta nada de esta ciudad. Me pregunto en qué estarían pensando para crear esos edificios de mármol negro. Son tan tétricos
<William> -Aunque es raro "encariñarse" con alguien cuya cabeza visitas.
<William> -Supongo que intentaban impresionar.
* Naewen se queda mirando a un edificio especialmente tétrico, del estilo que los korvosanos llamaban neo-infernalista más acérrimo
<Naewen> -¿Es raro? -pregunta en respuesta al comentario anterior
<Naewen> -¿Y eso? siempre he creído que el entendimiento acerca a la gente
<William> -No, sólo hace que la entiendas. Pero el encaprichamiento suele nacer de la idealización. Es difícil idealizar a alguien de quien ves su verdadero carácter al desnudo.
<Naewen> -A veces nace de la idealización, pero a veces también de la proximidad. Lo he visto otras veces
<William> -La proximidad requiere tiempo y amoldarse a esa persona.
<Naewen> Pero asiente, entendiendo que a él no le hubiera pasado antes
<Naewen> -Mmm no sé, tengo entendido que es algo común en caso de terapia psicológica y otro tipo de tratos así de personales. Pero entiendo también lo que dices. Puede producir también el efecto contrario
* William finalmente señala dos árboles en un parque cerca de la puerta que crecen juntos.
<William> -La terapia de la que hablas requiere tiempo, establecer lazos y es algo meditado y cabal.
<William> -Lo que yo hablo es la pasión, el sentirte atrapado por alguien y su forma de ser, deslumbrado.
<Naewen> -Supongo que es diferente -aceptó ella
* Naewen examina los dos árboles, intentando ver qué había allí de especial
<Naewen> -En todo caso me halaga que pienses eso de mí -le dedica una sonrisa sincera
<William> -Eres especial, Naewen -dijo William con sencillez soltándole el brazo y cogiéndola de la mano-. Vale, ahora cierra los ojos hasta que notes calor.
<Naewen> -No, no lo soy. -Pero obedece, cerrando los ojos
<William> El joven simplemente sonríe a la elfa como falto de palabras.
* William tira de Naewen hacia adelante y al cabo de tres pasos ésta nota calor, como si el aire saliese directamente de un horno. También huele a ceniza y a ámbar quemado con gran fuerza.
* Naewen abre los ojos, intentando analizar y memorizar cada paso de aquel extraño transporte
<art2DM> Al abrir los ojos Naewen se ve en un sitio extraño. A sus pies había un sendero cavado en enormes montañas de ceniza blanca que se elevaban a su alrededor haciéndola sentir en un túnel. Y en lo alto el cielo naranja rojizo, como si estuviese plagado de nubes que de alguna manera estuviesen ardiendo.
<art2DM> Lo curioso es que estaba segura de no haber visto el más mínimo rastro de magia en los árboles.
<Naewen> -Mmm sabes que darme un misterio a investigar es el mejor regalo que me podías dar, ¿verdad?
<William> -¿Perdona?
<Naewen> -¿Donde estamos?
<William> -No tengo ni la menor idea.
<Naewen> -Este... proceso. El camino del que hablas, me ha intrigado
<Naewen> -¿No sabes?
<William> -No, no tengo ni idea de magia, y yo no construí esto.
<Naewen> -¿Cómo lo has reconocido?
<Naewen> -¿Quien lo construyó?
<William> -¿La entrada? No lo sé, cuando quiero usar esto busco hasta que lo veo.
<William> -La abuela puede usarlo a voluntad, según ella es porque mi sangre esta más mezclada.
<William> -Pues una antepasada de la abuela.
<Naewen> -¿Y cómo lo ves? Yo solo vi los árboles
<Naewen> -¿Para donde vamos ahora?
<William> -Es como un aura rojiza y calida.
<William> -No, está siempre en los mismos sitios, creo que depende de mí, de encontrar mi conexión con este sitio. Ya te digo que mi abuela lo consigue sin tener que moverse.
<Naewen> -ah, que curioso
<Naewen> -¿Para detectarlo se necesita alguna habilidad racial, entonces?
<William> -Familiar, es algo ligado a la sangre de la familia por lo que sé.
<Naewen> -Ah
<Naewen> -Sois una curiosa familia -dijo ella de buen humor
<Naewen> -Bueno, ¿y ahora donde vamos?
* William guió hacia delante a Naewen.
<William> -Hacia delante, o hacia atrás, da lo mismo.
<William> -La familia de mi abuela lo es
<Naewen> -¿Y eso? ¿Cómo se marcan las direcciones, si no importa?
<Naewen> -Medio rakshasa... tiene que serlo
<William> -Pueees... No sé, el camino te lleva a donde quieres ir.
<William> -Según mi abuela, su abuela podía desplazarse con un solo parpadeo. Sin tener que decir una palabra, moverse o producir efectos especiales como los magos.
<Naewen> -Ah curioso
<Naewen> -Tengo que investigar esto
<Naewen> Aunque sonríe. -"Efectos especiales" -dijo divertida
<William> -Bueno ya sabes, lucecitas, nubes de humo...
<William> -La abuela lo llamó de otra manera, pero a mí el lenguaje técnico...
* Naewen se echo a reír. -No se suelen necesitar lucecitas ni nubes de humo... eso es más propio de prestidigitadores que quieren distraer la atención para hacer sus trucos sin ser vistos
<William> -Bueno, cuando hacéis magia suelen verse cosas así.
<Naewen> -Pero se suele necesitar bastante parafernalia de gestos y materiales, si. Más las palabras desencadenantes
* Naewen sonríe. -Es una rara facultad la de tejer magia sin necesidad de ningún desencadenante
<William> -Bueno, no es magia de la tuya, yo te aseguro que no sé hacer nada de eso.
* Naewen le mira de reojo, encontrando que sólo conocía una persona que lo hiciera así. Sombra Carmesí
<Naewen> -No, ya veo que no es magia de la mía
<Naewen> -Sólo conozco a una persona que es capaz de hacerla así
<Naewen> -Supongo que está relacionada con tu familia. Definitivamente, tienes un curioso linaje
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mar, 21 Mar 2017 17:11

Un pacto con Anaander. Vudra, 3 Erastius del 4710, día de la estrella, log nº N32

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Start of #Korvosa buffer: Sat Mar 19 20:01:49 2016
<art2DM> Finalmente tras poco mas de una hora William volvió a pedir a Naewen que cerrase los ojos y le cogió de la mano.
<art2DM> Al momento siguiente el aire volvía a ser húmedo, cargado de aromas exóticos que no había olido desde que dejó Jalmeray.
* Naewen se sujeta a la mano de William y obedece
<Naewen> -¿Por qué cerrar los ojos? -quiso saber sin embargo, con su habitual curiosidad
<William> -No tengo ni idea -le confesó William-. Pero siempre me han asegurado que es importante si llevo pasajeros.
<Anaander> -¿Así que ésta es tu aelva? -preguntó una voz dura y envejecida pero de algún modo aun musical.
* Naewen abre los ojos y mira en dirección de la voz
<William> -Sólo es mi amiga, abuela -se quejó William, pero fue a besar la mano que le extendía la mujer.
<Naewen> -¿Qué significa aelva? -Aerilaya inclina la cabeza en un saludo respetuoso
<art2DM> La mujer era una anciana, se veía plagada de arrugas y con la larga cabellera blanca, con sólo unas pocas hebras de un rojo brillante. Pero seguía teniendo un aura de autoridad y una mirada fuerte.
<Naewen> -Soy Naewen Mistivvin, señora -se presenta, olvidando que entre los eurythnios no tenía apellido
<art2DM> Lo primero que llamó la atención de Naewen era la altura, medía algo más de dos metros, y lo segundo sus ojos, eran como los de un felino pero con el iris rojo sangre.
* Naewen se apoya en su bastón, y mira a la anciana con curiosidad
<art2DM> La mujer da un par de palmadas en la mejilla a William y se acerca a Naewen para dar una vuelta alrededor de ella mientras la observaba como si la estuviese tasando.
* Naewen arquea una ceja, preguntándose a qué vendría aquello
<Naewen> -¿Paso la prueba? -pregunta con humor
<Anaander> -Esperaba que fuese más alta. Y parece muy delgada -criticó.
<Anaander> -Y es una deslenguada.
<Naewen> -Soy baja para mi raza -admite Naewen-. Pero tengo una complexión media, no soy tan delgada
<Anaander> -Esperaba mejor gusto de ti, muchacho. Si dejas que te tienten tan fácilmente, ¿de qué esperas servir a tu familia? -punzó la mujer a William, que agachó la mirada.
<Naewen> -Lo de deslenguada me lo ha dicho alguna que otra gente. Pero, señora, no debería hablar así a William. Es un buen muchacho
<Anaander> -Creía que habías dicho que conocía nuestra cultura, muy poco y muy mal -siguió diciendo la mujer, mirando a su nieto-. Ahora márchate, y tú también, Kiri, hablaré con ella a solas -dijo incluyendo en la frase a una muchacha vudrana de no más de catorce años con grandes ojos negros que observaba desde una esquina. Ambos se apresuraron a cumplir sus órdenes.
* Naewen mira a la mujer francamente, pero sin insolencia ni reto
<Anaander> -Supongo que tú tampoco sabrás por qué te ha elegido.
<Naewen> -No, señora -dijo ella
<Naewen> -He venido porque aprecio a William y él me lo pidió
<Anaander> -Ya, era mucho esperar de una aelva.
<Anaander> -Has venido porque yo te he hecho llamar. El cómo no importa.
<Anaander> -¿Tienes nombre?
* Naewen sacudió la cabeza, mostrándose en desacuerdo, indicando no verbalmente que el cómo importaba
<Naewen> -Sí, señora. Naewen Mistivvin -repitió la elfa
<Naewen> -¿Seriáis tan amable de explicarme qué significa aelva?
<Anaander> -No me interesa para nada cómo te llamen otros, te he preguntado si tienes nombre -dijo la mujer seriamente.
<Anaander> -No estás aquí para recibir educación -advirtió la mujer levantando su bastón y permitiendo ver a Naewen las muñecas, estaban al revés.
<Naewen> -Todo el mundo tiene un nombre verdadero -dijo ella sin comprometerse
* Naewen arquea una ceja y dijo: -Rakshasa
<Anaander> -Era mucho esperar que ese cabeza hueca se buscase una muchacha con cerebro para desperdiciar mis últimas décadas de vida -bufó la mujer como quien habla de semanas.
<Naewen> -Vaya, es la primera vez que me dicen que no tengo cerebro. Generalmente me acusan de sobreutilizarlo -dijo ella con calma
<Anaander> -No, muchacha, no has pasado la prueba, ni de lejos. Pero da igual, tendré que apañarme.
<Naewen> -Si tanto os disgusto, ¿por qué me habéis convocado?
<Anaander> -No, no soy una rakshasa, debería ser obvio. Y un aelvo es la raza a la que perteneces, al menos antes de que los elfos os fagocitasen. Y no hablaba de William, si no por qué te ha elegido Shivali.
<Anaander> -Porque las mujeres aceptamos lo que la vida nos da, no lloramos por no tener nada con que trabajar.
<Anaander> -Tu nombre -volvió a decir-, no el que usas con turistas y pretendientes.
<Naewen> -Aaleahya -dijo ella, pronunciándolo en élfico. Y luego a la manera humana-: Aerilaya
* Anaander asintio.
<Naewen> -Conozco de vuestras costumbres de sumisión y autoridad, pero señora, soy una invitada aquí. Esperaba la cortesía hacia un invitado -dice ella, con calma
<Anaander> -Eres lenta, estrecha de caderas, cabezota y deslenguada. Serías una mala esposa ¿Lo sabes?
<Naewen> -Y sé que no sois una rakhasa autentica, hablaba de una relación
<Anaander> -No eres una invitada.
* Naewen arquea una ceja. -Nadie ha dicho nada de ser una esposa, buena o mala. Pero tienes razón, sería una mala esposa para alguien que no entendiera la idiosincrasia de la raza de la que procedo
<Naewen> -¿Qué soy, entonces?
<Anaander> -Yo lo he dicho ¿Acaso no te parezco nadie?
<Anaander> -Has sido reclamada para comparecer ante mí.
<Anaander> -¿Por qué te ha elegido Shivali? Ella no siente un gran aprecio por los elfos.
<Naewen> -Me refería a que william nunca ha mostrado ni un signo en ese sentido y yo tampoco me lo he planteado -dijo ella, pero no insistió en el asunto, sabía que las costumbres matrimoniales de los vudranos eran aun más deterministas que las de las castas de las humanas nobles-. Es evidente que sois alguien más que importante en esta familia, señora
<Naewen> -No lo sé, señora, pero alguna vez ha dicho que es por mi potencial -Suponiendo que Shivali era Sombra Carmesí. Otro nombre a añadir a la lista
<Anaander> -Vaya. ¿No estás interesada en William? -preguntó la mujer con un ligero cambio de tono.
* Naewen evita mirar de nuevo demasiado directamente a la mujer, sabiendo que eso no era considerado de buena educación en la cultura vudrana. Parecía que después de todo no iban a concederle la cortesía de invitada foránea
<Naewen> -Apenas le conozco, señora. Me parece un gran hombre y una agradable compañía, pero en mi cultura no nos planteamos ese tipo de relaciones en estadios tempranos de la amistad con posibles parejas
<Naewen> -Sé que las costumbres son diferentes en Vudra
<Anaander> -Pfffs, déjate de cuentos, niña -dijo la mujer cambiando radicalmente su tono y dejándose caer en unos cojines-. No te interesa el chico -afirmó de una manera que no dejaba claro si se apenaba o se alegraba.
<Naewen> -¿Eso os disgusta u os alivia?
<Anaander> -Sí -respondió la mujer.
<Naewen> -Me encuentro en un momento personal muy confuso, señora. No me interesa establecer ningún tipo de relación seria hasta que recupere mi equilibrio -dijo Aerilaya seriamente
<Anaander> -Sí, sí sí. Deja las explicaciones para otro, muchacha. Me basta con saber que no serás mi heredera. Siéntate.
<Naewen> -Veo que os alivia -observó Aerilaya, pero se encogió de hombros, y buscó un sitio donde sentarse
<Naewen> Se sentó a la manera vudrana, al menos eso sí lo sabía
<Anaander> -No, simplemente ves que ya no tengo que seguir interpretando el papel de señora del clan.
<Anaander> -Te he hecho venir porque te necesito, y tú has venido porque serás recompensada por ello.
<Naewen> -¿Es necesario mostraros tan severa con los vuestros? -preguntó ella, pero con curiosidad, sin desaprobación
<Anaander> -¿Cómo te mezclaste con Shivali, niña? -preguntó casi con piedad.
<Naewen> -Señora, he venido porque aprecio a William y él me lo pidió -matizó ella-, no busco ni espero recompensa
<Anaander> -Por supuesto que lo es. Cuando diriges un clan tienes enemigos y los enemigos se ceban en tus preferidos.
<Anaander> -Eso es lo que tú crees, no la situación -indicó la mujer.
<Naewen> -Ella me buscó. Supo de mí porque encontré uno de sus grimorios, y la misma noche en que lo examiné ella concertó... un encuentro entre nosotras
<Anaander> -Pero la has aceptado. Prácticamente puedo olerlo.
<Naewen> -Sí, señora. Al principio estaba recelosa hacia ella y me daba miedo, pero he llegado a respetarla y apreciarla, aunque sigo sin conocerla, realmente
<Anaander> -Ni lo harás, ni lo harás.
<Naewen> -Eso me entristece. Me gusta conocer a las personas a las que tengo una medida de aprecio
<Anaander> -Ella es muchas personas y ninguna al mismo tiempo. No sólo ha vivido mucho tiempo, sino que ha vivido demasiadas cosas.
<Anaander> -No puedes entender a los dioses y no puedes entenderla a ella. Olvídate de eso.
* Naewen concedió aquello con una pequeña inclinación de cabeza
* Naewen vuelve a mirar a la mujer, aunque intenta hacerlo de forma no muy evidente
<Anaander> -Puedes mirar lo que quieras, no serás la primera.
<Naewen> -Intentaba no ser descortés. Sé que es de mala educación en vuestra cultura
<Naewen> -¿Y bien, señora? ¿Para qué me necesitáis?
<Anaander> -Para que mates a mi hija.
* Naewen se sorprendió. -¿Cómo? ¿A vuestra hija? ¿Por qué queréis eso?
<Naewen> -No soy ninguna asesina, señora. No siego vidas sin una buena razón
<Anaander> -Porque ella me ha obligado a elegir. Y no voy a dejar que mate al muchacho.
<Naewen> -¿Al muchacho? ¿A William?
<Naewen> -¿Por qué quiere matarlo?
<Anaander> -Porque es el heredero ¿Por qué si no?
<Naewen> -Ya veo -dijo Aerilaya, echando en falta la sencillez del concepto familiar élfico
<Naewen> -Señora, no soy una asesina. ¿No sería más lógico que buscarais a un especialista?
<Anaander> -Y eso he hecho.
* Naewen arqueó una ceja, curiosa, aunque no quería recalcar por tercera vez tan seguida que no era asesina
<Anaander> -Es de mi hija de quien hablamos, tiene un octavo de la sangre de Shivali. Tú estas capacitada y motivada.
<Anaander> -Si no lo haces el muchacho morirá. Yo no tengo la fortaleza de mi antepasada, no mataré a mi hija.
<Naewen> -Soy más una erudita, una teórica, señora. -Aerilaya no tenía ningunas ganas de recaer en la clase de vida que había llevado con las Hijas
<Anaander> -¿Es tu última palabra?
* Naewen suspira. -¿Estáis absolutamente segura de que es lo que pretende? ¿No se la podría convencer para que cambiase de opinión?
<Naewen> -No -dijo ella a regañadientes-, aprecio mucho a Willliam
<Anaander> -No te he llamado porque esta mañana al levantarme me ha dado esa impresión.
<Naewen> -Aunque me pedís que haga algo que odio
<Anaander> -Por supuesto que estoy segura. Ella lo ha dejado bien claro y no ha atendido a razones.
<Anaander> -Y tiene todo el derecho del mundo a desafiar al muchacho. Y ambas sabemos que no es un luchador ni va a encontrar una pareja adecuada pronto.
<Anaander> -Serás recompensada por ello.
<Naewen> -Si vuestra política familiar es tan brutal, ¿no se encontrará William en problemas con el siguiente pretendiente? ¿Realmente merece tanto la pena el puesto de patriarca, para alguien que no desea mantener una lucha cada día de su vida?
<Naewen> -Señora, ninguna recompensa me movería a asesinar -dijo Aerilaya con franqueza-, si lo hiciera sería por salvaguardar a William
<Anaander> -Nuestra política familiar no tiene nada de brutal -advirtió la mujer mirando fríamente a la elfa.
<Anaander> -Pero soy vieja, y hace mil años que el clan no tiene sucesión.
<Anaander> -Mi hija debía ser mi heredera, pero hay demasiado de la sangre de su abuelo en ella. No me place a donde llevaría este clan.
<Naewen> -No quiero ofender, señora. Pero vos misma habéis reconocido los métodos que quiere llegar uno de los pretendientes, y que William no es un luchador
<Anaander> -El muchacho no es fuerte, pero es poderoso a su manera y puede llegar a ser sabio, si encuentra la pareja adecuada.
<Anaander> -Y eso me lo dice alguien cuyo pueblo se considera bueno y honrado, y mataron a hombres, mujeres y niños cuando vieron que vivían en el mismo sitio donde habían vivido los abuelos de sus abuelos.
* Naewen mira a la anciana, asiente. -Ya es sabio, aunque también es joven, y una persona con sentido común nunca deja de aprender
<Naewen> -No estoy haciendo juicios de valor, señora. Ni defendiendo las virtudes de mi pueblo. Mis convicciones son personales, y muchos de mi raza no las comparten
<Naewen> -De hecho tengo un pie fuera de mi raza, lo cual me entristece, pero no deja de ser un triste recordatorio de que soy diferente
<Anaander> -Tu raza siempre ha sido muy farisea, no debería apenarte alejarte de sus valores. Siempre son más respetables los personales.
<Naewen> -Mi raza tiene defectos. Todas las razas los tienen, señora. Es tan absurdo ver a los elfos como afines a los ángeles como diablos mentirosos. Aunque me entristece que tan poca gente haya sido capaz de ver las cosas buenas que tenemos
<Anaander> -No he dicho que no las tengáis, he dicho que vuestra cultura es farisea.
<Naewen> -Simplemente indico que quizá eliminar a vuestra hija no solucione vuestros problemas. Quizá haya otro pretendiente tras ella, que también se sienta con el derecho de desafiar a William
<Anaander> -No lo hay. Había otros dos, aunque no lo habrían intentado en contra de mi palabra, pero ya no están entre nosotros.
<Anaander> -Bien, para que quede claro, a partir de este día serás la prometida de William, oficialmente. Hasta que acabes con su tía.
* Naewen mira a la anciana de nuevo. -¿Su prometida? ¿Y eso qué implica?
<Anaander> -Niña ¿Tienes idea de quien soy?
<Anaander> -Implica que ella te tendrá que desafiar a ti.
<Anaander> -No te preocupes, conozco al muchacho y no se aprovechará de la situación, es más se sentirá incomodo al respecto.
<Naewen> -No sabía de vuestra existencia hasta hace menos de una hora, señora
<Naewen> -No, no lo sé
<Naewen> -No temo a William, señora. Es un buen hombre y lo respeto
<Naewen> -¿Así que ella me desafiara a mí? -bueno, aquello lo hacía más tolerable. Aerilaya no sabía si sería capaz de cometer un asesinato a sangre fría... otra vez.
<Anaander> -Soy una rani, niña, las tierras de mi clan abarcan un territorio seis veces más grande que vuestro Kyonin. He vivido mil años, he tenido cien hijos, he matado a dioses, amado, combatido a titanes y viajado por toda Vudra.
<Anaander> -Sí, y si no la derrotas te matará.
<Naewen> -Encantadora -dijo Aerilaya
<Anaander> -Está loca. Puedes culparme a mí si te viene bien.
<Naewen> Inclina la cabeza ante los logros de la mujer, respetándolos
<Naewen> -¿Culparos, señora?
<Anaander> -Pareces rauda en buscarlos.
<Naewen> -Disculpad, ¿buscar el que? -pregunta confusa
<Anaander> -Culpables niña, culpables.
<Anaander> -Bien, eso es lo que espero de ti, y a cambio te enseñaré cómo usar eso que llevas en el dedo.
<Naewen> -Nunca he intentado camuflar mis culpas echándoles las culpas a otros, señora. Tengo muchos defectos, pero ése no es uno de ellos
* Naewen mira el anillo de Sombra Carmesí
<Naewen> -¿Sabéis de él?
<Anaander> -Por supuesto -dijo mostrándole otro aunque este tenía los siete rubíes negros en lugar de sólo uno como el de Naewen
* Naewen asiente con la cabeza
<Naewen> -¿Todos tienen las mismas propiedades? Además de las obvias -acariciando uno de los rubíes
<Anaander> -Todos son una puerta. Lo de devolverte la vida no es ninguna propiedad, es sólo un extra para que tengas tiempo para desarrollarte.
<Naewen> -¿Una puerta?
<Anaander> -Al poder. Cuando aprendas a usar el anillo accederás al poder que implica pertenecer a su familia.
<Naewen> -¿Su familia? -se sorprende ella-, bueno, imagino que no os referís a lazos de sangre -recordando que Sombra había hablado en cierta ocasión de su familia en otros términos
<Anaander> -No, me refiero que podrás acceder al poder que da acceso pertenecer a su linaje, no que vayas a serlo.
<Naewen> -Eso último lo imaginaba
<Anaander> -¿Tenemos un trato?
* Naewen suspira. -No dejaré que hagan daño a William si está en mi mano
<Anaander> -¿Y?
* Naewen arquea una ceja. -¿Que esperáis que os diga, señora?
<Anaander> -Si tenemos un trato o piensas tratar de jugar conmigo, niña.
<Naewen> -Si, señora, tenemos un trato. No dejaré que vuestra hija le haga daño a William si está en mi mano. Aunque ya os he dicho que no soy una asesina a sangre fría, no sabría manejarme en esas circunstancias. Pero puedo y sé defenderme, y defenderé a vuestro descendiente también
<Anaander> -Si le vences en duelo se suicidará o intentará matarte a traición.
<Naewen> -¿Hay algo que deba saber de ella?
<Anaander> -No creas ni por un segundo que es lo que deseo. Pero si tengo que elegir entre dejar que mi hija viva y ver cómo su locura gobierna mis tierras haré lo que debo.
<Anaander> -Es una cabalista. Como tú. Poderosa en la magia y con algo de ayuda de seres impuros últimamente.
<Anaander> -Juega duro y juega sucio.
<Naewen> -Lamento que tengáis que tomar esta decisión, y sé que tiene que ser muy duro tomarla -dijo con sinceridad
<Anaander> -Cuando uno es responsable de otros debe elegir por todos, no por sí mismo.
<Naewen> -Es la primera vez que me llaman cabalista -dijo ella, pero no sonrió, en cambio asiente ante las palabras de la mujer
<Naewen> -Hace poco me lo explicaba otro gobernante, en Avistan
<Anaander> -Hay quien acepta su responsabilidad y hay quien solo acepta el poder.
<Anaander> -William es lo único que queda de mi sangre capaz de escoger lo primero.
<Naewen> -¿Qué tipo de seres impuros? ¿Qué clase de ayuda le prestan?
<Naewen> -Sí, la mayor parte de la gente sólo se deja atraer por el poder. Es una triste realidad
<Anaander> -Vajara-Vashi, demonios.
<Naewen> -Entiendo. ¿Conocéis la naturaleza de la ayuda que le prestan? ¿Y alguna preferencia o debilidad que conozcáis de vuestra hija?
<Naewen> -Por cierto, ¿cual es su nombre?
<Anaander> -No, no sé que trato ha hecho con ellos.
* Naewen asiente
<Anaander> -Vajhara -dijo la mujer a disgusto.
* Naewen queda callada un momento ante el disgusto de la mujer, dejándola recobrarse, pero era una pregunta inevitable, al menos tenía que saber quien era
<Anaander> -¿Alguna cosa más?
<Anaander> -Mi hija es directa y hostil en combate, pero no te engañes, no es estúpida.
<Naewen> -Entiendo -aunque hubiera preferido detalles más concretos, pero tal vez la anciana no supiera precisar
<Naewen> -¿Y cómo puedo acceder a ella? ¿Ella vendrá a mí?
<Anaander> -Sí, deja que ella te desafíe. Pasa unos días tranquilos con William, intenta parecer agradable con él y que estás haciéndote con las medidas de esta tierra
<Naewen> -Siempre soy agradable con William, señora. Es un buen hombre
<Anaander> -Creo que ya me has entendido.
<Naewen> -¿Y cómo se supone que se debe comportar su prometida? ¿Algo que deba saber? Conozco muy pocos detalles culturales finos de vuestra sociedad
<Naewen> -Estoy más familiarizada con vuestra filosofía, que considero fascinante
<Anaander> -Eres extranjera, y él para lo que importa también.
<Anaander> -Muéstrate como te mostrarías con cualquier otro hombre que te agrada.
<Anaander> -El resto déjamelo a mí.
<Naewen> -De acuerdo
<Anaander> -Y no des demasiados detalles al muchacho.
<Naewen> -¿No se lo puedo contar? -se asombró ella-. ¿Por qué?
<Anaander> -Puedes si quieres, pero sabes que el muchacho no se contentará con esa posición y que acabará metiéndose en medio.
<Anaander> -Me recuerda tanto a mi primer marido. Sabio, pero testarudo y con una ética muy poco practica.
<Naewen> -Ya le disuadiré de eso
* Anaander ríe
<Naewen> -Es un buen muchacho. Algún día será un hombre formidable
<Anaander> -Esto será divertido. -Y a continuación da dos palmadas que suenan como un gong y poco después vuelven a entrar William y la muchacha.
<Naewen> -Y yo soy terca también -le dice a la mujer antes de que entrasen los dos jóvenes
<Anaander> -William, deberías haberla traído antes a vernos -dijo la mujer cambiando de actitud, pero esta vez en lugar de a la déspota que la recibió se había convertido en una abuela amable y atenta con ella.
<Anaander> -Kiri, consígueles una habitación de inmediato. En la sexta planta, cerca de la mía -dijo la mujer haciendo que la muchacha la mirase extrañada y William consternado.
* Naewen mira a William, y le dedica una sonrisa
<William> -Abuela... -dijo el muchacho.
<Anaander> -No me interrumpas, joven, y atiende a nuestra invitada, ahora dejadme, hay cosas que debo hacer.
<art2DM> Los tres salisteis de la habitación y William fue enrojeciendo de vergüenza paso a paso.
<William> -Naewen escucha, no tengo ni idea de qué es lo que trama mi abuela, si quieres te sacare de aquí de inmediato. Esto es muy raro.
* Naewen coge del brazo a Wiiliam. -No te preocupes. En realidad no es tan ogro como la pintabas. Me ha caído simpática -dijo a William
<Naewen> -Oh, no podemos hacerlo. Seria descortés con tu abuela
<Anaander> -Naewen, creo que no lo entiendes, la abuela parece creer que tú... o sea que yo... y tú...
<Naewen> -Sí. Es así -dijo Naewen
<Naewen> "Dile que se lo explico luego y que no se apure ahora", le dice a Aerel
* William pasó de sonrojado a pálido y abrió la boca de tal manera que la mandíbula casi golpea el suelo, pero al cabo de un rato pareció sólo extrañado, mucho.
<Aerel> el dragoncito transmite el mensaje, no son privarse de añadir. "Intenta no parecer tan apurado, van a pensar que mi maga no te gusta", dice con un punto de malicia
<art2DM> Poco después la muchacha os llevaba hasta una habitación enorme. Entre las diversas salas y balcones la habitación debía de medir lo que la mitad de una de las plantas de la mansión de Lucien. A continuación va hacia la puerta, dispuesta a dejaros solos.
<William> -Naewen... ¿Qué te ha hecho la abuela?
<Naewen> -Se lo ha tomado bastante bien. No es tan ogro como dijiste -dijo ella, pero se vuelve para mirar a Kiri-. ¿Nos presentas, William?
<William> -Kiri -dijo el muchacho antes de que ella cerrase la puerta-. Es Kiri, la asistente de mi abuela los últimos tres siglos. Kiri, ésta es Naewen mi... creo que no tengo ni idea.
<Naewen> -Sólo hemos hablado -dijo ella-. Digamos que me ha convencido
* Kiri hizo una reverencia muy poco vudrana, más propia de Tian y se quedó mirando a Naewen y a William.
<Naewen> -Prometida, parece. Tu abuela ha... bueno, se ha empeñado
<Naewen> -Encantada, Kiri. ¿No eres humana, entonces? -mirando a la muchacha, que tan joven parecía
* Kira mira un rato a Naewen y finalmente niega con la cabeza.
<Naewen> -¿Tengo algo de extraño, para merecer esa mirada? -pregunta ella con curiosidad
* Kiri vuelve a negar con la cabeza.
<Naewen> -¿No puedes hablar? No muerdo -dijo ella tranquilizadora
<William> -Kiri es observadora, mira así a todos hasta que no tiene más que mirar -explicó William-. Déjanos por favor, Kiri.
* Kiri asintió a Naewen y después hizo una reverencia a William antes de irse.
<William> -¿Que pasa aquí?
<Naewen> -Vaya, que extraña es. ¿De qué raza es? -preguntó ella
<William> -Bueno... es un secreto familiar pero... es una kyrin.
<Naewen> -Tu abuela parece que está deseosa de que tengas una pareja y sientes la cabeza -dijo ella en voz alta
<William> -No, mi abuela lo que quiere es que busque una pareja adecuada para gobernar. Ya te dije que últimamente tiene ideas raras.
<Naewen> "Aunque tranquilo, no conmigo", transmite a través de su familiar, "Parece creer que seré mala esposa", añade con diversión que su familiar no se esfuerza por ocultar
* William parecía realmente incómodo
<Naewen> -No son raras. En realidad la he encontrado muy lúcida
<William> -¿A que estáis jugando vosotras dos?
<William> -Eso me asusta más que las locuras de mi abuela.
<Naewen> -En todos los sitios lo llaman política -dijo ella con un suspiro
<Naewen> -Este sitio es enorme. ¿Cómo lo hacéis para no perderos en vuestra propia habitación?
<William> -Estas son las habitaciones reales, no son las que usa nadie, excepto la abuela.
<William> -Naewen... ¿Qué estáis maquinando vosotras dos?
<Naewen> -ah, ya me parecía
<Naewen> -Sigue pareciéndome un desperdicio de espacio
<Naewen> -Ella me dijo que no te lo contara. Que interferirías
* Naewen le mira, como esperando una respuesta por su parte
<William> -Oh por el amor del karma...
* Naewen busca un sitio para sentarse, y palmea a su lado para que William tome asiento
* William parecía entre apurado y preocupado
<Naewen> -Ven, siéntate. ¿Qué te preocupa?
<William> -Vosotras dos.
<Naewen> -Te has metido muy dentro en mi mente, william. Sabes que no me va la duplicidad y que mis locuras no suelen ir en el sentido que estás pensando
<Naewen> -Ven, siéntate a mi lado. No muerdo, cielo
<William> -Pero sé que puedes cometer locuras...
<Naewen> -Sabes que sí. Pero también sabes que de normal soy sensata. Generalmente sólo cometo locuras llevada por una curiosidad excesiva
<William> -Naewen, no pienso acostarme contigo sólo para contentar a mi abuela y por la estabilidad del reino -dijo el muchacho, que consiguió parecer integro e indignado a pesar de sonrojarse hasta las cejas.
<Naewen> -Sólo te he pedido que te sientes a mi lado, William -dijo ella divertida-, prometo no violarte
* William se sienta pero con cuidado como si no estuviese seguro
<Naewen> -Es incómodo hablar mientras estoy sentada y tú de pie
<William> -Tampoco es muy cómodo que mi abuela y tú vayáis tomando decisiones sobre mí a mis espaldas.
<Naewen> "Will, ella me pidió que no te lo dijera, pero no me gusta no hacerlo. ¿Me prometes que no interferirás?"
* Aerel transmite el mensaje y salta al hombro de William, mordiéndole la oreja
<William> -No puedo prometer algo que no sé.
<Naewen> -¿No confías en mi, William? -pregunta ella seriamente
<William> -No en cuanto a que no te meterás en líos por algo que consideras que está bien.
<Naewen> -Soy mayorcita, William -le recuerda ella-, libre de tomar mis propias decisiones
<William> -Ya, pero no sobre mí.
<Naewen> "Además piensa en esto, si no me lo prometes, no te diré nada. Si me lo prometes quizá no puedas interferir como querrías, pero al menos podrás ayudarme", le dice a través de Aerel. "¿Prefieres quedarte fuera, o prefieres ayudarme?"
<William> -Siempre puedo irme, a ver como seguís con la farsa así.
<Naewen> -No te voy a obligar a nada, William -dijo ella con un suspiro
<William> -¿En qué te has metido, Naewen?
<Naewen> -¿Realmente crees que haría algo que te dañase, William? -le mira a los ojos
<Naewen> -En política familiar, parece -dijo ella pensativa
<William> -No, pero creo que harías algo que yo no aprobaría por mi bien.
* Naewen tomó la mano de William y la aprieta de modo tranquilizador. -Solo a medias. La verdad es que todavía no he logrado librarme del tabú de mi raza acerca de no interferir con las decisiones ajenas
<Naewen> -No podría obligarte a hacer algo que no quieres, ni siquiera si fuera por tu bien
<Naewen> -Pero por eso mismo tampoco te voy a dejar que me obligues a hacer algo a mí
<William> -Lo sé, y no quiero que te metas en líos por í, Naewen. Esto no es cosa tuya, y la farsa que estáis organizando no es la manera adecuada -dijo el joven colocando una de sus manos en la mejilla de la elfa.
<Naewen> -¿Quieres ayudarme, o quieres quedarte refunfuñando en la ignorancia?
<William> -Prefiero que no hagas eso que no me gustará.
<Naewen> -¿El qué es la manera adecuada, william?
<Naewen> -¿Sabes lo que ella me esta pidiendo?
<Naewen> "Will, mejor no digas farsa en voz alta más veces, ¿vale?"
<William> -Esta farsa sobre tú y yo... ya sabes... lo que estáis haciendo parecer... -dijo el joven sonrojándose antes de decidir desplazar la atención.- Díselo tú, Aerel, eres el sensato.
<Aerel> "Es inútil tratar de convencerla cuando ha tomado una decisión", informa el dragoncito a Will
<Aerel> "Es algo que aprendí hace dos siglos"
* William suspira decaído
* Naewen suspira, y besa la mejilla de William, un beso de amiga. -Promételo, Will, y veremos cómo me puedes ayudar
<William> -Si no hay nada más que pueda hacer -dijo el joven mirando a Aerel.
<Naewen> -Por cierto, que me llama la atención lo poco vudrano que es tu nombre, pareciendo como estás tan comprometido con esta cultura -dijo ociosamente, mientras le daba tiempo a meditar
<Aerel> "Es mejor así, o no te contará nada, y entonces será peor", dijo Aerel
<William> -Es el nombre que me pusieron mis padres. En aquella época mi madre no tenía pensado volver a Vudra, y yo soy el heredero de un pequeño feudo en Andoran.
<William> -¿Y cómo lo haré para evitar que se meta en líos si no me escucha? –preguntó a Aerel
<Naewen> -¿Entonces lo prometes, William? -la elfa a caricia su mano
<William> -Estás jugando sucio, Naewen
<William> -Sí, está bien. ¿Qué puedo hacer si no?
<Aerel> "Escucha bastantes veces", dijo Aerel, "Sólo no escucha cuando cree que debe hacer algo o cuando desea algo mucho"
<William> -O cuando sabe perfectamente que se está metiendo en problemas.
<Naewen> -¿Y qué si es así? Hay veces en que el riesgo merece la pena
<William> -No, no lo merece.
<Naewen> -He sido aventurera mucho tiempo, William. Sabes que eso forma parte de mi estilo de vida
<William> -Sí, y el cometer locuras.
<Naewen> -Sigo viva, y he vivido casi veinte veces tu edad -le recordó ella-. ¿Qué es lo que temes tanto?
<Naewen> -Algunos dicen que Desna me quiere mucho -sonríe ella
<William> -Que te metas en liso con mi abuela conmigo. Y lo que pretendéis hacer aparentar.
<William> -Pues has llegado a la nación del karma, y no te gustará cómo se equilibra.
<Naewen> "Willian, estoy tratando de no decir cosas comprometidas en voz alta. ¿O crees que uso la telepatía de mi familiar por capricho?", transmite ella a través de Aerel
<Naewen> -Los dioses siguen teniendo poder en todas partes. De todas formas, nunca he confiado en los caprichos de los dioses. Era sólo una broma, prefiero confiar en mis propias capacidades. Los dioses no están para servirnos ni para ayudarnos
<William> -Oh por... -William coge a Naewen y le da un beso en la boca que hace que se desvanezca su visión. Cuando recupera la vista está en una especie de templete antiguo de estilo azlanti junto al mar. Por la vegetación diría que en algún lugar de Avistan.
<William> -Siento lo del beso... bueno, no, no es eso lo que siento. Ya vuelvo a estar liado.
<William> -¿A qué demonios jugáis?
* Naewen se sintió sorprendida por el beso, y aun más por la teleportación, pero también se sintió incómoda al despertar su runa. Hacía tres días que no la había alimentado y estaba… muy hambrienta
<Naewen> Pero sonríe ante las palabras de él
<Naewen> -No ha estado mal, pero hay que dedicarle más tiempo y empeño -le pica un poco
<Naewen> -¿Dónde estamos? ¿Y cómo has hecho esto? ¿Es un lugar seguro?
<William> -En mi cabeza. El beso era necesario para que perdieses el autocontrol un momento.
<Naewen> -Oh, tienes curiosos trucos
<Naewen> -Supongo que es seguro entonces
<Naewen> -Está bien, William, pero recuerda que lo has prometido
<William> -Y tú que me has obligado.
<Naewen> -Siento haberte llamado antes Will, no tenía derecho a acortar tu nombre
<William> -¿Qué? ¿Qué importancia tiene eso?
<William> -Puedes llamarme como quieras, Naewen.
<Naewen> -Sí, te he manipulado para obligarte a aceptar, y no me siento orgullosa de eso. Pero porque te aprecio. Y porque me gustaría que me ayudases, pero si interfieres al final será malo para los dos
<William> -Siempre puedes volver a casa.
<Naewen> -Perdona, es una antigua costumbre. Los elfos damos importancia a los nombres propios. Acortarlos sin permiso expreso es de muy mala educación. Además, es imperdonable no tomarse el tiempo necesario para interpelar a alguien por su denominación completa. Lleva una fracción de tiempo y esfuerzo insignificante hacerlo bien
<Naewen> -Puedo volver, pero no lo haré
<William> -En Vudra consideramos más importante cómo miras a alguien que cómo le llamas.
<Naewen> -Además, tú me has traído a Vudra, relájate
<William> -Me va a ser difícil.
<Naewen> -Sí, lo olvidé al principio con tu abuela. Hace ya unos años que deje Jalmeray y ahí tenía contacto con pocas personas... fuera de mi círculo de conocidos
<William> -La abuela crea sus propias normas sobre la marcha.
<Naewen> -Vamos, es sólo fingir que estamos prometidos. No tenemos que hacer nada que no queramos -dijo ella divertida-. Será divertido, como volver a ser adolescentes otra vez
<Naewen> -¿Cuando eras crío no hacías esa clase de juegos de engaño?
<Naewen> -Ya lo vi, me permitió mirarla directamente
<Naewen> -¿Por cierto, por qué un templo azlanti?
<Naewen> -¿Puedo preguntarlo, o es algo muy íntimo?
<William> -Es un sitio al que solía ir a pensar de pequeño. Y también al que traí a mi primera chica. Imagino por qué lo ha elegido mi mente, aunque es otra señal de que está descontrolada.
<William> -Naewen, el problema es que yo siento algo por ti y será incómodo. Además no me gusta mentir a la gente, y eso es lo que haremos, y a lo grande.
<William> -Y no sólo que estamos prometidos, si no que estás embarazada. Eso es lo que mi abuela ha dado a entender.
<Naewen> -¿Ah sí? -dijo ella divertida-. Cómo corremos. ¿Será niño o niña?
* William miró severo a la elfa
<William> -No es divertido.
<Naewen> -Bueno, a mí tampoco me gusta mucho mentir, pero en este caso parece que será necesario
<Naewen> -Yo creo que sí. Tienes que ver el lado bueno a la vida, William
<Naewen> -Ya me amargo lo suficiente de diario, déjame estas pequeñas diversiones
<William> -¿Por qué me parece que la diversión será a mi costa?
* Naewen acaricia la mejilla de William. -Aunque gracias por lo de sentir algo. Parece que últimamente espanto a la gente más que atraerla
* Naewen suspira. -Sabes que no me burlaré de ti. ¿Cómo podría? Sabes que no soy cruel, William, ni siquiera con las bromas
<William> -Porque no les dejas acercarse. Eres preciosa, Naewen, y hablo de por dentro. Sólo tienes que dejar a la gente verlo.
<William> -No, pero eres cruel a la hora de hacer que lo pase "mal" ¿No? -dijo el joven con una sonrisa divertida.
<Naewen> -No creas. Tendrías que haber visto cómo huyó el último elfo con el que hablé
<Naewen> -Sabes que no -le sonríe ella
<Naewen> -Tu abuela ha decidido que seas su heredero, ¿lo sabías?
<Naewen> -Todo esto viene por eso
<William> -¿No sería el de...? -preguntó William con una mirada cargada de implicaciones antes de interrumpirse para mirar a la elfa-. Por la espada de Rahma. -Juró el muchacho dándose la vuelta-. Lo siento, ya te he dicho que perdía el control con esto.
<art2DM> Naewen vio que estaba completa y totalmente desnuda hasta que el muchacho, aun de espaldas, inspiró y expiró varias veces, y volvió a estar vestida.
<William> -Sí, algo ha dicho, ya te dije que no estaba bien.
* Naewen pareció divertida. -Vaya, esto es curioso
<Naewen> -E indiscreto. Tranquilo, relájate. No pasa nada
<Naewen> -Y no, el del sueño no era. Nunca hemos sido amantes. Era solo un conocido, pero parece que le di miedo
<William> -Es incómodo.
<Naewen> -Bueno -dijo ella, y le acaricia el rostro-. Los humanos os preocupáis demasiado, o demasiado poco. No tenéis término medio
<Naewen> -Tú eres de los que se preocupan demasiado
<William> -Debería ser capaz de mantener mejor el control.
<William> -Y esto no es como verte desnuda, es como desnudarte sin tu consentimiento, es distinto
<Naewen> -No es malo sentirse atraído por alguien, nos recuerda que estamos vivos y somos criaturas sociales. Es una forma de tender puentes hacia esas otras personas
<Naewen> -Bueno, tranquilo. No me avergüenzo de mi cuerpo. La desnudez es algo natural, es como nos hicieron los dioses
<William> -Sigue siendo diferente el desnudar a alguien sin permiso.
<William> -Y no veo cómo ibas a avergonzarte de tu cuerp... -dijo el chaval antes de interrumpirse sonrojado
<Naewen> -La ropa es solo refinamiento de la civilización, y vestir bien es algo adecuado como seres civilizados que somos, pero no tiene sentido avergonzarnos de nuestros cuerpos
<Naewen> -Vamos, Will, relájate. Aun tendré que desnudarme yo para que te dejes de preocupaciones -se ríe ella
<Naewen> -No me has ofendido, no ha sido algo voluntario
<William> -Ni se te ocurra -advirtió el joven.
<Naewen> -Vale -dijo ella divertida
<Naewen> -Pero deja de preocuparte
<William> -No creo que vaya a poder.
<William> -Por cierto... ¿Descubriste quien era el elfo de... ya sabes, tu "visión"?
<Naewen> -Sí -dijo ella, asintiendo-. Gracias a ti
* William asintió al tiempo que Naewen notaba que Aerel le daba una patadita y le señalaba disimuladamente a William.
* Naewen iba a contestar, pero mira a William en respuesta a su familiar
<Naewen> -Fue a alguien que conocí en un semiplano lejos de Golarion, un lugar muy particular. Pudiste ver algo del lugar a través de mis sueños
* Aerel: "Los bípedos os complicáis mucho cuando buscáis aparearos."
* Naewen suspira, y su animación desaparece siendo sustituida por cierto cansancio
<Naewen> "Y los pseudodragones sois muy liantes", le dijo a Aerel
<William> -Creo que deberíamos descansar. Este clima hace que la gente se canse antes. Yo me quedaré el sofá del salón secundario, hay sitio de sobra.
* Naewen se inclina y le da un beso a William. Un beso suave, más de amistad que de amante, pese al hambre que sentía la runa, y la forma en que ansiaba más
<Naewen> -Era alguien especial -le dijo a William-, aunque quedó encerrado allí. Es un lugar del que... es muy extraño, William. Y parece imposible que yo lograra huir de allí
* William se queda quieto durante el beso aunque es obvio que le cuesta cierto esfuerzo.
<William> -No tienes por que darme ninguna explicación, Naewen.
<William> -Supongo que vas a sacarle. No sé mucho de magia pero si necesitas ayuda...
<Naewen> -William, no estoy cansada. De todas formas somos mayorcitos para poder compartir una cama de esas dimensiones sin sentirnos como adolescentes humanos rompiendo un tabú
<Naewen> -No tengo ni idea de cómo hacerlo, William -confiesa ella
<Naewen> -Aunque estoy tratando de entender algo más de arquitectura planar
<William> -Sí, pero yo me sentiría incómodo, Naewen. Y el sofá está bien -dijo el joven rompiendo la "ilusión" y dándole un beso en la frente.
* Naewen le mira. -Espera
<Naewen> -¿No querías que te contara qué pretendía tu abuela?
<William> -Creo que puede esperar, sobretodo teniendo en cuenta que vais a hacerlo igualmente, prefiero recuperar un poco el control -dijo el joven con una sonrisa de disculpa.
<Naewen> -Eres muy extraño, William -decide ella
<William> -¿Por?
<Naewen> -Pero no tienes que controlarte tanto -dijo ella, suspirando-, no soy una muñequita de cristal, ni una doncella que no conoce del mundo
<William> -Pero yo tengo un don que es peligroso cuando no se usa sabiamente.
<Naewen> -Porque primero querías saber hasta el punto que me has obligado a arrancarte una promesa, y ahora desistes tan fácilmente -sonrió ella
<Naewen> -Cierto. Disculpa -en respuesta a lo del don
<William> -Sólo quería evitar que te metieses en problemas, nunca he tenido la más mínima razón para desconfiar de ti.
<William> -Tú no has hecho nada, Naewen, soy lo suficientemente maduro como para poder tener que tratar con este tipo de sentimientos sin descontrolarme como un adolescente.
<Naewen> -Si no me metiera en problemas aquí, lo estaría haciendo en Varisia o en cualquier otro sitio -suspira ella-, no te preocupes. Problema es mi segundo nombre
<William> -Y no, Aerel, no pienso desafiar a nadie por "el derecho a aparearme con ella".
<William> -Sigue sin gustarme que te metas en ellos por mi culpa.
<Naewen> -Aunque me pregunto... -la elfa se interrumpió y sacudió la cabeza, decidiendo que no venia a cuento ahora
<Naewen> -Bah -dijo ella en cuanto a los problemas, pero luego
<Naewen> -¿Cómo que desafiar a nadie? -dijo ella divertida
<Naewen> -Nadie desafía a nadie por mi, jovencito. Yo escojo -le regañó ella-, no soy un trofeo ni un premio ni un objeto
<William> -¿Qué te preguntas? -dijo William mirándola extraño.
<William> -Oye, que sólo respondía a Aerel, créeme no pienso caer en ese tipo de tácticas.
<Naewen> -Ni podrías hacerlo. No tengo esa clase de amantes -repuso ella
<William> -Ni yo soy de pelearme -dijo William encogiéndose de hombros-. No creo que supiese ni cómo hacerlo.
* Naewen suspira. -Nada, una tontería que me vino a la cabeza, pero no viene a cuento ahora
<William> -Pues dila.
<Naewen> -Lo sé -ella le acarició el rostro-. No tendrás que hacerlo
<Naewen> -Nada, era una tontería relacionado con los sobrenombres, ya que te estaba comentando que problema bien podría ser mi segundo nombre
<Aerel> "A las hembras les gusta que se luche por ellas. Y es un método muy práctico"
<Naewen> -Me preguntaba como me estaría llamando en Kyonin, ya ves, una tontería -ella descartó aquello con un movimiento de la mano
<Naewen> -Bueno, hay a algunos hombres que les gusta que luchen también por ellos -dijo ella burlona a Aerel
<Naewen> -Pero no soy una dragona, pequeño. Deberías recordarlo
<Aerel> "A cualquier macho le gusta ver a dos hembras peleando por él"
* Naewen no puede menos que reírse. -¿A los Grandes también? –pregunta, usando el término que Aerel usaba para los dragones auténticos
<Aerel> "Los Grandes son demasiado orgullosos. Pero también, claro"
* William sonríe por primera vez y coge la mano de Naewen como sin darse cuenta de lo que hacía
End of #Korvosa buffer Sat Mar 19 20:01:49 2016
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mar, 21 Mar 2017 17:30

Un comida de estado y una decisión discrepante. Vudra, 3 Erastius del 4710, día de la estrella, log nº N32b

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Start of #Korvosa buffer: Sun Mar 20 04:09:57 2016
* Now talking in #Korvosa
<art2DM> Ese mismo día acudieron las "criadas" personales de Naewen, una docena de muchachas con varios talentos y muy dadas al cotilleo, que procedieron a bañarla, a darle masajes con aceites exóticos, a soplarle tatuajes de hierbas (que se limpiaban cómodamente con aceite) y a realizarle peinados complejos mientras cantaban o tocaban los curiosos instrumentos de Vudra.
<art2DM> Para cuando terminaron con ella dos horas después se sentía diferente, diablos se veía diferente en el espejo. El maquillaje que le habían aplicado la volvía aun más exótica si cabe, destacando sus ojos con más fuerza.
<art2DM> El peinado dejaba gran parte de su pelo suelto, pero con varias pequeñas trenzas que lo hacían caer en saltos y que soportaban diversos hilos de oro y plata adornados con diversas figuras de animales en rubíes y esmeraldas.
<art2DM> Y para acabar el conjunto le habían puesto el Saree, conjuntado con un salwar, mas precioso que la elfa había visto nunca. Se pegaba a sus formas como si hubiese sido hecho apostas pero sin pegarse a la piel, dejándola respirar. Y lo intrincado del bordado de plata y diamantes era sencillamente una obra de arte.
* Naewen les anima a hablar y a que le cuenten los cotilleos de la familia, intentando enterarse de qué a ambiente ha ido a parar por aquellos días
<art2DM> Naewen descubre en esas dos horas los nombres de casi toda la gente importante de la corte, los rumores cochinos y divertidos más de moda (y debía reconocer que para ser humanas tenían buen gusto en los cotilleos, nada de desgracias o penurias, sólo lo bochornosamente divertido y lo picante).
<art2DM> También descubrió que estaban en uno de los principados mas al norte de Vudra, uno que había recuperado la mismísima Anaader Mianai de las criaturas, monstruos y demonios que habían asolado aquella tierra y lo había devuelto a la gente de Vudra.
<Naewen> -¿cuándo fue eso?
<art2DM> Descubrió que en la corte todos temían a la anciana, pero que por su forma de hablar sentían pánico por su marcha. Siete siglos de gobierno terminaban con ella y la gente se sentía insegura, aunque también alegre porque William decidiese escuchar a su abuela y se hubiese buscado una mujer tan bonita.
<Sari> -Dicen las historias que hace siete siglos, señora -dijo Sari, la mayor de las doce doncellas seleccionadas para su servicio (lo cual quería decir que no había cumplido aun los 21).
<Naewen> -Mucho tiempo, entonces -sonríe ella-, casi el doble de mi vida
<art2DM> Eso hace que una oleada de preguntas, en conflicto entre el respeto de sirvientas y la exaltación de la juventud, lloviesen sobre Naewen, ya que por lo visto los elfos eran prácticamente desconocidos en Vudra.
* Naewen les explica que los elfos podían vivir un milenio, incluso dos a veces, aunque aquello era muy excepcional.
<Naewen> -¿Realmente no hay elfos en este país? -se interesó, pues en Nex sí los había
<Sari> -Oh, hemos oído que en las grandes ciudades comerciales de la costa los hay, pero no son nativos de aquí y no suelen verse muchos tan al norte.
<Naewen> -Oh supongo que no es tan raro. Los elfos de Nex son descendientes de exiliados de mi país, y esto queda mucho más lejos -opinó ella
<art2DM> Aunque también habían preguntas más... personales. Como había conocido a William, qué tal era el joven en el lecho (por lo visto lo consideraban reservado y tímido en aquellos asuntos, al menos para el estilo vudrani). Esto último en especial parecía atraer la atención de unas cuantas dando constancia de que en Vudra el atractivo del muchacho tampoco pasaba desapercibido.
* Naewen sonríe, y les cuenta a las muchachas un cuento mitad cierto, mitad terriblemente adornado y al mismo tiempo vago en detalles, en el que William la salvaba en un momento de necesidad personal, haciéndole parecer como un héroe, pero sin contarles la naturaleza de su ayuda
<Naewen> En cuanto a detalles personales, Naewen no tiene problemas en adornar también la verdad, aunque les dice, entre risas, que el muchacho es tímido y apasionado al mismo tiempo
<art2DM> Finalmente, mientras las muchachas aplicaban perfume a Naewen con una técnica que consistía en encender pequeñas varas de incienso en unos soportes como pipas y soplar humo sobre ella en distintos puntos (creando así una sinfonía de olores en lugar de un sólo olor), entró William en la habitación llevando un dhoti tradicional, bastante sobrio, pero que encajaba en él perfectamente.
<art2DM> De un color perla mezclado con oro viejo que conjugaba perfectamente con sus rasgos occidentales, pero sin volverlo demasiado apagado.
<William> El joven se quedó parado al verlas.
<Naewen> Cuando William entró, ella le dedicó una sonrisa cómplice
<William> El joven parecía haberse quedado petrificado y mientras las muchachas se marchaban entre risas Naewen, comprendió que no se había parado al ver la concurrencia, sino al verla a ella.
<Naewen> -Se te ve muy apuesto -le dice en tono pícaro, mientras guiña un ojo a las muchachas
<William> -Estás... -Fue todo lo que pudo decir el joven antes de negar con la cabeza como para despertarse de un sueño.
<William> -Te queda muy bien la moda local.
* Naewen le mira con más calma cuando quedan solos,
<Naewen> -Es bonito -admite ella-, aunque requiere demasiado tiempo para hacer algo así todos los días
<Naewen> -Robaría muchísimo tiempo de estudio
<Naewen> -Pero está bien presumir algunas veces -se ríe ella
<William> -Es indumentaria de corte -dijo entrecortadamente el joven sin apartar la vista de ella.
<Naewen> -Ah -dijo ella-, la verdad es que tampoco estoy muy puesta. En Jalmeray llevé una vida relativamente recluida y muy controlada
<William> -Este principado tiene varias veces mas población que Jalmeray, y eso que está considerado bastante despoblado para la media vudrani.
<Naewen> -Sí, imagino. Además Jalmeray tiene influencia nexita también. No es exactamente la cultura pura
<William> -Créeme, has aprendido más de Vudra en esta hora que mucha gente en años.
<Naewen> -¿Sí? bueno, siempre habéis tenido fama de misteriosos y herméticos
<William> -Eso es una confusión, ya te lo expliqué.
* Naewen sonríe pícara
<Naewen> -Que sepas que eres un amante tímido pero apasionado -le dice, picándole, contándole uno de los cotilleos compartidos, pero luego se vuelve más seria-. ¿Qué has estado haciendo todas estas horas?
<William> -¿Tímido pero apasionado? -preguntó el joven enarcando las cejas y mirándola de forma rara.
* Naewen sonríe picara. -Algo tenía que contar. Esas chicas estaban tan deseosas de detalles jugosos. ¿Qué pasa, no cuadra? -le pica
<William> -He aprovechado para visitar el sanatorio de la ciudad. Siempre que paso por aquí me dejo caer por allí para ver cómo evolucionan algunos casos.
<Naewen> -Ah -asiente seriamente-. Siempre tan responsable
<William> -Lo dices como si no fuese algo malo pero tampoco interesante -dijo el joven finalmente consiguiendo moverse y sentándose, aunque seguía mirando a la elfa como si no se lo creyese.
<Naewen> -Al contrario, ser responsable no es ser soso. En realidad me haces sentir frívola por haber empleado todo este tiempo en banalidades. El maestro me matará cuando se entere que no he avanzado nada en el entendimiento de las runas en estos días
<William> -Y no pienso hablar de mi vida sexual contigo, sobretodo vestida así.
<Naewen> -Vamos, no seas tan serio -se ríe ella-. Tampoco quiero sonsacarte
<Naewen> -¿Qué tiene de malo esta vestimenta? -pregunta ella confusa-, es más que discreta. A decir verdad creo que nunca había llevado tanta tela encima
<William> -Quizás no enseñes tanta piel, pero estás... impresionante.
<Naewen> -Vaya, gracias
<William> -Si sobrevivo a esto voy a matar a mi abuela -bromeó el joven levantándose y ofreciéndole la mano a la elfa.
<Naewen> -¿Oh, por qué? Si es encantadora. Tiránica, pero encantadora
* Naewen coge su mano, con cierta diversión
<William> -Ten cuidado con mi abuela, es más astuta de lo que crees.
<William> -Pero me temo que yo no soy tan voluntarioso como vosotras -dijo el joven, que parecía un poco alterado pero actuó con toda educación mientras llevaba a la elfa al banquete.
<Naewen> -Lo sé, conozco el tipo
<Naewen> -Y supongo que sólo ha sido amable porque me necesitaba
<Naewen> -Aunque a saber por qué, seguro que podría haber echado mano de otras más cercanas
<Naewen> -¿A qué te refieres a que no eres tan voluntarioso?
<William> -Espero que no hables de mí cuando dices lo de otras más cercanas.
* Aerel mira también al humano con curiosidad
<Naewen> -No, no hablo de ti. La verdad es que no conozco nada de tu vida personal
<William> -Vosotras convertís en una batalla el conseguir lo que queréis. Me temo que yo soy más... cauto y timorato.
<Naewen> -He sobrevivido por eso, William. Si no hubiera luchado... y no hablo de violencia, pero hay que trabajar duro por lo que se quiere
<Naewen> -Y no te veo timorato
* William suspira
<William> -No me refería a eso -dijo al tiempo que la hacía entrar en un comedor con cerca de mil invitados. Todos mirándolos.
<Naewen> "¿Y a qué te referías?", pregunta vía a Aerel, pero sonríe a la concurrencia, colgándose del brazo de William
<art2DM> Un guardia con indumentaria destellante los guió hacia la mesa principal, donde el asiento de honor esperaba a Naewen junto a la señora Anaander.
<Aerel> "¿De verdad quieres que le pregunte eso?"
<Naewen> "Oh, vale, mejor no", dijo Aerilaya confiando en el criterio de su familiar
<Aerel> "Aya ¿Como puedes ser tan inteligente y tan cegata?
<Naewen> "No lo sé, la inteligencia social no es la misma que la inteligencia deductiva"
<Aerel> El dragoncito bufo y se acomodó en el hombro de la elfa para contemplar de forma crítica los platos de las mesas.
<Anaander> -Naewen, querida. ¿Te han hecho caminar hasta aquí? Ven, siéntate a mi lado, tenemos mucho de lo que hablar -dijo la señora con una sonrisa agradable y un tono cómplice tan elaborado que la engañó hasta a ella.
<Naewen> -Me gusta andar, señora. Pero será un honor -dice ella, siguiéndole el juego
<Anaander> -Desde luego veo que William se ha dado cuenta de lo espléndida que estás.
* Naewen sonríe, aceptando el halago al parecer con educada modestia, aunque mira por un momento al muchacho para ver como llevaba aquella farsa
* William parecía que no estaba a gusto con las palabras de su abuela, pero aun así era evidente que no podía apartar los ojos de Naewen. Y Naewen no creía que William fuese tan buen actor.
* Naewen le sonríe, aunque al mismo se siente un poco triste por él, no estaba bien que su abuela jugase de esa forma con él
* Naewen mira curiosa a los comensales más cercanos, intentando identificarlos por los cotilleos de las muchachas
<art2DM> Su mesa parece bastante larga, y despejada al frente, con lo que no está en contacto con muchos comensales. A su izquierda tiene a la señora y a la derecha un hombre alto y de piel morena, un keleshita que debía ser el embajador del Imperio de Kelesh.
<art2DM> También llega a ver que al lado de William, que está en el otro extremo de su abuela, hay una mujer de lustroso cabello rojizo y ojos como dos gotas de ámbar encendidas de una belleza que rayaba con lo sobrenatural.
<art2DM> Y al lado del embajador había otro hombre, un vudrani menudo de ropa y aspecto muy mundano. Hanuman, el "ministro" de economía de la señora.
* Naewen saluda al embajador en lengua kellish y el saludo tradicional de ese país, pero acaba mirando con disimulo a la mujer
* Naewen inclina levemente la cabeza ante Hanuman
<Ahmed> -Me complace ver que conocéis la lengua de nuestro humilde pueblo -dijo el embajador haciendo unos gestos con la mano dignos de un arcanista para tocarse la frente, el corazón y los labios.
* Naewen sonríe. -Viví en vuestro país unas décadas -dijo ella con cortesía-, sois un pueblo muy variado y muy apasionante
<Ahmed> -Me alegra ver que penséis eso. ¿Es también la opinión de vuestro prometido? -preguntó el hombre estudiándola fría pero educadamente.
<Naewen> -No esto segura -dijo ella con una levísima sonrisa-, no hemos tocado ese tema en particular
<Ahmed> -Es natural, los jóvenes enamorados tienen mejores prioridades entre manos.
* Naewen concede aquel punto con una sonrisa que no la comprometía
<art2DM> Naewen se dio cuenta entonces de varias auras mágicas, pero tan disimuladas que la ropa colorida del embajador las confundía. Al parecer era un clérigo y no había muchas opciones si era keleshita y alto funcionario.
<Naewen> -¿Y lleváis mucho tiempo en este puesto? -preguntó ella
<Ahmed> -Cinco años. Esta es una región importante para nuestro comercio con Vudra y para la protección de nuestras fronteras. Además hay muchos acólitos de la Luz del Amanecer en estas tierras.
* Naewen asiente respetuosamente
<Naewen> -Os envidio un poco, yo intento aprender los entresijos de esta cultura
<Naewen> -¿Quien es ella? -pregunta, mirando de reojo a la mujer de belleza sobrenatural
<Ahmed> -Creedme, no es algo que se descubra en una vida.
<Ahmed> -Oh, la princesa Amita.
<Naewen> -Sí, hay mucho que aprender. Pero bueno, hay tiempo para ello
* Naewen le sonríe, animándole a explicar un poco más
<art2DM> Naewen recordaba que le habían hablado de ella, aunque curiosamente no habían entrado en detalles y podía entender por qué. En teoría era la principal competidora por la mano de William, enviada por su padre expresamente con ese propósito.
<Ahmed> -Es la decimosexta hija del raja de una provincia vecina y... según dicen bastante amiga de vuestro prometido.
<Naewen> -ah, interesante -dijo ella, preguntándose por qué William no estaba prendado de ella
<Naewen> -Es bueno tener amistades -dijo con aparente ingenuidad
<Ahmed> El hombre la miró y se encogió de hombros al tiempo que bajó el tono de voz.
<Ahmed> -Conozco lo bastante a vuestro prometido como para estar convencido de que si no os ha hablado de ella es porque no quería preocuparos y porque no tenéis de qué preocuparos.
<Naewen> -Oh, confío en William -y aquello tenía la ventaja de ser cierto, aunque no se refirieran a lo mismo-. Es leal
<Naewen> -Supongo que estoy un poco insegura aquí. Sólo conozco a William, y no conozco la cultura a fondo, solo superficialmente
<Ahmed> -Bueno, miradlo de este modo, en este momento sois la segunda persona más importante de esta sala, y ellos tampoco os conocen y les habéis pillado por sorpresa.
<Naewen> -Supongo que la tercera en todo caso -sonrió ella-, la señora y William antes que yo
<Ahmed> -No, señora. En esta provincia la tradición es que gobierne una mujer.
<Ahmed> -¿No os lo ha dicho?
<Naewen> -Ah. Pensé que como yo soy de fuera de linaje... -parecía que la sombra de Elastara se extendía más de lo que había pensado. Una vez más se preguntó por qué Sombra Carmesí tenía aquella predilección por favorecer a las mujeres
<Naewen> -Mmmm hubo alguna alusión, pero creo que no la entendí. La señora dijo que habría tiempo más tarde...
<Ahmed> -Oh, estoy seguro, la longevidad de esta familia es proverbial
<Naewen> -Ah sí, es impresionante -dijo ella-, viven tanto como mi raza, algunos parece que incluso más
<Ahmed> -Bueno, ambos reyes tienen sus potestades, pero formalmente se requiere que gobierne una mujer, después de todo esta provincia fue fundada y reconquistada por mujeres.
<Naewen> -El concepto se me hace extraño, vengo de una tierra donde el sexo no tiene importancia a la hora de aspirar al gobierno. Importa más el linaje, y la capacidad, obviamente. Pero lo entiendo. Creo que ahora entiendo mejor algunas cosas, de hecho -dijo, risueña
<Ahmed> -Bueno es una tradición, y a veces las tradiciones pueden no tener mucho sentido pero hacen que la gente se sienta tranquila.
<Naewen> -Sí, entiendo de tradiciones y creo que respetarlas es importante, en general
<Ahmed> -Además está el hecho de que solo una mujer puede llevar la Tiara de Rubí, claro.
<Naewen> -Vaya, esa leyenda no me la han contado
<Ahmed> -Además como os digo ambos gobernantes tienen que dividirse las atribuciones.
<Ahmed> -¿La Tiara? Me temo que poco más puedo deciros, es un artefacto de gran poder que perteneció a la fundadora original de la provincia y que la señora Mianai tomó como símbolo de su gobierno cuando retomó esta tierra.
* Naewen asiente, suponiendo que sería un juguetito de Sombra
<Naewen> -Ya me la contarán -dijo, risueña-. Así tendré más temas de conversación con William
<Ahmed> -No temáis de todos modos, esta corte la controla con puño de hierro la señora Mianai. No hay tanta... intriga y subterfugio como en la mayoría de las humanas.
<Naewen> "Pues menos mal", pensó ella con ironía, dado para lo que la habían buscado
<Naewen> -Bueno, aprenderé a moverme por aquí
<Naewen> -¿No hay aquí hijas de la señora?
<Ahmed> -No, la mayoría de sus hijas murió hace mucho, la longevidad parece aguarse a medida que se aleja de ella. Tan sólo le quedaban dos, la madre de William que murió hace unos años, y Vajhara, que finalmente acabó con la paciencia de su madre y se ganó el exilio.
* Naewen asiente, entendiendo
<Naewen> -¿Que pasó con Vajhara? -probó a cotillear
<Ahmed> -Si no os importa dejaré que la señora os hable de ello. Después de todo tengo que tener su beneplácito para realizar mi labor aquí -dijo el hombre que señaló con la mirada a Anaander que os miraba con firmeza y cierta sonrisa de aprobación al embajador.
<Naewen> -Por supuesto, no pretendía poneros en una posición comprometida -dijo Aerilaya, con una sonrisa a medias compungida, a medias curiosa
<art2DM> El resto de la cena paso tranquila entre abundante comida y ciertos consejos del anciano. Incluso Aerel terminó tan empachado que no pudo seguir.
<Naewen> -Acabaras por no poder volar -pica ella a su familiar-, poniéndolo sobre su regazo
<art2DM> Finalmente acabada la comida la señora declaró que tomaría los postres en su comedor privado con William y Naewen, y allí fueron ellos seguidos tan sólo por Kiri. Aunque la elfa pudo ver cómo la vecina de William la miraba de forma sanguinaria.
<Naewen> -Mmmm veo que triunfas con las mujeres -le dijo a William en un susurro mientras seguían a la anciana y tras dejar atrás a Amita
<William> -¿Amita? -preguntó William-. Me da escalofríos sólo acercarme a ella -dijo confundido mirando alternativamente a ambas mujeres.
<Naewen> -¿Y eso? Es muy hermosa -se sorprende Naewen
* William esperó a que les hubieran servido los postres y quedaron solos para hablar
<William> -Abuela, esto a lo que estáis jugando es indignante. No puedes manipular a la gente como si fueran piezas en tu tablero. Y lo que deje o pueda haber entre Naewen y yo no es asunto tuyo. Así que esto acaba ya.
<Anaander> La mujer siguió tomando su dulce de leche como si hubiese escuchado el trino de un pájaro.
<Anaander> -Curioso, en los doce años que llevas aquí es la muestra de carácter más fuerte que te he visto, William. Me gusta esta muchacha.
<Naewen> -Nunca me ha parecido de carácter débil -le defiende ella-, es diferente no ser un rebelde a ser débil. Muy diferente
<Anaander> -No es débil, sólo demasiado considerado.
<Anaander> -Un gobernante tiene que saber imponerse.
<Naewen> -Ah, eso -dijo ella-, señora, ya le endurecerá el día a día del gobierno. Déjele disfrutar de su juventud en lo que pueda. Caracteres tan hermosos como el suyo se ven pocos
<Anaander> -Ya lo sé, niña, pero no me queda tanto como habría querido.
* Naewen mira a William, desafiándole a contradecirla o a decir alguna tontería humana como que la frase era cursi
<Naewen> -¿No os quedan aun años, señora?
<William> -Oh por los cielos. ¡Vosotras dos estáis conchabadas!
<Anaander> -Veo que le has contado parte de la historia -dijo divertida la mujer a Naewen sin alterarse.
<Anaander> -Un par de décadas, tres puede.
<Naewen> -Eso es mucho cuando de estas cuestiones se trata. La gente cambia mucho en décadas
<Naewen> -Sí. Ya os dije que no me gusta demasiado la duplicidad
<Naewen> -Y menos con mis amigos
<Naewen> -Una cosa son juegos, y entonces los engaños y los coqueteos son divertidos, y otra cosa son asuntos serios
<Anaander> -Ya te darás cuenta que a veces hay que decidir entre engañar a la gente honrada o dejar que dejen de serlo.
<Naewen> -Lo sé -dijo ella-, oh lo sé
<Naewen> -Pero si pretendéis que William tome la carga del gobierno, o al menos parte de ella, hay verdades que no se le deberían ocultar
<Anaander> -William, deja de mirarnos así, ella no te quiere y no va a quererte, lo sé. No va de eso esto.
<Naewen> Dedica una sonrisa a William. -Sí, Wiliam, ya te dije que habíamos llegado a un acuerdo
* Naewen arquea una ceja. -Que tajante sois, señora
<Anaander> -¿Me equivoco, niña?
<Anaander> -Además él sabe que las ilusiones que sienta ahora son vacuas. ¿No es así, muchacho?
<Naewen> -¿Cómo le voy a amar en el sentido que decís, si apenas le conozco? Ese tipo de querencia solo surge de la proximidad, del tiempo. Pero le aprecio mucho, y no me gusta que le habléis así -dice ella firmemente
<William> -Sí, abuela, lo sé -dijo William que curiosamente miraba tiernamente a la mujer.
<William> -Da igual Naewen, tiene razón. Pero si no pretendes liarla conmigo, ¿Qué es lo que quieres, abuela?
* Naewen arquea la ceja ante la mención a las ilusiones de William. -Lo más portentoso de las ilusiones es que nunca sabes donde empieza la realidad y donde empieza la ilusión, señora
<Naewen> -Pretende mantenerte a salvo, William
<William> -Da igual, Naewen, sé como eres. No pasa nada
* Naewen arquea una ceja ante lo de saber cómo era ella, en realidad eso no era cierto, se había metido dentro de su mente, pero solo había visto una pequeña parte de lo que había
<William> -¿A salvo de qué, si no es de vosotras?
<Naewen> Hay cosas peores que nosotras, William -dijo ella, un poco molesta-, bien sabes que ninguna de nosotros te haríamos daño conscientemente
<William> -No es eso lo que pretendía decir -se disculpó el joven.
<Anaander> La señora sin embargo os observaba a ambos con evidente curiosidad.
* Naewen devuelve la mirada a la matriarca
<Anaander> -Creo que comienzo a lamentar que esto sea sólo una farsa -dijo divertida la mujer mientras tomaba su té ajena a las miradas que le dirigían los jóvenes.
<Naewen> -¿Perdón, señora? -dijo Aerilaya
<Naewen> -En realidad no creo que lo lamentéis en absoluto
<Anaander> -No es necesario disculparse, querida.
<Naewen> -Tenéis razón en que sería una mala esposa -dijo divertida
<Anaander> -Es cierto, pero William no es un muchacho normal. Y tú sacas cosas buenas en él.
<Anaander> -Lástima que estés con ella, un encantamiento no funcionaría -dijo fastidiada la mujer.
<William> -¡Abuela! -exclamó escandalizado William.
<Anaander> -Sí, sí, querido. Estaría muy feo -desechó la mujer divertida
<Naewen> -¿Un encantamiento? Eso sería horrible -dijo ella con fiereza
<Anaander> -Por supuesto, querida -dijo la mujer en el mismo tono con que había ignorado a su descendiente.
* Naewen mira severa a la anciana, ella no perdonaría que la hechizase
<Anaander> -Oh vamos, muchacha, ya hemos dejado claro que no funcionaria
* Anaander vuelve a William
<Anaander> -Mira a Amita, el deseo de cualquier hombre y el muchacho apenas puede acercarse a ella.
<Naewen> -Quizás dependa del carácter -dijo ella-, no la conozco así que no puedo opinar
<Naewen> -Pero hay personalidades que no casan bien juntas
<Naewen> -Y el aspecto solo resulta satisfactorio al principio
<Anaander> -Es una víbora y una arpía que desea poder y lujos.
<Anaander> -Pero no deja entreverlo apenas. La lástima es que nuestro William no se conforma con que alguien se comporte, actúe y piense de cierto modo.
<Naewen> -Ah, pues muy sensato por su parte entonces -observó ella-, William puede aspirar a mucho más
<Anaander> -Pues no ha tenido mucha suerte en ese plano. ¿Verdad, jovencito?
<Naewen> -Y hace bien. Conformarse en este asunto no conduce a la felicidad
<Anaander> -Me gustaría menos felicidad y más miramientos para con una anciana.
<Naewen> -Será porque no ha querido. Además, es muy joven
<Naewen> -Prepárale para el gobierno y confía en él, señora. Ya hallará lo que necesita
<Anaander> -Oh, ha querido, y ha tenido sus idilios pero... en fin dejémoslo, sólo se puede incomodar a un joven hasta cierto punto -dijo la mujer dándole palmaditas al joven con aprecio.
* Naewen mira con comprensión a William, sabiendo que era incómodo que hablaran así de ti delante de tus narices
<Anaander> -Es una verdadera lástima, así vestida pareces una auténtica princesa.
<Naewen> -Es sólo una apariencia -dijo ella-, lo que importa es la esencia
<Anaander> -Oh no querida, en el gobierno importa todo.
<Anaander> -Y si le gustas al muchacho supongo que sobornarte será inútil.
<Naewen> -¿Sobornarme? ¿Para qué? -dijo divertida
<Naewen> -Pero no, los sobornos no me van
<Anaander> -¿Para qué? Vaya, y eres inocente.
<Anaander> -Bueno, tranquilos, está claro que sois tal para cual -dijo la mujer divertida poniéndose en pie.
<Anaander> -Querida, ya que has levantado la perdiz te ocuparás de informar del resto a William ¿Verdad?
* Naewen menea la cabeza. -Me hago cargo de para qué, señora, pero el diablo está en los detalles
<Naewen> -Sí, lo haré. Cuando él lo quiera, prefirió que no me extendiera antes
<Anaander> -Le alteras demasiado. Es curioso para alguien con su talento, pero no maneja del todo bien sus propios sentimientos.
<Naewen> -Tal vez por eso sea tan bueno con eso
<Naewen> -Hay que tener empatía para hacer lo que hace
<Naewen> -Y no se puede sentir empatía si eres frío
<Anaander> -Hay que saber controlarse, tanto para gobernar como para vivir.
<Anaander> -Me gustaría poder darle los tres siglos que tuve yo para madurar, pero ni él los tiene ni yo los tengo, ni puedo dárselos.
<Naewen> -Es alguien muy equilibrado. Creo que unas décadas serían suficientes
<Anaander> -Eso espero querida, pero no puedes culpar a una anciana por querer hacer trampas.
* Naewen mira con cierta disculpa a William, imaginándose lo incomodo que estaria
<Anaander> -Divertiros, mandaré a alguien para buscaros para la cena.
<Naewen> -Gracias
<Anaander> La mujer salió de la habitación seguida de Kiri.
* Naewen mira a William. -Lo siento, sé lo que es presenciar una conversación así, una de mis abuelas me lo hacia con frecuencia
<Naewen> -Dan ganas de subirse por las paredes o de meter la cabeza en la tierra
<William> -No pasa nada, sé que ambas teníais buenas intenciones -dijo el joven dejando claro otra vez que el muchacho no era como los demás.
<Naewen> -ah, eres más maduro de lo que yo lo era. Tu abuela no debería preocuparse
<William> -Naewen, puedo sentir vuestras emociones. La madurez no tiene nada que ver.
<Naewen> -Ah, vale, haces trampa -sonríe
<Naewen> -Aunque yo sabía que las intenciones de mi abuela y mi tía eran buenas también, y me molestaban igual -se ríe
<William> -No es lo mismo saberlo que sentirlo. En todo momento sé qué sentís además de qué decís. Es mi don, y mi maldición.
<William> -¿Qué puedes contarme sobre ese peligro? -preguntó William, que se había traído otros dos bols de dulce, uno para él y otro para Naewen.
<Naewen> -¿Maldición? ¿Te resulta malo?
<William> -No siempre es bueno saber lo que sienten los demás. Y hace que muchos se alejen de mí.
* Naewen acepta el bol, aunque sabe que se lo acabará comiendo él en casi su totalidad, ella se satura rápido
<Naewen> -Mmm entiendo. Aunque ellos se lo pierden
* William suspira
<William> -No es fácil vivir con alguien a quien no le puedes esconder nada. Lo entiendo.
<William> -Yo tampoco podría vivir con alguien de quien no me gusta lo que esconde.
<William> -Es por eso que mi abuela se desespera, es complicado para ella.
<Naewen> -En otra época de mi vida te habría temido -admite ella
<William> -Lo sé, y en parte aun sientes recelos.
<Naewen> -Pero todo el mundo tiene pequeños secretos que resultan duros de admitir
<Naewen> -Hacia ti no, hacia lo que guardo en mi interior, sí
<William> -Lo mío no son los secretos, son los sentimientos.
<William> -Es una proyección, no pasa nada, Naewen.
<Naewen> -Es lo mismo, cariño, los sentimientos se proyectan en base a lo que guardamos en nuestro interior, y eso incluye los secretos
<Naewen> -Nah, sabes que no te temo. Además, he aceptado mi pasado, para bien o para mal
<Naewen> -Respecto a lo otro... pues... parece que tu tía quiere quitarte del medio. No me ha quedado claro si ambiciona convertirse en la heredera o si simplemente lo hace por simple rencor, por haber sido excluida
<William> -Oh, ella -dijo simplemente el muchacho.
<William> -Le dije a la abuela que yo me ocuparía.
<Naewen> -¿Cómo? -quiso saber, curiosa
<William> -Hablaré con ella.
<Naewen> -Por lo que me ha dicho tu abuela, no servirá de nada
<William> -Eso no puede saberlo. Es posible, pero no seguro.
<William> -Y si tengo que gobernar a esta gente no quiero hacerlo escondido y mediante engaños.
<Naewen> -Es loable y lo que yo haría, pero también te pones en peligro, William. No lo intentes solo y en su terreno
<Naewen> -De todas formas, lo que tu abuela espera es que nuestro "compromiso" la obligue a actuar
<William> -Yo no intentaré nada, Naewen. Pero no quiero que te entrometas si viene. No eres mi prometida ni lo serás y lo sabes.
<William> -Lo que mi abuela espera es que se tenga que enfrentar a ti en vez de a mi.
<Naewen> -Lo siento, ya dijiste que tú no te entrometerías. Lo prometiste, de hecho
<Naewen> -Sí, eso espera
<William> -No quiero que lo hagas -dijo el muchacho.
<Naewen> -Y no soy tu prometida, pero parece que me han metido en esto
<Naewen> -Es mi decisión -dijo ella-, mi decisión, William. Tu abuela tiene razón en que no eres un luchador. Yo he presenciado más violencia de la que me hubiera gustado, tú no
<William> -Pero es mi obligación encararme a ella, no la tuya.
<Naewen> -Estoy de acuerdo en que sería deseable recurrir a otras opciones primero. Pero si no queda más remedio acabar llegando a eso... debo ser yo, no tú
<William> -No, soy yo el que debe hacerlo. Porque es lo adecuado y lo justo.
<Naewen> -No, no es justo si una loca acaba con tu vida porque no estás preparado
<William> -Si eso ha de ser será. ¿Qué esperáis que haga cuando venga la siguiente loca?
<Naewen> -Hace poco, cuando me uní a Thassilon, su líder me dijo una cosa. Que no sabía delegar los riesgos. Tiene razón, y tiene razón en que algunas veces es conveniente hacerlo. Como en este caso, William
<William> -También hay que saber cuando delegar algo es una rendición.
<William> -Pero no voy a convenceros a ninguna de las dos, a ambas os importo exactamente lo mismo -dijo el muchacho levantándose-. Disfruta del dulce Naewen, voy a volver a mis responsabilidades.
<Naewen> -William...
* Naewen le retiene cogiéndole del brazo
<Naewen> -Siéntate, por favor, no quiero acabar así la conversación
<Naewen> -Delegar, William. Buscarte a alguien que te ayude -dijo ella con amabilidad-, nadie puede hacerlo todo
<William> -Pero el reto es para mí. Lo que vais a hacer es una mentira, y da igual como intentéis justificarlo. Mentir a la gente que confía en ti nunca es lo adecuado.
<Naewen> -Y te equivocas cuando dices que no me importa -dice en voz baja
<William> -Yo tampoco quiero acabarla así, Naewen, pero tú ya la has acabado.
<Naewen> -La mentira no es buena como principio básico, pero a veces es necesaria
<William> -No voy a convencerte de que lo dejes estar ni tú vas a conseguir que bendiga lo que estáis haciendo.
<William> -No debería serlo para un gobernante -dijo el muchacho serio.
<Naewen> -No -suspiró ella-, no querría que acabara así, enfadado
<William> -No estoy enfadado, Naewen. ¿Por qué debería estarlo?
<William> -Pero estoy frustrado, confundido y algo dolido.
<Naewen> -Estoy haciendo esto por ti, aunque no te guste. Si no me importaras, ahora mismo estaría en Korvosa, enfrascada en mis asuntos
<Naewen> -A tu abuela no le debo nada y a este país menos
<William> -No he dicho que no te importe, ya te dije que tenías buen corazón.
<William> -Digo que eres como ella, cuando decides algo no hay quien te haga replantearte tu decisión.
<Naewen> -Sí, soy terca -admite ella-, pero también tengo unos pocos principios en los que no he claudicado y que son los que me han mantenido en pie. Si dejara esto estaría racionándome a mí misma tanto como a ti
<Naewen> -¿Confundido y dolido? ¿Por qué?
<William> -Y a mí tampoco me debes nada.
<William> -Confundido por ti, Naewen, y dolido porque ambas habéis decidido retirarme una elección que era solo mía y ambas habéis llegado a la conclusión de que no podré hacerlo.
<Naewen> -Sí te debo. Y no sólo porque me has ayudado mucho, y me has devuelto algo muy valioso para mí, sino porque te aprecio
<William> -El aprecio no es una deuda, y mi ayuda no te pone en ninguna deuda, es lo que hago, la manera en que convierto a mi don en algo bueno.
<Naewen> -¿Yo te confundo? ¿Y eso?
<William> -Me atraes, Naewen, creía que había sido claro. ¿No crees que eso es suficiente para confundir a un hombre?
* Naewen suspira. -Tú también me atraes, William. ¿Crees que soy de piedra?
<Naewen> -Dolido... lo entiendo. Pero sé sincero, tú me dijiste que no sabes luchar, que no sabrías ni por donde empezar
<William> -Sé hablar. Y puedo hablar con ella.
<Naewen> -Si quieres hablar, yo te apoyo. Habla, pero aquí, en tu terreno, y conmigo. Y si sale mal, déjame hacer a mí
<Naewen> -Y si no sale mal, me alegraré infinito
<William> -Si viene a desafiarme será aquí.
<Naewen> -Bien. Entonces. ¿Qué problema hay?
<William> -Y no funciona así, Naewen.
<Naewen> -¿Por qué no?
<William> -Si cree que eres mi prometida te desafiará a ti. Matarme no le serviría de nada si estás embarazada.
<Naewen> -Bueno, cuando me desafíe tendrás la oportunidad de hablar con ella. Y si no entra en razón... ¿crees que entraría en razón sin mí?
<William> -Sí, si me desafía tendrá que escucharme.
<Naewen> -Lo cierto, William, es que hay personas que no tienen remedio. Eso lo he aprendido por la manera dura
<William> -Si te desafía no podré entrometerme.
<Naewen> -Nos las arreglaremos para que te escuche
<William> -Pero no la conoces, no sabes nada sobre ella. No la metas de por medio, has decidido sin saber nada de ella.
<Naewen> -Pero, ¿realmente crees que valdrá de algo?
<William> -No funcionará, Naewen.
<William> -Sí, para que el que esta gente espera que les gobierne se ocupe de los problemas.
<Naewen> -Yo no voy a atacarla, william, yo no voy a empezar la violencia
<William> -Lo sé. Pero luchareis y una de las dos morirá, y sea quien sea sabré que fue por mi causa.
<Naewen> -¿Y crees que la convencerás, o les dejarás a tus futuros súbditos con la leyenda de un príncipe valiente y voluntarioso, pero muerto?
<William> -Si es lo que ha de ser -dijo el muchacho.
<Naewen> -No -dijo ella-, eso no vale. Un suicidio no parece una buena solución
<Naewen> -¿Y cómo va a ser razonable, si se niega a escuchar?
<William> -Si me desafía tiene que escucharme, es como funciona esto.
<Naewen> -quizás te oirá, pero oír y escuchar son cosas diferentes
<Naewen> -¿Y si me desafía no puedo solicitar que te oiga?
<William> -Sé hacerme escuchar.
<William> -No, está prohibido que intervenga de ninguna manera.
<William> -Y si te mata pasará un año hasta que pueda desafiarme a mí.
<Naewen> -William, odio la violencia. ¿Crees que me gusta la idea de este enfrentamiento? Pero entiendo a tu abuela, y odiaría aun más si te ocurriera algo
<William> -Pero era mi decisión, Naewen.
<Naewen> -Qué reglas tan extrañas. ¿Cómo funciona exactamente eso del duelo?
<Naewen> -Y la mía también, William
<William> -No, no lo era.
* Naewen suspira. -De modo que tu abuela tenía razón, no debería haberte contado nada
<William> -No hay mucho que decir, ella te desafía oficialmente y ambas debéis de acudir a la plaza de las tres reinas. Allí intercambiareis vuestros puntos de vista e intentareis llegar a un acuerdo no violento. Y si no funciona luchareis.
<William> -Es más fácil hacer lo que a uno le place cuando no ha de escuchar a los demás.
<Naewen> -William... te entiendo. En serio que sí. No me gustaría estar en tu lugar. Pero deja que te ayude
<Naewen> -¿Qué me place? ¿Crees que esto me place?
<Naewen> -Si piensas eso no me conoces de nada
<William> -No es eso lo que has decidido, Naewen. Has decidido apartarme a un lado.
<William> -Es lo que has decidido. Y que sea algo que te hará daño pase lo que pase sólo alimenta tu ansia de martirio.
<Naewen> -No, en realidad no. Por eso quería hablarlo contigo cuando tu abuela me pidió que me callase
<Naewen> -No quería apartarte a un lado, si hubiera sido así me hubiera callado y punto
<Naewen> -Pero ahora estas cerrándote a considerar opciones
<Naewen> -Sólo ves que me estoy "entrometiendo"
<William> -No. Solo veo que pase lo que pase voy a ver a gente que quiero haciéndose daño por mí.
<Naewen> -William, esto no me gusta. Y no pensaba dejarte a un lado. Pero también sé que hay gente que no tiene remedio, con la que las palabras no valen de nada. Y si es el caso, entonces sí que lo mejor es que me dejes a mí
<William> -Lo siento, pero no puedo dar mi beneplácito a eso sin mentirte, Naewen.
<Naewen> -¿Quieres a tu tía? Háblame de ella
<William> -Yo puedo convencerla -afirmó William sin duda.
<William> -Hablaba de ti, Naewen, y de mi abuela. No conozco a mi tía. Lleva exiliada desde antes de nacer yo.
<William> -Si la matas te dejará una herida para siempre.
<Naewen> -Pues busquemos una situación donde tenga que escucharte y yo pueda estar contigo. Porque los planes salen mal, William, no puedes ser tan optimista que cierres los ojos a eso
<William> -No hay solución, Naewen, o te reta a ti o lo hace a mí.
<Naewen> -He matado a otra gente que lo merecía antes. Esos no me duelen. Me duelen a los que he hecho daño sin merecerlo
<William> -Te duelen todos.
<Naewen> -Pues hagamos trampa, atraigámosla a una situación fuera de un duelo
<Naewen> -William, he sido aventurera. ¿Sabes a cuanta gente he matado? Aunque los que matado durante esa vida, lo merecían. No lloro por esos
<Naewen> -Son otros errores los que me duelen
* William depositó su mano en la mejilla de Naewen haciendo que de algún modo se sintiese más tranquila, calmada e incluso con una sensación de ser querida.
* Naewen le sonríe, agradeciéndole el gesto
<William> -Ya está bien, Naewen, no la atraeremos ni la veremos hasta que ella decida presentar el duelo. Está exiliada y sabe lo que le espera.
<William> -En fin, pásalo bien. Iré a ver si puedo hacerle algún bien a alguien.
<Naewen> -Si tanto quiere esto, quizá se deje tentar
* Naewen meneó la cabeza, sintiéndose mal con todo aquello
<Naewen> -No te expongas al peligro, William -le pide-, se haga lo que se haga, mirémoslo para que yo esté ahí
<William> -No sabría ni cómo hacerlo, Naewen.
<William> -No soy un aventurero ni un luchador.
<Naewen> -¿El no exponerte, o lo otro?
<William> -El exponerme.
<William> -No sabría cómo encontrarla aunque quisiese. No sabría cómo hacerlo para verla aunque supiese donde está. Y aunque supiese ambas cosas y quisiese ir, la gente de mi abuela no lo permitiría.
<Naewen> -Por eso mismo tengo que estar ahí, William. Soy la primera en que cree que es mejor explorar primero las soluciones no violentas
<William> -No, Naewen, no voy a hacer ninguna tontería sólo porque no me dejáis otra opción.
<William> -Lo sé, Naewen.
<Naewen> -Bien -dijo ella, más tranquila
<William> -Pero también sé que ella no te dejara esas opciones.
<Naewen> -Pensaré en algo
<Naewen> -A veces las cosas parecen más complejas de lo que realmente son
<William> -Y a veces son tan sencillas como parecen.
<Naewen> -¿Que tu tía está loca de ambición y no escuchará pase lo que pase? Ya veo
<Naewen> -¿Con qué argumentos quieres convencerla tú?
<William> -Si los argumentos no funcionan, Naewen, tengo mi don.
<Naewen> -¿Y qué harías con tu don?
<William> -Hay mucho que puedo hacer. Entre otras cosas anular su voluntad.
<William> -Pero tanto ella como mi abuela creen que no sería capaz de hacerle eso a una persona.
<Naewen> -Esos trucos no siempre funcionan... como bien sabes...
<William> -No son trucos. Y funcionaría.
* Naewen le miró. -Duele hacer algo así, es como matar, porque entre otras cosas, matas lo que hace única a una persona
<William> -Pero no creéis que vaya a hacerlo.
<Naewen> -Sí, sí lo creo –dijo, sombría
<William> -Es peor que matar, tendría que hacerlo desde dentro de su cabeza.
<Naewen> -Lo creo porque yo también lo he hecho. Llegado el momento, lo haces. Haces lo que tienes que hacer, por feo que sea o mal que te siente
<Naewen> -Sí que creo que podrías hacerlo, el caso es que esas cosas no son seguras. Por eso los aventureros vamos en grupos. Nos apoyamos los unos a los otros, porque sabemos que los planes fallan
<William> -Por salvarme la vida no lo haría.
<Naewen> -¿Te causaría alguna repercusión hacerlo desde dentro de la cabeza?
<William> -Y vosotras no deberíais poder decidir si puedo hacer el sacrificio o no.
<William> -Me cambiaría. Esas cosas cambian.
<Naewen> -Deberías. Tu vida vale más que la de una loca
<Naewen> -Sí -dijo ella-, siempre cambian, aunque no lo hagas desde el interior de su cabeza
<William> -Todas las vidas valen.
<Naewen> -¿Pero sería peor?
<Naewen> -Sí, todas valen. Estoy de acuerdo. Pero entre alguien que ayuda a los demás, y alguien que los pisotee... sé a quien elijo yo
<William> -Sí. Como mi abuela no se cansa de decir, soy demasiado blando y amable.
<Naewen> -Entonces deberías dejarme hacer a mi -suspiró ella-, yo ya no tengo nada que perder
<William> -Sí que tienes -dijo el joven mirándola y pareciendo que quisiera abrazarla, pero aun así no se movió.
<William> -Deberías haberte visto como yo te he visto, Naewen.
<William> -Te dolerá, todo te duele.
<Naewen> -No, cariño. He matado muchas veces -corrige ella-, y sé que algunas veces es inevitable que sea así
<William> -Pero sigues sin ser una asesina. Sé que has hecho lo que tenías que hacer. Pero sigues siendo buena. Eso es mucho más valioso que alguien que se ha criado entre algodones y es bueno.
<William> -Eres única y preciosa, Naewen, por fuera y por dentro.
<Naewen> -No digo que yo sea un monstruo, digo que no tengo que perder nada por decidir matar a una arpía
<Naewen> -Una arpía que va a buscar matarme, no que voy a buscar yo
<Naewen> -Lo he hecho otras veces, y eso no me interrumpe el ensueño. Esa clase de gente no se merece la misericordia
<William> -Sí que lo harás. Aunque quieras creer que no, sé que recuerdas a todos aquellos que has tenido que matar. Sé cuales son las pesadillas que nunca recuerdas. Sé lo que te duele, lo buena que eres y lo malo que ha sido el mundo contigo.
<Naewen> -Hay alguna gente a la que incluso estaría contenta de matar personalmente. Como a mi antigua maestra Vairocana. Con Vahjara no habría alegría, pero tampoco sentiría culpa. Es ella la que busca eso
<Naewen> -Es bueno recordar y no olvidar. Pero no lloro por haberme defendido, William. Nunca dejaré de defenderme
<William> -Lo sé -dijo el muchacho mirando a la elfa desolado.
<Naewen> -¿Y esa desolación? -Ahora es ella quien pone su mano en la mejilla de él
<Naewen> -De todas formas te apoyo en tu idea de intentar razonar con ella. Podemos pensar en alguna forma de obligarla a escucharte, pero estando yo allí. Si es necesario hacer trampa, se hace -dijo ella divertida
<William> -Es por ti, o por mí, o por ti y por mí. No lo sé, ya te he dicho que estoy confuso. Deberías pedirles a las chicas que te preparasen un baño de jazmín, es relajante. Yo debería ir a ocuparme de los necesitados -dijo el joven haciendo un esfuerzo evidente por apartarse de la elfa.
<Naewen> -William... -ella menea la cabeza
<William> -¿Qué?
* Naewen se acerca a él y le acaricia la mejilla antes de besarle en los labios
* William la detiene antes de llegar a eso.
<William> -No, por favor. Así no.
<Naewen> -¿Así cómo?
* Naewen se aparta, algo confusa
<William> -Por compasión. No es necesario, Naewen, estoy bien, de verdad, sólo un poco confuso.
<Naewen> -¿Compasión? ¿Eso es lo que piensas? Pensé que serías más perceptivo
<Naewen> -Ya te dije antes que no soy de piedra, y ya te he dicho más de una vez que me gustas -sonrió ella
<William> -Para mí no sería un entretenimiento, Naewen -dijo el muchacho suspirando fuerte.
<Naewen> -Los humanos os complicáis tanto la vida con estas cosas... es una forma de tender puentes entre las personas, William, es algo cálido y agradable. Pero no es unas cadenas que nos conviertan en posesiones
<William> -Lo sé, y nunca he tenido problemas con el sexo.
<William> -Pero contigo significaría para mí más que para ti.
* Naewen menea la cabeza. -A veces es un entretenimiento, a veces es una forma de acercamiento
<William> -¿Y de verdad crees que sería una forma de acercarnos o sólo una de consolarme?
<Naewen> -Significa muchas cosas, según la situación y la forma en que se encare. Lo que no me gusta es la costumbre de los humanos de convertirlo en unas cadenas y una cárcel
<Naewen> -¿Consolarte? oh no, no lo haría por eso
<Naewen> -Es un error hacerlo por eso, siempre
<Naewen> -Hay formas mejores de consolación, menos equivocas, menos problemáticas a la larga
* Naewen suspira y se aparta un paso. -Pero tienes razón, es mala cosa también después de una discusión. Siempre quedan rescoldos de la discusión
<William> -¿Hemos discutido?
<Naewen> -Pero, William... no te amargues tanto. Ya encontraremos alguna solución
<Naewen> -Sí -dijo ella-, lo hemos hecho
<William> -No era lo que pretendía.
<Naewen> -Te has disgustado, y yo me he disgustado. Es una forma de disensión. No todas las discusiones son violentas
<William> -Y Naewen, sé que no sería solo por compasión. Pero tú también sabes que algo de eso habría.
* William abrazó a la elfa.
<William> -Lamento haberte disgustado.
* Naewen sonríe. -No, muchacho. Solo lo hago cuando lo deseo o cuando me siento sola, que es la otra cara del deseo
<Naewen> -Bah. Las disensiones son inevitables. Nadie puede coincidir siempre
<William> -Temo perder el control contigo -reconoció el muchacho apartándose lo suficiente para mirarla a la cara pero sin soltarla.
<William> -No me preocupa disentir, pero sí herirte.
* Naewen sonríe. -Te preocupas demasiado por el control
<Naewen> -No te preocupes tanto. Soy más dura que eso
<William> -Lo sé, pero no me gusta hacerte daño.
<William> -Es algo que siempre he tenido que ejercer sobre mí mismo
<Naewen> -Sí, lo entiendo, por tu don. Yo también siento esa necesidad. Pero en algunas ocasiones hay que dejarse llevar
<Naewen> -Sólo hay que saber cuando se puede hacer, y cuando no
* Naewen recuerda los discursitos de Lukke y Kusasfa sobre eso mismo, y gruñe para sus adentros. No era lo mismo…
<Naewen> -Y no te preocupes, no me has hecho daño
* Naewen deposita un beso rápido y suave en los labios de él. -Ve a ayudar a esa gente, venga. Ya hablaremos de esto en un momento en que el ambiente esté menos viciado entre nosotros... o menos complicado, si lo prefieres
<William> -Sé sincera. No tengo ninguna oportunidad ¿No?
* Naewen se sorprende. -¿Qué te hace pensar eso?
<Naewen> -Aunque depende también de lo que busques. Hay algunos extremos que no estoy preparada para dar.... ni a ti ni a nadie. No por el momento. Primero tengo que encontrar mi propio equilibrio
<William> -Mi abuela rara vez se equivoca, y yo no vi nada así relacionado conmigo. No tiene por qué querer decir nada claro, pero suele. Y está tu "amigo" el prisionero.
<William> -No se lo que quiero, Naewen. Solo sé que a ti -dijo el joven con una sonrisa un tanto ingenua y vulnerable.
* Naewen sonríe levemente. -Ya veo, buscas algo muy profundo. William, eso no se busca. Eso germina a partir del tiempo y el contacto. No se puede prever. No se puede buscar. No se puede crear. Sencillamente, surge o no surge, y eso sólo el tiempo lo puede decir
<Naewen> -No puedo ofrecerte eso, porque no nos conocemos lo suficiente
<William> -No he dicho eso. No creo en ir del 0 al 100.
<Naewen> -Te puedo ofrecer mi amistad. Te puedo ofrecer compartir el don de Calistria. Son dos cosas valiosas. Pero lo otro nadie lo puede prever
<William> -Pero sí que busco algo.
* Naewen mira a William. -¿El qué?
<William> -No lo sé. No es que sea un experto en estas cosas.
<William> -¿Un vínculo? ¿Un acercamiento? ¿Una relación seria? No lo sé, Naewen.
<Naewen> -Un acercamiento y un vínculo te lo puedo ofrecer. Creo que podrías llegar a ser un amigo valioso, y la amistad es algo raro que valoro mucho. Lo otro... no, no ahora. No se puede pensar en una relación seria cuando apenas nos conocemos. Hay que dar tiempo al tiempo
<Naewen> -Hay que conocernos y tratarnos más
<Naewen> -Hay muchas cosas que no sabes de mi y viceversa
<William> -Naewen, ya te he dicho que no soy de ir del 0 al 100.
<Naewen> -Bien -dijo ella
<William> -Pero quiero saber si no tengo posibilidades de alcanzar ese 100
<William> -Lo sé.
<Naewen> -¿Cual es tu 100? Porque si es lo que he dicho yo antes, no se puede prever, no sinceramente
<William> -No he dicho que me lo vayas a dar, he dicho si no tengo posibilidades.
<Naewen> -Por otro lado, lo que tu abuela quiere... sería muy mala idea, lo sabes. Yo no podría gobernar una región como esta. No tengo paciencia para ello
<William> -Sé sincera ¿De verdad crees que podrías llegar a sentir algo así por alguien como yo? ¿Qué es para ti ese elfo?
<William> -Oh, entiendo. Tienes razón, y yo no puedo abandonar.
<Naewen> -¿Por qué no ibas a tenerlas? Eres un buen hombre, me gusta mucho cómo eres. Me atraes y atraes a mi runa. Y me siento extrañamente bien a tu lado. Mi pasado pierde fuerza cuando estás junto a mí
* William soltó a la elfa
<Naewen> -En cuanto a lo del elfo... está bien, siéntate de nuevo -suspira ella
<William> -Depende de gustos supongo.
<Naewen> -No es un elfo, William. Solo parecía serlo
<William> -No tienes que explicarme nada, Naewen. Ya has respondido a mi pregunta.
<Naewen> -¿Mmm? ¿Gustos?
<William> -No, lo decía por lo de mi herencia.
<William> -Tienes razón y es algo completamente lógico.
<Naewen> -Tu herencia no tiene importancia, importa más lo que eres -ella suspira-. Me ha costado entender eso, pero es algo que me ha enseñado el mundo. Los elfos se fijan demasiado en la pureza de sangre
<William> -Me refiero al principado, Naewen.
<Naewen> -aja. Bueno, William... como te he dicho hay muchos tipos de relaciones -dijo ella, meneando la cabeza-. Una cosa no implica la otra
<William> -Los hay, y yo no sé lo que quiero. Pero si quiero ir a por todo habría un problema ¿No?
<Naewen> -Sé que si mi "amigo el no-elfo" regresa a Golarion lo mío con él no tendría futuro, no aquí, lo que funciona en un lugar perdido de todo y todos no funcionaría aquí
<Naewen> -Pero como te he dicho, hay muchos tipos de relaciones. A veces hay que conformarnos con lo anterior a lo mejor
<William> -Deberías darle una oportunidad de todos modos.
<William> -No sé si podría conformarme. Pero creo que podría ser tu amigo.
* William sonrió para que la elfa viese que bromeaba
* Naewen sonríe. -No hago planes en estas cosas. Surgen o no surgen. Y primero hay que sacarle de allí, que ya veremos si lo consigo
<William> -Lo conseguirás, sé que lo harás. Y cuando lo hagas dile que es un hombre con suerte.
* Naewen le devuelve la sonrisa, pero le dice en serio: -La amistad es el primer paso hacia algo auténticamente importante. Los humanos usáis con demasiada prodigalidad la palabra amistad. La amistad es algo raro y valioso
<Naewen> -No es un hombre, William -sonríe ella
* Naewen acaricia su mejilla. -Pero olvido cuan joven eres. En fin, da igual, el tiempo nos llega a todos...
* Naewen se aleja de él
<William> -También tenemos menos tiempo, y sabemos que a veces es más importante equivocarte que no perder la oportunidad de compartir tu tiempo con alguien especial.
<William> -¿Es una mujer?
<Naewen> -No. Es un dragón -dijo ella, con una media sonrisa
<William> -Vaya... Pero ¿masculino? Entonces es un hombre. ¿Qué más da lo demás?
<Naewen> -Masculino, sí. La mentalidad importa -observó ella
<William> -Para los detalles quizás, para aventurarte no.
<Naewen> -Y lo que funcionó allí me da que no funcionará aquí. Allí realmente solo nos teníamos a nosotros. Aquí recuperara su conexión con otros dragones
<Naewen> -Oh, los dragones son complicados, aterradoramente inteligentes, y difíciles de entender. Pero él era una buena persona
<William> -Hay veces que lo único que importa son los sentimientos que uno tiene, el mundo puede esperar.
<William> -Vaya, eso suena a ti.
* Naewen se echa a reír. -¿Así me ves? ¿Aterradora y difícil de entender?
<William> -Aterradoramente inteligente y difícil de entender, sí.
<William> -De todos modos, Naewen, si puedo ayudarte en algo para traerlo no dudes en decírmelo.
<William> -Por lo menos sabes que sigue vivo.
<William> -Y sigue queriéndote.
<Naewen> -Da igual, en todo caso. Si puedo le ayudaré a él, y te ayudaré a ti. Y ya veremos lo que pasa. Yo necesito encontrar mi equilibrio, y no estoy para compañeros permanentes ahora. Una necesita estar centrado para eso. Si buscas un vínculo, sin embargo, eso si puedo dártelo. Busco amigos, William
<Naewen> -¿Sé que sigue vivo? Pues no lo sé, realmente
<Naewen> -Eso espero
<William> -Claro que lo sabes.
<Naewen> -Ha aguantado allí mucho tiempo
* William parecía extrañado.
* Naewen le mira, extrañada también por su extrañeza
<William> -¿No lo sentiste?
<Naewen> -Van pasando los días, pueden pasar muchas cosas...
<William> -Hay un vínculo entre vosotros, Naewen, sigue vivo -aseguró William.
<Naewen> -¿Cómo lo sabes?
<William> -Ya te lo he dicho, hay un vinculo. Deberías sentirlo.
* Naewen suspira. -Aerel muchas veces me acusa de estar ciega. Debe ser verdad
<William> -Piensas demasiado, a veces hay cosas que solo puedes sentir.
<Naewen> -Me creo que haya un vínculo, nunca me he sentido como me sentía con él. Pero no detecto ningún...
<William> -Pero sientes que sigue vivo y que te sigue queriendo.
* Naewen se encoge de hombros. -No puedo dejar de pensar. Soy así
<William> -Lo sé.
* Naewen esbozó una leve sonrisa. -Me alegro de que sea así. Espero que algún día pueda sacarlo de allí. Aunque hoy en día no tenga la menor idea de cómo hacerlo
<William> -Lo averiguarás.
<Naewen> -Lo intentaré. Lo mismo que intentaré ayudarte. No te enfades por ello, William. No me dejes a un lado en esto. Necesitas ayuda ahora, y algún día la necesitaré yo
* Naewen suspira
<William> -Sigue sin ser la manera adecuada de hacer las cosas. Pero está bien, pensaré en ello.
<Naewen> -Ve a ayudar a esa gente, ya hablaremos de esto más adelante... cuando nos conozcamos mejor, cuando nuestra relación haya progresado, para bien o para mejor. Espero que no para mal o para peor -sonríe levemente
<William> -Cuídate, Naewen -dijo el muchacho antes de marcharse.
* Naewen meneó la cabeza, y se preguntó porque no había jóvenes que quisieran tomarse el tiempo necesario, tantas prisas, tantas ansias...
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Iridal
 
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mar, 21 Mar 2017 18:20

Ashani. Vudra, 3 Erastius del 4710, día de la estrella, log nº N33

[Desplegable]: Abrir
Start of #Korvosa buffer: Wed Mar 23 00:40:12 2016
<art2DM> Naewen acababa de volver a la habitación tras la "discusión" con William cuando alguien llamó a la puerta. Fue un solo golpe, tan suave que resultaba casi imperceptible, pero de alguna manera la elfa lo había escuchado como si tuviese la oreja pegada en la puerta.
* Naewen acudió a abrir
<art2DM> Kiri estaba en la puerta y realizó una reverencia en cuanto Naewen entro para a continuación alejarse dos pasos sin dejar de mirarla y hacerle un gesto cortés para que la siguiera.
<Naewen> -Hola, Kiri -le dijo, y asiente, siguiéndola
<Naewen> -¿No puedes hablar? -le dice en aurano
<art2DM> La muchacha la lleva a un paso regular a través de pasillos y más pasillos con la seguridad que da la experiencia hasta que llega a una arcada que va a dar a un jardín interior cubierto de árboles nudosos, fuentes de agua y musgo. La muchacha se queda en el portal y le hace gesto de que pase.
* Kiri asiente.
<Aerel> ¿Por qué?, pregunta Aerel desde el hombro de Aerilaya
Kiri sonríe al pseudodragon y repite el gesto.
* Naewen espera a ver si contesta la kiri, pero finalmente suspira y pasa. -Gracias, Kiri
* Kiri hace una reverencia y marcha.
<art2DM> En cuanto entra al jardín, Naewen se da cuenta de que lo que había tomado por fragmentos decorativos cubiertos de musgo eran en realidad ruinas cubiertas de musgo, como si aquel jardín fuese un pedazo de historia conservado por alguna razón.
* Naewen contempla todo aquello con atención
* Naewen incluso aparta un poco el musgo para poder ver lo que hay debajo, pero sobre todo mira a ver por qué kiri la ha llevado allí... o por quien, más bien
<art2DM> Los fragmentos de muros aun tienen murales semireconocibles e incluso fragmentos de escritura que recordaban al vudrani, pero de forma muy lejana.
<Ashani> -¿Qué de tan curioso hallas en las viejas piedras? -preguntó una mujer joven que estaba sentada bajo un árbol, con una voz suave, pero que chasqueaba como unas nubes de tormenta crepitantes.
<Naewen> -Las viejas piedras muchas veces nos hablan del pasado -dijo ella, volviéndose hacia la voz
<Naewen> -¿Quien eres?
<Ashani> -¿Y qué te dicen? -preguntó la mujer divertida.
<Ashani> -Todos me llaman Ashani, y no parece un mal nombre.
<Naewen> -Que tenéis una historia antigua -sonrió Naewen-. No, no lo es
* Naewen examina a la mujer
<Ashani> -Y tú eres la prometida de Vilaasi. Aunque no llevas en tu interior más vida que la tuya.
<Naewen> -¿Y por qué dices eso? -preguntó Naewen
<Ashani> -Porque había oído que el joven Vilaasi por fin había conocido el amor y esperaba un heredero para el trono de rubí.
<Naewen> -Veo que aquí los rumores correr rápido -sonríe sin comprometerse
<Naewen> -¿Me buscabas por un casual? Diría que Kiri no me ha traído aquí por nada
<Ashani> -No, mi señora me ha pedido que te vea y responda a tus preguntas. Algo muy inusual, normalmente me pide que las haga.
<Naewen> -¿Ah sí? ¿Cual es tu función aquí?
<Ashani> -Sirvo a la señora. ¿En tu cultura siempre hacéis tan malas preguntas?
* Naewen sonríe. -A veces hay servicios más determinados que otros
<Ashani> -Quizás, pero la pregunta parecía más pensada para ocultar lo que realmente te provoca curiosidad que por que creyeses eso.
<Ashani> -¿Me equivoco?
<Naewen> -Tal vez no -sonrió ella-, pero también quiero hacerme una idea de cómo son las cosas aquí
<Naewen> -Y muchas cosas no son lo que parecen
<Ashani> -Depende de lo que entiendas por ser nada es lo que parece.
* Naewen mira a la mujer con intención
<Ashani> -No eres fuerte -dijo la mujer de repente.
<Naewen> -Pero también hay mucho que desconozco. Ni siquiera sabía que llamabais Vilaasi a William
<Ashani> -Pero has sobrevivido a mucho. A veces eso es más importante.
* Naewen parpadea. -¿Por qué dices eso?
<Ashani> -Porque lo veo en ti.
* Naewen suspira. -Supongo que no, no soy fuerte en ningún sentido
<Ashani> -¿Y qué te molesta de eso? ¿El no saber? ¿El no saber en qué te has metido? ¿O la curiosidad sobre Vilaasi?
<Naewen> -¿Qué eres realmente, Ashani? -la mira con curiosidad
<Ashani> -Fatalismo. Curioso.
<Naewen> -El no saber siempre me molesta. Y lo segundo puede ser peligroso
<Naewen> -No es fatalismo, es un simple reconocimiento. Pero eso no significa que me quiebre fácilmente -advierte ella
<Ashani> -Esa es una mala pregunta.
<Naewen> -¿Y por qué es mala?
<Ashani> La mujer sin embargo hace un gesto de quitarse una pieza de ropa inexistente y una imagen muy distinta aparece en su lugar.
<Ashani> -El ser es algo indefinible, y la cantidad de características que pueda requerir esa pregunta son abrumadoras.
<Ashani> -¿Qué crees que responderías tú ante esa pregunta?
<Naewen> -Oh, eso es filosofía fácil. O tomar las cosas muy literalmente
<Naewen> -Hay que fijarse en lo que se pretende decir con las palabras más que en la forma -observó ella
<Naewen> -Pero tienes razón en que podía interpretarse de varias formas
<Ashani> -¿Quieres que me fije en qué pretendes decir? -preguntó la criatura con curiosidad.
<Naewen> -Da igual, intentaré ser más precisa hablando
<Ashani> -Precavida -dijo la criatura con una sonrisa.
<Naewen> -¿A qué raza perteneces? -pregunta con curiosidad-. Si no te molesta que lo pregunte
<Ashani> -A ninguna, hasta donde yo sé.
<Ashani> -Había oído decir que erais mas pacientes los tuyos -dijo la criatura con el aspecto de algo que podría permanecer inmóvil más tiempo que una montaña.
<Naewen> -No sabía que estuviera siendo impaciente
<Naewen> -No tengo prisa, de todas formas
<Naewen> -La curiosidad no es lo mismo que impaciencia
<Naewen> -Solo quería saber de ti
<Ashani> -Sí, sí la tienes. Las prisas te corroen. Prisa por saber, prisa por salvarlos, prisa por llenar ese vacío que te hace sentir tan inquieta.
<Ashani> -¿Qué pensarías si te dijese que sólo puedes salvar a uno de ellos?
<Naewen> -ah, eso. Nunca se vive lo suficiente para aprender todo lo que el mundo puede ofrecer, tenemos que esmerarnos para conseguir entender siquiera una pequeña parte. No tiene sentido sentarse a esperar
<Naewen> -¿A uno? ¿Como que a uno?
<Ashani> -A veces esperar es un aprendizaje en sí mismo.
<Naewen> -No se me da bien estar ociosa
<Naewen> -¿A qué te refieres con salvar a uno?
<Ashani> -Tu corazón se divide, se disloca en distintas facetas cada una distinta pero a la vez iguales.
<Naewen> -Y ya de paso, ¿cómo que salvarlos a todos?
<Ashani> -Está aquel por el que sientes un amor apenas recordado, aquel por el que sientes un cariño y una amistad que te confunde, está aquel que te provoca curiosidad y sentimientos controvertidos y está aquel que representa tu salvación y tu condena.
<Ashani> -Nunca podrás salvarlos a todos. Así es la existencia.
* Naewen mira a aquel ser. -¿Mi salvación y mi condena? ¿No es eso muy melodramático?
<Ashani> -¿No suelen serlo los sentimientos descarnados?
<Naewen> -No todos necesitan salvación, y sobre todo, no la necesitan a la vez. ¿Por que no puedo intentar ayudarlos a todos?
* Naewen arquea una ceja. -Sigue pareciéndome exagerado. ¿Por qué iba a ser mi salvación o mi condena?
<Ashani> -Puedes intentarlo, pero ese camino suele terminar en perderlo todo.
<Ashani> -Hay muchas opciones para que algo produzca ese sentimiento.
<Ashani> -Está la pobre muchacha que aspira a más y se casa con un apuesto viudo sabiendo que será la condena de su vida como joven pero su salvación a la vida de miserias.
<Ashani> -Está aquella que ve en él lo que debería haber sido, la consecución de su destino más noble, pero también la pérdida de aquello que la hace sentir viva.
<Ashani> -Deber y libertad suelen ser las caras de ese sentir. Pero hay muchas otras.
* Naewen arqueó una ceja. -El mundo no suele ser simple. Hay espacio para hacer muchas cosas. Y más cuando la naturaleza de esas cosas varía
<Ashani> -Las posibilidades varían, las decisiones fluctúan, el mundo cambia.
<Ashani> -Pero nuestros sentimientos persisten.
<Ashani> -A veces se dan la vuelta, a veces se engrandecen y a veces empequeñecen.
<Ashani> -Pero cuando sentimos algo se queda ahí con nosotros.
<Ashani> -No somos el mundo, somos vida, y como tal una pequeña lasca de la divinidad.
<Naewen> -Tal vez, ¿pero qué tienen que ver los sentimientos con la ayuda que les puedo prestar? Una cosa no tiene que ver con la otra
<Ashani> -¿No tiene que ver? ¿Lo sabes o lo crees?
<Naewen> -Los sentimientos tienen que ver con otras facetas, pero no con el hecho de que les ayude o no
<Naewen> -No niego que los sentimientos pueden complicar enormemente una situación, pero también hay que saber compartimentalizar
<Ashani> -Tus sentimientos es lo que te vincula a ellos. Los vínculos son la base del tapiz del destino mortal. Y solo vinculándose uno comparte de verdad.
<Naewen> -Claro que sí, pero no entiendo por qué eso se relaciona con no poder ayudarlos a todos. Quizá se logre, quizá no, pero si no se intenta entonces sí que no se logra
<Ashani> -Pero no has venido aquí a atisbar sombras del destino en tu interior.
<Naewen> -Además, es bueno ayudar a la gente. Quizá yo necesite ayuda en el futuro
<Naewen> -¿Qué quieres decir con sombras del destino?
<Ashani> -No soy quien para opinar sobre tus decisiones. Pero ayudar a todos acaba comúnmente en la pérdida total.
<Ashani> -El destino es un millón de veces los granos de arena de todo el mundo multiplicado por la cantidad de estrellas en el cosmo elevado a la cantidad de gotas de agua en los océanos.
<Ashani> -El destino es el más complicado teatro, tan denso que nos parece un río. Pero la realidad es que desde donde miramos tan solo vemos sombras de sus movimientos.
<Naewen> -Eso de la pérdida total depende del momento y la naturaleza de la ayuda -objetó ella-, no veo muy parcial
<Naewen> -No creo demasiado en un destino inmutable. Es verdad que hay direcciones a las que nos conducen nuestras acciones, y a veces las vidas de aquellos que nos precedieron. Pero los dioses nos dieron libertad de albedrío, así que no puede existir el destino inmutable
<Ashani> La criatura sonríe enigmáticamente por toda respuesta y asiente.
<Naewen> -¿Y esa sonrisa? Escepticismo, supongo. O desacuerdo
<Ashani> -No, de reconocimiento. Tú has entendido mis palabras y yo no deseo añadir más. Tu resistencia te llevara a combatir allí donde tu debilidad no te permita abandonar.
<Ashani> -Lo que deba ser será, y tus decisiones tuyas serán.
<Naewen> -¿Es una debilidad no abandonar?
* Naewen se encoge de hombros. -Así es, mías serán, para bien o para mal. -Aunque no es que hubiera elegido muy bien en el pasado
<Ashani> -Es una debilidad el no tener fuerza para abandonar cuando se pierde más que se gana.
<Ashani> -Para bien o para mal. Un par de conceptos que os obsesionan mucho.
<Naewen> -Si es por eso, he abandonado otras veces, muy a mi pesar
<Naewen> -No hablaba en términos morales. Pero las decisiones tienen consecuencias que a veces son buenas, y otras malas
<Ashani> -Como he dicho, ese concepto os obsesiona mucho.
<Ashani> -Por supuesto que has abandonado. No existe la debilidad absoluta y la resistencia perenne. Y has tomado todas las decisiones en algún momento o lugar
<Naewen> -¿Qué tiene de malo ponderar las repercusiones morales de tus acciones?
* Naewen se encoge de hombros a lo último
<Ashani> -¿Malo? -preguntó divertida la criatura.
<Naewen> -Ahí esa palabra no tiene connotaciones morales -señaló ella, también divertida-. Sí, cual es el problema que le encuentras
<Ashani> -No he mencionado la moralidad en ningún momento -recordó la criatura con tacto.
<Ashani> -Mal y bien son conceptos vacuos, dependientes de la creencia de que se puede actuar de forma incorrecta a determinado nivel.
<Naewen> -No tan vacuos. En realidad son conceptos muy sólidos, aunque no siempre los aprehendemos bien, debido a nuestro limitado entendimiento
<Ashani> -Lo que entendemos y lo que hacemos es distinto.
<Naewen> -Dado que nunca lo entendemos todo perfectamente, no podemos paralizarnos sin actuar
<Ashani> -¿No podemos?
<Ashani> -Continuamente estáis no actuando. Vuestro aquí, ahora y consciencia son limitados. Estáis continuamente no actuando, pero podéis decidir cuando actuar
<Naewen> -Si quieres verlo así... -dijo ella, divertida
<Ashani> -Veo lo que veo, no lo que quiero. Y no hay juicio en ello, sois lo que sois.
<Naewen> -Aunque yo me refería a que no podemos quedarnos en la inacción solo porque nuestro entendimiento es limitado. Por supuesto que a veces no actuamos
<Naewen> -Cierto
<Naewen> -¿De donde vienes, Ashani?
<Ashani> -Otra mala pregunta -sonrió la criatura.
<Ashani> -Supongo que espacialmente se puede decir que de muy lejos, y temporalmente que siempre he estado aquí.
<Naewen> -¿Por qué son malas preguntas? -contraataca ella
<Ashani> -Porque no inquieren lo que buscas saber, sino que ocultan lo que pretendes averiguar. Es tan difícil responder a una mala pregunta como aprender de una respuesta.
<Naewen> -Saber qué eres y de donde vienes no me va a cambiar la vida, pero aplacará mi curiosidad -dice la elfa con evidente diversión
<Ashani> -No, lo que buscas es una denominación que te permita averiguar cosas por ti misma.
<Naewen> -¿Eso tiene algo de malo?
<Ashani> -No, pero buscáis caminos muy esquivos para llegar hasta el conocimiento.
<Ashani> -Como te he dicho no pertenezco a ninguna raza hasta donde sé.
<Naewen> -De todas formas, escucho lo que me dices
<Naewen> -Esquivo... preguntar no es una forma esquiva de buscar el conocimiento
<Ashani> -Algunos de los sabios de la señora dicen que fui una Manasaputra en otra vida, otros que soy la encarnación de Malanji. Yo solo puedo decirte que soy quien soy.
<Ashani> -Depende de la pregunta -sonrió la criatura-. Y lo que pretendas hacer con la respuesta.
<Naewen> -Sólo conocer. Soy curiosa
<Naewen> -Aunque veo que no te gusta hablar de ti misma
<Ashani> -Tan sólo conoces lo que eres.
<Naewen> -A veces ni eso -murmura la elfa
<Ashani> -¿Hablar de mí misma? Creía que no habíamos hecho otra cosa.
<Naewen> -Oh, no solo eso. También de "los míos" y de las sombras de mi destino -dijo Naewen, algo divertida
<Naewen> -Pero quizá sea hora de dejar de insistir
* Naewen se encoge de hombros
<Naewen> -¿Conociste a Vajhara, Ashani?
<Ashani> -Yo le enseñé sus primeros compases místicos -asintió la criatura con aprobación en la mirada.
<Naewen> -Ah. ¿Ha sido siempre tan ambiciosa como ahora? Intento entender por qué quiere pasar por encima de Vilaasi por medios tan expeditivos
<Ashani> -Las decisiones son un asunto complejo. Pero le ha dolido que su madre la descartara.
<Naewen> -Sin embargo no parece haberla descartado a la ligera
<Ashani> -La señora nunca hace nada a la ligera -respondió la mujer mirando a Naewen de una forma cargada de significado.
<Naewen> -Ya me imagino. -Naewen la mira por si quiere matizar algo más a aquello
<Ashani> -No querida, las intrigas de la señora son cosa suya y no pienso inmiscuirme.
<Naewen> Aunque después vuelve al tema de Vahjara. -Intento entenderla. Realmente sería una pena si la violencia fuera la única respuesta a este asunto. Y me consta que Vilaasi no desea eso
<Naewen> -¿Intrigas? -arquea una ceja
<Ashani> -Vilaasi guarda demasiado amor en su interior -asintió la criatura.
<Ashani> -Intrigas -repitió.
<Naewen> -Hay gente así, con muy poca violencia en su interior. Las admiro, aunque no puedo menos que pensar que suelen tener una existencia corta. El mundo es violento, por desgracia
<Naewen> -aka, intrigas. Pues eso espero -dijo Naewen enigmáticamente
<Naewen> -¿Cómo era antes Vahjara, como ha llegado a esta situación de ansiar pasar por encima de su pariente, a cualquier precio?
<Ashani> -La supervivencia prolongada no es el objetivo de todos.
<Ashani> -Vajhara se siente desplazada y ninguneada. Podía estar desterrada, pero era la única opción factible de su madre.
<Ashani> -Pero lo que tú quieres saber es cómo llegó a ser así ¿No? -preguntó la criatura con algo parecido a compasión.
<Naewen> -¿Qué hizo que la desplazara?
<Naewen> -Sí. Intento entenderla. Intento ver si se podría llegar a un entendimiento con ella
<Ashani> -La ira. Llevaba demasiada ira, demasiado desprecio por lo que se interponía en su camino.
<Ashani> -Vajhara tiene un don muy parecido al de Vilaasi.
<Naewen> -¿Si? Explícame más de ella, por favor, explícame de su juventud y de lo que le llevó a adquirir esa ira
<Ashani> -Vajhara era una muchacha amable y afectuosa, con un exceso de empatía en su interior y el deseo de emular las gestas de su madre.
<Naewen> -¿y qué paso?
<Ashani> -Hasta que un día, enfrentada a uno de los bárbaros señores de la guerra exteriores, se vio en la disyuntiva de usar su don para cambiarlo. Y eso la cambió a ella a su vez.
<Naewen> -Oh. ¿Por qué les afecta tanto?
<Ashani> -Nunca he compartido ese don.
<Ashani> -La señora dice que tiene que ver con sentir lo que hacen, con sentir el cambio y con las dudas que hay en su interior.
<Naewen> -Lo entiendo, pero tienen que asimilarlo muy profundo para que les cambie también a ellos
<Naewen> -¿Y la señora no podría haberla ayudado a recuperar su antiguo ser?
<Ashani> -Aunque el don de Vilaasi es mucho más fuerte.
<Ashani> -¿Recuperar? Hablas como si fuese una influencia externa y no un cambio interno. ¿Puedes recuperar el ser que eras antes de tu mayor sufrimiento? ¿Y de tu mayor amor?
<Naewen> -Incluso los cambios internos se pueden atemperar o moldear. Como prueba que hubiera un cambio en primer lugar
<Ashani> -Siempre cambiamos. Pero como demuestra Vajhara, el que cambia es cambiado a su vez.
<Ashani> -La señora intentó refrenar a su hija, recordarle su anterior yo. Pero no había problemas con los recuerdos, sino con lo que sentía.
<Naewen> -Sí, muchas veces no queremos cambiar nosotros mismos. O nos es imposible hacerlo sin mucha ayuda
* Naewen suspira. -¿Y como es Vajhara ahora? ¿A qué la conduce esa ira suya? ¿Escucha, o es impulsiva e irreflexiva?
<Ashani> -Escucha, pero cree saber lo que es mejor para todos, cueste lo que cueste.
<Naewen> -Mmmm. Eso suena a que en el fondo no escucha
<Naewen> -¿Y tanto odia a Vilaasi?
<Ashani> -Claro, su madre le ha elegido por encima de ella.
<Naewen> -Puedo entender los celos y la envidia, pero el rencor asesino suele requerir algo más -observó ella
<Naewen> -Sin duda, eso tampoco la va a atraer la aprobación de su madre
<Ashani> -No, pero la castigará.
<Naewen> -¿Busca su castigo?
<Ashani> -La señora le ha hecho daño, y ella busca devolvérselo.
<Naewen> -Entiendo que castigarla vaya a hacer daño a su madre, ¿pero no se está perjudicando también a ella misma?
<Ashani> -Vuestras decisiones suelen ser complejas, y en ellas suelen tener más peso los sentimientos, los deseos y las impresiones que lo que sabéis.
* Naewen meneó la cabeza. -No lo niego, pero diría que tiene que haber algo más que eso. Generalmente lo hay
<Naewen> -¿Me puedes contar algo más de ella?
<Ashani> -Le gustaba sentarse en esa piedra de ahí -dijo señalando una especialmente plana-, y preguntarme. Cuando se murió su primera ranita se negó a tener más. Estuvo a punto de casarse en dos ocasiones...
<Naewen> -¿Y qué la hizo desistir?
<Ashani> -Ellos, en ambas ocasiones ambos no estuvieron dispuestos a compartir su vida.
<Naewen> -Suena como que es difícil convivir con ella
<Naewen> -En fin, ya veremos lo que pasa...
<Ashani> -Suena con que tenía una vida complicada y dura, y no todo el mundo está dispuesto a asumir ese sacrificio por estar con alguien agradable.
<Naewen> -Ah, eso también
<Naewen> -Esta clase de vida no es para todo el mundo
<Ashani> -No, además a los humanos la gente demasiado agradable tiende a parecerles aburrida.
<Naewen> -¿Aburrida? Eso sí que nunca lo he entendido
<Naewen> -Pero parece un cambio muy grande, de la muchacha que mencionas a la Vajhara llena de ira actual
<Ashani> -Yo hay muchas cosas que no comparto de vuestros caracteres, me temo.
<Ashani> -Tardó un siglo en llegar al punto en que la señora la exilió.
<Naewen> -Mmmm. Aunque lo que me dices me da aun más miedo por Vilaasi. El está empeñado en hablar con ella, en usar su don si no hay otro remedio
<Naewen> -¿Cómo funciona eso del duelo, exactamente?
<Ashani> -Diría que a la señora también le preocupa.
<Ashani> -El retador debe presentar la solicitud ante un magistrado del principado, y una vez comprobada que es correcta se presenta a la señora, que proclama un día y una hora para ejercerlo en el gran patio.
<Ashani> -Una vez presentadas las alegaciones a la señora, si se prosigue adelante se vincula a los contendientes con magia y se pasa al reto de la palabra.
<Ashani> -Si se prosigue adelante sin nada aclarado se decide según una prueba en la que ambos deben coincidir. Esta puede ser el reto de esencia, el del bronce o el de la sangre.
<Naewen> -¿Reto de la palabra? ¿Y los otros?
<Ashani> -El reto de la palabra consiste en hablar del problema que les ha llevado allí bajo guardas contra mentiras.
<Ashani> -Los otros dependen de si el arma a usar es la magia, armas de bronce o si no hay limites.
<Naewen> -ah, entiendo
* Naewen meneó la cabeza. -Tienen extrañas costumbres en esta región
<Ashani> -A veces las medidas que tomáis para evitar abusos de los gobernantes resultan así.
<Naewen> -Todas las culturas tienen costumbres extrañas a ojos de los extranjeros. Y da la casualidad que yo soy extranjera aquí -sonrió
<Ashani> -Entonces supongo que también lo soy.
<Naewen> -Es lógico suponerlo -Naewen vuelve a sonreír-. ¿Cómo les ves tu de extraños?
<Ashani> -Yo os veo a todos extraños, y al mismo tiempo familiares.
<Naewen> -¿Familiares en que sentido?
<Ashani> -Actuáis de formas cíclicas, volviendo una y otra vez a los viejos caminos labrados por los que vinieron antes y los que vendrán. Sois como las aguas, ajenas a mi pero al mismo tiempo algo familiar.
<Naewen> -ah, sí, solemos ser bastante predecibles -admitió
<Ashani> -No, no lo sois. Pero vuestros patrones acaban resultando familiares cuando se miran con atención. Como los del destino.
End of #Korvosa buffer Wed Mar 23 00:40:12 2016
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mar, 21 Mar 2017 20:51

El Loto Negro. Vudra, 3 Erastius del 4710, día de la estrella, log nº N37 (parte I)

[Desplegable]: Abrir
Start of #Korvosa buffer: Thu Mar 31 04:16:04 2016
<art2DM> Tras la extraña reunión con la aun más extraña ajena, Naewen volvió a su habitación notando el calor húmedo de Vudra para encontrarse a una sirvienta que estaba ordenando "sus" útiles de maquillaje y que al verla se lanzó al suelo de rodillas y pegó la frente al suelo.
<Naewen> -No hace falta que te postres -le dijo a la sirviente
<art2DM> -Lamento no haber acabado aun, señora -dijo la sirviente poniéndose en pie como un resorte aunque mirando fijamente sus pies.
<Naewen> -No te preocupes. No tengo prisa
* Naewen le tiende la mano para ayudarla a levantarse. -Soy de otro país. No estoy acostumbrada a tanta ceremonia en el trato. Relájate
<Naewen> -¿Cómo te llamas?
<art2DM> -Yo... yo sólo soy una humilde sirvienta.
<art2DM> -¿Necesita ayuda para quitarse el vestido?
<Naewen> -Pero también eres una persona -le sonríe-. Me gusta saber con quien hablo
<art2DM> -Kanala.
<Naewen> -Un bonito nombre
<art2DM> La mujer siguió mirándose los pies como si fuesen obras de arte.
<Naewen> -¿Pasa algo? -pregunta ella con amabilidad-. Ya te digo que no me importa que no hayas terminado antes de que yo viniera
<art2DM> -¿Desea que me marche?
<Naewen> -Si quieres quedarte y contarme algo yo encantada -sonrió Naewen
<Naewen> -Quiero aprender más de Vudra
<art2DM> -¿Co-contarle? -preguntó la muchacha espantada.
<Naewen> -Sólo si quieres. No quiero incomodarte
<art2DM> -Yo... ¿Quiere que la ayude o que marche, señora?
* Naewen se sienta y dijo: -¿Terminaste? Si no has terminado sigue, tranquila. Aunque igual sería agradable un poco de manzanilla, es buena para la digestión. ¿Querrías una taza?
* Naewen duda. -Está bien, ayúdame. Supongo que ya no hay mucho que hacer hoy...
<art2DM> -¿Quiere que le ayude a quitarse el vestido y después llamo a las demás para que preparen su baño?
<Naewen> -Sí -sonríe a la muchacha
<Naewen> -¿Que edad tienes, Kanala?
<art2DM> -Veint-veintiocho. Señora -dijo la muchacha, acercándose a Naewen mientras miraba el suelo y extendiendo las manos hacia su espalda.
<art2DM> Pero lo que Naewen sintió fue un trozo de tela de seda que se enrollaba en su cuello con la fuerza de una cadena y una gran presión que la estrangulaba y parecía querer romperle el cuello como una rama seca. También notó una pierna que le hacía la zancadilla y apoyaba una rodilla en su espalda.
* Naewen lanza una exclamación, reprochándose a sí misma ser tan confiada... debería haber estado más alerta, nunca aprendía...
* Naewen piensa en uno de los conjuros que tenía activos, y lo activa, proporcionándose a sí misma la capacidad para escurrirse de aquella presa mal intencionada
<Naewen> -Ahhh muchacha, eso ha sido un error -dijo con voz ronca, el intento de estrangulación le había hecho daño
<art2DM> La joven se quedó mirando la soga de seda ahora vacía que sostenía y parpadeó una vez confundida, pero acto seguido se sacó una de las agujas de madera del pelo y cargó contra la elfa.
<Naewen> -Muchacha, podrías haber intentado huir... -menea la cabeza
* Naewen teje un conjuro destinado a doblegar su voluntad
<Naewen> -Tú te lo has buscado... tira el arma y aléjate hasta esa pared, ya -ordena
<Naewen> -¿Así que trabajas para Vahjara?
<art2DM> La mujer soltó la púa para el pelo con las manos temblándole por el esfuerzo de resistirse y llegó hasta la pared, donde Naewen pudo ver con horror que la piel comenzaba a desprendérsele por el temblequeo y el sudor. Debajo había otra mujer que parecía haberse puesto aquella piel como si fuese un abrigo.
<art2DM> -Tienes peores problemas que ese -dijo la mujer que a continuación sacó otra púa, se la introdujo en la oreja y se lanzó con fuerza contra la pared.
<art2DM> La muchacha resbaló por la pared dejando una marca de sangre, y la elfa pudo ver con horror cómo el extremo de la aguja salía por la otra oreja.
<art2DM> Pocos segundos después se oía un estrépito y William llegaba por la puerta completamente sudado y sin aliento, aunque se paró en seco al encontrarse con aquella escena.
<Naewen> -Parece... que he tenido compañía -dijo ella con un suspiro
<Naewen> -Creo que estaba mal preparada para esto. No esperaba tu visita
* William se lanzó sobre Naewen y la abrazó, más asustado al parecer que ella.
* Naewen mira sombría a la mujer, enfadada por su suicidio, disgustada consigo mismo también
<William> -¿Es...estas bien? -preguntó medio ahogado el joven. William estaba en forma, debía de haber corrido desde mucho más lejos del área de audición.
<Naewen> -Sí, lo estoy
<Naewen> -Tranquilo
<William> -Yo... creí que... -dijo el joven, que cuando se dio cuenta que estrujaba a la elfa la soltó.
<William> -Lo siento.
* Naewen le devuelve el abrazo, pero se aparta casi enseguida. -Diría que estás peor tú. Relájate, siéntate y toma aliento -le dijo preocupada
<William> -He venid...venido desde la entrada del palacio.
<art2DM> Poco después llegaban un puñado de guardias y comenzaba el típico escándalo de gritos y movilizaciones que la guardia de todo el mundo realizaba después de ocurridos los hechos. Parecía que Vudra no era distinta en eso.
<Naewen> -Es algo universal -le dice a Aerel
<Naewen> Y a William, en élfico. -La culpa es mía, realmente. No debería ser tan confiada, habiendo venido a esto
<William> -No, esto no debería haber pasado -dijo William, con la vista prendida en el cadáver al que se le había desprendido la piel y parecía ahora una muchacha de como mucho 18 años.
<William> -Es culpa mía. No debería haberte traído aquí -dijo William desolado.
<Naewen> -No, William. Está bien
<Naewen> -Quiero ayudarte, ¿de acuerdo?
<Naewen> -¿La conoces?
<William> -No -dijo William firme a la primera pregunta de Naewen.
<Naewen> -¿Como que no? Pues ya no puedes echarte atrás -sonrió ella
<William> -Es del Loto Negro -dijo el joven antes de añadir algo al ver la expresión de la elfa, y fijarse en el moratón que tenía en el cuello sin poder impedir depositar un dedo en la marca antes de apartarlo.
* Naewen se toca la marca. -No duele, tranquilo
<Naewen> -¿Qué es eso del loto negro?
<William> -Son un grupo criminal. Asesinos. Si han intentado matarte es que saben que es una farsa lo tuyo y... lo de la abuela.
<Naewen> -Ah
<Naewen> -¿Y por qué tienen que saber que es una farsa?
<Naewen> -¿No puede ser que Vahjara no quiera competencia y les haya contratado?
<William> -Porque nadie intentaría matar a un miembro de la familia en palacio.
<William> -No, trabajan por su cuenta. Es algo más que la abuela no ha contado.
<William> -Tienes que irte.
<Naewen> -¿Y dejarte solo? No -dijo ella, terca
<William> -A mi no me atacarán, Naewen.
<Naewen> -Pero Vahjara... ese peligro sigue
<Naewen> -Además ya sabíamos que habría peligro
<Naewen> -Es solo ir con más cuidado
<William> -Esto es más peligroso, Naewen, esta gente no falla.
<Naewen> -Acaban de fallar
<William> -No, te vas hoy. Voy a anunciar que no estás embarazada de mí y que te repudio.
* Naewen frunce el ceño. -No, Will. Siéntate y lo hablamos con calma...
<William> -No, Naewen -dijo el joven alterado.
<William> -Yo estoy a salvo de ellos, y si Vajhara viene y no atiende a razones me ocuparé de ella.
* William parecía más decidido y firme de lo que lo había visto nunca. Toda la amabilidad, suavidad y paz que desprendía el joven parecía haberse esfumado.
* Naewen le acaricia la mejilla. -Sabes que no he venido para renunciar a la primera, ¿verdad?
<Naewen> -Y sabes lo terca que soy -sonrió
<Naewen> -Si me echas volveré y no estarás a mi lado... ¿qué es peor?
<William> -Da igual, en cuanto anuncie eso Vajhara no te retará. Ya no habrá razón para mandar asesinos entrenados a por ti.
<William> -Márchate, Naewen, ya has hecho más de lo que debías. Te juro que siempre te recordaré con cariño -dijo el joven besándola en la frente y saliendo de la habitación.
* Naewen sale tras él y le coge del brazo
<Naewen> -Espera, William. Y si puede ser, hablemos dentro. No quiero convertir esto en un espectáculo -le dijo en élfico, lengua poco probable de ser conocida por allí, visto que su raza era casi desconocida
* William parece que por un momento no va a parar, pero finalmente su carácter se impone.
* Naewen le coge de la mano y le lleva de nuevo a la habitación, aunque cierra la puerta tras ellos
* William mira a Naewen con ojos vidriados y llenos de pena, pero finalmente asiente y la sigue.
<Naewen> -Wiliam... -suspira ella-. No puedes hacerme esto. No puedes negarme el derecho de decidir por mí misma. Ya te he explicado lo importante que es el libre albedrío para mí. Cuando decides por mí, no sólo me lo estás arrebatando, también me estás insultando
<Naewen> -No soy una niña, William, no soy tampoco una mujer de cristal
<Naewen> -Si vuelvo a casa ahora, mañana o pasado estaré metida en algo que probablemente sea más peligroso que esto
<Naewen> -Me he enfrentado a demonios, aberraciones y cosas posteriores. Me he enfrentado a cultistas fanáticos. ¿Crees que un grupo de asesinos es peor que lo que ya he visto?
<William> -Quizás no, Naewen, pero es mi responsabilidad. Y NO quiero que te pase nada si puedo evitarlo, y mucho menos por mi causa.
<William> -De todos modos no los infravalores, no son un simple grupo de asesinos.
* Naewen le acaricia la mejilla. -No puedes negarme el derecho a decidir. Eso nos hace de menos a ambos. Y no tienes que tener tanto miedo por mí. Sé cuidarme, William
<William> -¿Pero vosotras sí que podéis negarme el mío?
<William> -Que tenga miedo por ti no significa que no te crea capaz, si no que te considero demasiado valiosa para mí.
<Naewen> -No te niego el derecho a decidir, William -suspiró ella-. Y de hecho, como te dije antes, si puedo ayudarte a encontrar una vía alternativa que no sea suicida... o que no te cambie de modo irreversible... me gustará mucho hacerlo
<Naewen> -Tú también eres valioso para mí, William. Pero no me insultes arrebatándome la posibilidad de decidir ayudarte
<William> -El asumir mis riesgos es decisión tuya, pero el asumir los tuyos también es tuya. ¿Es eso?
<William> -Es que es mi decisión, no la tuya. No estamos prometidos, y desde luego no estás embarazada.
<Naewen> -No, no he dicho eso. Como te he dicho, podría ayudarte a buscar un terreno neutral donde hablar con ella... conmigo
<William> -Eso no pasará.
<Naewen> -Así si algo sale mal, podríamos recurrir a medios que no impliquen usar tu don
<William> -¿Porque así lo habéis decidido?
<Naewen> -No si jugamos limpio. No tenemos por qué hacerlo -dijo ella, impaciente
<William> -Ella no se acercará al reino mientras siga exiliada y tu no vas a salir de él.
<William> -Es más, dudo que llegues a salir de palacio ahora.
<Naewen> -¿Y como van a impedírmelo? Si decidimos hacer algo, cariño, no vamos a jugar según sus reglas, sino según las nuestras
<William> -Mi abuela va a impedírtelo.
<Naewen> -Y no, no soy tu prometida ni la madre de tu hijo. Pero había empezado a considerarte un amigo -dijo ella, en voz baja
<William> -Las tuyas más bien, a mí no me incluyas. No pinto mucho en esto.
<Naewen> -Tu abuela es maja, pero no es mi dueña
<William> -La cuestión es que no hemos anunciado que seas mi amiga, Naewen.
<William> -Es la señora del reino, ya sabes que significa eso.
<William> -De todos modos tranquila.
<Naewen> -William... lo que te dije antes implicaba que podíamos hacer esto juntos...
<William> -La abuela no me dejará anunciar nada, y si me empeño me hará encerrar en palacio.
<Naewen> -Sí, pero yo no soy su súbdita, William. Soy hija de Kyonin y ciudadana de Eurythnia. No de aquí
<William> -Pero estás aquí. De todos modos ve a hablar con ella. Yo ya no importo.
* Naewen le mira en silencio por un momento, incrédula y algo decepcionada
<Naewen> -¿Cómo que no importas? ¿Por qué crees que estoy haciendo esto?
<Naewen> -Si no importaras, ¿crees que estaría haciendo esto?
<William> -¿El qué, Naewen? ¿Protegerme y ponerte en peligro aunque sea en contra de mis deseos?
<Naewen> -¿Y cuales son tus deseos de verdad?
<William> -Y te agradezco ese aprecio, pero lo que diga yo no va a cambiar para nada lo que vosotras dos vayáis a hacer.
<William> -Alejarte del peligro, alejarte de aquí, y asumir mi destino y mi deber.
<Naewen> -No es mi costumbre imponer mi voluntad a mis amigos, William -suspiró ella-. Solo quiero ayudarte
<Naewen> -Por alejarme de aquí no me vas a alejar del peligro -repite ella-, William, el peligro forma parte de mi vida
<Naewen> -Ya te lo he dicho, mañana, o pasado, o la semana que viene, estaré metida en algo peor
* Naewen le mira. -Me han dicho que Vahjara era como tú antes... antes de verse obligada de usar su don como tú dijiste que tendrías que hacer con ella
<Naewen> -Eso no es una solución, William
<Naewen> -Si quieres una vía alternativa al desafío estoy más que dispuesta. No creerás que me gusta la idea
<William> -Sé que no te voy a alejar del peligro, que no vas a agradecerme que quiera hacerlo... -dijo William cortándose como si hubiese decidido omitir algo-. Pero por lo menos no será por mi culpa.
<Naewen> -Pero pensemos en ello, no tienes por qué jugar según sus reglas, William. Es estúpido hacerlo
<William> -Ese es uno de los posibles efectos secundarios, ni de lejos el único.
<William> -No, tengo que jugar según las del reino.
<Naewen> -¿Y los hay peores?
<William> -Si de verdad quiero gobernar a esta gente tengo que ser el primero en hacerlo.
* Naewen mira al humano como preguntando qué se había callado
<William> -Según se mire. Y de mejores.
<Naewen> -Ella no forma parte del reino, es una exiliada. Y, sinceramente, ¿qué tiene de sensato eso?
<William> -Pero sigue teniendo el derecho a desafiarme, sigue siendo una heredera reconocida.
<William> -¿Y qué tiene de sensato enfrentarte a ella pudiendo matarte o algo peor?
<Naewen> -Pues no lo hagamos, busquemos esa vía alternativa. Si podemos evitar que ella siga este curso de acción mucho mejor. Y no, no es sensato. Pero eres especial, William, y me gustaría que siguieras siéndolo. Y estoy segura de que a las gentes de esta nación también les gustará eso
* Naewen extiende la mano hacia él. -¿Vamos a hablar con tu abuela y vemos si hay otras opciones a explorar?
* William suspiro, agachó los hombros abatido, y asintió.
* William se dirigió a la puerta y se la abrió a la elfa, y allí esperaba Kiri que os hizo una reverencia antes de abrir el paso para que la siguieseis. El pasillo estaba lleno de guardias y un grupo entró a vuestras habitaciones tan pronto salisteis de allí.
<art2DM> Kiri no os llevó lejos, hasta un salón del tamaño de la casa de Naewen en Kaer-Maga que por algún motivo parecía pequeño al lado de las enormes habitaciones que había visto.
<art2DM> Allí, sentada entre cojines y tomando un te mientras se quemaba un incienso muy fragante estaba la abuela de William.
<Naewen> -Y yo que pensaba que los thassilonianos tenían algún tipo de complejo relacionado con el tamaño -murmura ella, intentando animar a William
<art2DM> A Naewen le llamaron la atención las armas que había en las paredes, todas de estilo vudrani, y todas con auras mágicas impresionantes.
* Naewen saluda al modo vudrano
<William> -Es un palacio, está hecho para impresionar -dijo el joven apagado.
<Anaander> -Sentaos -dijo la anciana tan pronto Kiri cerró la puerta y se quedço junto a ésta en el interior de la sala.
<Naewen> -Lamento que tengas que tomar la carga del poder -le dijo antes de llegar a la anciana-. Es una vida onerosa, y muy especialmente para los que os preocupáis por hacerlo bien
<Anaander> -Bien hecho, muchacha -felicitó la abuela de William a Naewen como si hubiese ganado algún premio.
* Naewen obedece a la anciana, sentándose con soltura sobre los cojines. En realidad los prefería a las sillas humanas
<William> -Hay cosas que lamento mas que sacrificarme por la gente, Naewen.
<Naewen> -¿ah sí? Parece que es algo que esperabais, señora. ¿Puedo esperar una explicación?
<Naewen> "Pero ningún gobernante puede hacerlo solo, William", le contesta vía Aerel. "Necesitas gente en la que confiar y que te pueda ayudar"
<William> -No es eso lo que esta pasando aquí, Naewen -dijo el joven en voz alta sin mirarla, aunque la anciana pareció no hacer caso.
* Naewen le dirige una mirada algo dolida, pero suspira
<Anaander> -Oh claro que lo esperaba. Ese Loto Negro siempre consigue la información -dijo la mujer con una mirada que le recordó a Sombra en sus raros arranques de ira-. Era inevitable que ésta no se les escapase. Y así han dejado ver sus objetivos.
* William sí que parecía haber reaccionado a eso y miraba muy seriamente a su abuela.
<Naewen> -¿Cuales son sus objetivos? ¿Qué ganan con esto, si no trabajan para Vahjara? ¿Y cómo pueden haber averiguado el engaño?
* Naewen no parece ofendida ni preocupada por ser usada como una zarpa de gato
<Anaander> -Impedir la sucesión, por supuesto. Y no tengo ni idea de cómo, si lo supiese lo habría cortado de raíz.
<Naewen> -Quizá haya sido por lo del embarazo. Eso es algo fácil de averiguar, aunque en principio llevo magia que bloquea muchas adivinaciones. Pero no todas
<Anaander> -No ha sido una adivinación. Lo sabría.
<Anaander> -Y claro que es por el embarazo.
<Naewen> -¿Impedir la sucesión? Pero para alguien tienen que trabajar. Alguien que ambicione algo respecto al reino
<Anaander> -Si estuvieses embaraza de él no se habrían atrevido a atacarte en palacio.
<Anaander> -No muchacha, ellos no trabajan para nadie nunca, tienen sus objetivos y ni siquiera buscan aliados.
<Naewen> -¿Por qué no? ¿Qué les hubiera frenado? -pregunta divertida-. ¿Podríais iluminarme entonces acerca de sus objetivos?
<Anaander> La anciana escruta a Naewen como si estuviese buscando algo en ella.
<Anaander> -Supongo que no será un gran sacrificio que lo sepas a pesar de haber decidido no quedarte con nosotros.
* Naewen le devuelve la mirada con serenidad
<Anaander> -Como legitima rani el dios de este reino nos protege a mí y a mis descendientes dignos de todo mal en su centro de poder.
<Anaander> -Eso significa a mí, a William y si hubieses tenido un niño suyo en tu interior, a él también.
<Naewen> -ah. Ya veo
<Anaander> -Vudra no es una tierra sencilla, donde la magia sigue unos cauces siempre previsibles y calculables.
<Anaander> -¿Por qué crees que la gente ni parpadeó cuando una mujer extraña declaró ser la consorte de un heredero a todas luces extranjero?
<Naewen> -Las costumbres extranjeras siempre son un misterio, señora
<Naewen> -No voy a decir que os entienda o apruebe vuestras leyes, pero me he encontrado muchas veces con costumbres que me parecen como mínimo exóticas. Sé respetarlas, aunque no las comprenda
<Anaander> -Vudra es una tierra de maravillas para los habitantes del Mar Interior. Y no es sólo leyenda. Te aseguro que no soy la gobernante mas exótica de esta gran nación -dijo la mujer levantando una mano con la muñeca invertida.
<Anaander> -Pero no las apruebas -dijo la mujer tomando un trago de te.
<Naewen> -Sí. Desde luego no entiendo cómo podéis ser medio rakshasa, tenía entendido que era una cuestión de todo o nada -dijo, divertida-, pero me hago cargo que hay mucho que no entiendo de vosotros
<Anaander> -Oh vamos, William, deja de poner esa cara. Sí es tu decisión, pero hasta que me sucedas yo soy tu rani -dijo la mujer comenzando con amabilidad y terminando con una mirada dura y densa al joven que en vez de amilanarse ser la mantuvo sin parpadear. Algo que hasta Naewen sabía que era un mal movimiento con un felino.
<Naewen> -Me resultan muy extrañas, no lo voy a negar. Todo eso de la sucesión determinada por un duelo... no es sensato según mis puntos de vista. Pero tampoco diría que nuestros métodos de sucesión son necesariamente mejores.
<Anaander> -La sucesión no se determina en duelo, pero hay ciertos casos en que se puede desafiar a otro a duelo.
<Naewen> -De todas formas, señora, la verdad es que no es justo arrebatarle todo derecho de decisión a William. Va a ser el gobernante, y debería poder tener voz en esto también. Aunque... no quisiera que le pasara nada
<Anaander> -No es una ley mía de todos modos. Igual que no es cosa mía el que sean las mujeres, las rani, las que realmente son la cara visible del reino.
<Anaander> La abuela de William ríe al fin.
<Naewen> -Ya. Las costumbres tienden a perpetuarse. O no serían costumbres
<Anaander> -Míralo, no me había llegado a desafiar, ni a pensarlo desde que lo conozco. Y ahora te pongo en un pequeño peligro y está que salta.
<Anaander> -¿No podría sobornarte para quedarte con él? -preguntó la mujer a Naewen.
<William> -¡Abuela! -exclamó William indignado, enfadado, avergonzado y muy sonrojado.
<Anaander> -Oh no son costumbres querida, son leyes.
* Naewen parece divertida
<Naewen> -Me temo que tengo otras obligaciones. Gobernar es un trabajo a tiempo completo, señora. No es para mí
<Naewen> -Aunque lamento que William se haya visto atrapado en esto. Le hubiera deseado una vida más libre -le sonríe
<Anaander> -Oh, el muchacho es apañado con eso. Con conseguir que siga vivo, mantenerlo así de fiero y darle muchos hijos me conformo.
* Naewen se echó a reír
<Anaander> -Es de la familia real, es su deber el sacrificar su vida por la de su gente. Además está en el carácter del William el hacerlo -dijo la mujer con mas suavidad.
<Naewen> -Los elfos no somos muy fértiles, me temo. Aunque hay algunas excepciones. En Absalom hay una familia muy prolífica. -Y el embajador de Korvosa, ahora que lo pensaba,
<Naewen> -Sí, lo imagino. No intento alejarle de su deber. Solo hubiera sido mi deseo para él
<Anaander> -Oh, estoy seguro de que si le dejas, él te demostrara por qué tiene tanta fama en la capital y en su pequeño feudo en Andoran.
<William> -¡Abuela, eso no es apropiado!
* Naewen sonríe, divertida
<Anaander> -Y el de todos los que le conocemos -dijo la mujer ignorando al joven como si fuese la lluvia repiqueteando.
<Anaander> -¿No hay nada que ambiciones lo suficiente como para replantearte un arreglo? -preguntó la mujer con una sonrisa, pero sus ojos dijeron a la elfa que hablaba bien en serio.
<Naewen> -Creo que es mejor que no incomodemos más a William. Pensemos ahora cómo podríamos solucionar este pequeño entuerto
* Naewen coge la mano de William, pensando que tenía que ser horrible que hablaran así delante de ti
* William se puso tenso cuando Naewen le cogió de la mano, pero terminó relajándose, hasta que vio la expresión evaluadora de su abuela.
<Naewen> -Señora, acabo de comprometerme con otra nación -dijo seriamente
<Anaander> -¿Qué hay que arreglar? Tú sobrevives, vences a mi hija y dejas al muchacho desconsolado y malhumorado.
<Naewen> -Me temo que lo que pedís es excluyente con el tipo de vida que llevo
<Anaander> -Pues hazte otra. ¿Cuanto costaría superar los inconvenientes que eso te supondría? ¿O es por el muchacho?
<Naewen> -William quiere tener una oportunidad de hablar con Vahjara. Y no le falta razón en que debería tener la opción de poder hacer algo. ¿No se puede arreglar de alguna forma? -Naewen sonrió pícara-. Soy una extranjera ignorante y no me importa romper algunas costumbres si es necesario
<Naewen> -No, no es por William. A decir verdad William me gusta mucho -dijo ella con firmeza-. Pero tengo mi vida en Avistan. Y no me comprometo con facilidad...
<Anaander> -No es necesario que me lo adornes, muchacha. No te interesa el asunto. Está bien, tenía que intentarlo.
<Anaander> -No, ella no entrará en el reino porque le supondría una condena a muerte.
<Anaander> -Y bajo ninguna circunstancia William saldrá del reino, ni tú, he de decir.
<Naewen> -Tal vez se la pueda atraer a una situación... ¿Por qué no?
<Anaander> -Porque tan solo salir de palacio os pone en peligro, así que no lo haréis.
<Naewen> -A veces hay que tomar riesgos, señora -dijo ella divertida
<Anaander> -Y eso hago -respondió ella seria.
<Naewen> -No creo que negarle a William su derecho a decidir sea buena cosa. Aunque parece que ambas pensamos lo mismo acerca de la conveniencia de esa ley del duelo, señora
<Anaander> -Pero ninguna de las dos podemos hacerle nada a eso.
<Anaander> -Y por supuesto que negarle el derecho a decidir es algo bueno. Puede enfurruñarse, pero es lo mejor para el principado.
<Anaander> -Si él acaba corrupto lo pagarán todos, si tú mueres tan sólo habrá que lidiar con la pena del muchacho.
* William no dijo nada pero estaba pasando de sonrojado a lívido con una velocidad que no podía ser buena.
* Naewen le aprieta la mano
<Naewen> -Miradle, señora, no podéis querer un gobernante maleable y dúctil, y en realidad creo que está a punto de estallar
<Naewen> -Seamos claros, no tengo especial miedo de enfrentarme a vuestra hija en duelo, pero creo que sería bueno que William pudiera hablar primero con ella, y tal vez, conseguir algo más productivo que ese duelo
<Anaander> -No es maleable ni dúctil. Y ha demostrado por fin que puede sacar garra cuando quiere. Aunque espero que te encuentre sustituta pronto.
<Anaander> -Eso no pasará.
<Naewen> -Oh, venga. Podemos manipular un poco las cosas para que pase
<Anaander> -Muchacha, si las leyes no son mías. ¿De quien crees que pueden ser por encima de mí? Y del Maharajá te aseguro que no es.
<Naewen> -De Arazhne, imagino. Pero no sé por qué, no me la imagino apegada a las leyes a ese extremo. Estoy bastante segura de que sabe cuando es sensato no dejarse encadenarse por ellas -sonrió ella
<Anaander> La abuela de William ríe divertida.
<Naewen> -En realidad, a juzgar por algunos sermones que me ha echado, diría que más bien estoy segura de ello
<Anaander> -¿Arazne? ¿Aun la recuerdan por ese nombre? No, cielo, mi antepasada no tiene que ver nada con este reino. Lo conseguí yo y ella solo ha venido una vez.
<Anaander> -No, son las leyes divinas del espíritu-dios de este principado. Las que hacen que Vudra sean mil naciones y no un gran imperio.
<Anaander> -¿Por qué crees que esta es la tierra de los mil dioses?
<Naewen> -Parece que sí, al menos alguna gente. A decir verdad ni sé como llamarla, tiene demasiados nombres
<Naewen> -Aja. Leyes por mandato divino... en verdad me es una idea peculiar
<Anaander> -Tanto como la diosa, aunque hay que reconocer que no es excesivamente caprichosa.
<Naewen> -Aun así... ¿tan rígidas son esas leyes, que no pueden ser flexibilizadas ni en circunstancias extraordinarias? Los dioses tienen que saber que no existe la ley que cobra todas las contingencias
<Anaander> -Oh no, no lo es. Pero en esta ocasión se ha juntado el exilio con el duelo.
<Naewen> -¿El duelo?
<Naewen> -Ay
<Naewen> -¿Entonces únicamente hay posibilidad de seguir la vía legal, incluso aunque yo sea extranjera?
<Naewen> -No creo que yo me vea tan ligada a vuestras leyes como vosotros
<Anaander> La mujer miró a Naewen unos segundos confusa hasta que vio la luz.
<Anaander> -No eres extranjera muchacha, estas aquí.
<Anaander> -La ley de Vudra se basa en la magia de su tierra. Mientras estés aquí eres parte de ella.
* Naewen arqueó una ceja, sin entender. -¿No soy extranjera?
<Anaander> -¿Por qué crees que hay tantas criaturas exóticas viviendo entre los humanos como algo cotidiano?
<Anaander> -Claro que lo eres, pero eres ciudadana de Vudra mientras estés aquí.
<Naewen> -Ah. Curioso. Entre mi raza también hay una vinculación a la tierra, pero en ese caso eso deja fuera a los extraños
<Anaander> -La tierra de Vudra es poderosa, no tiene amos, solo habitantes. Así que no reconoce entre propios y ajenos.
<Naewen> -Ya veo. ¿Y hasta qué punto son vinculantes esas leyes divinas? -pregunta con curiosidad
<Naewen> Pero mira a William, aun sosteniéndole la mano, para ver si aun seguía enfadado
<Anaander> -Hasta ninguno, puede desobedecerlas quien quiera.
* William parecía abiertamente abatido y haber asumido lo que ocurriría, y aun así sonrió a Naewen para tranquilizarla.
<Naewen> -¿mmm? -mira a la anciana, no era la respuesta que esperaba, pero interroga a William con la mirada
<Naewen> -De todas formas, señora, volviendo al Loto Negro... ¿no tenéis ninguna idea de por qué querían impedir la sucesión? Alguna causa querrá favorecer para ello. ¿Tenéis opositores declarados además de Vahjara?
<Anaander> -No, si la estirpe se rompe sólo queda recurrir al maharajá o sufrir la anarquía.
<Naewen> -Matándome a mí no interrumpirían nada, es William el portador de la estirpe -señala ella
<Naewen> -Es de suponer que yo sea reemplazable, incluso si hubiera sido la prometida de William realmente -dijo con humor
<Anaander> -Matándote a ti harán que mi hija lo desafíe a él.
<Anaander> -No creas, todos saben lo del problema del muchacho. Ya hay bastantes canciones de bardos sobre mi hija como para que lo conozcan todos.
<Naewen> -¿Problema? Yo no lo llamaría así
<Anaander> -Mi hija no encontró pareja y tenía un siglo antes de sufrir la reacción de su don.
<Anaander> -William ha dejado claro que no va a poder estar con una pareja cuya aura no le guste.
<Anaander> -Y no sé por qué eso siempre implica gente que no quiere hacerlo -dijo la anciana como si pensase en su hija con pesar.
* Naewen suspira. -Seguro que hay alguien, señora. Es muy pronto para tirar la toalla
<Anaander> -Seguro, pero yo me muero ya.
<Naewen> -¿No decíais que aun teníais unas décadas, señora?
<Naewen> -En unas décadas pueden pasar muchas cosas. En unos años pueden pasar. Incluso menos
<Anaander> -Cierto, pero eso no le quita el miedo a la gente.
<Naewen> -No os envidio. A decir verdad, considero un destino terrible quedarse atrapado en las obligaciones del poder -dijo ella, seriamente
<Anaander> -Es peor la alternativa.
<Naewen> -En fin, ¿algo más que decirme? ¿Debería esperar más intentos por parte del Loto Negro, por cierto? Tal vez deberíais atraer a uno de esa secta a una trampa, interrogarlos sería interesante...
<Anaander> -Ya lo he intentado, no funciona.
<Naewen> -¿Por qué no?
<Anaander> -Y sí, claro que habrá más ataques. Intentarán algo serio después del fracaso de la aprendiz.
<Anaander> -Porque sus asesinos no tienen alma que interrogar y no es posible capturarlos con vida.
<Naewen> -¿No tienen alma? ¿Las vinculan o renuncian a ellas? Curioso, son medidas extremas. Aunque algo así pasa con una secta de Avistan también
<Anaander> -Ni siquiera sabemos quienes son sus amos.
<Naewen> -¿Y no es posible capturarlos con vida? siempre se les puede inmovilizar e impedir que atenten contra su vida... ¿no?
<Anaander> -No, no las tienen, ningún miembro del culto tiene alma.
<Naewen> -Os creo, señora. Aunque eso indica que sus amos sin duda son muy oscuros
<Anaander> -Si son capturados su cerebro y entrañas comienzan a licuarse -dijo con repugnancia la mujer.
<Anaander> -Además no creo que los asesinos sepan mucho. Todos los que he podido identificar son bebés robados.
<Naewen> -¿Y es una secta antigua? ¿No hay leyendas sobre ella? ¿Las adivinaciones indirectas no funcionan tampoco? ¿No han dejado ver en todo ese tipo nada acerca de sus objetivos?
<Naewen> -¿Qué hacen cuando no intentan forzar la sucesión?
<art2DM> -El asesinato de un comerciante en Majdrapur hace seis meses, envenenar el grano de Kyla hace 9, provocaron el derrumbamiento del paso de Kaji hace 3 años...
<Anaander> -No tengo ni idea de qué pretenden, niña. Es un grupo escurridizo, sin redaños ni límites de ningún tipo y con mucha paciencia.
<Anaander> -Ni siquiera sé si tienen objetivo o son solo algún culto de pirados que pretende extender la desgracia por el mundo.
<Naewen> -Vaya. -pensando que ella intentaría averiguar algo, aunque si no lo había logrado la abuela de William parecía dudoso que ella consiguiese más
<Naewen> -En fin, estaré alerta
<Anaander> -Te vigilarán día y noche de todos modos. Imaginaba que se enterarían, pero esperaba que no fuese así.
<Anaander> -Os asignare cuartos separados -añadió la mujer.
<Naewen> -Como quieras. No soy tímida
* Naewen frunce el ceño, no gustándole la ausencia de alternativas que parecía haber para tratar lo de Vahjara y el Loto Negro
<Anaander> -Será mas seguro y asumo que teneros juntos no va a traerme nietos de verdad ¿No?
<William> -Me quedaré con ella, abuela -dijo William firmemente. Y era curioso porque le había preocupado al principio que su abuela le pusiese en las habitaciones de Naewen.
<Naewen> -Tomo hierbas que impiden eso, señora -sonrió ella-. Dejaré de tomarlas cuando encuentre una pareja estable y haya decidido que ha llegado el momento
<Naewen> -Mi raza no cree en traer hijos al mundo antes de estar preparados para ello
<William> -No las necesitas en lo que a mí respecta, y me quedo con ella -dijo William poniéndose de pie-. Si me disculpáis creo que podéis seguir la conversación sin mí.
<William> -Abuela, Naewen. -Se despidió el joven mientras su abuela lo miraba con una sonrisa divertida.
* Naewen mira a William preocupada
<Naewen> -¿No iras a hacer ninguna locura, verdad? -ah, tampoco le gustaba privarle de su derecho a hacer algo, aun seguía pensando en tratar de arreglar algo en ese sentido
<Anaander> -Ya se le pasará, no le dura mucho el malhumor.
<Anaander> -No lo hará, se ira hasta la puerta antes de decidir que por enfadado que esté no va a hacer una tontería, y se relajará ocupándose del jardín -esperó a decirlo a que hubiese salido aunque parecía complacida por algún motivo.
<Naewen> -¿Y esa complacencia, señora?
<Anaander> -El muchacho tiene carácter. Oh, lo demuestra por el efecto que tienes en él, pero también lo hará cuando gobierne. Es algo bueno.
<Anaander> -Además, es tan entrañable ver a los muchachos tratando de comportarse como "guerreros sagrados" -dijo la abuela refiriéndose a una frase hecha que sería el equivalente a "caballeros de brillante armadura"
* Naewen sacude la cabeza
<Naewen> -A mí no me gusta esto. Realmente debería poder hacer algo. Es mala cosa arrebatarle la capacidad de decidir
<Naewen> -Oh, a mí el concepto de "guerreros sagrados" a veces me resulta molesto -dijo con una sonrisita
<Naewen> -Y sí, claro que William tiene carácter
<Naewen> -Aunque no me lo acabo de imaginar de gobernante, la verdad -sonrió
<Anaander> -Vudra es diferente a las naciones del Mar Interior, tiene que pensar más en la estabilidad y la tradición que en preocuparse por insurrecciones e invasiones.
<Anaander> -El muchacho lo hará bien.
<Anaander> -Y sí, claro que es molesto. Pero entrañable.
<Anaander> -De todos modos te protegerá bien.
<Naewen> -Lo sé, aunque espero que le pase nada tampoco. A unas malas estoy acostumbrada a estas cosas
<Naewen> -Con peores me he enfrentado
<Anaander> -Mientras estés en palacio déjale jugar a salvar a la dama desvalida. Así se le pasara el mal humor, y aquí dentro es intocable.
* Naewen parece divertida. -No es tonto, señora. No creo que sea de los que se autoengañan
<Naewen> -Es una de las personas más perspicaces y equilibradas que conozco
<Anaander> -No lo es, pero sigue sujeto a las emociones masculinas. El cumplir esa labor les hace sentirse realizados.
<Anaander> -Y no, no se autoengaña -dijo mirando con lástima la puerta.
<Naewen> -Encontrará a alguien, señora. Es demasiado bueno para que no lo haga
<Anaander> -Ese es el problema, muchacha. Ese es el problema.
<Naewen> -No tanto. Aunque desde luego esa muchacha de la cena me parece muy poca apropiada para él
* Naewen se despide de la anciana, y va a buscar a William
<art2DM> Uno de los guardias, y tres de sus amigos se "ofrecieron" a acompañar a Naewen y la llevaron hasta un jardín pequeño en un rincón del palacio que parecía mas bien un huerto de plantas exóticas.
* Naewen suspira, encontrando agobiante la idea de que la siguieran a todas horas
<Naewen> -Tu abuela dijo algo de un jardín y tenía que verlo con mis propios ojos -sonrió-. Me encantan los jardines
<William> -Mi abuela sabe poco de jardines, más bien es un huerto -dijo el joven, que siguió removiendo la tierra para arrancar algunas raíces sin dañar las plantas.
<Naewen> -Ya veo. Aunque los huertos tienen su encanto también
<Naewen> -En Kyonin en realidad son una extensión de los jardines, en muchos casos es muy difícil decir dónde es un terreno silvestre y donde uno cultivado
<Naewen> -¿Estás enfadado?
<William> -Y son prácticos -dijo el joven, poniéndose de pie en cuyo momento los guardias se "disculparon y volvieron a sus labores"
<Naewen> -No todo tiene que ser práctico en esta vida. Pero sí
<William> -No, Naewen -dijo el joven con una sonrisa-. ¿Cómo podría enfadarme contigo sabiendo las intenciones que tienes? No me gusta cómo te trata la abuela, pero tampoco voy a enfadarme por eso.
<William> -Hay cosas en la vida que es mejor asumir en lugar de convertirlas en un problema.
<William> -Bueno, a la gente enferma le va bien que sea algo práctico.
<Naewen> -Me alegro -dijo ella seriamente-, me habría sentido incómoda de ser así
* Naewen arquea una ceja. -Es que hay más formas de cultivo de la que los humanos creéis
<William> -Tranquila -dijo William depositando una mano en su mejilla, y de algún modo ella supo que el joven seguía tan en paz como de costumbre y no sentía por ella más aprecio.
<William> -¿En medio de este enorme palacio? -preguntó el joven enarcando la ceja.
<Naewen> -De todas formas muchas plantas medicinales son hermosas también. Y hay unas cuantas que no catalogáis como medicinales que lo son igualmente. Incluso plantas que consideráis "malas hierbas"
* Naewen sonríe. -En medio de muchos sitios, William. En realidad aquí hay muchísimo terreno
<Naewen> -Aunque siempre me asombra y me apabulla el lujo de este tipo de lugares. Un tanto excesivo para mis gustos
<William> -Tiene miles de años. Ni la abuela sabe cuantos -dijo el joven encogiéndose de hombros.
<William> -No me gusta tampoco todo este derroche pero... tampoco lo derribaría por ello. No es su culpa ser bonito.
<William> -No, no he dicho que lo derribéis -sonrió ella-. Sería un desperdicio hacerlo
<Naewen> -Hacía un comentario ocioso
<William> -Y yo una broma.
<Naewen> -Sois un pueblo complicado. Parece que os guste hacerlo todo a la manera difícil. Y la gente se mete con los míos...
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Iridal
 
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mie, 22 Mar 2017 0:56

Una historia en el Natya-Sastra. Vudra, 3 Erastius del 4710, día de la estrella, log nº N37 (parte II)

[Desplegable]: Abrir
<art2DM> Esa misma tarde volvieron a venir las sirvientas de Naewen con nuevos cotilleos para adecentarla para la representación de la Natya-Sastra.
<art2DM> Una especie de representación teatral con ciertos tintes religiosos y tradicionales.
<art2DM> Las mujeres volvieron a prepararle un baño caliente con pétalos de rosa y unas esencias florales que olían increíblemente bien.
<art2DM> Esta vez anudaron a Naewen una especie de ropa interior que consistía en una pieza de lino larga y estrecha en la que iba envuelta y anudada, y que a la elfa le parecía terriblemente complicada e inútil. Hasta que vio como resaltaban sus "modestas" curvas élficas con aquello.
<art2DM> El sahri en esta ocasión era más recargado, de una tela verde y púrpura con abundantes adornos de diamantes y oro.
* Naewen considera que todo aquello es demasiado complicado para su gusto, prefiere una mayor libertad de movimiento... cómo les gustaba complicarse la vida a las humanas. Aunque era un atuendo bonito...
<art2DM> Mientras unas la vestían y otras le preparaban un peinado recargado que favorecía sus facciones, otra se dedicaba a limpiar con toallitas aceitosas todas las intersecciones de los dedos en manos y pies. Por lo visto aquel calor húmedo producía irritación en aquellos que no estaban acostumbrados.
<art2DM> Cuando las muchachas terminaron no podían evitar reírse. Si la primera vez Naewen había estado exótica y bella, esta vez podría describirse como "vestida para matar"
<art2DM> Y eso sin contar el valor de las joyas que le habían puesto encima.
<Aerel> "¿Hay algo que los gobernantes de este lugar hagan por sí mismos?", pregunta Aerel a Naewen, divertido. "No les digas que necesitas ir a la letrina, por si acaso..."
<Aerel> "Aunque no habrías podido ponerte eso tú sola ni en mil años"
<Naewen> -Gracias, muchachas. Tenéis mucho talento -les agradece ella, ignorando a su familiar. Aunque acabase de pensar algo parecido
<Naewen> "Ya lo sé, es una vestimenta demasiado complicada para mi gusto", le dice a Aerel
* William llegó poco después con un traje tradicional, con pantalones y camisa de un blanco sencillo, pero con un chaleco cargado de marfil y zafiros y una extraña boina rectangular de terciopelo a juego.
<art2DM> Llamaba la atención también que tanto el hombre como ella iban descalzos, pero con las plantas de los pies pintadas con alguna esencia vegetal, y ciertos "tatuajes" soplados como los que antes le habían cubierto el cuerpo.
<art2DM> El joven humano se veía realmente bien con aquella ropa. Más atlético, y además encajaba con su personalidad como un todo armónico.
<art2DM> Aunque William no pareció reaccionar ante los "encantos aumentados" de la elfa y solo le sonrió con su habitual amabilidad.
<William> -Estás preciosa. ¿Lista para marcharnos?
* Naewen sonríe a William, aprobadora. -Cada vez apareces más apuesto -le dice cordialmente
<William> El joven le sonrió y le ofreció su brazo.
* Naewen se lo coge
<Naewen> -¿Qué nos espera? -pregunta, sonriente.
<William> -Es más informal de lo que parece esto. Es un tipo de teatro muy... cercano al público, pero tradicional. Hoy se celebra una vieja festividad religiosa. Mañana es la Noche de las Mariposas -explicó el joven.
<William> -Sentarnos y disfrutar de la velada.
<William> -Cogernos de la mano si quieres seguir con la mentira y poco más.
<Naewen> -¿Mariposas? Supongo que no tendrá que ver con Desna, como en c... en Avistan
<William> -Nos traerán comida para picar pero nada de beber mientras estemos allí, cuidado, casi todo es muy picante.
<Naewen> -Bueno, no es una perspectiva desagradable lo de cogerte de la mano -le dijo-. No te enfades, por favor
<William> -También se adora a Desna en Vudra, Naewen -dijo William amable.
<William> -No estoy enfadado, Naewen. Pero si quieres seguir con la mentira es decisión tuya.
<Naewen> -Me abstendré de comer entonces. Nunca he tolerado bien el picante
<Naewen> -Ah, ¿tiene que ver con Desna entonces?
* Naewen suspiró, aquel comentario de William no sonaba a no enfadado, pero no añadió nada
<William> -Sí, aunque aquí la llamamos Laksmi y tiene una filosofía un poco diferente a la del mar interior.
<Naewen> -La diosa es la misma siempre. Pero es inevitable que las interpretaciones de los mortales varíen
<William> -Claro, es la manera de ser de los grandes dioses.
<William> -Hasta donde sé los viejos dioses se adoran por todo el mundo, aunque a veces con filosofías bastante distintas
* Naewen asiente. -Es lógico. Siguen siendo las grandes potencias
<William> -Aunque no veras aquí las fes de Iomedae o Cayden Cailean.
<Naewen> -Bien... son dioses recientes. Y no sólo humanos, sino que limitados a ciertas culturas, diría yo -dijo ella
<Naewen> -Los elfos tampoco los adoramos
<William> -Algo así.
* Naewen asiente, y acompaña a William
<art2DM> Un carruaje descubierto tirado por cuatro caballos totalmente blancos con unos ojos totalmente azules que a Naewen le dio la impresión de que la miraban con curiosidad, les estaba esperando, y tras ayudarle William a subir se puso en marcha sin cochero alguno (aunque con una numerosa guardia de honor).
<art2DM> Cuando el carruaje traspasó la muralla de palacio (un muro de piedra blanda muy labrado que parecía más ornamental que defensivo) pudo ver por primera vez la capital del principado.
* Naewen se toma un momento para acariciar a los caballos antes de subir al carruaje
<art2DM> El palacio se elevaba sobre una montaña a la que alguien había "cortado" la mitad superior convirtiéndola en una meseta que sin embargo dominaba toda la ciudad.
<art2DM> Las caras de la meseta habían sido talladas formando enormes figuras humanas un tanto deformadas, como si no quisiesen representar humanos realmente.
<art2DM> La menor de ellas mediría fácilmente más de treinta metros y la cantidad de detalles que tenían era impresionante.
<art2DM> La ciudad se desparramaba en un mar de casas de una planta con alguna ocasional torre que parecía cumplir fines religiosos.
<Naewen> -Impresionante -valoró ella
<art2DM> Era difícil calcular la población de aquel mar de colores (y es que parecía que no había dos casas pintadas del mismo tono), pero a Naewen no le extrañaría que aquella ciudad fuese tres o cuatro veces más grande que Korvosa.
<art2DM> Y al fondo del todo, destacando una solitaria montaña. Una montaña MUY alta, cuyo tercio superior estaba cubierto por nieve y que parecía alzarse a poca distancia de la ciudad, como si hubiese salido a pasear de su cordillera para acabar instalándose allí.
<Naewen> Korvosa no era muy grande de todas formas, para estándares de poblaciones humanas, pero a ella le gustó la originalidad que mostraban las casas, no le gustaba la uniformidad de tantas ciudades humanas... aunque hubiera preferido un ataque menos al nervio óptico
<William> -Malaji -dijo William-. La has conocido hoy ¿No?
<Naewen> -Bonita ciudad -le dijo a William-, e impresionante montaña
<William> -Es más bonita desde aquí, me temo. Y sí, bonita pero solitaria.
<art2DM> El carromato fue bajando dando varias vueltas a la meseta hasta llegar a una especie de elevador que la bajó hasta casi abajo, donde dio otras pocas vueltas antes de traspasar las puertas que daban acceso a la ciudad y...
<art2DM> Naewen tuvo que reconsiderar su teoría sobre la población de aquella ciudad. Miles y miles de personas se arracimaban a ambos lados del paseo arrojando pétalos de flores al paso de la carroza y vitoreando a la pareja.
<art2DM> William sonreía y hacía gestos con la mano, pero desde donde estaba la elfa podía ver que no parecía muy divertido con aquello.
* Naewen posa una mano sobre el brazo de William.
<Naewen> -Parece que te quieren -dijo, intentando animarle
<art2DM> Casi una hora después la carroza llegaba al "teatro" que parecía ser una parcela rodeada con una sencilla valla de madera y en la que habían dispuesto cojines dispersos sobre el césped y una superficie redonda cubierta de piedras blancas y negras en el centro.
<William> -Están contentos porque la estabilidad del reino está asegurada -dijo William cuando finalmente paró el carruaje y la ayudó a bajar.
* Naewen baja agradeciendo su ayuda, dado que aquella vestimenta no le daba la misma libertad de movimiento que las ropas que ella favorecía
<Naewen> -Son vestimentas bonitas, pero poco prácticas, no ayudan mucho a la movilidad...
<William> -Están hechos para dejar que te vean, no para correr.
<Naewen> -Ya veo
<William> -¿No te gustan? -preguntó el muchacho-. Podría pedirles que busquen vestidos con los que estés más familiarizada.
<Naewen> -Oh, no tranquilo. Me gustan -asegura ella-. Prefiero seguir las costumbres del país que visito, en lo razonable
<art2DM> William la acompañó, cogiéndole en todo momento de la mano, hasta uno de los cojines que disponía de una sencilla plataforma de madera debajo, y él se sentó en el cojín de al lado, también con plataforma.
<art2DM> Esa pareció ser la señal para que la gente fuese acercándose y sentándose.
<art2DM> No parecían miembros de la corte, es más Naewen se sorprendió al ver que parecían más bien campesinos y artesanos recién llegados del trabajo y que William saludaba a la mayoría de ellos por el nombre y hasta el apodo.
* Naewen se interesa por aquella gente, y mira a William para que se la vaya presentando si quería
<art2DM> William presentó a unas pocas personas pero con rapidez, ya que la gente se iban sentando tal y como entraba. Y cuando el último de ellos se sentó todas las velas y antorchas que cubrían aquella explanada se apagaron.
<Naewen> -Es sólo... bien, si se necesita algo de acción es mejor tener movilidad. Pero tranquilo. Me las apaño bien así y no quiero romper con las costumbres locales
<art2DM> Las piedras comenzaron a emitir un brillo propio y un hombre cubierto por una estrafalaria ropa de seda de siete colores brillantes distintos saltó allí en medio salido de quien sabe donde.
<art2DM> El hombre, un anciano, era delgado de piel muy oscura y tenía el pelo y la barba moldeados para que quedasen en punta de forma radial, casi parecía una representación del sol.
<art2DM> -Y aquí estamos un año más, con algunas caras que echamos de menos, otras nuevas, y al menos una que nos deslumbra -dijo el narrador con una curiosa mezcla de tono ceremonial y broma que arrancó alguna risa, pero aparte de eso nadie dijo nada.
* Naewen sonríe levemente, aquellos halagos exagerados...
<art2DM> -Un ciclo más en que nuestro pequeño mundo da una vuelta más en su danza de apareamiento con el sol. Alfa y Omega. Padre y destructor.
<art2DM> -Pero eso son cosas que importan a los más grandes, desde aquí y desde ahora todo parece idílico en la relación entre nuestro pequeño mundo y el bendito sol.
<art2DM> -Pero no siempre ha sido así, ni siempre será.
<art2DM> -Hubo un principio, igual que habrá un final. Y ha habido males que incluso al sol han eclipsado.
* Naewen escucha con atención, cogiendo la mano de William
<art2DM> -Uno está enterrado, más no muerto, más allá de montañas y desiertos. De fortalezas de hombres y de dioses.
<art2DM> -Uno que fue vencido pero no derrotado.
<art2DM> -Más esa no es una historia de Vudra, y ya que tan orgullosos están en Kelesh que aguanten su mona solitos -añadió el narrador, que pegó un salto, sacó una bola blanca de la oreja de un niño y la lanzó al aire convirtiéndola en una paloma brillante que salió hacia el cielo.
<art2DM> -Pero aquí en Vudra bien sabemos de lo que es guardar un secreto enterrado.
<art2DM> -Es nuestra tierra fuente de ella. No de vida, ni de destrucción, ni de muerte. Si no de magia.
<art2DM> -Aquí yacen enterrados y mal digeridos secretos que se resisten a adquirir la forma fija que los conjuradores del norte tanto parecen agradecer.
<art2DM> -Aquí conocemos la verdad. La magia es cambio y maravilla. No caos y transformación. Pues la magia no entiende de etiquetas, pero sí de bellas sonrisas -dijo dando otro salto y sacando de entre el escote de una joven que estaba con su pareja una rosa también brillante que le dio a ella entre risas y aplausos del público.
* Naewen sonríe
<art2DM> -Pero la historia que hoy contaremos no es de magia. ¿Qué sorpresa puede haber en hablar de magia cuando cada día somos testigos de ella?
<art2DM> -No, este es el septuagésimo año del segundo ciclo del rey de la era del arquero.
<art2DM> -¿Sabéis que significa eso?
<art2DM> -¡Cómo ibais a saberlo! -dijo el anciano con un gesto exagerado de las manos a unos niños que habían comenzado a elucubrar hipótesis.
<art2DM> -Pues os diré un secreto. Este es el primer septuagésimo año del segundo ciclo del rey de la era del arquero.
<art2DM> -Y será también el último.
<art2DM> -Y eso nos apena, porque no volveremos a verle. Pero también nos alegra porque eso es lo que hace único a los años, lo que nos da fuerzas para apreciar el tiempo que tenemos.
<art2DM> -Hoy os hablaré de Acadi y los Siete Velos. Hoy os hablaré... Tras una siesta y un poco de danza -dijo el anciano dejándose caer sentado en el centro del círculo de piedras y cerrando los ojos. En cuyo momento varios músicos con diversos instrumentos de viento y percusión comenzaron a danzar entre el público, animando a alguno a unirse.
* Naewen sonríe a William. -Sabéis como dar un discurso
<William> -Es el Natya-Sastra -dijo el joven con una sonrisa sencilla-. El teatro de la gente y las esferas.
<Naewen> -Está muy bien
<Naewen> -Algún día te llevaré a Absalom y a Kyonin... si tú quieres
<William> -He estado en Absalom, y en Kyonin... casi.
<William> -Aunque no sé si tendremos muchas oportunidades de viajar -dijo el joven apretándole un poco más fuerte la mano.
<art2DM> Finalmente la música acabó y el anciano volvió a levantarse.
<art2DM> -Varios son los grandes héroes de los tiempos antiguos.
<art2DM> -Tiempos anteriores a la era del maharapanda y los reyes.
<art2DM> -Tiempos anteriores incluso a nuestra anciana señora, cuya belleza y coquetería nos deslumbró hasta que se arrugó como una pasa. Arrugando en su camino también un poquito nuestros corazones -dijo el anciano, ganándose algunas risas, unos cuantos asentimientos amargados, sobretodo de los más viejos, e incluso alguna expresión de desaprobación.
<art2DM> -Pero hoy no hablaremos de Akad y sus conquistas.
<art2DM> -Ni Periosofante el grandilocuente y sus conquistas mucho más... divertidas -dijo en un tono pillo.
<art2DM> -Hoy hablaremos de Acadi.
* Naewen escucha, aunque dándole vueltas a lo que dijo William. -¿Después de esto no podrás viajar más? -le pregunta
<art2DM> -Acadi era joven cuando empezó a ganarse un nombre. En realidad tenía tres años cuando dominaba otros tantos idiomas y leía libros. Siete cuando entró en el centro del saber superior y nueve cuando salió de él habiendo superado a cada hombre y mujer que llamaba hogar a aquella institución.
* William puso un dedo en el labio de Naewen y le sonrió mientras le hacía señal de que no hablase.
<art2DM> -Acadi creció. Acadi viajó. Acadi aprendió. Y no sólo de libros y sabios, sino de la vida y de la muerte, de la magia y de la naturaleza, de lo que es y lo que no es.
<art2DM> -Y así fue como Acadi llegó hasta la última puerta en su búsqueda del saber. Una puerta que no muchos se atrevían a mirar siquiera, una puerta condenada y corrupta. Pero sin duda la puerta que tenía el saber que nadie más tenía.
<Aerel> "William dice que no se habla durante la narración" dijo Aerel, fastidiado por tener que hacer de intermediario mientras miraba con mala cara la comida, arroz con salsas picantes.
<art2DM> -Pero Acadi debía saber. No estaba en su esencia el corromperse o hacer el mal, pero Acadi quería saber y Acadi entró.
<art2DM> -Fuego y azufre, nieve y helio la recibieron, pero su magia era fuerte y los apartó de sí para llegar al trono del señor de aquella puerta.
<art2DM> -Muy bien, pequeña mortal -dijo el anciano con un tono más fuerte y una voz que parecía inhumanamente cruel al tiempo que todas las antorchas y velas expulsaron una lengua de llama que se apagó pronto, pero dejó el olor al azufre.
* Naewen posa a Aerel sobre su regazo mientras escucha
<art2DM> -Has llegado hasta aquí y tienes derecho a pedirme algo. Si me complace cómo tu torpe lengua hila esa petición te daré mi precio, y tú lo aceptarás o me saciaré con tus entrañas. Esa será tu única elección. Así pues dime ¿Qué es lo que deseas?
<art2DM> -Saber, quiero saber todo lo que no sé -dijo Acadi sencillamente.
<art2DM> -El señor de la última puerta, el maestro del umbral maldito, rió ante la audacia de la muchacha.
<art2DM> -Sencilla y directa petición, y sencillo y directo será mi precio.
<art2DM> -Siete días.
<art2DM> -Siete días en los que aprenderás, sentirás y sufrirás todo lo que yo desee. Todo.
<art2DM> -Y si tras esos siete días repites tus palabras verás cumplido tu deseo y te susurraré a ti la última palabra. Pero tan sólo si la esparces a todo aquel que sea digno de escucharla.
<art2DM> -Acadi aceptó, y de esos siete días... no hablaremos.
<art2DM> -El señor de la última puerta era un maestro en los mortales. Los había enloquecido, torturado y adoctrinado durante decenas de milenios. Y muchos más antes de que el primer humano abriese el ojo y decidiese salir del barro.
<art2DM> -Un segundo en su cabeza era locura cierta.
<art2DM> -Pero en Acadi había algo, una chispa de grandeza más grande que ella misma, que la vida, e incluso que el señor de la última puerta.
<art2DM> -Lo que vio Acadi no le robó la cordura, ni la corrompió ni volvió maligna. Pero Acadi perdió su bella sonrisa, su risa cantarina murió y a partir de ese día la seriedad fue su manera de ser.
<art2DM> -Al final del séptimo día Acadi se levantó del potro donde los maestros embozados le susurraban blasfemias mientras cometían abominaciones con su carne y le dijo.
<art2DM> -Saber, quiero saber todo lo que no sé.
<art2DM> -Y el señor de la última puerta se levantó, no enfadado, ya que el orgullo era algo por debajo de él, pero sí admirado y le pronunció la palabra final.
<art2DM> -Y rió como sólo el mal puede reír cuando tras vencer lo imposible el héroe descubre la trampa.
<art2DM> -Y es que nadie que oyese la palabra final podría resistirla, pues era mucho peor que los siete días que Acadi había vivido. La locura y peor aun, locura y poder, aguardaban a todos aquellos aptos para aprenderla.
<art2DM> -Pero Acadi sabía demasiado, y sabía algunas cosas que no eran secretos para nadie, y que por tanto el señor de la última puerta desconocía.
<art2DM> -Acadi tejió siete velos, pero no con hilo sino con saber. Siete velos cada uno de los cuales reflejaba una faceta de la palabra final. Siete velos que contenían algo más que magia, posibilidades.
<art2DM> -Acadi trató de enseñar, y algo nos enseñó hace mucho, pero Vudra no es una tierra donde la magia acepte ser aprendida, así que Acadi marchó. Se fue al norte, mucho antes de que los cielos se convirtiesen en tinieblas y la tierra se estremeciese de dolor y muerte.
<art2DM> -La historia de Acadi no acaba, pues como sabéis, toda historia que tiene un fin debe terminar, y ésta no lo ha hecho.
<art2DM> -¿Sabremos algún día qué fue de Acadi y sus siete velos? Quizás, pero eso no es cosa para nosotros, pues esto es Vudra, la tierra donde la magia se niega a dejarse conocer, como todo hombre sabe justo antes de casarse -finalizó el anciano volviendo a encenderse todas las luces y recibiendo aplausos y risas.
* Naewen sonríe levemente
<Naewen> -Buena historia -apreció a William
<William> -Perdona que te interrumpiese, no se pueden añadir palabras a las del anciano. Otro día no habría problema, pero esta noche no.
<Naewen> -Está bien, no conocía la leyenda
<Naewen> -Ni la costumbre
<Naewen> -La descortesía habría sido mía
<William> -Ni yo. Esta noche sólo se cuentan las historias más antiguas, tanto que ni se recuerda el idioma en que fueron contadas por primera vez.
<Naewen> -Ah
<Naewen> -Me he sentido por un momento identificada con Acadi -bromeó ella-, yo también querría saber
<Naewen> -Aunque al final ella fue más osada de lo que sería yo
<William> -Los héroes legendarios son exageraciones sobreexageradas. Seres de leyenda que personifican algo en su extremo más épico.
<Naewen> -Sí, me hago cargo
<Naewen> -Las leyendas siempre lo son
<William> -Sí, supongo que es más fácil captar la moraleja.
<Naewen> -Pero siguen siendo historias entretenidas. Y a menudo suelen contener alguna enseñanza
<Naewen> -Sin duda
*William estaba mirando a Naewen de forma rara.
<Naewen> -¿Por qué me miras así?
<William> -Porque no puedo remediarlo -dijo William con una sonrisa de las suyas-. Será mejor que vayamos ya para palacio antes de que a nuestros pobres escoltas les de un infarto.
<Naewen> -Mmmm ¿seguro? Diría que esa mirada tenía algo más
<Naewen> -Está bien. Ha estado muy bien esta salida
<Naewen> -Aquí no estás protegido, ¿verdad?
<William> -Porque eres preciosa y yo tonto. No sé que más decirte.
<William> -Tampoco va a ocurrir nada aquí, el anciano se encarga de ello. Pero será mejor si no hacemos enfadar aun a la abuela.
* Naewen le coge de la mano y le acompaña de vuelta al carruaje
<Naewen> -Cuéntame algo del anciano. ¿Quien es exactamente?
<William> -Un sabio, uno de una tradición antigua y casi olvidada. Los cantores de la piedra del círculo se llaman -explicó William con suavidad pero certeza, como si fuese algo que hubiese investigado hace no mucho.
<William> -Y me temo que hay poco más que pueda decirte.
<William> -Conservan saber popular, viejas historias y verdades de Vudra.
<William> -Pero ya sabes como es la gente de esta nación, fantasiosa y exagerada.
* William enrolló su brazo en el de Naewen y pasó de largo la carroza siguiendo un paseo tranquilo y medio a oscuras que se separaba del camino principal.
<William> A los guardias pareció darles un ataque colectivo, lo que no impidió que os siguiesen junto con una multitud que simulaba no miraros con curiosidad.
* Naewen se sorprendió un poco de que quisiera alejarse así de sus escoltas, pero le acompañó sonriendo
<Naewen> -Bueno, una buena historia debe tener siempre un elemento de exageración
<Naewen> -Ayuda a conservar el sentido de la maravilla
<Naewen> -Veo que atraemos curiosos...
<William> -Sí -dijo William no muy contento-. Son gente sencilla y amable a su manera, pero muy cargados de supersticiones.
<William> -Y ya sabes el poder que tienen las creencias, y en esta tierra aun mas.
<Naewen> -Bueno, el pueblo suele ser gente sencilla en todas partes, y eso implica supersticiones
<Naewen> -A veces son de un tipo, a veces son de otro
<Naewen> -Entre los elfos, no tenemos supersticiones como ésta, y sin embargo... estamos cargados de creencias erróneas. Y de temores
<William> -Aquí son más. He viajado, Naewen, y esta gente tiene algo fuerte dentro de ellos que les impele a creer, y parecer no importar en qué.
<Naewen> -Ah. Bueno, obviamente hay diferencias entre lugares
<Naewen> -A veces la educación también hace. Quien sabe, quizás cambies un poco las cosas
<William> -No me has entendido. Da igual, supongo que hay que vivirlo para entenderlo -dijo William que se apretó un poco más a Naewen.
<William> Cuando llegaron al final de la calle el carruaje y parte de la guardia estaba esperando, y esta vez el joven no pareció tener valor para volver a asustarles y ayudó a Naewen a subir.
* Naewen sonríe cuando él se acerca, y no se aparta, pero luego sube con cuidado al carruaje. Definitivamente, no esta acostumbrada a aquellas vestimentas tan ajustadas...
<Naewen> -¿Cuanto tardas tú en vestirte? O que te vistan -pregunta curiosa
<Naewen> -Porque es asombroso la cantidad de tiempo que se necesita para eso -se ríe
<William> -Unos minutos, dependiendo del traje. Pero yo no deslumbro.
<William> -Es un arte el acicalar a una dama para un evento.
<William> -Los hombres aquí somos más sencillos, después de todo se espera de nosotros que apoyemos a nuestras esposas y les demos respaldo.
<Naewen> -Mmm. curioso
<Naewen> -Siempre creí que eso llevaba más tiempo cuando alguien es un apoyo -sonrió ella
<William> -Se supone que nuestra labor es apoyar a nuestras esposas para que puedan resplandecer y dirigirnos de forma sensata.
<William> -El anciano tiene historia bastante entretenida donde Laksmi le dice a un joven héroe que a los hombres se les da mejor obedecer que a las mujeres.
* Naewen se echó a reír. -Creo que en Avistan tendrían mucho que decir respecto a eso
<Naewen> -Pero se lo diré a algunos varones de allí, a ver si cuela -sonríe
<William> -Es una creencia del principado. En otros puede ser completamente diferente.
<William> -Por ejemplo de donde viene Amita las mujeres de sangre real sólo sirven como moneda.
<William> -Por eso esta tan ansiosa de conseguir el trono de rubí.
<Naewen> -Ah normal. Aunque no te pega nada...
<William> -No, pero tampoco estoy seguro ahora de que fuese mala rani.
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mie, 22 Mar 2017 13:23

Una velada no muy tranquila. Vudra, 3 Erastius del 4710, día de la estrella (noche), log nº N38

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<art2DM> Para cuando volvieron al palacio era ya tarde y los condujeron de inmediato a sus habitaciones donde las sirvientas ayudaron a Naewen a desnudarse y limpiarse, y le pusieron un sencillo camisón fresco pero cubierto, aunque parecía más pensado para quitarse con rapidez y pegarse a sus formas que para proteger del escaso fresco nocturno vudrano.
<art2DM> Las muchachas se marcharon cotilleando mientras ella salía de su vestidor y se encontró a William formando un pequeño "fuerte de cojines" en uno de los sofás del salón interior.
* Naewen sonríe. -Es una cama enorme y ambos son mayorcitos, Will. Podemos compartirla sin que pase nada
* William, se dio cuenta Naewen, se había quedado mirándola con la boca abierta antes de obligarse a cerrarla.
<William> -No creía que fuese a pasar nada -bromeó el joven.
* Naewen se acerca a las ventanas, preguntándose cuando Vahjara decidiría actuar. Ella o los del Loto...
* Naewen se da media vuelta para mirarle, y sonríe
<Naewen> -Pues eso, no tienes que dormir incómodo
<William> -Este sofá es mucho más grande y mullido que la mayoría de camas que he visto -bromeó el joven sin faltarle razón.
<William> -Estás preciosa -dijo finalmente.
<Naewen> -ahh aquí todo es a lo grande
* Naewen sonríe. -Gracias por la apreciación
<William> -De nada. Deberías pensar en adoptar la moda vudrani, ese sahra algún día podría hacer muy feliz a alguien.
<Naewen> -Prefiero las ropas más holgadas y cómodas. La movilidad es importante en mi estilo de vida
<Naewen> -Pero si te alegra la vista mientras esté aquí, pues mira, va bien para estos días -bromea ella
<William> -Bueno, es un atuendo para llevar durante las noches entre prometidos y recién casados.
<William> -No creo que ese tipo de movilidad estuviese entre las necesidades que pensaron los diseñadores.
<Naewen> -ah, seguro que no
<Naewen> -Esos días suelen ser movidos... por otras razones -se ríe ella
<William> -Sí -suspira William-. Buenas noches, Naewen.
* Naewen le mira con cariño. -Encontrarás a alguien especial, ya veras, William
<William> -No soy un niño, Naewen, ni he sido siempre un heredero de cuento -se burló el joven-. No es la primera vez que me dicen que no.
* Naewen se retira, aunque pensando que era mejor tomar precauciones...
* Naewen se vuelve hacia él
<Naewen> -Lo siento. Me caes muy bien. Me hubiera gustado ir más lejos, quizá. Pero lo que pides... -Naewen sacude la cabeza
* William ríe amablemente.
<Naewen> -Nunca podría quedarme aquí
* Naewen examina su habitación, y decide tejer un conjuro que no tiene memorizado. Eso siempre es más cansado, pero...
<William> -No es que yo lo pida, pero... es necesario -dijo William como alguien que nunca se plantearía huir dejando gente en peligro.
<Naewen> -Voy a poner un conjuro de alarma aquí. Por si acaso -le dijo a William
<William> -Pero no pasa nada, igualmente ha sido un placer conocerte. Y verte desnuda -bromeó.
* Naewen mira seriamente a William
<William> -¿Crees que pueden llegar hasta aquí?
<Naewen> -Lo sé. Eres muy responsable. Es parte de tu encanto
<William> -Es difícil ignorar las necesidades de la gente cuando sabes cómo se sienten.
<Naewen> -Llegaron antes, ¿no?
<William> -Bueno... disfrazada...
* William se quedó mirando a la elfa.
* Naewen se acerca a William y posó un dedo sobre sus labios. -Lo sé. Es algo que tienes que hacer y yo no seré quien te aleje de ello
<Naewen> -¿Disfrazada?
<William> -¿Sabes qué? Creo que sí que me iré a la cama contigo. Así podré decir la verdad cuando me pregunten si lo he hecho.
<William> -Sí, esa piel que se le caía. Era la piel de alguien, lo usan como un disfraz.
* Naewen le mira con una seriedad burlona, fingidamente gruñona, por su comentario sobre su desnudez
<Naewen> Pero se puso seria de nuevo al decir él lo de la asesina
<Naewen> -¿Cómo funciona eso?
* William miró a Naewen divertido
<William> -¿Y qué se yo? No creo que quiera ni saberlo -dijo el joven.
<William> -Sólo sé lo que me ha comentado el jefe de la guardia de la abuela.
<Naewen> -¿Y te ha dicho algo más?
<William> -¿Sobre su disfraz? Que es la piel de quien pretenden suplantar, no saben cómo se la quitan, aunque al parecer los sabios de la abuela opinan que implica una muerte dolorosa, aunque rápida.
<William> -No sé decirte mucho más. ¿Por qué no hablas con ellos? Supongo que os entenderéis mejor -dijo el joven divertido.
<Naewen> -Uff qué asco. Detesto ese tipo de magia
<Naewen> -Oh, si pillo al siguiente lo intentaré. Aunque por lo que dijiste puede ser complicado
<William> -Yo detesto ese tipo de comportamiento.
<William> -No, Naewen -dijo William que pareció perderse en los ojos de la elfa-. Decía a los sabios de la abuela.
<Naewen> -Es lo mismo. Es usar el Arte para cosas horrendas. Es desperdiciar la grandeza del Arte
<Naewen> -Ah, con ellos. Hablaré con ellos, sí
<Naewen> -¿Cómo son, accesibles, o de los que se hacen de rogar?
<William> -Da igual lo que uses, ese tipo de comportamiento es antinatural, la gente no es así.
<Naewen> -Hay gente que sí lo es, William. Por desgracia....
<William> -Eres la futura rani del principado. ¿Tú que crees? -respondió William con una sonrisa gamberra.
<William> -No, Naewen, no me entiendes.
<William> -La gente normal no es así, no nace con tendencia a hacer esas cosas. Al menos la inmensa mayoría los demás... están enfermos.
<William> -Es la maldad, la crueldad y la carencia la que los deforma para ser así, cuando no otras cosas.
* Naewen sonrió ante su primer comentario
<Naewen> -Sí. Pero hay gente que es cruel desde muy temprano
<Naewen> -O que han abrazado eso por mero gusto
<William> -Los que lo hacen por natural están enfermos, Naewen. No sé cómo explicártelo, si no has tocado los sentimientos de esa gente no lo sabes.
<William> -Y la mayoría de los demás tienen razones para hacer lo que hacen.
<William> -A algunos los hirieron de tal forma que en parte los mataron. A otros los forjaron así, fuese intencionadamente o no. Otros realmente creen que hacen lo mejor.
<Naewen> -Enfermos o no, son gente que hace mucho daño. Y que rara vez se desvía de ese camino -dijo con amargura
<William> -Lo sé.
<William> -Una gota de veneno puede corromper todo un estanque -dijo William dejando de mirarle los ojos como si recitase algo.
<Naewen> -No puedo sentir compasión por ellos, lo siento -dijo con un suspiro
<William> -Yo no puedo dejar de hacerlo.
<Naewen> -Normalmente el veneno se diluye, pero...
<William> -Nacer sin ser capaz de sentir nada bueno...
* Naewen asiente con la cabeza. -Eres más compasivo que yo, siempre lo he sabido
<William> -Se diluye, pero ya ha corrompido el estanque. En vez de matarte te hará enfermar.
<William> -No tiene ningún mérito, Naewen, y no, no es verdad.
<Naewen> -No sé si es mucho decir que nacen así. Diría que se hacen por el camino, pero en fin
<William> -Eres más compasiva que yo.
<William> -Ya te he dicho que la mayoría se hacen por una razón u otra.
<William> -Pero hay algunos que nacen así, lo sé, los he "tocado".
<Naewen> -Sí, sí lo es. Yo no tendría compasión con ellos. Yo querría destruirlos. He visto lo que hacen. He sufrido lo que hacen
<William> -Y sinceramente no se me ocurre nada peor que pueda pasarle a un niño.
<William> -No te equivoques, sé que para esos no hay otra solución.
<Naewen> -Ah, no sé. Creí que los recién nacidos eran tabulas rasas
<William> -Y para los demás... es tan difícil declarar a muerte a un hombre cuando ves el niño que sufría torturas por parte de su madre y violaciones por parte de su padre...
<William> -La mayoría sí, pero ya te digo que es una enfermedad.
<William> -Algunos nacen incapaces de entender los sentimientos positivos.
<William> -No es que sean fríos o estén muertos por dentro, es que ni siquiera los entienden.
* Naewen asiente. -Te creo. A decir verdad nunca he pensado mucho en eso
<William> -Muchos acaban haciendo daño porque la adrenalina y la emoción es lo único que pueden sentir entre esa bruma de frialdad.
<Naewen> -Me interesa más lo que me encuentro ahora...
<William> -Supongo que es comprensible desear sentir algo...
<William> -Oh, claro disculpa. No quería darte una charla.
<William> -Y necesitarás descansar.
<Naewen> -¿Y tiene cura eso?
<Naewen> -Tranquilo, los elfos dormimos poco
<Naewen> -No tengo prisa y me gusta hablar contigo
<Naewen> -¿Y tiene cura eso?
<William> -No lo sé. No lo creo.
<William> -No es como algo que tengas dañado, sino como algo que no tienes.
<William> -En Tian Xia hay unos monjes que buscan a estos niños para llevarlos a sus monasterios y educarlos en una vida de disciplina y devoción hacia las tradiciones.
<William> -No son malos de por sí, pero supongo que cuando te pasas tanto tiempo sin sentir... cualquier cosa debe ser un alivio.
<William> -A mí también me gusta hablar contigo, Naewen -dijo el muchacho sentándose no muy lejos de la elfa en la cama y depositando "casualmente" su mano sobre la de ella.
* Naewen le sonríe
<Naewen> -Acabaré sintiendo lástima también por esa gente, pero la verdad es que me cuesta hacerlo. Sé lo que hacen a otra gente
<William> -Hay que sentir lástima, pero cuando comienzan a hacer daño no hay otra solución
<William> -Da igual lo que hayan hecho, aunque sólo sea matar animalillos. Una vez comienzan por ese camino lo mejor es darles un final indoloro.
<Naewen> -Supongo que eso tampoco se puede hacer. Hay que esperar a que actúen. No es justo actuar en base a una creencia
<William> -En mi caso, y los que son como yo, es una certeza.
* Naewen arquea una ceja. -¿Y haces algo al respecto? -No se lo podía imaginar, no le pegaba...
<William> -La mayoría de veces se ocupan los oficiales de justicia locales o incluso la familia y los vecinos, pero sí, en alguna ocasión lo he hecho yo -dijo el joven como algo que no le gustase, pero que debía hacerse.
<Naewen> -No te pega nada -dijo francamente en voz alta
<William> -No soy tan bueno como crees Naewen, ni siquiera tanto como tú.
<William> -Ya te he dicho que no es difícil sentir compasión por alguien a quien ves de verdad.
<William> -Pero esa gente no tiene sentimientos... es peor que mirar dentro de un reptil.
* Naewen hace una mueca. –Vaya. –Naewen se queda pensando en lo que había hecho cuando estuvo con las Hijas, en lo que le habían hecho a ella. Su ánimo y su buen humor se hundieron en una profunda sima, como siempre que pensaba en esa época
* William la miraba seriamente
<William> -Eres buena, Naewen, deberías creerlo.
<Naewen> -Soy como soy -la elfa se encoge de hombros
<Naewen> -No pretendo ser buena o mala, ni quiero forzarme a cambiar de ser
<William> -Lo sé. La vida no ha conseguido cambiar lo que hay dentro de ti -dijo el joven, que se giró para mirarla otra vez con esa expresión rara.
<William> -Si pudieses verte...
<Naewen> -No soy tan especial, William -objetó-, créeme que no
<William> -Sí que lo eres. Hay muy poca gente con tu fuerza interior tu -dijo William obligando a apartar la vista-… luz.
<Naewen> -He sido débil muchas veces
<William> -No, te has doblado. Pero nunca te han deformado o quebrado.
<Naewen> -¿Por qué decís todos eso? La realidad es que no, fui débil... -pero no quería hablar de ello
<William> -No sé quienes son todos, ni sé de las circunstancias que hablas -dijo William girándose hacia ella y depositando sus manos en sus hombros para que le mirase a los ojos.
<William> -Pero lo que yo te digo no son opiniones ni interpretaciones, Naewen. Es lo que llevas dentro. Eso no miente ni confunde.
<Naewen> -Supongo que es bueno que no podamos vernos los unos a los otros, en general. Esa percepción puede ser muy perturbadora
<William> -¿Tú crees? -dijo el joven soltándola con un punto de tristeza-. Aunque sí, supongo que lo es, no es algo para cualquiera. Pero aun así a veces me gustaría que la gente pudiese entenderse mejor entre ellos, un poco como yo lo hago, sólo un poco.
* Naewen le devuelve la mirada, pero no dice nada. -No hablemos de mí. No de eso -le dice
<William> -¿De eso? -preguntó confundido.
<Naewen> -Bueno, no me incomodas. Me siento cómoda a tu lado a pesar de tu percepción. Pero imagina a alguien con otro carácter con tu don
<Naewen> -Sería... muy invasivo
* Naewen le posa un dedo sobre los labios. -No importa
<William> -Imagina a todos con mi don. Gente que en vez de enfadarse con su vecino porque hace una montaña de nada, puede ver que está estresado y preocupado por algo grave.
<William> -Yo no soy capaz de leer lo que te ha pasado, Naewen.
<William> -No tienes por qué preocuparte porque pueda saber qué te paso.
<William> -Solo sé qué hay dentro de ti.
<Naewen> -Sería horrible, William. Tú eres especial, tienes un carácter amable. Pero la mayor de parte de la gente no es así
<William> -Yo tengo un carácter amable porque en lugar de aprender a hacer esto tras una vida de disciplina nací así, Naewen.
<Naewen> -Es mejor que haya barreras entre nosotros... porque muy pocos aguantarían esa intimidad. Y menos serían capaces de no aprovecharse de lo que ven en otros
<Naewen> -Y sí, sé que no puedes leer en mí
<William> -Es difícil aprovecharte de alguien que lee que vas a hacerlo.
<William> -Al mundo le falta comprensión y le sobran secretos, Naewen.
<Naewen> -Tal vez. Pero creo que no sería tan idílico como dices. He perdido mi fe en las utopías...
<William> -No, no hay nada idílico. Pero quizás sí que sería un lugar más comprensivo.
<William> -O quizás sólo sea que me sentiría menos solo.
<William> -Lo peor de este don es que no ves dentro de ti.
<Naewen> -¿Por qué quieres ver dentro de ti?
<William> -Siempre hay esa curiosidad, o la duda por saber qué es lo que realmente sientes.
<William> -A veces algunas situaciones... algunas personas, hacen que resulte complicado.
* Naewen aprieta la mano de William ante su confesión de soledad, al menos un contacto amigo...
<Naewen> -Bueno. Creo que te conoces a ti mismo mejor que la mayoría de la gente se conocerá nunca a sí misma
<William> -No pasa nada -dijo con esa sonrisa amable tan suya-. Nací así. Y supongo que en parte me ha ayudado para prepararme para la vida que me espera.
<William> -Sí, pero conozco lo que siento mucho menos de lo que entiendo lo que siente alguien que veo por primera vez.
<Naewen> -Es lógico. Cuesta vernos a nosotros mismos
<William> -Supongo que todos queremos lo que no tenemos -dijo William acercándose un poco más a la elfa y depositando su mano en su mejilla.
<Naewen> -De todas formas... no lo necesitas, William. Eres una gran persona
* Naewen sonríe, y se mueve para acercarse más a él. -No muerdo -bromea
<William> -A veces me da miedo que pueda caer fulminado sólo por mirarte, y a veces parece que es lo que quiero -dijo el joven inclinándose para besar suavemente los labios de la elfa.
* Naewen le devuelve el beso, aunque con suavidad, como si temiera que el joven escapase
* Naewen luego le acaricia la mejilla. -Eres un encanto, William. En serio. Había olvidado que existían las personas como tú
* William en cuanto siente cómo la elfa le devuelve el beso parece sorprenderse, pero acaba pasando a unas caricias más íntimas, en el cuello y la pierna de la elfa, al tiempo que su beso se volvió más... hambriento. Hasta que la elfa habló
* Naewen responde, pero ahora con más ternura que ansia, y se extraña de que la runa se esté comportando tan modosita. Después de casi cuatro días de hambre, debería estar mucho más insistente
<William> -Yo... perdona -dijo azorado-. ¿A qué te refieres con personas como yo?
* Naewen sonrió, pero sacudió la cabeza. -¿Me has visto protestar o apartarme? -le dice, con una sonrisa-. ¿A qué no? Entonces no hay nada que perdonar
<Naewen> -Personas buenas, William. Hay poca gente así
<William> -Yo... no quiero obligarte a hacer nada que no quieras hacer, Naewen.
<William> -Yo no tengo nada de especial.
<William> -Nunca he sufrido en exceso, y tengo mi don para volverme empático.
<William> -Tú has sufrido mucho, y tienes todas esas dudas... y aun así sigues teniendo esa bondad y esa amabilidad...
<William> -Eso para mí tiene mucho más mérito.
<Naewen> -Eso dítelo a ti mismo. En mi experiencia la gente como tú es difícil de encontrar -sonríe ella
<Naewen> -Bah. Mérito... -Naewen frunce un momento el ceño, pero luego aparta de sí el tema
<Naewen> -William -dice en cambio-, no podrías obligarme a nada, y si no quisiera hacer algo, créeme que te lo diría
* Naewen sacude la cabeza
<William> -Créeme, no te estoy diciendo mi opinión, te digo lo que sé.
<William> -Y se que no podría obligarte, la chica fuerte aquí eres tú -dijo con una sonrisa divertida-. Pero tampoco me gustaría influirte para que hicieses... bueno, ya sabes que quiero decir.
<Naewen> -Quizás. Pero no me gusta hablar de mí misma -dijo ella, con una media sonrisa incomoda
<Naewen> -ah, William. No soy tan... abierta en ese sentido como muchos de mi raza. Pero eso no quiere decir que no me guste compartir algo especial con gente que me agrada especialmente. Mejor que hacerlo por desahogo o simple soledad, eso seguro. Cosa que a veces he hecho
<William> -Y yo.
<Naewen> -Pero te diré una cosa. Si alguna vez no me siento cómoda con una idea, te lo diré directamente, ¿de acuerdo? Y lo mismo tú conmigo
<William> -Hay veces que necesitas sentirte cerca de alguien, da igual quien, y entonces te conformas con alguien agradable en lugar de alguien a quien desees.
<Naewen> -Creo que mucha gente lo hace. Aunque los humanos parecen ponerse muchas barreras artificiales en ese sentido
<William> -Bueno... entonces te diré que ese camisón me pone bastante "incómodo"
* Naewen se echa a reír
<Naewen> -No me digas
<William> -Depende de la cultura. En Vudra es bastante común que una muchacha obligue a su novio a acostarse con más gente (si no lo había hecho) antes de aceptar que le pida su mano.
<William> -Creen que elegir sin conocer es un insulto.
<Naewen> -¿Obligar? ¿Y eso?
<William> -Bueno obligar... exigir.
<Naewen> -oh. Curioso. ¿Y ellas no se dan ese gusto también?
<William> -Si no han experimentado sí, aunque los hombres suelen ser más tímidos en ese sentido
* Wiliam sonríe ante la risa de la elfa
<William> -Sabes que ese camisón trasparenta para los hombres ¿No?
<Naewen> -Puees... no me he mirado a un espejo con él puesto -dijo, divertida
<William> -No, para las mujeres no trasparenta.
<Naewen> -Vaya. ¿Qué clase de tela es esa? -se ríe-. Muy selectiva
<William> -No sé exactamente que tela es, pero es algo que usan bastante las parejas recién casadas de clase alta.
<Naewen> -¿Y hay la tela reciproca para las mujeres? -bromea
* Naewen se levanta, y mide la habitación con los ojos, luego se toma un momento para tejer el conjuro de alarma
<William> -A la gente ir prácticamente desnudo por su casa les molesta un poco, así que da más seguridad a las jóvenes, y sin embargo el hombre puede ver las... virtudes de su pareja.
<William> -Supongo... aunque claro, eso lo usarían en otros principados.
<Naewen> -Curioso... aunque diría que en principados donde gobiernen los hombres estos camisones seguirían triunfando igualmente
<Naewen> -Es curioso que no uséis los recíprocos aquí también
<William> -Aquí no gobiernan las mujeres, Naewen.
<William> -Deciden. Que no es lo mismo.
* Naewen vuelve a tomar asiento en la cama, y esta vez se sienta pegada a William
<Naewen> -¿No es lo mismo?
<Naewen> -¿Cual es la diferencia?
<William> -Oh, las prometidas no suelen tener problema para que sus hombres se desnuden -dijo William cuya última sílaba salió estrangulada al sentir el contacto de la elfa.
<William> -Las mujeres nos deciden no sólo por la tradición del principado, si no por que creemos que ellas son mas serenas ante la adversidad. No mejores, pero si mas calmas y mas apegadas a lo que importa.
<William> -El gobierno es la autoridad, el mando y su uso.
<William> -Una mujer no puede mandarle a oficial de justicia sólo porque éste sea varón.
<William> -Pero en una familia se espera que cuando hay que tomar una decisión la que lo haga sea la esposa.
<Naewen> -Es diferente gobierno a tiranía, y a dominación
<William> -Aunque curiosamente el dinero lo controlan mayoritariamente los hombres.
<Naewen> -O debería serlo, al menos. Hay gobiernos que olvidan esa distinción
<William> -Al parecer en eso no confían en las mujeres.
* Naewen se echa a reír. -Eso suena a que mantenéis la sartén por el mango igualmente. El dinero es tan importante en la mayoría de las sociedades
<William> -No sé qué decirte, en Andoran la que lleva las cuentas en la mayoría de las casas es la mujer.
<William> -Simplemente la gente de aquí cree que en igualdad de condiciones una mujer escogerá antes la opción que no haga daño que el hombre en más ocasiones.
<William> -Si realmente estuviésemos prometidos yo gobernaría, pero tú decidirías. Simplemente porque así ve la gente que las cosas son mejor. Y lo sean o no, se sienten más seguros cuando van así.
<Naewen> -Sí, he visto costumbres muy diferentes en mis viajes -asegura
<Naewen> -Pero sigo sin ver claro cómo puedes gobernar sin decidir
<Naewen> -El que decide es el que marca la pauta
<Naewen> -¿Y nunca se ha llevado esa carga entre dos, equitativamente?
<William> -Viene a ser algo equitativo.
<William> -Obviamente depende de la pareja mucho.
<William> -Aunque sinceramente no creo que nadie pueda decirte cómo funciona exactamente con una pareja compenetrada, o una donde el dominante sea el hombre.
<William> -Este principado cayó en la anarquía hace varios miles de años, y hasta hace seiscientos no fue recuperado por la abuela.
<William> -Ella ha tenido varios maridos y... bueno ya puedes imaginarte quien manda en casa de la abuela -bromeó el joven.
<Naewen> -Sí, supongo que es demasiado tiempo en manos de una persona para decir nada
<Naewen> -Sí -sonríe ella-, no parece ser el tipo de mujer que delegaría
<William> -No sólo es el tiempo, sino que antes de ella no hubo gobierno durante milenios.
<William> -Oh, delega, pero es de ideas firmes.
<William> -Pero siempre cuenta cómo su primer esposo fue el que dirigió a los ejércitos para expulsar a los infrahumanos de las fronteras.
<Naewen> -Vamos, que instauró ella la tradición. Supongo que es difícil decir cómo evolucionará cuando ella no esté
<William> -O como el quinto fue el que reformó el sistema financiero del país de tal forma que ella no lo entiende ni a día de hoy.
<Naewen> -¿Infrahumanos?
<William> -Oh no, la diosa deja claros sus deseos, Naewen.
<William> -Es como llaman a unas criaturas que viven en los desiertos más allá de las fronteras.
<William> -Nunca he visto ninguna y no acabo de saber lo que son. Parecen algún tipo de humanoides salvajes, casi como un cruce entre orco y goblin.
<Naewen> -Cierto, el mandato divino... tengo mucho respeto a los dioses, pero confieso que los prefiero menos... invasivos en este mundo
<William> -Bueno, cada deidad es la que da un carácter único a cada uno de los mil principados.
<Naewen> -Ah. Lugar nuevo, criaturas nuevas. Estoy segura que aquí hay muchas razas de las que nunca he oído hablar. Es una pena que no haya venido por otros motivos. Podríamos ir de excursión
<William> -La mayoría no creas que interviene mucho.
* William mira a Naewen raro.
<William> -Me encantaría llevarte de excursión.
<Naewen> -Tal vez podamos hacerlo después de todo esto -sugiere ella
<Naewen> -Aunque primero tendré que pasarme otra vez por Varisia. O en Korvosa pensarán que me ha entrado el miedo y he desertado -bromea
* William acaricia el pelo de Naewen
* Naewen le devuelve la mirada, sintiendo el deseo crecer dentro de ella, con la fuerza del mazazo de un ogro. La runa había despertado de nuevo, y con más fuerza que nunca. Naewen incluso se preocupó un poco.
<Naewen> Habían pasado sólo tres días, y aquello iba a camino de ser aun más fuerte que la primera semana de abstinencia. ¿Y si la runa aun estaba creciendo y podía volverse aun más ávida?
* Naewen descarta aquella preocupación y sonríe pícara. -¿Qué tal otro beso?
* William ríe
<William> -Sí, eso creo que podré hacerlo -asegura
<William> -Me das miedo a veces, Naewen -dijo el joven sonriéndole.
<Naewen> -¿Miedo por qué? ¿Tan terrible soy?
* Naewen finge ofenderse
<William> -Nunca he dudado en cuanto a aceptar mi deber, pero contigo... a veces dudo.
* William sin embargo se inclinó sobre la elfa, empujándola para acostarla y besándole en los labios con suavidad y tibieza.
* Naewen se deja acostar, un poco sorprendida por su iniciativa, pero le devuelve el beso, complacida
<Naewen> -No te dejaría hacerlo. No estarías feliz, y me lo acabarías reprochando
<William> -No lo haré, no soy así. Pero igualmente me siento tentado -dijo el joven recostado sobre ella admirándola.
<William> -Pero no hay nada que uno desee más que lo que no puede tener -dijo volviendo a besarla.
<Naewen> -Ah, espero que no sólo sea porque no se puede tener -dice en una pausa
<William> -Te deseo por ti. Pero desearía tenerte para mí con tanta fuerza que duele precisamente porque sé que es imposible -dijo el joven dando suaves besos en el cuello de la elfa.
* Naewen cierra los ojos un momento, pero luego alarga los brazos para atraerlo hacia sí y le mira un momento. -No importa. Disfrutemos el momento... el futuro es complicado para ambos
<William> -Lo sé -dijo ante el comentario de Naewen sobre el futuro, mientras seguía acariciándola y besándola por el cuerpo, el joven parecía estar adaptándose tan bien a sus puntos que Naewen supuso que estaba haciendo trampa.
<Naewen> -¿Dejarás lo del monasterio, dejarás de hacer lo de los sueños? -inquiere-. Imagino que cuando te ocupes de esto ya no tendrás tiempo para esas cosas
<William> -Oh, los gobernantes en Vudra suelen tener aficiones raras y poderes aun mas extraños.
<William> -Y no soy ningún monje -se burló William.
<Naewen> -Lo sé, pero colaborabas con el monasterio de tu tío, ¿no? O algo así entendí
<William> -Asram. En Vudra no hay monasterios. Al menos no autóctonos.
<Naewen> -¿No? en Jalmeray los hay. Di por sentado que también los habría aquí
<William> -Jalmeray tiene una cultura bastante bastarda. A decir verdad sus monasterios me parecen muy propios de Tian.
<Naewen> -De hecho son muy secretistas los monasterios de allí -le dice ella
<William> -Bueno, ya te dije que guardar secretos es parte de lo que es Vudra. Aunque más por guardarlos es por que hay que ganárselos.
<Naewen> -Los pioneros han intentado muchas veces penetrar los secretos de los monasterios de Jalmeray, pero han acabado escaldados
<Naewen> -O les han "convertido"
<William> -¿Has intentado sacarles secretos a los monjes Tian?
<William> -A veces hay secretos que te cambian. Es inevitable.
<Naewen> -Tian pilla muy lejos. Lo mismo que Vudra propiamente dicha. Supongo que allí es más difícil de llegar
<William> -No tanto, no tanto.
<Naewen> -Imagino que lo hayan intentado, pero menos
<Naewen> -Bueno, aquí estoy -sonríe ella-, pero sigue siendo lejos
<William> -Sí, aquí estás -dijo William dejando de besarle las piernas para volver a besarla, aunque esta vez más profundamente y con más pasión.
* Naewen le devuelve el beso con igual pasión
<Naewen> -No sé. He de decir que nunca me adapté bien a Jalmeray. Aunque mis circunstancias cuando viví allí eran extrañas
<William> -Es una cultura muy hibridada, no es como Vudra aquello.
<Naewen> -Sí, creo que han absorbido mucho de Nex. Aun así siguen siendo muy extraños
* Naewen intenta quitarle la ropa. -Déjame verte un poco más. He tenido curiosidad desde el día que te conocí -bromea ella
<William> -¿Curiosidad? -preguntó William tan divertido como curioso, pero quitándose la camisa y mostrando un pecho que parecía digno de un atleta.
<Naewen> -Claro -sonríe ella-. ¿Creéis que sólo vosotros sentís curiosidad?
<William> -Preguntaba de qué tipo -dijo volviendo a enterrar sus labios entre los de la elfa. Al parecer a pesar de estar tan "colado" por ella el joven parecía preferir entretenerse en besos y caricias.
<art2DM> En ese momento se oye un fuerte estrépito y Naewen, con William encima, puede ver cómo tres individuos vestidos de negro han caído de unos artefactos parecidos a triángulos de tela.
<Naewen> -Oh oh... -me no agradece la interrupción, pero se pone alerta y tensa instintivamente
<art2DM> El primero de los hombres, que como los otros dos llevaba unas máscaras que cubrían el rostro y eran de porcelana blanca, se lanzó casi sin mirar con una extraña espada aserrada por delante, aunque curiosamente uno de los de atrás parece querer hacerle un gesto de que se detenga.
<Naewen> -¿Qué pasa? -intenta apartar a William
<art2DM> Antes de que la espada roce siquiera a William el primer hombre cae al suelo, o mejor dicho, sus ropas y un montón de cenizas caen al suelo.
* Naewen murmura una maldición élfica, y se dispone a conjurar para librarse de los otros
<art2DM> Naewen ve a una criatura similar a la auténtica forma de Ashani alzarse entre la cama y los hombres. Pero aquella mujer realmente se parecía tanto a Ashani como ella al avatar de Calistria.
<art2DM> De casi tres metros de altura, piel de azul suave y un pelo de un azul oscuro que parecía morado, la desnuda mujer de cuatro brazos que se alzaba ante ellos dos parecía completamente una diosa. Irradiaba poder y belleza de una forma sobrenatural. Y en ese momento miraba a los dos intrusos como una madre miraría a un par de moscas que molestan a sus niños.
<art2DM> Antes de que los dos hombres pudiesen moverse cayeron convertidos en cenizas igual que el primero y
<art2DM> La extraña mujer se giró hacia Naewen y William. Su rostro era tan perfecto como sus proporciones y sus ojos dos pozos blancos que desprendían electricidad estática.
<art2DM> Primero miró a William, pero pronto asintió y pasó a Naewen.
* Naewen interrumpe el conjuro que iba a lanzar, y se queda mirando aquello sorprendida y fascinada
* Naewen mira al avatar de la semidiosa, o lo que quiera que fuera, sin miedo y con curiosidad
<art2DM> La elfa sintió que aquella mirada veía mucho más que su envoltura mortal y sintió una presencia tan poderosa y autoritaria como sólo había sentido (en ocasiones) con Sombra, aunque ésta tenía un toque decididamente inhumano.
<art2DM> Y tan pronto como había aparecido, desapareció.
<Naewen> -Vaya -dijo, sorprendida-. Veo que ver vuestra religión en acción es... fascinante
* William, que pareció poco afectado por aquello, se levantó y se puso a estudiar los objetos que habían traído a aquellos hombres con algo parecido a ira contenida.
<William> -En realidad no pertenecen al panteón los dioses regionales, como creéis en el mar interior. Sería absurdo tener un panteón de más de mil dioses.
* Naewen se pasa una mano por la melena, intentando recuperarse de la impresión, pero enseguida se levanta y baja de la cama de un salto
<Naewen> -Supuse que serían semidioses, o algo por el estilo. Sólo hay veinte dioses mayores, pero hay muchísimas potencias menores
<William> -Son... dioses si quieres llamarlos así. Pero su radio de acción rara vez es mayor que la capital del principado, fuera de sus fronteras no tienen el más mínimo poder.
<art2DM> Pocos instantes después llegan unos espantados guardias que cuando ven la situación se arrojan al suelo.
* Naewen se había agachado para examinar lo que quedaba de los asesinos, pero levanta la cabeza al ver a los guardias
<Naewen> -Estamos bien, chicos. Aunque parece que hay gente lenta de entendederas
* William intenta que los guardias se levanten y al final lo consigue y les informa brevemente de lo ocurrido y pide que llamen a alguien para limpiar aquello mientras él se lleva a su prometida al salón personal.
<William> -¿Tú crees? A mí me han parecido muy rápidos -dijo William con una seriedad que Naewen vio que ocultaba una tormenta de ira.
* Naewen lamenta no tener una bata o algo así a mano
<Naewen> -Bueno... supongo que no esperaban encontrarte conmigo. O no lo habrían intentado
<Naewen> -Pero, ¿realmente no tenéis ni idea de los intereses de ese Loto Negro?
<William> -Tranquila -dijo William cubriéndola con su cuerpo mientras la llevaba al salón personal de la estancia. La elfa no pudo si no reconocer que aquellos guardias eran disciplinados. Ni uno solo intento mirarla de reojo.
<William> -No. Por lo visto llegaron hace algo más de un siglo y tienen de cabeza a la abuela.
<William> -Pero voy a descubrir quien informa de esas cosas, Naewen -aseguró William con firmeza.
<Naewen> -Una institución relativamente nueva entonces
<William> -No parecen nuevos, diría que vienen de algún lado pero por qué y qué quieren...
<Naewen> -Bien... ¿en qué puedo ayudar? -le mira con ojos brillantes
* William tan pronto cerró la puerta del salón la abrazó y la besó suavemente.
<Naewen> -Estoy perdida en Vudra... no se apenas nada de v... -se calla y devuelve el beso
<William> -"Ya te lo diré" -dijo William a través de Aerel "pero esas cosas no eran humanos, ya no, tenían algo... dentro. Oscuro y apestoso como la brea descompuesta"
<Naewen> -¿Es un intento de impedir que ayude? -se ríe cuando el beso terminó
<William> -No, en esto aceptare tu ayuda encantado.
<Naewen> "ah. Extraño y ominoso"
<William> "Sabían que no iba a dormir contigo, Naewen" añadió William a través de Aerel.
<Naewen> -Bien -dijo ella contenta. Odiaba la inactividad
<Naewen> "Lo dijiste donde tu abuela... ¿había alguien más presente?"
<Naewen> "¿y por qué mi alerta no funcionó?", lamentando que aquella protección fuera a resultar inútil
<William> "Kiri, pero si estaba Kiri es más seguro que si ni lo hubiese dicho. No sé qué pretendían, pero lo que está claro es que no querían que yo les viese"
<Naewen> "mmmm. Es extraño. No pueden hacerte daño, pero quieren matar a tu supuesta prometida"
<Naewen> "Aunque por lo que dijo tu abuela parecen saber que no lo soy. Entonces, ¿qué sentido tiene quererme eliminar?"
<Naewen> "Sí, aquí hay un misterio..."
<William> "Lo saben y por eso intentan atacarte aquí. Supongo que quieren que me enfrente a mi tía. Y sabían que yo estaría fuera. Querían llegar hasta ti sin que les viese."
<Naewen> "Parece que quieren que Vahjara se haga cargo de esto. Supongo que saben que ella acabará conduciendo al principado a la anarquía"
<Naewen> "¿Vuestros dioses no tienen cláusulas en el caso de pretendientes al trono como ella? ¿Potencialmente más destructivos que un tornado?"
<William> -Creo que a partir de ahora intentaré no separarme mucho de ti -dijo William volviéndola a besar. La elfa sintió que la pasión del joven había desaparecido por la escena, no podía culparlo. Pero parecía que ahora que la había besado le costaba mantenerse lejos de sus labios.
<William> -Hay que ser digno y adecuado para aspirar al trono, Vajhara lo era pero tras su cambio... no lo sé.
* Naewen le devuelve el beso, entendiendo su enfriamiento. Ella también sentía la adrenalina poniéndola demasiado tensa
<Naewen> -Ya. ¿Entonces es posible que la rechacen antes de tomar posesión?
<Naewen> -Aunque eso no te serviría de mucho a ti, adivino que a esos les da igual. Supongo que quieren o anarquía o un candidato propio
<Naewen> -Supongamos que murieseis tú y ella. ¿Quien más podría optar el trono?
<William> -Actualmente nadie. Se cerraría la dinastía y se requeriría que alguien cumpliese las siete gestas.
<Naewen> -¿Siete gestas?
<William> -En Vudra hay siete castas. Los intocables, los campesinos, los artesanos, los comerciantes, los soldados, los sabios y los gobernantes.
<William> -En algunos principados existe lo que se llaman las siete gestas.
<William> -Un intocable puede pasar a campesino cumpliendo una a lo largo de su vida.
<William> -Un intocable o campesino pueden ascender a artesano cumpliendo dos.
<William> -Y así.
<Naewen> -ah. Que curioso
<William> -Las gestas difieren mucho entre sí, aunque siempre tratan de conseguir algo que sea realmente único o importante.
<William> -Cada una de las gestas tiene un tema propio y dos "caras" por así decirlo.
<William> -Así la gesta de la compasión es también la gesta de la lucha.
<Naewen> -Supongo que esos asesinos podrían ocuparse de que impedir que los candidatos a esas siete gestas vivan para concluirlas... si lo que buscan es la anarquía, lo que parece probable.
<William> -Es muy difícil cumplir las siete gestas, Naewen.
<William> -Son diferentes entre sí, así que no basta con que alguien poderoso machaque a siete monstruos.
<Naewen> -Ya. Por eso he descartado que quieran poner a un títere
<Naewen> -Y he optado por la hipótesis de la anarquía. Pero imagino que llegados aquí se encargaran de que si hay algún candidato especialmente dotado desaparezca
<William> -De todos modos Vajhara no me vencerá.
* Naewen le empuja en bromas a un sillón para que tome asiento, y se sienta en sus rodillas, aunque en vez de seguir jugando, sigue pensando
<Naewen> -No dejaré que te pase nada
<William> -Naewen, lo digo en serio. Mi tía no puede vencerme.
<Naewen> -No sé... he conocido a otras organizaciones que parecen buscar el caos, pero quizá no sea eso lo que busquen. A veces...
<Naewen> -¿No?
<William> -No -dijo William, algo más que seguro, como si fuese un hecho.
* Naewen mira a William
<Naewen> -¿Entonces? ¿Por qué tu abuela temía por ti?
<William> -Si llegamos a eso mi don es mucho más fuerte que el suyo.
<William> -Por lo mismo que tú.
<Naewen> -¿mmm?
* William aun parecía algo molesto por cómo lo habían mangoneado, aunque tener a elfa encima pareció hacer maravillas y el joven pronto estaba acariciando suavemente su silueta.
<Naewen> -No quiero quitarte tu capacidad de decisión, eso no sería propio de mí. Ya lo sabes...
<Naewen> -¿Pero por qué estás tan seguro?
<William> -Cuando era pequeño intentó matarme.
<Naewen> -La confianza en exceso, ya lo sabes, nos conduce a errores peligrosos...
<Naewen> -¿Y que pasó?
<William> -Intento usar el don conmigo, quería que fuese su consorte. Pero la aplasté y ella se marchó.
<Naewen> -Vaya, veo que aquí hay costumbres endogámicas. ¿La aplastaste, siendo niño?
* William sonríe
<Naewen> -Aunque ella puede haber crecido en fuerza, ¿no? O no estaría tan deseosa de retarte ahora
<William> -Ya te dije que un don como el mío es raro.
<William> -Sabe que sólo puedo pararla cambiándola con mi don, y cree que no lo haré.
<Naewen> -Tu abuela dijo que te cambiaría... que te haría un daño irreparable. Que eso es lo que le pasó a Vahjara en su juventud
<William> -Es una posibilidad -dijo William escondiendo sus sentimientos y encogiéndose de hombros.
<William> -Es el riesgo de las confrontaciones.
<Naewen> -No querría que te pasase eso, William. La gente como tú es tan escasa...
* William besa la frente de la elfa.
<William> -Es sólo una posibilidad.
<William> -Soy más fuerte y más estable de lo que era ella.
<Naewen> -No. No -dijo ella-. ¿Qué ganaría el principado si te vuelves como Vahjara?
<William> -La estabilidad hace mucho.
<William> -El cambio no tiene necesariamente por qué ser en ese sentido.
<Naewen> -Da igual. Eres perfecto como eres -sonríe
* William rió
<Naewen> -Aunque sé que el tiempo nos cambia a todos -suspira
<William> -No soy perfecto, Naewen, ni siquiera soy bueno. Creo que ambos sabemos eso.
<Naewen> -Pero entiendo la herida que puede provocar lo que tendrías que hacer
<Naewen> -Bah. Creo que podría contestarte con tus propias palabras, pero ¿a qué meter redundancias? -le pica
<William> -No puedes, tú puedes darme tu opinión, pero no ves lo que hay dentro de mi.
<Naewen> -No, no lo veo como tú lo haces. Pero eso no implica que esté totalmente ciega
<William> -Si fuese bueno no tendría tantos deseos de ponerte difícil que te fueses. O de que te fueses ya. Un poco desquiciado ambas cosas a la vez ¿no?
<Naewen> -Y sí, no soy especialmente perceptiva. Casi siempre me meto en líos por eso mismo. Pero aun así
<Naewen> -No, sólo humano -sonrió ella-. Humano, o elfo... mortal, tal vez
<William> -Eres perceptiva, Naewen. Pero te dejas confundir por la bondad que hay en ti.
* Naewen le besa en los labios. -Pero no te compliques pensando en el mañana. Eso ya vendrá de todos modos
<Naewen> -Por mi bondad, por mis despiste, por mi ambición... por una cosa u la otra, hay tantas...
<William> -Todos cometemos errores. Mírame a mí cuando me metí en tus sueños tan convencido de mí mismo -dijo el joven con una sonrisa.
<Naewen> -¿Eso fue un error?
<William> -Parece difícil decir que prendarse de alguien es un error. Pero lo es cuando estás aplicando terapia como hacía yo.
<Naewen> -De todas formas de lo que te hablo no fue un error. Simplemente, es despiste por mi parte -se ríe-. Falta de percepción. Pero te digo una cosa: no necesito un don como el tuyo para saber cómo eres
<Naewen> -Bueno... eso es humano también. No te mortifiques -sonríe
* William sonrió a la elfa y la volvió a besar, suavemente pero con mucho cariño.
<William> -Supongo que no hay ninguna solución para nosot... me refiero para que haya un nosotros.
* Naewen suspira. -Por el momento necesito... ser libre. Necesito encontrarme a mí misma antes de pensar en cualquier tipo de pareja
<Naewen> -Es difícil ser parte de un todo cuando una estoy insegura de mí misma
<William> -No es que quiera encadenarte en la cama, Naewen.
<Naewen> -De todas formas... esto del principado me supera, william
<Naewen> -Lo sé. No se trata de eso. Se trata de que necesito tiempo, tiempo para entenderme a mí misma. Creo que tú podrías entenderlo mejor que... otros a los que he intentado explicárselo
<William> -Lo entiendo. Y no quiero que me prometas nada. Sólo... saber si hay realmente alguna posibilidad y si podré seguir viéndote -dijo dándole un beso y luego otro.
<William> -No quiero que me asegures nada y... sí, lo del principado lo entiendo. Sé que nunca podremos ser pareja por eso.
<Naewen> -Puedes seguir viéndome, claro que sí. Lamentaría que no lo hicieras
* William vuelve a besarla.
<William> -Creo que ya me has entendido.
* Naewen le acaricia la mejilla. -Hay muchos tipos de parejas. Y por el momento... demos tiempo al tiempo
<William> -¿Eso es un puede? -dijo el joven esbozando una sonrisa convencida y atractiva pero que le quedó un tanto dubitativa.
* Naewen sonríe, pícara. -En Kyonin las parejas no se plantean nada serio hasta pasado el siglo de relación -bromea
<William> -No quiero plantearme nada serio.
<William> -Sólo quiero saber, Naewen.
<William> -¿Sería posible en alguno de los futuros plausibles?
<Naewen> -No, eso es... necesito mi espacio -suspiró ella-. Lo siento. No puedo decir hoy por hoy nada
<Naewen> -Además... william... lo del siglo élfico lo digo en broma, los humanos no podéis permitiros esos lujos. Pero, ¡si apenas nos hemos conocido! Aunque mi situación personal no estuviera hecha un lío, necesitaríamos tiempo igualmente antes de pensar en nada serio
<William> -Está bien, disculpa, no quería forzarte. Sólo... en fin, quería estar seguro -dijo el joven confundido.
<William> -Yo te conozco más de lo que corresponde al tiempo que nos conocemos -apuntó el joven-. Pero te entiendo.
<Naewen> -¿Estar seguro? Mucho pides para el tiempo que nos conocemos...
<Naewen> -Tal vez. Me conoces, pero no "nos" conoces
<William> -Seguro de que eso no, Naewen, de que tenía alguna posibilidad, aunque fuese pequeña.
<William> -Tampoco es que importe, seguiré siendo tu amigo pase lo que pase.
<William> -¿Nos?
<Naewen> -Sí. Conocer a una persona no implica que luego puedas funcionar como pareja con esa persona. Ya sabes
<Naewen> -Sólo hay una cosa que puede probar eso, y es el tiempo
<William> -Lo sé -dijo el joven asintiendo.
<Naewen> -Sí, eres sabio para lo joven que eres. Más que yo, diría yo
<William> -No, no lo creo. Puede que sepa más de gente, como tú sabes de magia más. Pero sabes más de la vida -dijo el joven acariciando suavemente la mejilla de la elfa.
<Naewen> -Quizá. Aunque eso no me convierte necesariamente en alguien sensato -sonríe ella
<William> -Bueno, eres preciosa e inteligente, no querrás tenerlo todo ¿No? -bromeó el muchacho
* Naewen se echó a reír. -Así me gusta, eso es verlo desde una perspectiva optimista
<William> -Es difícil no verte desde una perspectiva optimista cuando estás así -dijo William señalándole con la mirada su pecho, que por lo que había dicho William él veía con transparencias.
* Naewen se echa a reír. -Oh, estos tejidos tramposos... aunque creo que se podría hacer negocio con ellos en Avistan -dijo, sonriendo
<Naewen> -Si te interesa, creo que sé con quien podrías hablar para eso
<William> -Bueno yo estoy sin camisa, como ves las cosas no nos dan tanta ventaja -bromeó.
<William> -No sé si los negocios son lo mío, creo que eso lo he heredado de la abuela -bromeó el joven antes de quedarse serio y darle a Naewen un beso largo, profundo y apasionado.
* Naewen se ríe, y le pasa una mano por el pecho, acariciando lentamente. -Ciertamente
<Naewen> -Oh bueno, para eso están los intermediarios también
* Naewen responde al beso con igual pasión
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mie, 22 Mar 2017 14:42

Desayuno con Garamel. Vudra, 4 Erastius del 4710, día del sol, log nº N39

[Desplegable]: Abrir
Start of #Korvosa buffer: Sun Apr 03 03:27:35 2016
<art2DM> Amaneció el día siguiente sin nuevos contratiempos, William aun dormía cuando un guardia entró con el almuerzo consistente en un gran número de frutas exóticas (algunas de las cuales Naewen ni conocía), una selección de diversos zumos y una especie de cereales tostados con miel y leche que parecían azúcar puro y sabían igual de bien.
* Naewen se pregunta hasta que punto podrá fiarse de la comida visto lo visto...
<art2DM> William despertó cuando Naewen ya había abierto la jarra del té, fuerte y aromático, como si fuese más puro que ninguno que hubiese probado. El joven pareció despejarse al verla y le sonrió con cierta cautela, casi como un niño.
<Naewen> Pero coge unas cuantas piezas de fruta, y sonríe a William
<Naewen> -¿Qué tal esta mañana? -le pregunta con una sonrisa
<William> Pero William parece quedarse donde esta mirándola.
<William> -Creo que podría acostumbrarme a esto -dijo aun sin la camisa y acercándose lentamente pero sin dejar de mirarla.
* Naewen sonrió levemente, y prueba la fruta
<William> -Hoy tenemos una "cena de media tarde" informal pero elegante, así que la mañana y el mediodía lo tenemos libre. Supongo que querrás ver a los sabios de la abuela -dijo el joven divertido mientras cogía una pieza de fruta que parecía un kiwi del tamaño de una uva, pero por dentro era rojo.
<Naewen> -Ah, eso te iba a decir. Sí, me gustaría hablar con ellos
<William> -¿Crees que podrás escaparte para comer? -preguntó en broma el joven aunque con una nota de inseguridad.
* Naewen se acerca a él y le da un beso. -Probablemente. Diría que aquí me van a consentir mis caprichos
<William> -Todos los que quieras -dijo el joven sonando un poco sin aliento.
* Naewen ríe un poco bajito
<William> -Te vas a reír... -dijo entonces el joven apartando la vista al darse cuenta de que la miraba fijamente.
<William> -Al levantarme esta mañana creí que lo de anoche fue un sueño.
<Naewen> -Ah. -Ella sacudió la cabeza, y luego sonríe-. Agradable, espero
<William> -Especial -dijo el depositando la mano sobre la de la elfa con tanto cuidado como si creyese que la mano iba a morderle.
<Naewen> -No puedo prometerte nada para el futuro, william, pero para mí lo de ayer fue un regalo. Gracias
* Naewen sujeta la mano de William, y le sonríe
<William> -¿Regalo? -preguntó William que se rió-. Eres increíble.
<William> -No quiero que me prometas nada. Prefiero disfrutar de lo que me quieras dar y tratar de ser un buen amigo el resto del tiempo.
<art2DM> En ese momento llamaron a la puerta y William le pasó su camisa a Naewen (pues aun vestía aquel curioso camisón). Cuando el joven indicó que podía pasar una extraña procesión hizo su entrada.
* Naewen se pone la camida de William, divertida
* Naewen prueba el té, observando curiosa a ver a qué venía aquello...
<art2DM> La primera era Kiri, a la que seguía un hombre anciano (parecía azlanti aunque la edad había causado tantos estragos que no podía asegurarlo) pálido como la nieve, huesudo, totalmente sin pelo y con una nariz aguileña que le confería el aspecto de buitre.
<art2DM> Además caminaba un tanto encorvado mostrando una pequeña chepa, y aun así debía de medir medio palmo más que Naewen. El hombre vestía una túnica púrpura con algunas manchas de dudosa procedencia.
* Naewen mira a William para que le dijera quien era
<art2DM> Tras él venían siete monos alados, cuatro de ellos marrones, dos de un castaño rojizo encendido y uno más de un amarillo oscuro. Cada uno de los monos llevaba un chaleco de distinto color con adornos de hilos de distintos metales y cuatro de ellos llevaban pequeños gorros que parecían vasos de fieltro y dos de ellos llevaban unos anteojos, aunque no parecía que los usasen.
<art2DM> Los monos se empujaban y se daban algún cachete pero parecían contenidos, como si alguien les acabase de advertir.
<William> -Garamel, ¿te ha dejado la abuela salir de la barbacana exterior? -preguntó William divertido aun, notó Naewen, un tanto preocupado.
* Naewen mira divertida a los graciosos monitos
* Naewen desvía la mirada de nuevo hacia William, intrigada por su tono preocupado
<Garamel> -Sisisisi amito William. La ama pidió a Garamel que viniese a por su delicada flor de azafrán para entretenerla con algo de saber -dijo el hombre en una voz aguda y estrangulada, casi de niño.
<William> -¿Sin explosiones? -preguntó William en tono desconfiado.
<Garamel> -Oh, jejeje- se rió respirando sonoramente- un hombre de ciencia con palabra jamás puede prometer algo así, amito William.
<Naewen> -¿Garamel? ¿Qué tal una presentación? -sonríe ella
<William> -Disculpa Naewen -dijo William sin apartar la mirada del hombre.- Este es Garamel, el alquimista real.
<William> -Y esos son Gop -a lo que Garamel respondió que era Map, la sustituta del fallecido Gop-, Mep -a lo que Garamel indicó que Zop era el sustituto de Mep-, Cep, Nal, Cog -a lo que Garamel indicó que Cog III en realidad-, San y Mol -a lo que Garamel respondió que en realidad era Pal, sustituto del sustituto del sustituto de Mol.
* Naewen se queda divertida por tanto baile de nombres, los monitos son simpáticos.
<Naewen> -¿Así que explosiones? -Naewen mira al hombre, divertida
<Garamel> -Oh, los caminos de la ciencia son inescrutables, precioso espécimen de homo elfen. Un día puede convertir el plomo en oro y al siguiente convertir la carne en barbacoa.
<Naewen> -Encantada, Garamel. Aunque mejor las explosiones en otro momento, mejor a cielo abierto -dijo risueña
* Naewen sonríe levemente, aquel hombre está muy mal, aunque al menos parece menos plasta que Quink
<Garamel> -Oh no -dijo el hombre riéndose otra vez con aquel ruido nasal- a cielo abierto no. A veces los vapores son peores que las explosiones, y no queremos matar los jardines de palacio. ¿Verdad?
<William> -Otra vez -puntualizó William.
<Naewen> -¿Otra vez? Ya veo...
* Naewen reprime la risa
<Naewen> -¿Y queremos matar a las personas?
<Naewen> -¿De qué razas son los monitos?
<Garamel> -Son una variante modificada alquímicamente de simiescus xiaonus, vulgarmente llamados xiao.
<Naewen> -Son simpáticos -dijo ella, divertida
<William> -Si no quieres ir dilo -susurró William, aunque parecía que aquel anciano tenía mejor oído que Lukke.
<Garamel> -Oh, no no no, amito William, después de todo una dama tan bien dotada no ha de temer nada de unas pequeñas explosiones -explicó el hombre.
<Naewen> -Oh, no me importa. Pero déjame preparar primero mi infusión
<William> -Se refiere a tu magia -puntualizó William.
<Naewen> -Está bien, seguro que he visto cosas peores -se encoge de hombros-. Aunque, ¿que tipo de demostración quiere hacer? -esto lo pregunta mirando a Garamel
<Garamel> -Oh, la señora me ha dicho que os abra las puertas del saber tanto como deseéis, mi amita.
<Naewen> -¿Quieres sentarte a desayunar con nosotros, Garamel?
<Garamel> -Oh, no no no no, no podría. Comer me ralentiza, envejece, no no no. Garamel toma su propia comida ¿Verdad que sí, pequeñines? -dijo Garamel girándose a los monitos que dejaron de pelearse.
<Naewen> -¿Qué clase de comida?
* William parece que intenta impedir la pregunta de Naewen pero no lo consigue.
* Naewen mira curiosa a William, pero apura su té y busca agua para preparar su infusión
<Garamel> -Oh, es una composición nutriciomedicional de mi invención. Un compuesto gelatinoso viscoso muy fácil de tragar y de digerir, algo importante a mi edad -dijo mostrando una boca sin dientes.
<Naewen> "¿Por qué no debería haberlo preguntado?", inquiere a Will a través de Aerel
<Garamel> -Principalmente lo compone algas de tres especies las vulgarmente llamadas algas marinas (29%), algas azules (21%) y algas pardas (11%).
* Naewen saca una botella de su bolsa, y vierte un líquido amarillento claro en la taza que había contenido el té, tras lo cual lo calienta con su magia
<Naewen> -¿Y te alimentas exclusivamente de algas marinas? ¿Eso es equilibrado? -se interesa
<Garamel> -Hay partes pequeñas de pescado, sobretodo anchoa o atún muy salado (9%) y de carne de ternera o de pollo (7%) según mi humor esa mañana. También hay restos de polvo de cuerno de rinoceronte (3%), de perla de nácar (2%) y de plomo (0.5%)
<Garamel> -El otro 17.5% procede del destilado alquímico de las heces de estos pequeños amiguitos.
<Garamel> -Oh, no no no. El compuesto es complejo.
* Naewen arruga la nariz ante lo de las heces
<Naewen> -Veo que es complejo -dijo, divertida-, aunque creo que me quedo con la comida tradicional
<Garamel> -Es el secreto de mi aspecto juvenil y vital. Aunque aun no he conseguido atraer clientes interesados.
* Naewen se toma la infusión a base de pequeños sorbos, porque es bastante amarga
<Garamel> -Puede ser algo tóxico si no se tiene resistencia a ellos.
<Aerel> "No me extraña", dice Aerel en la mente de Naewen. "Que no cuente conmigo tampoco"
<Naewen> -¿Qué edad tienes? -pregunta curiosa
<Garamel> -Ohhh... un espécimen de dracus infimus -dijo el hombre acercándose a Aerel curioso, y algo en su manera de hacerlo le dijo a Naewen que podría haber hecho lo mismo con un león o un dragón.
<Garamel> -Cumplo 146 dentro de trece meses, amita.
<Garamel> -¿Es suyo, amita? ¿Se lo prestaría a Garamel?
<Naewen> -No está mal -dijo divertida
<Naewen> -Es mi compañero, y no, no se lo presto a nadie -contesta ella, divertida al ver que Aerel siseaba ante la indignidad de la idea
<Naewen> -Aerel es su propio dueño -explica ella
<art2DM> -Oh ¿Y podría extraerle un poco de veneno? Prometo que la cicatriz apenas se verá.
<art2DM> El hombre seguía pegado contemplando a Aerel totalmente inconsciente de lo cerca que estaba el pseudodragon de morderle, a pesar de estar siseando como una bestia.
<Naewen> -No, no puedes -dijo firmemente
<art2DM> Hasta que, para sorpresa de Naewen, el hombre metió el dedo en la boca a Aerel, el cual, obviamente le mordió.
* Naewen acaricia a Aerel, tranquilizándolo
<art2DM> En vez de quejarse el hombre se quedó mirando evaluativamente la mandíbula del pseudodragon.
<Naewen> -Oh. No hagas eso. Aerel es muy dulce cuando se le piden las cosas por las buenas
<Garamel> -Buena tensión, casi un 10% por encima de la media de su especie y edad.
* Aerel dejó de morder al hombre, decepcionado por su reacción.
* Aerel gruñe al hombre, y rodea con su cola el cuello de su maga
* Naewen sacude la cabeza y mira a Willian
<William> -Garamel -dijo William suavemente atrayendo la atención del hombre-. Sí, estás en público.
<Garamel> -Oh, disculpe amito William.
<William> -Naewen, ¿por qué no le haces alguna de las preguntas que tienes a Garamel y así se distrae?
<Naewen> -¿Qué clase de trabajo realizas por aquí, Garamel? -se interesa la elfa
* Naewen le mira, terminando su infusión, y vertiendo algo más de aquel té aromático para lavar su sabor amargo
<Garamel> -Soy un alquimista. Los alquimistas combinamos magia con química para hacer avanzar la ciencia.
<Naewen> -Bueno, me refería a las aplicaciones prácticas de tu trabajo aquí -aclaró ella
<Naewen> -Pero hay algo que me intriga
<Naewen> -¿Sabes qué clase de disfraz es ése que usan los del loto negro? ¿Cómo crean esas "pieles" de reemplazo?
<Garamel> -La ciencia no es práctica, eso se lo dejo a desarrolladores de segunda.
<Garamel> -Sí, señora, extraen la piel con algún tipo de compuesto basado en amoniaco y cargado de bacterias anómalas infundidas con algún componente arcano.
<Garamel> -Sin especimenes en mejor estado es difícil de decir más.
<Naewen> -Curioso. Supongo que inevitablemente supone la muerte de la persona suplantada
<Naewen> -¿Hay alguna forma de detectar a un suplantador así?
<Garamel> -Pero mi teoría es que meten al donante en una cuba con el compuesto y éste devora todo excepto la piel, después se unta al receptor con algún tipo de inhibidor-catalizador y esta hace que las bacterias se acoplen su piel adoptando la forma del receptor original y consumiendo la mayor parte de la carga mágica de éstas.
<Garamel> -Es por eso que los sentidos mágicos no afectan.
<Naewen> -¿No afectan?
<Garamel> -¿Os referís a un detector de bacterias? No, eso no funcionaria.
<Garamel> -No detectan nada, no hay magia en el disfraz una vez aplicado.
<Naewen> -Ah, me refería a un detector de lo que fuera -dijo ella, divertida
<Naewen> -No necesariamente de las bacterias
<Garamel> -¿Detector de lo que fuera? -preguntó el hombre mirando a la elfa.
<Garamel> -Maga supongo.
<Naewen> -Sí, evidentemente la piel es un añadido...
<Naewen> -¿Que si soy maga? Sí, lo soy
* Naewen arquea una ceja divertida
* Naewen mira a William. -¿Se habían atrevido dentro del palacio antes de estos los de Loto?
<William> -Oh, nunca en esta planta, eso seguro.
<William> -Normalmente intentan evitar la ira de la señora.
<Naewen> -Mmm
<Garamel> -Oh... -dijo el hombre acercándose a Naewen, arrodillándose y pegando su cara prácticamente al estomago de la elfa.
* Naewen se levanta de un salto de los cojines
<Naewen> -Ey, ¿qué haces? -regaña a Garamel
* Garamel mira extrañado a la elfa.
<Garamel> -Sólo comprobaba vuestro ratio de crecimiento placentario. Obviamente.
<Naewen> -No puedes acercarte tanto sin permiso -regaña ella
<Garamel> -¿No? -preguntó el hombre a lo que William negó con la cabeza divertido.
* Naewen menea la cabeza, y no vuelve a sentarse hasta que el extraño hombrecillo se hubo retirado
<William> -Bueno, va a ser una mañana curiosa -dijo William divertido, apoyando su brazo en la cintura de Naewen, ante lo que Kiri reaccionó llevándose al hombrecillo y sus monos de la habitación para esperar fuera.
* Naewen sonríe a William. -¿Tan mal esperas la demostración?
<William> -Oh, no. Esperaba que fuese aburrida, ya sabes que no entiendo de cosas de estas -dijo William divertido apoyándose un pelo mas en Naewen.
<William> -Pero no voy a dejarte sola.
<William> -A menos que quieras que lo haga -añadió al cabo de unos instantes el joven más inseguro.
* Naewen se apoya en él
<Naewen> -No he dicho eso -dijo, sonriente-. En realidad me gusta tener a alguien conocido cerca. Y muy especialmente si eres tú
<Naewen> Pero frunce el ceño, pensativa. -¿Cuanto tiempo crees que nos dará Vahjara?
<William> -Aduladora.
<William> -Bueno está fuera del país, han de llegarle las noticias sobre ti y cabrearse lo suficiente como para adelantar sus planes.
<William> -No lo sé, ojalá se perdiese por otro sitio y... aunque eso no sería muy justo contigo.
* Naewen sonríe levemente
<Naewen> -No soy aduladora. Eres especial, William. Mmm ya veo
<William> -No tanto como tú -dijo el joven depositando otro de esos besos suyos suaves y superficiales pero cargados de sentimiento.
<William> -Si tienes otras cosas que hacer vete -dijo William a la elfa aunque Naewen se dio cuenta de que parecía que había mordido algo podrido al decirlo.
<Naewen> -No -Ella sacude la cabeza
<Naewen> -He venido a ayudarte, de modo que no tengo mucho que hacer
<William> -Naewen, no puedes dejarlo todo por esto, y lo sabes.
<William> -Lo siento, si hubiese sabido lo que planeaba la abuela...
<Naewen> -No dejo nada. Son sólo unas vacaciones -dijo con convencimiento
<Naewen> -Trajes bonitos, baños perfumados, estupenda comida, mejor compañía... ¿que más podía pedir? -bromea
<Naewen> -Déjame estudiar un rato, para tener a mano unos conjuros más adecuados
<Naewen> -Ayer no me esperaba que aparecieras -sonrió ella
<Naewen> -Pero puedes quedarte aquí conmigo si quieres
<William> -¿Sí? Bueno, iba a preguntarte si podía mirarte.
<William> -Tienes una expresión encantadora cuando te concentras.
* Naewen se echa a reír. -No sé, creo que no eres muy objetivo
<William> -¿Y por qué crees eso?
* William deslizó su mano por la pierna de Naewen suavemente.
<Naewen> -Digamos que tengo algunas pruebas -dijo ella bromeando, pero le mira sonriendo ante aquel gesto
<Naewen> -Sí, quédate -sonríe ella-. Por cierto, ¿son tan grandes los jardines como me parecieron ayer cuando los atravesé de pasada? -se ríe-. Luego podemos echarles un ojo también
<William> -Más. Tienen varias docenas de km2
<William> -Me atraes por algo, Naewen, y no es sólo por esos ojos encandiladores tuyos -dijo el joven dándole un beso rápido y obligándose a apartarse de ella para dejarle estudiar sin "manoseos"
* Naewen se le queda mirando, algo seria
<William> -¿He dicho algo malo? -preguntó el joven preocupado.
<Naewen> -No, William, nada en absoluto
<Naewen> -Sólo que como te he dicho... no estoy preparada para ir más allá, no ahora, y no puedo menos que pensar que es lo que tú quieres
* Naewen alarga la mano. -Pero no has dicho nada malo -asegura
<William> -Si es por tu estudio no voy a molestarte... -dijo el joven interrumpiéndose por las palabras de Naewen.
<William> -Quizás sí, pero no voy a intentar presionarte o influirte de ninguna manera, Naewen. Era sincero cuando dije que me aceptaré lo que me des y el resto del tiempo intentaré ser un buen amigo.
<William> -¿Eso te hace sentir presión?
* Naewen sonríe levemente. -Bien, gracias, Will
<Naewen> -No, no me hace sentirme presionada. Tranquilo
<William> -¿Gracias por? Me haces feliz. Así que desde mi punto de vista gano algo de felicidad y una amiga.
* Naewen se acerca a él, y le premia con un beso. -El sentimiento es mutuo -asegura
* Naewen guarda la botella con su infusión dentro de su equipaje
* William responde al beso y por un momento parece que se va a lanzar pero se contiene.
* Naewen le mira. -Si te apetece, nos entretenemos un poco más -se ríe ella
<William> -Bueno... lo bueno de ser "herederos" es que no tenemos prisa alguna -respondió el joven con una amplia sonrisa.
* Naewen se echa a reír, y le abraza
End of #Korvosa buffer Sun Apr 03 03:27:35 2016
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Iridal
 
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mie, 22 Mar 2017 18:32

Una cena de estado. Vudra, 4 Erastius del 4710, día del sol, logs nº N40 y N41

[Desplegable]: Abrir
Start of #Korvosa buffer: Tue Apr 19 01:24:56 2016
<art2DM> Las sirvientas volvieron a entrar en tropel a la habitación para vestir a Naewen. En esta ocasión les esperaba un cocktail previo a una cena de estado.
<art2DM> Las muchachas lavaron a la elfa con agua de rosas y la maquillaron (incluso le pintaron los pezones) antes de ponerle la joyería, que incluya una docena y media de anillos (algunos para los pies) y un traje tradicional vudrani bastante modesto comparado con los anteriores, pero hecho con una seda estampada preciosa.
<art2DM> En el salón le estaba esperando William con un traje ceñido y que mostraba una buena porción de piel de sus costados y torso. El joven se quedó mirándola y tragó visiblemente saliva, así que la elfa supuso que las muchachas (que salían riéndose por la puerta) habían hecho un buen trabajo.
<William> -Estás preciosa -dijo William finalmente.
* Naewen se acercó a William y le dio un beso en la mejilla, con una sonrisita maliciosa
<Naewen> -Gracias, tú tampoco estás mal –dijo con un guiño
<William> -¿Esto? Creo que la abuela quiere exhibirme ante alguien.
* William ofreció su brazo a Naewen y la acompañó hacia el pasillo.
* Naewen arquea una ceja curiosa
<William> -¿Preparada para tu primera cena de estado?
* Naewen asiente. -Nunca me han gustado mucho esas cosas -le confiesa-, roban tanto tiempo y son tan formales...
<William> -Me temo que no están pensadas para divertirse, sino para hacer avanzar la política.
<Naewen> -Lo sé
<art2DM> El joven y la elfa finalmente llegaron hasta la planta baja donde el cocktail se desarrollaba en un jardín interior con multitud de camareros y mesas con comida y bebida desperdigados (al parece sin un orden concreto) entre las diversas salas.
<art2DM> La pareja causó sensación nada más llegar y una horda de funcionarios, nobles y comerciantes menores se acercaron a presentar sus respetos a la "pareja" a tal ritmo y en tanta cantidad que la elfa se olvidó de quedarse con nombres después del primer minuto.
<art2DM> Les costó más de una hora y media acabar esa parte y pasar a la que William definió como "fase de los pavos reales" que consistía en conocer a la gente demasiado importante como para hacer cola.
<art2DM> El sistema consistía en pasear del brazo mientras iban encontrandose casualmente con individuos o grupos. El orden de estos encuentros casuales claro esta habia sido preparado con minucioso detalle.
* Naewen piensa que aquello estaba resultando tan tedioso como había temido, pero ya que estaba allí aprovechó para empaparse del ambiente, después de todo tal vez no volviera a tener una oportunidad así para moverse entre la sociedad vudrana
<art2DM> El primer grupo con que se tropezaron estaba compuesto por el embajador keleshita, Ahmed ibn Khamal y dos de sus esposas, acompañado por el ministro de economía de la señora Noban Hanuman y un bellísimo ejemplar de jovenzuelo humano que era, al parecer, su último amante.
<art2DM> Ambos hombres saludaron a la feliz pareja mientras su acompañantes se apartaban.
<Ahmed> -Me alegra volver a veros, señora -dijo el keleshita.
<Hanuman> -Y a mi conocerla -añadió Hanuman, un hombre obeso y de aspecto torpe pero cuya mirada destilaba sagacidad e inteligencia mientras evaluaba a Naewen.
<Naewen> -Un placer compartido -sonríe Naewen
<Hanuman> -¿Qué os esta pareciendo nuestra tierra? -preguntó el ministro.
* Naewen saluda al modo vudranano
<Naewen> -Exótica y muy hermosa -repuso ella, y era verdad, a pesar de los intentos de asesinato
<Hanuman> -Ciertamente -asistió el hombre-. ¿Cuanto tenéis pensado prolongar vuestra estancia?
* Naewen mira a William, y sonríe. -¿Prolongar? Por el momento aquí estoy, y no pienso en marcharme
<art2DM> El hombre parece azorado por su indiscreción, aunque Naewen se fija que los negros ojillos que del ministro de economía no habían abandonado un instante sus facciones.
<Hanuman> -Por supuesto, cómo separar a tan feliz pareja. Debéis disculparme, pensé que no habríais solventado todos vuestros asuntos en... ¿Sois de Kyonin?
<art2DM> Naewen se fijó en que el embajador keleshita parecía no entender de qué iba aquello, pero no se perdía detalle. Por su parte William estaba obviamente tentado de intervenir pero no parecía deseoso de parecer que hacía sombra a la elfa.
<Naewen> -Sí, soy de allí -dijo ella, asintiendo
<Hanuman> -Bonita tierra tengo entendido, aunque mala en comercio -dijo el hombre.
<Naewen> -Muy hermosa. Pero sí, Kyonin comercia de modo limitado, principalmente a través de una sola ciudad -asiente ella, y dedica una sonrisa al kelishita
<Naewen> -Es una pena que quede tan lejos de aquí -dice al ministro, centrándose en él de nuevo
<Hanuman> -Oh ¿Pero es realmente tan lejos para una maga de vuestro calibre? -preguntó el ministro deteniéndose con una sonrisa en la cara.
<Naewen> -Algo todavía -sonríe-, aun me cuesta varias teleportaciones hacer el viaje. Aunque espero que eso cambie pronto
<Naewen> -Pero no lo decía por mí. Efectivamente yo puedo moverme bastante rápido
<Naewen> "¿Hay algo que me esté perdiendo?", pregunta a William a través de Aerel
<art2DM> Naewen se fijó en que la aguda mirada del hombre se cernió sobre William repentinamente cuando ella hablo del viaje, como si hubiese visto algo.
* Naewen está cada vez más intrigada por la actitud de aquel hombre
<Aerel> "No, es siempre así" Le pasó Aerel a Naewen de parte de William.
<Hanuman> -Ah, eso sería estupendo -dijo finalmente despidiéndose.
<Hanuman> -Buen gusto, muchacho, trata de que no te domine del todo -dijo finalmente el hombrecillo estrechando la mano a William al modo occidental y hablándole de forma muy poco protocolaria antes de alejarse alegremente cogido de la mano del "tiarron".
<Ahmed> -Nunca juguéis a un juego de astucia con ese hombre, señora -aconsejó el embajador keleshita.
<Ahmed> -Conozco a Noban desde hace treinta años y aun no sé por donde va a venir.
<Naewen> -¿Y eso? Aunque supongo que la política es una cualidad útil
<Naewen> -¿Pero a qué jugaba ahora?
<Ahmed> -Noban no sólo es un hombre inteligente y astuto si no que le apasiona ese tipo de comportamiento.
<Ahmed> -Eso me gustaría saber. ¿No sabríais decirme a qué se refería? -preguntó el hombre curioso aunque imaginando que no recibiría respuesta.
<Naewen> -Oh, no sé deciros a qué jugaba. Supongo que quería tantearme -se escabulle ella
<Ahmed> -Sí, supongo que sería eso. No les entretengo más, entiendo que aun tienen muchos encuentros como éste y desearán pasar todo el tiempo que puedan juntos.
<art2DM> El embajador sin embargo no se fue como el ministro, y esperó para ver si la pareja le despedía o decidía iniciar otro tema.
<Naewen> "¿Era amigo de Vajhara el ministro, por casualidad?", pregunta a William
<Aerel> "No, dice tu novio que simplemente es cotillo."
<Naewen> -Oh, no os preocupéis. Hablar con la gente es la sal de este tipo de encuentros
<Naewen> "Mmm parece bien informado para eso, aunque supongo que lo habrá deducido por los intentos de asesinato"
<Naewen> "Oye, ¿mi novio?"
<Aerel> "Dice que es posible. Y sí, tu novio. ¿Te crees que no os oí anoche? Menudo jaleo para un poco de cópula"
<Ahmed> -Sí, supongo que todos tenemos que hacer sacrificios -respondió el embajador divertido-. ¿Y cómo lleváis vos los vuestros? Debe ser difícil adaptarse a esto.
<Naewen> -Sí que es un cambio muy grande. Y si tengo que ser sincera... -Aerilaya baja la voz como en confidencia-, es escandalosa la cantidad de tiempo que requiere aquí el arreglo personal -sonríe picara
<Ahmed> -Oh, no creáis. En mis años en nuestra embajada de Taldor aprendí que la moda de las damas de Avistan es aun más... compleja y evidentemente incómoda.
<Naewen> -Sí, es posible. Me temo que no soy una dama -dice divertida-, al menos tal y como lo entienden los humanos. Los elfos gustamos de vestimentas complejas para las fiestas, pero no solemos emplear tanto tiempo en el cuidado personal
<Naewen> -Aunque veo que Noban no es tan afortunado como vos. No le acompañaba su pareja -sonríe a las dos esposas del embajador
<Ahmed> -Noban es... bueno, me temo que en mi tierra hay pocas palabras educadas para referirse a los que son como él.
<Ahmed> -Dejémoslo entre nosotros que es un viejo crápula al que sólo le gustan los hombres jóvenes atléticos, y cambiarlos a menudo.
<Ahmed> -Y sí, estas son dos de mis esposas Faenal y Temal.
<Naewen> -Ah, le gustan los hombres –la elfa no parece escandalizado por ello-, bueno, no es tan raro eso. ¿Aquí es una costumbre mal vista?
<Ahmed> -No. Ni siquiera en Kelesh está, del todo, mal vista. Pero que alguien de su edad vaya sólo tras jovenzuelos de "hermosa apariencia" y no aguantarlos mas que unos días... en fin. Pero así es Noban, en el fondo lleva un niño dentro.
* Naewen saluda a las dos mujeres, y se interesa por sus hijos, si los tienen
<Ahmed> -Tengo la suerte de tener cuatro hijos y otras siete hijas.
<Naewen> -De todas formas es extraño su comportamiento aquí. Diría que si intentaba tantearme lo ha hecho de una forma un tanto torpe -repuso ella
<Ahmed> -Noban nunca es torpe. Sería incapaz de hacer fácil ni darle la hora a alguien.
<Naewen> -Una familia prolífica. Tiene que ser una felicidad para vosotros -dijo ella, aunque se le seguía atragantando la idea de una familia en esos números
<Naewen> -¿No? Pues entonces tendré que pensar que había algo no tan evidente tras sus preguntas –pensando en cómo había averiguado el ministro que no estaba embarazada
<art2DM> -Es el deber de todo hijo del imperio de kelesh el ayudar a fortalecer a su reino ¿Y que hay de mas fuerte que una familia fuerte?
* Naewen asiente cortésmente
<Ahmed> -Decidme, entre los vuestros, ¿Hay prejuicios en contra de la poligamia?
<Naewen> -Sin duda la diosa os ha sonreído -dijo, amablemente
<Naewen> -¿En Kyonin? No es costumbre, normalmente los elfos tomamos un solo compañero, generalmente para toda la vida, pero somos promiscuos en la creencia de que la vida necesita variación, y una relación estable que se prolonga siglos, necesita un poco de cambio
<Naewen> -Pero no es algo que nos escandalice, si preguntáis eso. En realidad ni siquiera es una obligación la pareja única. Hay elfos que van cambiando. Una vida de un milenio o más se puede hacer muy larga si no se sabe ser un poco flexible en estas cuestiones
<Ahmed> -Oh, ya puedo imaginarlo -dijo el anciano divertido.
<Naewen> -¿Cuantas esposas tenéis? -preguntó con cierta curiosidad
<Ahmed> -Seis -dijo el hombre con naturalidad.
* Naewen sonríe, acostumbrada a encontrarse con aquellas situaciones en algunos países en los que había vivido
<Ahmed> El embajador parece complacido y tras algunas frases protocolarias deja a la pareja ir hasta el siguiente encuentro.
<William> -¿Hay alguien a quien te gustaría ver en concreto? -preguntó William a la elfa con una sonrisa cuando el embajador se alejo.
<Naewen> -Me temo que no conozco bien quienes hay disponibles -repuso ella
<Naewen> -¿Hay alguien especialmente interesante?
<Naewen> -Me pregunto si Vajhara estará en contacto con alguien de aquí. Casi seguro que si...
<William> -Pero sabrás si quieres hablar con un militar, un economista, un politico... ¿Interesante? Me temo que la poca gente interesante que viene a estos eventos ha de mostrarse educadamente poco interesante.
<William> -No, no lo creo.
<William> -Nadie apoyaría a Vajhara y sus locuras en contra de los designios de la abuela.
<Naewen> -ah, las agendas públicas son una cosa, pero las privadas otra
<William> -Hay poco espacio para eso en estos eventos. En Vudra las formalidades son todo un arte.
<Naewen> -¿Un economista más locuaz que el ministro? -sonríe ella-, quizás sea buena cosa ver el militar y el político
<Naewen> -No sé, siempre hay espacio para agendas privadas. Míranos a nosotros
* William pareció dolido por un momento por aquel comentario antes de sonreír agradablemente
<William> -Es distinto, nosotros somos los anfitriones, se espera de nosotros un cortés desprecio por las reglas.
<Naewen> -Lo siento -dijo con un suspiro-, no quería ofenderte
<William> -No me has ofendido, Naewen. En serio.
<Naewen> -Ah, hay formas de cumplir de cara a la galería teniendo algo bajo cuerda
<Naewen> -Quizá no, pero te he hecho daño
<William> -Es solo que... anoche fui muy feliz -dijo el joven y poco después fue coreado por unos ronquidos fingidos de Aerel.
<William> -No, no me has hecho daño, tú me has hecho feliz. Pero es algo inherente en los humanos pensar en la pérdida cuando somos felices.
* William cogió la mano de Naewen y se la besó.
<William> -No te preocupes por mis tonterías, las tengo dominadas.
<Naewen> -No le hagas caso a Aerel, en realidad me está picando
<Naewen> -No pienses en la pérdida. Además, aunque no seamos compañeros, podemos seguir viéndonos
<William> -Lo sé. Gracias, Aerel -dijo William con aquel tono comprensivo suyo y esa sonrisa sincera, a lo que el pseudodragon respondió con un suspiro sufrido.
<William> -Lo sé, y créeme no cambiaría estos momentos por nada. Pero así es como funcionamos los efímeros.
<Naewen> -Sé que no es lo que quieres, pero... ¿sería tan terrible? -le mira a los ojos
<Naewen> -Si tú no quieres no me vas a perder, William -dijo ella amablemente-, aunque no esté hecha para convertirme en la rani de este hermoso país
<William> -Lo sé, Naewen, y no me malinterpretes. No quisiera tenerte aquí para que te marchitases, y sólo saber que cuento con tu amistad me vale.
<William> -Pero soy un hombre. No puedes darme un dulce y no esperar que quiera mas -dijo con una sonrisa entre gamberra y culpable que le quedaba más de buen niño que otra cosa.
* Naewen menea la cabeza. -La mayoría de los hombres sólo quieren el tipo de dulce que ya te he dado
<Naewen> Pero le coge de la mano y le dice. -Muy bien, ¿pues militar entonces? A ver como se defiende este país
<William> -No creas. Simplemente se centran en el aquí y el ahora. -William estrecha la mano de Naewen con cierta ternura y asiente, llevándola hasta donde una pareja de ancianos marchitos y de escasa estatura parecen estar discutiendo en voz baja sobre algo. Pero al ver a la pareja se callan y se ponen prácticamente firmes.
<William> -General Varin, generala Anat, permitid que os presente a mi prometida Naewen.
<art2DM> -Señora -dijeron ambos al unísono poniéndose aun mas firmes antes de que William les hiciese un gesto para que se pusiesen en una postura más cómoda.
<William> -Varin y Anat forman la pareja con mayor índice de discusiones y disconformidades y más compenetrada en la batalla de todo el reino. Además son nuestros principales estrategas y la razón de que las fronteras del oeste estén tan tranquilas.
<Anat> -Nos aduláis, majestad -dijo la mujer con una sonrisa agradable mientras el anciano parecía aprovechar su altura para mirar a la elfa en un lugar indebido. Aunque cuando ya iba a protestar Naewen se fija que le miraba las manos realmente.
<William> -Naewen es... digamos que curiosa por usar un eufemismo, y quería conocer algunos detalles sobre las defensas del reino -comentó William, que miró al anciano, el cual se apresuró a dejar lo que hacía.
<art2DM> -Usted dirá señora -replicaron ambos al unísono
End of #Korvosa buffer Tue Apr 19 01:24:56 2016


Start of #Korvosa buffer: Fri Apr 22 01:52:14 2016
<Naewen> -Simple curiosidad, naturalmente no pido detalles secretos o finos -sonríe la elfa
<art2DM> Los dos ancianos miran extrañados a la elfa.
<Naewen> -Sólo quería saber si el principado tenía amenazas, y con qué tipo de ejercito cuenta
<Anat> -¿Secretos? Usted es la futura señora, no creo que tengamos secretos que ocultarle.
<Varin> -No tantos como en los siglos anteriores, pero los inhumanos, sobretodo los abhumanos siguen suponiendo un problema en la frontera suroeste.
<Naewen> -Oh, pensé que hasta que no lo fuera era mejor no preguntar demasiado
<Naewen> -¿Inhumanos? ¿abhumanos?
<Varin> -Aun hay bandidos en los bosques orientales, pero son más un incordio que una amenaza.
<Anat> -Sois la madre del siguiente heredero de la señora, prometida electa de Vilaasi y es obvio que la señora os aprueba. No veo que haga falta esperar a nada -dijo la mujer.
<Varin> -Sí, criaturas, humanoides. Más que bestias pero menos que humanos.
<Naewen> -Ah -¿Gnolls?-. Pero son inteligentes, ¿no? ¿No se avienen a relaciones pacificas?
<Varin> -Son pensantes, inteligentes... no diría tanto -respondió el hombre.
<Anat> -No, señora, son salvajes sanguinarios, ni se avienen a razones ni las comprenden -dijo la mujer.
<William> -Los abhumanos son gnolls -confirmó William-. Aunque en esa zona también hay ogros y hobgoblins.
* Naewen se sorprendió un poco ante aquello, pero sabía cómo eran las enemistades raciales
<Naewen> -Los gnolls no son tan malos, hay lugares donde son vecinos razonables, pero las otras dos razas la verdad es que no suelen atender a muchas razones
<Naewen> ignorar frase)
<Varin> -En esta región siempre han sido un problema esas criaturas. Y aunque hace ya más de un siglo que eliminamos el último foco en el principado están enquistadas en ese maldito desierto dejado de la mano de la piedad divina -explicó el hombre.
<Anat> -Sí, está fuera de nuestras fronteras y de las de Kelesh y no es el mejor sitio para internarse con patrullas de exploración.
<Naewen> -Al menos en el desierto no creo que os estorben demasiado, no son las mejores tierras precisamente
<Naewen> -Pero sí, son razas agresivas y no muy inteligentes. Aunque esto ultimo es una suerte en enemigos
<Varin> -Sí, en el desierto no molestan. Pero asaltan las caravanas que pasan cerca y de tanto en tanto suelen convertirse en un peligro para las ciudades fronterizas.
<Naewen> -Entiendo. Los viajes pueden llegar a ser muy peligrosos, si lo sabré yo. -Y explica-: he estado viajando durante mucho, mucho tiempo
<Anat> -Por suerte ya habéis encontrado vuestro hogar -dijo la mujer comprensiva.
<Naewen> -Aunque imagino que no haya mucho trafico por ese desierto
* Naewen piensa que aquello empieza a ser incómodo, y entiende algo mejor a William
<Varin> -Bueno pensad que el desierto está junto a la frontera entre Kelesh y Vudra -dijo el hombre.
<Naewen> -Este principado es muy acogedor. Me ha recibido con los brazos abiertos
<Varin> -La mayoría intenta usar las rutas del norte pero no a todos les sale rentable.
<Naewen> -Sí, a veces los desvíos demasiado largos salen muy improductivos, sobre todo para el comercio
<Varin> -Estaos tranquila, señora -dijo el hombre al malinterpretar la expresión de Naewen-. Vuestro futuro hijo estará completamente a salvo y feliz en esta tierra.
<Naewen> -¿Y con qué tipo de ejercito cuenta el principado?
* Naewen sonríe levemente. -Estoy segura que ésta es una tierra muy segura. Era solo curiosidad
<Anat> -Sin contar las milicias, levas y cuerpos de guardia que puedan reclutarse contamos con tres divisiones en nuestras fronteras occidentales y otras dos en las orientales.
<Anat> -Hay el equivalente a otro regimiento y medio dividido en batallones distribuidos por las distintas provincias (tres de ellos en la capital) además de cubriendo la frontera sur.
<Anat> La mujer explicó todo aquello de memoria y sin pensarlo.
<Anat> -Actualmente el cuerpo especial, que reúne a todos los talentos mágicos, se encuentra disgregado de la estructura de mando normal. Pero contamos con unos doscientos cincuenta efectivos con una gran movilidad.
* Naewen asiente, y coge la mano de William, no era exactamente lo que había preguntado, pero se hacía una idea
<Naewen> -Parece muy impresionante -dijo sonriendo
<Varin> -Nuestro ejercito no confía mucho en la caballería, dado lo montañoso de nuestra orografía, aunque contamos con tres compañías de jinetes de elefantes pesados.
<Varin> -No es un gran ejército, aunque no lo necesitamos teniendo a la señora. Y ahora a usted, claro -dijo el hombre sonriendo a Naewen como si fuese alguien que acaba de sacarle de un río lleno de cocodrilos.
<Naewen> -Elfantes -dijo Aerilaya encantada-, hace muchísimo que no veo a uno de esos animales. Me encantaron la primera vez que los vi -y explica-: en mi tierra natal no existen
* Naewen parpadea. -¿Conmigo? ¿Tan importante seré?
<Varin> -Bueno, representáis la continuidad del mandato divino en la región. Lo cierto es que estamos preocupados porque el señor Vilaasi no encontrase a alguien adecuada antes de que la señora se sintiese demasiado cansada.
<Varin> -Supongo que ya habréis visto en vuestras salidas la alegría con que os acoge el pueblo.
<Anat> -Tenemos algunos elefantes en la capital. Si queréis puedo organizar una exhibición mañana mismo en palacio.
<Naewen> -Sí -dijo ella, seria-, pero subestimáis a Vilassi. Es alguien especial con el que cualquier mujer se sentiría orgullosa de emparejarse. No habría tenido problemas en encontrar a alguien
<Anat> -Oh, lo sabemos, señora. Es la comidilla de las muchachas en la capital desde que llegó.
<Naewen> -Oh, no quiero molestar. Como queráis, realmente sólo intento comprender esta tierra y conocerla mejor
<Anat> -Pero comprendemos el don del señor y sabemos que es un problema para el vincularse emocionalmente con alguien.
<Varin> -Por favor, después de todo en parte estamos a vuestro a servicio.
* Naewen sonríe y mira pícara a William. -Eso me lo creo. Seguro que todas las muchachas suspiran por él
* William sonríe aunque un tanto cohibido.
* Naewen escucha lo del don, y se siente un poco más incómoda y triste por William
<Anat> -Es un muchacho atractivo, importante, con grandes dones y simpático -dijo la mujer aprobadora-. Por supuesto que todas suspiran por él.
* William estrecha un poco más fuerte la mano de Naewen cuando nota el vuelco de sus sentimientos.
<Naewen> -No seas modesto, es verdad -le dice pícara, y asiente a la mujer, aunque aprieta la mano de William en respuesta
<William> -No es para tanto. Además la mayoría solo ven qué seré y no quien soy -explicó el muchacho con la sencillez de quien simplemente sabe.
<Naewen> -Eres especial, William -dijo ella, firmemente-, pero en cuanto a eso, me temo que es una característica muy típica
<Naewen> -La gente no suele mirar mucho más allá de sus narices, eso en todas las razas
<Naewen> -De modo que en las relaciones superficiales cuentan más lo que puedes aportar que lo que eres. Pero si te trataran, te verían a ti, al menos la mayoría -asegura ella
<Naewen> -Hay personas que se hacen notar por sí mismas, y tú eres una de ellas
<William> -Es normal. El amor a primera vista puede ser muy verdadero, pero también superficial. No es nada malo -explicó el muchacho sin añadir lo que ya había dicho otras veces, que poca gente aguantaba la cercanía con él y su don.
<William> -Y tú otra -dijo William alzando la mano de Naewen hasta sus labios consiguiendo que la pareja de ancianos los mirase enternecidos.
<Naewen> "Pues son tontos", le asegura telepáticamente via Aerel
<Aerel> "Tu queridito dice que no todo el mundo puede aguantar la presión."
* Naewen sonríe un poco, y mira un momento a William, pero luego les dice a los ancianos: -¿Conocisteis a Vahjara? -pregunta con curiosidad
<Naewen> "No te pases, Aerel", le regaña ella, "No te burles de él"
<Aerel> "Me burlo de ti" replicó el pseudodragon divertido.
<Naewen> "Bah, lo entiendo, en algunos momentos de mi vida me habría dado miedo estar con alguien como él. Pero ellos se lo pierden..."
<art2DM> -Sí, señora -dijeron ambos al unísono tristes pero mirando de nuevo a Naewen como si fuese su tabla de salvación.
<Naewen> "Más respeto a tu maga", protesta ella, "Yo no me meto con la forma en que persigues a Amarantina"
<Aerel> "Ten cuidado, recuerda que en teoría tú también tienes miedo, aunque de su cargo, no de su don" Picó Aerel.
<Aerel> "Eso es completamente distinto."
<Naewen> -¿Podéis contarme algo de ella? -definitivamente aquello era cada vez mas incómodo...
<Naewen> "Eso no es miedo, es saber que no podré desempeñarlo. O más bien la absoluta certeza. ¿Puedes imaginarte alguien menos adecuado que yo?"
<Varin> -Era una gran muchacha -dijo el hombre tras un momento tenso de silencio-. Su don la había convertido en una adolescente retraída aunque de gran corazón, hasta que un día vino a aprender el arte marcial como forma de disciplina.
<Aerel> "Naewen, te estoy diciendo lo que ve él. No entiendo para qué tanto escándalo si ya se ha apareado contigo"
<Varin> -Tenía talento, mucho.
<Varin> El anciano suspiró fuertemente y era obvio que solo su disciplina impedía que se derrumbase.
<Anat> -Disculpad a mi marido -dijo la mujer-. Durante veinte años fue como un hermano mayor para ella.
<Anat> -De todos modos esa persona está perdida.
<Naewen> -No hay nada que disculpar
<Naewen> -Me pregunto si realmente tan perdida. A veces algunos traumas pueden restañarse
<Anat> -Nosotros no entendemos de eso -dijo la mujer, aunque el hombre se quedó en silencio tras una mirada a la cara de William.- Aunque la señora y sus sabios no parecen creerlo.
<Naewen> -No está en mi ánimo desautorizar a entendidos, que sin duda saben más que yo, pero a veces un extraño puede ver situaciones desde un ángulo diferente. Y a veces he visto que se pueden curar los traumas y las corrupciones más extremas
<Naewen> -A veces
<Naewen> -Es verdad que otras veces no hay solución
<William> -No es una corrupción, Naewen -dijo William suavemente.
<Naewen> -Lo sé, lo digo a modo de comparación. Si se puede curar una corrupción, se debería poder curar un trauma como el de ella
<Naewen> -A mi entender es peor lo primero
<William> -Tampoco es ningún tipo de trauma -explicó William.
<William> -Simplemente ha cambiado.
<Naewen> -Lo sé. Pero lo que nos cambia importa -dijo ella seriamente-, y a veces las perspectivas pueden volver a cambiar
<Anat> -Cierto, aunque la señora no tuvo mucha suerte -añadió la mujer estrujando la mano de su esposo en la primera ruptura del protocolo militar que les había visto.
* Naewen les mira con aprobación, pero dice. -¿A que os referís?
<Varin> -Tras ese incidente estuvo años viviendo en palacio hasta que la señora se vio obligada a... renegar de ella y exiliarla -dijo el hombre con firmeza.
<Naewen> -¿Fueron años duros?
<Varin> -Al principio no. Parecía la misma, aunque se les notaba preocupadas tanto a ella y a la señora. Pero pronto fue cambiando y parecía que cuanto más intentásemos evitarlo, más rápido cambiaba -dijo el hombre triste-. Era como ver cómo la asesinaba otra persona y la reemplazaba lentamente, día a día.
<Naewen> -A veces reaccionamos mal a la ayuda bienintencionada de los demás. Es como si nos intentaran impedir ser nosotros mismos, una impresión equivocada, desde luego -suspira-, pero dudo que éste sea el caso
<Naewen> -¿Cómo cambió?
<Varin> -Comenzó a ver las cosas de manera distinta a como lo hacía. Se volvió más... no egoísta no, pero si inflexible, más dura. Como si de repente pidiese a los demás tanto como se pedía a sí misma. Comenzó a ver la debilidad de la gente como un algo malo en lugar de algo que proteger...
<Varin> -Quizás a otros les costó más verlo al principio, pero yo la conocía bien.
<Varin> -Es como si algo hubiese cambiado dentro de ella y viese el mundo de otra manera.
<Naewen> -Ah -Aerilaya asintió, entendía aquel cambio. Lo había visto en otra gente, no era exclusivo del don que compartía con William
<Naewen> -He visto eso antes. Aunque por razones distintas que ella, a veces la gente cambia de esa forma. Normalmente en respuesta a un trauma severo o una vida dura
<Naewen> -Hay gente que cambia así... para sobrevivir –pensando en cómo habían cambiado algunas de sus compañeras, entre las Hijas
<Anat> -Sí, aunque no fue tan acusado. He visto gente así, sobretodo soldados que cayeron en manos de los inhumanos.
<Anat> -Pero ella no parecía afectada ni traumatizada. Es sólo como si viese de repente las cosas de otra manera y se reescribiese en consecuencia.
<Naewen> -Sí. La tortura es una de las cosas que te hace cambiar así
<Naewen> -Es que el trauma... es solo un síntoma. Algo que te obliga a ver la vida bajo otra perspectiva. Lo que le pasó a ella es ese algo que le obligó a cambiar su perspectiva
<Varin> El anciano asintió y volvió a levantar la mirada hacia Naewen.
<Naewen> -Es lo mismo, sólo que distinta causa
<Varin> -Si viene a por vos, no dudéis. Vi en qué se convirtió y os aseguro que no tendrá piedad.
* Naewen le devuelve la mirada. -Tal vez sea lo que ella necesita. Que le recuerden que existe otra cosa en la vida...
<art2DM> Naewen notó que el anciano no sólo le daba un consejo, sino que se había puesto de su parte en contra de lo que quedase de su amiga. Y volvió a ver esa mirada como si ella fuese una salvadora.
<Naewen> -A veces es difícil recordar que hay algo más que fealdad en las personas. Cuando... nos vemos acorralados en nuestras perspectivas
<Naewen> -Y ella está acorralada ahora, metafóricamente hablando
<Varin> -No permitáis que os venza, señora -dijo el hombre con la emoción presionándole la garganta.
<Naewen> -No, no tengo intención. Soy una luchadora -sonríe ella-, no como vosotros, los militares. Pero soy una superviviente que se aferra con uñas y dientes a lo que tiene
<William> -Bueno, creo que vosotros tenéis mas gente que ver y mi prometida y yo tenemos trabajo. Así que dad una vuelta y pasadlo bien, es una orden -dijo William con ese tono amable y comprensivo suyo que relajaba al instante.
* Naewen mira a William, pero no le contradice
<Naewen> -William tiene razón, muchas gracias por vuestro tiempo -dice a los ancianos militares
<William> -Disculpa por interrumpir pero el pobre estaba al límite -dijo William cuando se apartaron.
* Naewen asiente a William. -Sí, no te disculpes. Siento haberlos angustiado. Pero es importante que la conozca en lo posible
<William> -Varin no se hubiese perdonado nunca llorar ante nosotros -dijo el joven, que sin embargo atrajo repentinamente a Naewen hacia sí y tras abrazarla la besó con suavidad.
* Naewen se sorprendió por el gesto en público, pero le devuelve el beso con evidente placer
<William> -Lo siento. No esperaba que Varin reaccionase así contigo.
<Naewen> -Ah sido incómodo a ratos. Ahora entiendo mejor tu incomodidad a... esto. Y siento haberte puesto en esa posición
<William> -Lo sé. Y debería habértelos traído. Supongo que soy un egoísta -dijo con una sonrisa y mirándola con aquella expresión curiosa, como si viese algo maravilloso en algún punto dentro de ella.
<Naewen> -Aunque volvería hacerlo -añade
* William acarició con suavidad el rostro de la elfa.
<Naewen> -¿Habérmelos traído?
<William> -Lo sé, y nunca te disculpes por ser así.
<William> -Sí claro, ya les has oído, están a tu servicio.
<William> -Si no interfiere con su deber hacia el principado o su señora harán lo que les pidas.
<Naewen> -Ah. No quiero abusar de esta... de esto
* Naewen meneó la cabeza. -No soy tan maravillosa, William
<William> -No eres perfecta, pero sí maravillosa.
<William> -Deberías verte como te veo yo. La gente buena no suele ser tan decidida, dura, como tú.
<Naewen> -Tu perspectiva es parcial, me temo -dice con una sonrisa
<Naewen> -William, no soy tan buena. He hecho cosas terribles...
<William> -¿Por qué te quiero? -preguntó el joven mirándola a los ojos.
<William> -¿Crees que una persona buena es aquella que nunca ha roto un plato?
<Naewen> -Es muy pronto para que sea amor -dice ella, en voz baja
<Naewen> -No. Pero yo he hecho más que romper un plato. He roto la vajilla entera, William
<William> -Perdona, no quería agobiarte -responde el joven con otra de sus sonrisas amables.
<William> -Lo sé, y ha dejado marcas en ti. ¿Sabes cuanta gente puede seguir siendo buena, realmente buena, después de hacer sufrido por cosas así?
<Naewen> -Entiendo a Vahjara, ¿sabes? Sé lo que es desear volverte tan dura que no vuelvan a hacerte daño. Sé lo que es odiar a la gente y creer que no puedes encontrar nada bueno en ellos, nada decente, nada de amabilidad
<William> -Y al mismo tiempo lo temes. Temes en que te convertiría ese simple cambio -continuó William por ella.
* Naewen se encoge de hombros. -La mayor parte de la gente cambia. Yo también cambié. No tan drásticamente, pero todo el mundo cambia
<Naewen> -Claro que lo temo. No quiero ser como la gente que... como esa gente
<Naewen> -Pero inevitablemente acabas volviéndote más dura
* William se agachó un poco hacia ella (pero no mucho ya que aunque el muchacho era alto sólo le pasaba unos centímetros), y le susurró a unos centímetros de sus labios mientras le miraba a los ojos.
<William> -Naewen, veo dentro de ti. Siguen siendo buena. No temas eso.
<William> -Y la mayoría de la gente buena en ese punto se rinde o se rompe.
<William> -Tú no.
<William> -Es muy rara la gente con esa convicción, Naewen.
* Naewen parpadeó, pero curiosamente no se sentía incómoda con alguien que la leía tan claramente
<William> -La mayoría de la gente buena lo es porque le resulta agradable, no por auténtico convencimiento y fuerza.
<William> -No es su culpa. Simplemente es así en la gente, los caracteres fuertes suelen llevar a un exceso de confianza o al desprecio de la debilidad ajena.
<Naewen> -Tal vez. Pero me rendí en otros sentidos. Acabé haciendo lo que ellas querían. Me encerré en una concha y esperé. Pero mientras... hice lo que ellas querían. Porque así me dejaban en paz
<William> -Pero no contigo.
<William> -Lo sé. No, no sé lo que te hicieron ni quien, pero puedo ver esas marcas en ti. ¿Pero sabes qué? -pregunta William acercándose más hasta casi tocar la mejilla de la elfa con sus labios.
<William> -No llegaron a ti. No de verdad. Les venciste.
* Naewen se encogió de hombros. -No me gusta hablar de mí misma. Ni recordar mi pasado. Recordar es incómodo. Duele
<William> -Las heridas nunca desaparecerán, Naewen. Pero el miedo sí, sólo tienes que reconocer lo que tienes miedo de creer. Venciste.
<Naewen> -Sí, les vencí, pero aun así... hice todo aquello -suspiró ella-, y eso no puedo olvidarlo. Ni perdonárselo
<William> -No, no deberías -dijo William volviendo a mirarla con esa expresión maravillada en los ojos.
<Naewen> -¿No debería?
<William> -No deberías evitar recordar, Naewen
<William> -Hacer cosas duras nos deja marcas. Pero a ti te fortalecen.
<William> -Naewen, sé que duelen los recuerdos, la debilidad, lo que te hicieron. Pero tienes que verlo desde el punto de vista de que aun con todo eso, aun con todo lo que te echaron encima, no tocaron tu bondad, sólo la fortalecieron.
<Naewen> -William, cuando recuerdo me siento incómoda. Me deprimo. Me avergüenzo. Y quiero dejar todo eso atrás. Es mejor no recordar
<William> -No -dijo William acariciándole el rostro y dándole otro beso, suave pero intenso.
* Naewen menea la cabeza dubitativa
* Naewen devuelve el beso, sujetándose a él como a una tabla de salvación que la alejase de los torturantes recuerdos
<Naewen> Pero cuando se separan dice, con una sonrisita: -¿Delante de toda esta gente? ¿Qué van a pensar de nosotros?
<William> -Que nos estamos saltando el protocolo como debe hacerlo la pareja heredera y que te quiero.
<William> -No debes evitar recordar, Naewen. No dejes que tus recuerdos te hagan daño. No son tú, no te definen
<William> -Créeme, no es una opinión, lo veo en ti, brilla con la fuerza de una fogata en una sala llena de velas.
<Naewen> -Tal vez, pero es lo que sigo sintiendo. Y hay recuerdos que cuesta mucho superar -dijo ella seriamente
<William> -Lo sé, como te he dicho el dolor no pasará. Pero debes olvidar tu miedo respecto a eso, es infundado. Te doy mi palabra.
<Naewen> -Por eso entiendo a Vahjara. La entiendo porque pude ser como ella
<William> -Lo sé -dijo William como si no fuese un pensamiento que le viniese de nuevo.
<Naewen> -Está bien, William, Te creo -le sonríe levemente
<William> -Sólo a medias, pero supongo que ya es más de lo que merezco en estos momentos -dijo el joven con una sonrisa satisfecha por tenerla en sus brazos.
* Naewen le mira con curiosidad. -¿Ya lo habías pensado?
<William> -No, pero tú sí.
<William> -Sientes una fascinación morbosa por lo que le hizo su cambio. No, ya sé que necesitas saberlo, pero he dicho que sientes.
<William> -Podrías haber acabado como ella. Es más, deberías haber acabado como ella.
<Naewen> -¿No decías que no captabas pensamientos? -pregunta con una sonrisa, pero luego borra la sonrisa
<William> -Eres buena y fuerte. Pero lo que te hicieron es obvio que por encima de la crueldad estaba pensado para cambiarte.
<Naewen> -Sí, siento curiosidad morbosa por eso, y es en parte por eso, y en parte por necesidad
<William> -No me hagas decir qué es lo que te hace diferente. Sólo he conocido otra persona como tú en ese aspecto.
<Naewen> -Vi a otras cambiar como ella, y ya te digo que hubo momentos en que yo desee eso también
<Naewen> -¿A quien? -pregunta con curiosidad
<William> -Lo deseaste como quien desea morir cuando está sufriendo terriblemente. Quizás sea verdad, pero no es lo que siente.
<William> -La abuela. Ella también ha pasado por mucho.
* Naewen se dio cuenta entonces de que el pequeño jardín donde estaban había quedado educadamente vacío
<Naewen> -Pero así se empieza. Se cambia porque así dejaran de atormentarte, porque así dolerá mucho... o porque empiezas a odiar a todo el mundo y quieres devolver el dolor
<Naewen> -Yo he sentido así a ratos, aunque supongo que lo malo es cuando empiezas a sentirte así todo el tiempo
<William> -No hay nada malo en sentirse así. La mente humanoide es fuerte, y a veces cambia como reacción a estos hechos, sólo para fortalecerte. Pero tú, lo que eres tú, no cambia, y vuelves a tu estado natural.
<William> -No lo eres -dijo el joven posando los dedos en la mejilla de la elfa que sintió un extraño cosquilleo.
<Naewen> -Yo organicé la muerte de la mujer que había engañado... la que me atrajo a ese grupo. Fue satisfactorio... al principio. Pero la verdad es que no cambió nada, y en el fondo comprendí que era solo una tonta
<Naewen> -Pero en fin. ¿Dónde se ha metido la gente? -se ríe
<William> -Las ansias de venganza y de justicia son naturales, y sí, sé que cuesta separarlas.
* Naewen mira a William en respuesta a la caricia
<William> -Aun así se que hay gente que lo merece. Lo SE realmente.
<Naewen> -No lo intenté -sonríe ella-, nunca intenté que fuese justicia. Era venganza pura y simple
* William soltó a Naewen excepto por los dedos en su cara y se apartó dos pasos de ella.
<Naewen> -Sí, hay gente que se merece lo peor -concordó ella
<Naewen> -Pero Vahjara me da lástima. Me pregunto si se la podría recuperar
<art2DM> De repente Naewen se sintió mareada, aunque sus piernas no vacilaron. Lo veía todo, pero era diferente. Las plantas, los insectos, el mismo aire parecía contener... información. No la veía, ni la oía, ni la olía, pero... la sentía, de algún modo.
* Naewen se interrumpe, y analiza lo que ve
<art2DM> Y William... William brillaba como una pira en medio de un tenue y nublado ocaso.
<Naewen> -Mmm el hombre antorcha -bromea-. ¿Qué es esto, Will?
<art2DM> Pero no era fuego, ni luz, lo que sentía en él era casi como ser él en parte. Amabilidad y comprensión a raudales, pero no incondicionales, vio el miedo del joven. No sólo a lo que su don hacía, sino a todo lo que podía hacer. La necesidad de sentirse querido, casi infantil, que se esforzaba en diluir y menguar para que no afectase a los de su alrededor.
<art2DM> Su necesidad de demostrarse que su don podía hacer cosas buenas, que vivir con él era duro, pero hacía del mundo un lugar mejor.
<art2DM> También había algo... algo de ella allí, pero entonces los dedos se separaron y la elfa parpadeó aturdida y con una molestia en la cabeza. Era como si mientras estaba allí hubiese estado leyendo varios libros a la vez y tres personas a las que prestaba atención le estuviesen recitando otros tantos.
* Naewen parpadea, intentando resituarse
<William> -No sabía si funcionaría -dijo el joven con una de sus sonrisas amables. Pero esta vez Naewen pudo leer la duda apenas imperceptible en ella, como si no estuviese seguro de haber obrado bien. Como si temiese haber sobrepasado lo aceptable con su don.
<Naewen> -Sabía que eras maravilloso -dice después de un momento-, pero no deberías tener miedo. No deberías dudar de ti mismo -en tono regañón, después de todo él le había dicho eso mismo
* Naewen meneó la cabeza. -No siento miedo de tu don, William, tranquilo
<William> -Yo no puedo ver mis sentimientos, Naewen. Pero al contrario que la mayoría, mis sentimientos pueden afectar a otros.
<William> -Lo sé. Pero yo sí.
<Naewen> -Como te dije aquel día en mi casa, mi falta de miedo es extraña, porque habitualmente guardo mi intimidad con mucho celo. Pero es por la forma en que eres. Me siento cómoda contigo
<William> -Sólo quería que vieses cómo entiendo las cosas, para que comprendas que cuando te digo que veo lo que hay de verdad en ti, es verdad.
<William> -Vaya... ahora debería confesarte que en parte te quiero porque sé que no puedo afectarte. No fácilmente al menos. Contigo puedo ser yo, y puedo... sentir.
<William> -Suena egoísta ¿No?
* Naewen asiente. -Lo que pasa es que no es tanto lo que sea, sino cómo me sienta conmigo misma. Si no lamentara mi pasado, no me verías de esa forma. Sería otra persona, más dura, más insensible
<Naewen> -No, para nada. Es importante que nos sintamos cómodos con las personas que apreciamos. Si eso es egoísmo, es un egoísmo universal
<William> -No tienes que dejar de lamentarlo. Sólo dejar de tener miedo de lo que hicieron de ti.
<William> -Supongo. Pero yo no me puedo permitir querer a la mayoría de la gente. Por eso me aparté de aquella manera tan pueril aquel día en tu casa.
<Naewen> -No fue pueril. Lo entiendo, fue lógico
<William> -Gracias.
* Naewen le da un beso en los labios, pero luego se aparta. -Y eres especial. No lo decía por decir
<Naewen> -Quizá creas que soy la única, pero no es cierto
<William> -Lo sé, ésa es otra cosa que me gusta de ti. Intentas no hacer daño, e intentas no engañar. Pero ante todo haces lo que crees que es mejor.
* Naewen suspira. -Y miedo, lo que se dice miedo... no tengo ya. Lo que sí tengo es... bueno. Prefiero no recordar, eso es todo. Y mirar hacia delante en vez de hacia atrás. Es más productivo
<Naewen> -Oh no sé si llego a tanto -dijo divertida-, además me muevo bastante por impulsos
<William> -Confía en ellos.
<William> -Lo que hay en ti es bueno, y eres más inteligente de lo que crees.
<Naewen> -Confiaré en ello, si tu confías en ti mismo -retrucó ella con una sonrisita
<Naewen> -Estoy bien, William, en serio
<William> -No puedo hacerlo, Naewen.
<William> -¿Sabes lo que podría hacerle a una persona normal de bajar la guardia como estoy haciendo contigo?
<Naewen> -No exactamente. ¿Qué le harías?
<William> -Si me acercase a una muchacha y la besase así -dijo William lentamente mientras volvía a besarla, esta vez con mucha intensidad.
<Naewen> -¿Realmente les harías mudar sus sentimientos hacia ti? -pregunta, tras responder con entusiasmo al beso
<William> -Sí. Podría hacer que sintiese lo mismo que yo, volverla loca o alterar completamente su forma de sentir.
<William> -Lo que le pasó a Vajhara, yo podría hacérselo a alguien sin pestañear.
<Naewen> -¿Estás seguro que es algo impuesto, y no algo que quieren? -sonrió ella-, muchas se dejarían atontar tras un beso así muy gustosamente
<William> -¿Que más da que me quisiesen de verdad antes si una vez baje la guardia ya no tienen la oportunidad de cambiar de idea?
<Naewen> -¿Pero no tiene que ser algo que decidas, un acto consciente? ¿Sucede sin más, por mera interacción?
<Naewen> -Curioso. Los eurythnios hablan así de su reina. Como si cualquiera la acabará adorando sólo tras pasar unos minutos a su lado
<William> -¿Recuerdas que he dicho que no sabía si funcionaria lo de que vieses mi aura?
<Naewen> -Sí
<William> -Lo decía de verdad, no es algo que hubiese hecho nunca, sencillamente porque no puedo. Pero... estando tan cerca de ti estos días mi aura se ha... sintonizado con la tuya, y mezclado algo con la tuya.
<William> -Descuida, me estoy cuidando de no traspasar nada.
<William> -Pero aun así es algo que no puedo evitar, no si quiero intimidad emocional con alguien.
<Naewen> -Ah, suena extraño. Pero sé que no intentarías imponerme tu voluntad
<William> -No hace falta que quiera.
<William> -Sólo que baje la guardia.
<William> -Aunque contigo es más difícil.
<William> -Y aun así siento terror cada vez que te miro mientras descansas y siento que he perdido el control.
<William> -Y esa es la segunda razón por la que no me es fácil encontrar pareja.
<Naewen> -Ah -acaricia su rostro-, lo siento, no entendía
<William> -Es posible que esa reina de la que hablas tuviese algo parecido a mi don.
<Naewen> -Creí que la gente simplemente tenía miedo de que les leyeras. Ese grado de percepción puede ser... perturbador. Todos tenemos cosas que no queremos mostrar a los demás
<William> -Según la abuela una buena cantidad de vudranis visitaron Azlant antes de que se radicalizara, y algunos fueron a vivir a Thassilon más adelante.
<Naewen> -No sé, no creo que sea lo mismo
<Naewen> -¿Sí? Bueno, quizá lo sea. La verdad es que aun no sé mucho de ellos. Aun estoy aprendiendo. Y Azlant reclamó esclavos por todo elrecuerdas don mundo
<William> -Mucha gente me tiene miedo, y hay gente de la que yo tengo miedo, como Amita.
<William> -Pero también hay mucha gente con la que sencillamente no puedo relajarme.
<William> -Ten en cuenta que mi don es raro, pero no inaudito.
<William> -Eso sí, por lo que dicen los registros nadie con la fuerza de mi don ha pisado Vudra desde las eras legendarias.
<Naewen> -Esa mujer no te pega -confesó-, te mereces algo mejor. Pero, ¿por qué la temes?
<William> -Porque es fácil rendirse con ella.
<William> -Es... bastante impermeable a sentimientos ajenos, no la afectaría.
<William> -Tiene cabeza y sería una gobernante si no buena al menos decente.
<William> -Pero nunca me querría.
* Naewen asiente. -Es duro ser portador de un don raro. Mi hermano también tiene uno, y le ha cambiado la vida de formas que no deseaba
* Naewen sonrió levemente. -A veces es mejor ser del montón
<Naewen> -Ah
<Naewen> -Entiendo
<William> -Mejor no, más fácil sí. Esta es una carga dura, pero nos permite hacer cosas que otros no pueden ni imaginar.
<William> -Es un imperativo moral, un deber.
<Naewen> -Sí, los matrimonios de conveniencia a veces funcionan, pero no suelen ser bonitos
<William> -Y debemos sacrificarnos por ello. Aunque eso no quita que podamos intentar vivir lo mejor posible.
<Naewen> -Quizá algún día te lleve a ver a mi hermano. El pobre es un adolescente y no lo está llevando bien
<William> -Sí, mi adolescencia no fue fácil.
<William> -Es difícil ser un adolescente centrado.
<Naewen> -Pero sí, sois especiales y podeos hacer mucho que los demás no podemos
<William> -En Vudra hay muchos dones que en tu tierra se consideran sólo leyendas. Asuntos de magos malentendidos.
<William> -Y aquí los dones son una maldición para la persona que los recibe y un regalo para el mundo.
<William> -Los dones cambian el mundo, para bien y para mal, pero lo cambian, añadiendo posibilidades únicas. Oportunidades únicas.
<Naewen> -Es una bonita forma de verlo, aunque imagino que según se use, pueden ser maldiciones también
<William> -Incluso cuando un don se usa para hacer el mal los vudranis creen que es algo positivo.
<William> -Aunque no bueno, claro.
<Naewen> -No te digo que no, aunque a veces creo que hay muchos tipos de dones, algunos no tan espectaculares, mucho más mundanos, pero igualmente importantes
<William> -Por supuesto. A veces el don de la canción es más poderoso que el de la magia. Hay muchas historias de como una canción cambio un corazón.
<William> -Pero bueno, será mejor que volvamos a la fiesta o volveré a decirte que te quiero. Y Aerel tiene razón, te volverás a asustar.
* Naewen hace una mueca. -No me asusto... -reflexiona un momento-, bueno quizá sí un poco. Es más fácil que la gente no se acerque mucho a mí
<William> -Sí que te asustas -dijo el joven con una sonrisa. Pero no pasa nada, lo entiendo.
<Naewen> -Sí, William, me asusto, pero no es por ti
<William> -Sé que no es por mí, es por ti.
<William> -Yo también me asusto por mí, no por ti.
<Naewen> -Vaya par. Bueno, de todas formas no deberías dejar que te metan prisa. Date tiempo
* William miró a Naewen y sonrió como si estuviese pensando algo y Aerel bufó casi con agobio.
<Naewen> "No seas malo", regaña a Aerel
<William> -No me meten prisa, aunque es importante para el pueblo. De todos modos en caso de emergencia hay opciones. Suponen un sacrificio, pero sólo para mí.
<William> -Pero no corro cuando te digo lo que siento por ti, Naewen, sólo... tengo más información.
<Aerel> "Eso es porque no sabes la chorrada que ha pensado tu trocito de pan"
<Naewen> "No te metas con él", regaña, "y tampoco conmigo"
* Aerel bosteza pero no añade nada más.
<Naewen> -¿Un sacrificio? ¿Qué opciones?
<William> -Amita por ejemplo.
<William> -Es egoísta, pero no es estúpida ni mala.
<Naewen> -Uff
<Naewen> -Es horrible estar en la trituradora como lo estás tú
<William> -Pero seria peor que lo estuviese todo un principado. No pienso tener secuestradas las vidas de tantos solo por que me cuesta hacer un sacrificio personal.
<William> -No me gusta. Pero lo aceptaré, porque es lo que debo hacer.
<Naewen> -Sí, sé que harás lo que debes. Pero... -Naewen menea la cabeza, expresando la frustración y lo encerrada que le haría sentir estar en la situación de él
<Naewen> -De todas formas no te precipites. Aun tienes tiempo. No hagas tonterías
<William> -No pienso hacerlas, descuida.
<William> -Lo bueno de Amita es que sé que no ira a ningún lado. Sus otras opciones no son nada buenas.
<Naewen> -Mmmm. No la mejor recomendación esa -dijo escéptica
<William> -No será mala con mi pueblo y cumplirá sus responsabilidades.
<William> -Con eso en caso de ser necesario me conformo.
<Naewen> -Debería haber más que eso...
<William> -Debería, sí. Pero como te he dicho si tengo que elegir entre mi felicidad y la de todos los habitantes del principado... no hay color.
<Naewen> -Ya. Pero aun hay tiempo. No te precipites -repite ella, firmemente
<William> -Lo sé, como te digo lo tengo pensado, pero no tengo ninguna prisa.
* Naewen le coge de la mano. -Vayamos a la fiesta, sí. A saber qué estarán pensando -sonríe-, ellos y tu abuela
<William> -Amita estará ahí -dijo el joven encogiéndose de hombros y sonriendo comprensivamente a la elfa. La cual por un momento sintió que recordaba algo sobre esa sonrisa pero se le escapó.
<William> -La abuela no está, sería poco adecuado que la señora acudiese a una fiesta de sus herederos.
* William sin embargo depositó un brazo en la cintura de la elfa y la acompañó a la fiesta.
* Naewen queda molesta por aquel medio recuerdo, antes de su muerte tenía mejor memoria...
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mie, 22 Mar 2017 20:21

Las implicaciones del desafío. Vudra, 6 Erastius del 4710, día del trabajo, log nº N42

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Start of #Korvosa buffer: Sat Apr 23 03:45:13 2016
<art2DM> Tras la cena formal Naewen tuvo dos días enteros de tranquilidad en los que William parecía cada vez más contento y apegado a ella hasta que finalmente cambió.
<William> El joven llegó con tono sombrío de una charla con su abuela portando un pergamino de aspecto formal en la mano.
<William> -Está hecho, ha presentado el desafío -dijo el joven oculto tras una expresión neutra.
* Naewen alarga la mano para ver el pergamino
<Naewen> -Sabíamos que lo haría, era la razón de esto...
<William> -No lo hagas, Naewen -pidió William casi rogando.
<Naewen> -Sigo pensando que tal vez se la pueda hacer cambiar -dijo, pensativa
<William> -Todo es posible, supongo.
<Naewen> -No me gusta la violencia, Will, y si es posible evitarla lo haré. Pero creo que ya habíamos hablado sobre marcharme y dejarte aquí empantanado
<William> -Pues no te marches, ni me dejes. Pero Naewen, no quiero que mates. No por mí al menos. Sé que a veces no hay otra salida, pero no quiero que cargues con eso por mí -dijo el joven con el mismo tono.
<Naewen> -Si puedo evitarlo no mataré a nadie. La verdad es que Vahjara me da algo de pena, como te dije el otro día
<William> -A todos, pero también coinciden todos en que se volvió peligrosa, mucho.
<Naewen> -Pero he matado otras veces, Will -le mira, ¿realmente la cree tan inocente?
<William> -Naewen, si atiende a razones lo intentaré, pero si no, no quiero que seas tú quien cargue con eso.
* William sonrió a la elfa.
<William> -No, ya te he dicho que lo que no quiero es que mates por mí.
<Naewen> -Sí. Lo creo, seguro que es peligrosa. Y en combate puede pasar cualquier cosa
<William> -Llámalo egoísmo. Pero si tengo alguna oportunidad de hacerle sombra a ese elfo no pienso perderla.
<Naewen> -Por eso te preguntaba al principio por las posibilidades de evitar el combate y aun así llegar a ella
<William> -El que combate hablará con ella.
<William> -Y si no funciona puedo acabar con esto. Incluso puede que consiga que vuelva a ser la de antes.
* Naewen suspira al recordar a Arglentael
<William> -No soy tonto, Naewen. Sé que has hecho cosas duras. E incluso sucias.
<William> -Sé que nunca te sentirás cómoda con esto -dijo señalando al palacio.
* Naewen asiente, aquello no era la suyo
<William> -Y sé que mientras tu elfo siga preso no tendré ninguna oportunidad. Si es que la tuviera.
<William> -Pero me gusta esta esperanza.
<Naewen> -¿Y qué esperanza tendrías si ella te cambia o te mata?
<Naewen> -No voy a cambiar lo que pienso por ti la haga daño o no, me haga daño o no
<William> -No lo sé, a lo mejor te gusta más como me deja -bromeó el muchacho.
* Naewen le mira mal
<William> -Lo sé, pero sí sé que se va interponer entre lo que quiero.
<William> -Era broma. No me va a matar, y no creo que me cambie, no al menos de una forma tan grave
<Naewen> -Eres perfecto como eres, Will
* William ríe.
<Naewen> -¿Y por qué tu abuela teme tanto que te enfrentes a ella, si tan poco riesgo hay?
<William> -No, no soy perfecto. Pero te lo agradezco.
<William> -Porque ella no corre riesgos. No quiere arriesgar su sucesión si simplemente puede enviar a otro a sacrificarse
<William> -Además, la abuela es muy inteligente, pero no tiene el don, no sabe que es.
* Naewen sacude la cabeza. -¿Me pides que simplemente me aparte a un lado y me quede como espectadora a ver qué pasa?
<William> -No, si por pedir fuese te pediría que te quedases a mi lado. Pero está bien -dice el muchacho alzando la mano para detener la réplica- lo que no puede ser no puede ser. Sólo te pido que me dejes solucionar los problemas del reino a mí.
* Naewen arquea una ceja. -Lo cual incluye a Vahjara, ¿no?
* William cierra los ojos como si hiciese un esfuerzo de voluntad.
<William> -Sí.
* Naewen suspiró, y por un momento se levanta y le da la espalda, mirando por la ventana
<Naewen> -No soy dominante, William. Nunca se me ha dado bien lo que hacen los humanos, organizar la vida de otros y mangonear. Siempre he tratado no tomar decisiones por otros. Las únicas veces que he hecho eso por propia voluntad es cuando esas decisiones me afectaban también a mí
* William se acercó a ella y la abrazó suavemente por la espalda.
<William> -Y yo estoy demasiado predispuesto a dejar que una mujer fuerte decida.
<Naewen> -Si te empeñas en hacerlo tú, ¿cómo te lo voy a impedir? Sólo dime, ¿qué estoy haciendo aquí entonces? Vine a ayudarte. ¿Qué pinto yo aquí si no me permites ayudarte?
<William> -No sabía lo que pretendía la abuela -dijo William abatido-. Pero tienes razón, siento haberte hecho perder el tiempo.
<Naewen> -No se puede decir que haya sido una pérdida de tiempo -dijo con voz más suave-, han sido unos días increíbles
<William> -No te haces ni idea de cuanto.
<William> -Pero aun así sé que no es lo que tú querías.
<Naewen> Ella sonríe divertida. -No tenía nada mejor que hacer. Estudiar, pero eso puedo hacerlo en cualquier otro momento. No, he disfrutado estos días, Will. No es un reproche hacia ti
<Naewen> -No es el estar aquí contigo lo que no habría querido
<William> -Lo sé. Pero también sé que no es lo que querías hacer. Está la prisión de tu elfo, y créeme sigo dispuesto a ayudarte en lo que pueda, y están tus nuevos estudios.
<Naewen> -Realmente no quiero todo este asunto de Vahjara, pero sabes por qué lo hago por ti. Si te pasa algo y yo me he limitado a mirar, entonces sí es cuando no me lo podré perdonar
<Naewen> -Will, no tengo la menor idea de cómo sacar a Arglentael de su prisión, eso para empezar. Si lo supiera ya lo habría hecho. Esto no ha influido en eso ni a bien ni a mal
<William> -Déjame un poco de celos. Siempre es más fácil perder contra alguien.
<Naewen> -Y en cuanto a lo otro, da igual. No tengo plazo de tiempo y ya soy de normal suficientemente obsesiva con mis estudios. Las runas continuarán donde estaban cuando me ponga con ello
<William> -No puedo negarte nada -dijo el joven dándole la vuelta acariciándole la cara y besándola lentamente mientras la miraba con esa expresión de maravilla.
<William> -Está bien. Toma antes de que me arrepienta -dijo William poniéndole una pequeña bolsita de tela en la mano.
<Naewen> -¿Perder contra alguien? Oh, por favor, eso ha sonado muy... humano -le regaña, meneando la cabeza
<William> -Soy humano -bromeó
<William> -Y sí, esta mal expresado. Es mejor ser rechazado porque hay otro que si no lo hay.
* Naewen coge la bolsa, aunque interiormente cree que él sería mejor para convencer a Vahjara por medios pacíficos. Pero ya está cansada de ver sufrir a gente a la que aprecia
<Naewen> -No te he rechazado. Pero esas prisas... no puedo, William. Yo no vivo así de rápido
<William> -No son prisas. Voy rápido, cierto, pero ya sabes por qué es.
<William> -Pero no te doy prisas, Naewen. Pero ambos sabemos que esto, a pesar de ser muy bonito, no puede durar.
<Naewen> -Sí. Y tal vez sean apropiadas para ti. Pero no para mí
<William> -Lo siento, no quería que te pareciese que presionaba. Sólo quería que supieses que acepto lo que hay.
<William> -Es curioso lo bien que se me dan los sentimientos y cuan mal las palabras ¿No?
* Naewen le mira en silencio. -¿Eso crees? ¿Sólo hay un posible tipo de relación que puedes contemplar?
* Naewen se encogió de hombros. -A mí no se dan bien los sentimientos ni las palabras. Así que ya me ganas en una cosa
<Naewen> -Pero no diría que seas malo con las palabras tampoco
<William> -Nunca se me han dado bien, no creas -dijo el joven cogiendo con sus manos los hombros de la maga y dándole un beso en la frente.
<William> -Dos días.
<Naewen> -¿Y ese beso? -Pero mira la bolsa
<William> -Por si no te habías dado cuenta me encanta besarte -dijo el joven mientras Aerel, que lo miraba todo desde el sofá, se dejó caer haciéndose el muerto.
<art2DM> En la bolsa Naewen ve varios gramos de un polvo blanco azulado muy fino.
<Naewen> -Cuando te pongas a perseguir a Amarantina te recordaré esto -amenaza ella a su familiar
<Naewen> -Sí, sé que te gusta besarme, pero ese beso ha sido curioso -repuso, mirando a Will
<Naewen> -¿Qué es esto? -indicando el polvo
<William> -Un anestésico bastante fuerte y muy soluble.
<William> -Estoy asustado, Naewen. Tengo sentimientos contradictorios sobre este momento, es algo normal y puedo manejarlo. Pero no borrarlos.
<Naewen> -¿Un anestésico? ¿Para qué?
<William> -Me han asegurado que funciona con elfos -dijo simplemente el joven con un pose casi asustada y la mirada baja pero sin retroceder.
* Naewen sonríe levemente. -¿Crees que yo no estoy asustada? Pero ah, uno no puede vivir permanentemente presa del miedo. Eso sí lo aprendí...
<Naewen> -¿Pero para que? -le mira con curiosidad
<William> -Creo que no hablamos del mismo tipo de miedo.
<William> -La idea era ponértelo en el almuerzo el día del desafió.
<Naewen> -¿Para qué? Cosas como estas merman la capacidad de respuesta
<Aerel> "Creo que quería dejarte inconsciente" dijo Aerel echando un cable a William al verle en el apuro de explicar eso.
<Naewen> -¿Y de qué tipo de miedo hablas?
* Naewen menea la cabeza. -Will... si me haces algo así jamás te lo hubiera perdonado
<William> -Al de perderte.
<William> -Lo sé, pero...
* William suspira.
<Naewen> -Si lo que quieres es que me aparte, dilo. Me dolerá si te pasa algo, pero sabes que no te impondré mi voluntad
<William> -Lo siento, se que no ha estado bien, pero ni siquiera se que esta bien.
<Naewen> -Ahora, si tú me haces algo así, no volvería a hablarte en la vida
<William> -No lo harías, ya lo he intentado. ¿Recuerdas?
<William> -Lo sé -dijo el joven sencillamente aunque un ciego podría ver el dolor en su rostro.
<Naewen> -Y yo te he dicho hace unos minutos que lo haré si estás decidido. Aunque también te dije que por qué estaba entonces yo aquí, y que si te pasa algo entonces sí que me sentiré culpable
<Naewen> -Pero si es a lo que estás decidido... -La elfa frunce los labios, frustrada
* Naewen le besa. -Esta bien, relájate. No has hecho nada. Vamos a olvidar que esta bolsa existe
<William> -Pero tampoco me lo perdonarás nunca.
<Naewen> -¿Perdonar el que?
<William> -Si te aparto del desafío, digo.
* Naewen le mira, seria
<Naewen> -Vamos a ver, William. Sin tapujos. Sin mentiras, sin vendas para intentar protegerme ni gaitas. La verdad pura y simple
<Naewen> -¿Qué posibilidades tienes contra ella?
<William> -Si uso mi don no podrá frenarme siquiera.
<William> -Nunca te he mentido -dijo William.
<William> -Aunque hubiese querido hacerlo.
<Naewen> -¿Y las posibilidades de que eso te cambie? -el tono de la elfa indicaba que el cambiar a Vahjara por él no le parecía una solución aceptable
<William> -Depende de muchas cosas. Pero aunque me cambie no tiene por qué ser como lo que le pasó a ella.
<Naewen> -No, pero no será un cambio a mejor, ¿verdad?
<Naewen> -Posibilidades, William
<William> -¿Que sería un cambio a mejor? Puede volverme más duro.
<William> -No lo sé, Naewen, esto no es una ciencia, y si lo fuese ya sabes que me pierdo con esas cosas.
<Naewen> -Eso es una evasiva si alguna vez he oído alguna, Will -dijo con amabilidad
<William> -No lo es. Es simplemente eso. Esto tiene que ver con sentimientos, los de ella y los míos.
<William> -No es algo que se pueda mesurar, y es algo que cambia constantemente.
<William> -Pero está bien. Tenias razón, te he traído aquí, quizás no supiese qué quería la abuela, pero si hubiese querido que te fueses lo habrías hecho.
<William> -Te debo al menos permitirte elegir. Y ya que estoy disfrutando de esta farsa al menos también debería dejarte elegir como corresponde a un prometido educado.
* Naewen le besa en los labios. -A veces los hombres sois tan tontitos. Da igual la raza, todos lo sois
<William> -Eso es verdad -reconoce el joven con una sonrisa tímida pero aun así con una cantidad de alegría por un simple beso que asustó a Naewen y que hizo que Aerel bufase telepáticamente.
<Naewen> -Vale, ahora explícame exactamente qué puedo espero de esto del desafío, y mis opciones para poder evitar en lo posible la violencia. Si puedo convencerla, lo haré. Si no puedo y puedo inhabilitarla sin matarla, también bien. Intentaría después conseguirle ayuda
* Naewen mira severa a Aerel
<William> -Ya sabes todo lo que hay que saber, no es precisamente un ritual con muchas opciones.
<Aerel> "Aya, el chaval te mira como si fueses un dragona y cada vez que lo hace tú tienes más miedo que si encontrases la ropa interior de Vairocana en tu armario" Pensó Aerel
<Naewen> "No estoy preparada para ir rápido", repite ella, que no había dejado a nadie acercarse a ella desde lo de las Hijas
<Naewen> -Está bien -mira a William-. Quiero hablar con tu abuela a solas un momento, ¿Puedes arreglarlo?
<Aerel> "Esta bien Aya" dijo Aerel mirándola con esa carita de preocupación suya.
<William> -¿Arreglarlo? Eres la sucesora, Naewen, pueden presentarte en su puerta sin problema.
<William> -Pero si quieres que lo prepare puedo hacerlo, claro.
* Naewen se encoge de hombros. -Pues iré ahora. No tengo idea de como funcionan las cosas por aquí, ya sabes
<Naewen> "¿Por qué me agobiáis todos?"
<Aerel> "No pretendía agobiarte, Aya" Dijo Aerel volando hasta su cuello y enroscando su cola a modo de abrazo. "Sólo me preocupaba, los dos patas sois bastante torpes con estas cosas."
<William> -Lo sé, disculpa si ha sonado brusco.
* Naewen sonríe a Will -No tienes nada de qué disculparte, Will. -Le besa-. ¿Dos días entonces? Me prepararé para eso. ¿Nos vemos luego?
* Naewen acaricia la cabecita de Aerel
<William> -Cuando quieras, estaré aquí leyendo, pero no te apresures por mí -dijo el joven respondiendo al beso y sonriéndole con un aprecio sincero y calmado.
* Naewen asiente, y va en busca de su abuela
<art2DM> Los guardias se apresuran a ponerse firmes ante su presencia y la acompañan sin dudarlo hasta las dependencias de faena de la señora, donde antes de poder llamar a la puerta ésta se abre y Kiri le hace un reverencia indicándole que pasase.
<art2DM> El despacho es amplio aunque adornado con sencillez, con varios asientos de estilo occidental, una pesada mesa y detrás de ella la anciana mujer.
<Anaander> -Siéntate querida, no queremos que te canses en tu estado -dijo la anciana antes de que Kiri cerrase la puerta.
<Naewen> -Gracias -Aerilaya se sienta por guardar las apariencias
<Naewen> -Necesito hablar con vos a solas, señora. ¿Puede ser?
<Anaander> La anciana enarca las cejas.
<Anaander> -¿Kiri también?
<Naewen> -Si puede ser. Será solo un momento -dice con una sonrisa inocente en favor de Kiri
<Anaander> La anciana asiente y Kiri sin decir nada sale de la habitación.
<Anaander> -Bien, dime.
<Naewen> -bueno, parece que ya está lo del desafío. Pero antes de seguir con esto, ¿realmente queréis quitarle la oportunidad a Will de solucionar esto? ¿Tan segura estáis de que no será capaz de manejarlo?
<Anaander> La mujer estudia un momento a la elfa antes de responder.
<Naewen> -Diría que se siente muy frustrado y no es bueno que un futuro gobernante tenga esa impresión de su propia capacidad
<Anaander> -No lo sé, y hay demasiado en juego como para arriesgar a William.
<Naewen> -¿No es eso lo primero que tiene que tener un gobernante?
<Anaander> -Tendrá que acostumbrarse. ¿A cuantas batallas crees que me han dejado acudir mis generales en los últimos tres siglos?
<Anaander> -No, un gobernante tiene que saber que vale más que otros.
<Anaander> -No por ser más, sino por que representa estabilidad.
<Naewen> -Esto es diferente a una batalla, diría yo -observó ella
<Anaander> -Si un ejército cae es una desgracia, si un gobernante cae sin sustituto es el caos.
<Anaander> -¿Ah sí? ¿Y si el muchacho acaba como su tía? ¿Entonces qué crees que será de la gente de aquí?
<Naewen> -Aquí estoy, y no me voy a marchar antes de que vea en que acaba esto, de una forma u otra. Y no quiero que Will sufra daño
<Anaander> -Es exactamente lo mismo.
<Naewen> -Pero me pregunto hasta qué punto es bueno no dejarlo actuar tampoco
<Naewen> -Quiero asegurarme -mira seria y decididamente a la anciana
<Anaander> -No es bueno. Pero es peor la alternativa. Y realmente tendrá que acostumbrarse a que a veces, lo mejor que puede hacer un gobernante, es estar seguro mientras otros le defienden.
<Naewen> -Sí, pero nunca existe la seguridad absoluta. William no podrá vivir en una burbuja
<Naewen> -Va a tener que hacer cosas desagradables y tomar decisiones desagradables. Una de las razones por las que yo odiaría estar en su posición, señora
<Naewen> -No se le puede impedir crecer, y le he visto muy frustrado
<Anaander> -Su frustración procede sobretodo de que ti -dijo la anciana sin parpadear.
<Naewen> -La verdad. ¿Creéis que es lo mejor? Si decís que creéis que es lo mejor alejarle de este reto, no diré más. Pero... no se le puede impedir crecer tampoco
<Naewen> -En parte sí. Tiene miedo de que yo muera. Pero en parte también es porque se cree capaz
<Anaander> -El pequeño William no quiere que tengas que matar por él, no quiere que te arriesgues por él, querría cogerte y protegerte. Aunque sabe que eso es tan imposible como conseguir que te quedes con él -explicó la anciana.
<Anaander> -Es una tontería arriesgar el destino de tanta gente teniéndote a ti.
<Naewen> -Quiere todo eso, sí. Pero he hablado varias veces de esto con él, y he visto frustración también porque no le dejan solucionar los problemas que le atañen. Y no le falta razón, si va a ser el gobernante, necesita poder hacerlo
<Anaander> -No, no lo necesita. Lo que necesita es decidir y mandar a otros a que den su vida. No arriesgar la suya y todo el reino por salvar la vida de nadie.
<Naewen> -Si hay mucho riesgo, no digo nada. Pero si el riesgo es pequeño, señora... diría que sería otra cosa
<Anaander> -¿Sabes que ni parpadeó cuando le expliqué que tenía que sacrificar su futuro por mantener a mi gente a salvo?
<Anaander> -Y sin embargo por ahorrarte incomodidades es capaz de ponerlo en peligro.
<Anaander> -Está claro que el muchacho te ama -dijo la anciana mirando a la elfa curiosa.
<Naewen> -Will es una buena persona. Pero diría que es algo más que el ahorrarme peligros, señora
* Naewen arquea una ceja, devolviéndole la mirada
<Anaander> -Por supuesto que lo hay, pero si no fueses tú la implicada entendería que no puede arriesgarse a eso.
<Naewen> -No lo sé, señora. Realmente no me hago idea de cuanto peligro hay para él, pero os aconsejaría que le dejéis espacio para crecer también. Si no puede tomar sus propias decisiones va a acabar siendo un gobernante muy pobre
* Naewen se pone en pie. -En fin, eso era todo. Sólo quería asegurarme de que realmente fuera la más conveniente. ¿Algún consejo para mí, señora?
<Anaander> -Sé que William es un muchacho muy especial y muy maduro. Pero no le des demasiadas esperanzas.
<Anaander> -En cuanto al combate estoy segura que sabrás qué hacer.
<Naewen> -No acostumbro a mentir en estos temas, señora. Por lo demás no permito que nadie me diga qué tipo de relaciones tengo que mantener. Con todo mi respeto
* Naewen concede lo último con un encogimiento de hombros, y añade: -Y yo dejaría de considerarle como "el pequeño William" -aduciendo a lo que ella había dicho antes-, por más que desde vuestra perspectiva todo el mundo parezca increíblemente joven. Pero es un hombre, señora, no es pequeño en ningún sentido
<Anaander> -Ni te lo estoy diciendo -dijo la mujer divertida pero mirándola como una tigresa que no tiene claro si una ardilla quiere desafiarla-. Pero le vas a hacer daño y tú también te lo harás.
<Anaander> -No, pero siempre será mi pequeño. Desde que lo encontré frente a la tumba de su madre.
<Naewen> -¿Tan segura estáis de que sólo saldrá dolor de nuestra relación? -dijo ella divertida-, de todas formas Will sabe lo que hay
<Naewen> -¿Frente a la tumba de su madre? -la mira con curiosidad
<Anaander> -No. Sé que no vais a tener una relación, muchacha. Te lo dije cuando vinisteis.
<Anaander> -Pero como te he dicho entiendo el tipo de hombre que es William. Solo te digo que tengas cuidado con las esperanzas que le des. Los hombres son débiles en ese sentido.
<Anaander> -Sí, en Andoran.
<Naewen> -Veo que solo contempláis un tipo de delación. Algo muy limitado, señora -aunque recordó que Will había rehuido también esa pregunta
* Naewen se encogió de hombros. -No tengo la menor intención de hacerle daño -dijo simplemente
<Anaander> -No, no contemplo un solo tipo de relación, niña. En un milenio he tenido esposos, amantes, amigos, conocidos, enemigos, concubinos y mil cosas para las que no tienes ni nombre.
<Anaander> -Pero sabes que él quiere lo que está viviendo estos días.
<Anaander> -Sé que no quieres hacerle daño, y por eso te lo advierto.
<Anaander> -Usa mi advertencia como te plazca.
<Naewen> -De acuerdo -dijo ella-, lo tendré en cuenta. Pero presuponéis más de lo conveniente
End of #Korvosa buffer Sat Apr 23 03:45:13 2016
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Mie, 22 Mar 2017 22:36

Vahjara. Vudra, 8 Erastius del 4710, día del juramento, logs nº N43-44

[Desplegable]: Abrir
Start of #Korvosa buffer: Sun Apr 24 01:29:27 2016
<art2DM> Y por fin llegó el día del desafío
<art2DM> Naewen eligió su mejor equipo para salir al patio de los desafíos dejando atrás a sus criadas llorosas y en compañía de un serio William que sin embargo no le soltó la mano en ningún momento.
<William> -Naewen, seguramente intente usar su don contra ti.
<William> -No va a poder si tú no le dejas. ¿Vale? -comentó el muchacho.
<William> -Si comienzas a estar insegura escucha la voz de Aerel, a él no le afectará y no te podrá separar de él.
* Naewen asiente con la cabeza
* William se detuvo y obligó a Naewen a hacer lo mismo y a girarse hacia el.
<William> -Naewen, te quiero. Y por mucho que lo dudes debes tener claro que te quiero por quien eres. Eres buena, nadie ha conseguido arrebatarte eso, da igual lo que te obligasen a hacer. Resististe sin cambiar en lo importante lo que te hicieron y puedes con lo que ella vaya a hacerte.
* Naewen sonríe. -Es bonito que alguien tenga tanta confianza en mí. -Le besa-, intentaré resistirme. Algunos dicen que soy una cabeza dura, tal vez eso ayude -bromea
<William> -No es confianza, Naewen -dijo William respondiendo al beso de la elfa y estrechándola contra él-. Es algo que sé.
<Naewen> -Sigue siendo confianza. Y es algo que me hace bien. Gracias
* William la estrechó un momento más contra él como si no quisiese soltarla, pero finalmente asintió y volvió a cogerla de la mano acompañándola hasta el patio.
* Naewen piensa en lo extraño que es que se sienta tan cómoda con William, con lo nerviosa que le pone la gente que se adentra demasiado en tu intimidad
* Naewen finalmente llega al patio de los desafíos. Otro de los pequeños jardines atrapado entre edificios del palacio, aunque éste parece diferente.
<art2DM> Para comenzar tiene unas murallas de piedra caliza muy ornamentadas rodeándolo, no como una protección, sino más bien como delimitándolo.
<art2DM> El centro es una explanada de tierra compacta, nada de la arena que los humanos suelen preferir para sus desafíos. Y alrededor de ella hay vegetación modesta, con sitio para que haya gente de pie observando, pero nada de gradas. Era obvio que aquel era un lugar de reunión, pero no de espectáculo.
<art2DM> De pie, en un extremo de la arena con solo una persona cerca, había una mujer. Demasiado sencilla le parecía a Naewen la tal Vajhara. Desde luego vestía lujosamente y tenía un porte regio y orgulloso, pero quizás esperaba algo más parecido a Vairocana que aquella mujer tan... normal.
* Naewen observa aquello en silencio, sin soltar la mano de William, aunque luego se centró en la mujer
* Naewen mira a Vahjara con compasión, puede entender lo que le ha pasado
<art2DM> Cerca de Vajhara, a unos metros fuera del círculo, estaba su acompañante. Una criatura de más de tres metros y medio que a Naewen le recordaba ligeramente a un ogro mago que había visto hacía años. Pero no lo era.
<William> -Tendrás que entrar sola -susurró William que aun no le había soltado la mano y no parecía muy dispuesto a hacerlo.
<Naewen> -Sí, tranquilo -le dice con calma-, recuerda que soy una aventurera. No es que este tipo de cosas me pille de nuevas. En peores situaciones he estado
<art2DM> Naewen se dio cuenta de que entre la gente del público muchos estaban armados y parecían saber apañárselas en un combate. Y en un rincón se veía a Anaander Mianai y a Kiri.
<William> -No dudo de tu capacidad, sino de lo resistente que sea mi corazón -dijo dándole otro beso, suave, casi un roce, pero cargado de sentimiento, y soltándola. La elfa pudo ver como su rival sonreía con algo parecido al desprecio.
* William extendió los brazos y cogió a Aerel para que mirase desde fuera del círculo.
* Naewen devuelve el beso a William, pero devuelve la mirada a Vahjara con compasión
* Vajhara espera con calma de depredador a que Naewen avance, sin impaciencia ni relax.
* Naewen se adelanta sin miedo, tal vez con algo de aprensión porque aquellas situaciones nunca se sabía cómo podían torcerse, pero sin miedo auténtico
* Naewen menea la cabeza mirando a Vahjara, como indicándole que había otro camino, otra forma de hacer las cosas
<Vajhara> -Bien, ya estamos aquí -dijo Vajhara en un tono musical que confundió a Naewen por alguna razón.
<Naewen> -Por tu voluntad, sí. Estarás orgullosa de perturbar la felicidad de tu sobrino -dijo Naewen en tono agradable
<Vajhara> -Ahora se supone que tenemos que hablar, pero si quieres correr no te lo impediré. Arrancarte el corazón no me supondrá ningún placer.
<Naewen> -¿Por qué habría de correr? ¿Crees que te tengo miedo? -pregunta con compasión
<Naewen> -Vahjara, no me das miedo. Me das lástima, porque te has extraviado tanto. Porque te han confundido tanto
<Vajhara> -¿Confundido? ¿Has estado escuchando esas historias de la pobre niña alterada por usar su don?
<Vajhara> -Eso no funciona así.
<Vajhara> -Y sí, deberías tenerme miedo.
<Naewen> -He hablado con gente que te conocía de antes, y te amaban, Vahjara. Te amaban y ahora te temen y te repudian. Piensa en eso
<Vajhara> -En cuanto a ese error -dijo mirando a William como alguien miraría a un escorpión en el patio donde juegan sus hijos-. Pienso ponerle solución.
<Naewen> -Pues no te lo tengo, lo siento. He conocido a personas y cosas mucho más terribles que tú
<Naewen> -¿Error? Es tu pariente, Vahjara, una persona buena e inteligente. No un error
<Vajhara> -No creo ser terrible, pero sí letal. Me temen y me repudian sí, pero me obedecerán, y vivirán mejor con un gobierno fuerte.
<Naewen> -La errada eres tú, querida. ¿Por qué no me dejas ayudarte?
<Vajhara> -Es un error, y un asesino.
<Vajhara> -¿Ayudarme? -Sonrió-. ¿A qué quieres ayudarme?
<Naewen> -Tal vez seas letal, pero no te van a aceptar como gobernante de buena gana. Y triste es el gobernante que tiene que imponerse a su pueblo
<Naewen> -Y más triste aun cuando te hubieran aceptado con orgullo y amor antes de que te convirtieses en la arpía que eres ahora
<Vajhara> -Van a aceptar a cualquiera a quien acepte el trono.
<Vajhara> -El pueblo obedecerá y prosperará.
<Naewen> -A salir de ese pozo en el que te has metido, Vahjara, cielo. Reflexiona. Cuando tanta gente que te amaba... que aun te ama... ahora piensa tan mal de ti y te repudia, aun cuando sea con dolor... ¿No crees que la culpa es tuya, y no de todos los demás?
<Vajhara> -No.
<Vajhara> -Son débiles, temen hacer lo que hay que hacer, yo no. Ya no.
<Naewen> -Una cosa es que tengan que tolerarte, y otra que lo hagan con amor y confianza, Vahjara. No sacarás nada bueno de un reinado como ese
<Naewen> -Oh no, no son débiles. Hay muchos tipos de fortaleza, Vahjara
<Naewen> -¿Por qué dices que son débiles? ¿Por qué dices algo tan peregrino como que William es un error y un asesino?
<Vajhara> -Eso es lo que dicen todos los débiles.
<Vajhara> -Porque no son capaces de hacer lo que hay que hacer, les lastran sus sentimientos.
<Naewen> -Querida, tú y yo sí somos asesinas. Apuesto que hemos arrebatado muchas más vidas
<Vajhara> -Y lo digo porque lo es. Mató a mi hija. Su madre.
* Naewen se sorprende de que William sea nieto de Vahjara, y no su sobrino, aunque ya se ha dado cuenta de tanto la denominación de "tía" a Vahjara como la de "abuela" a Anaander son conveniencias.
* Naewen se ríe en voz baja. -¿A eso le llamas asesinato? Vahjara, querida, ¿te das cuenta cómo desvarías?
<Vajhara> -Y arrebataré muchas más. Al contrario que tú yo no me engaño.
<Naewen> -Oh querida, no. Eso lo digo yo, y te aseguro que si buscas debilidad en mí, puedes empezar por sentarte. Puedes cansarte, sabes
<Vajhara> -Quieres creer que hiciste lo que hiciste obligada, pero no fue así. Lo hiciste porque te gustó -dijo la mujer mirándola como a veces la miraba William.
<Vajhara> -Es algo que nunca se olvida. ¿Verdad?
* Naewen arquea una ceja. -Como he dicho muchas veces, no voy por ahí fingiendo ser una santa, Vahjara
<Vajhara> -No sabes nada. Pero he cambiado de opinión -dijo con la vista fija en William-. Te arrancaré el corazón. Frente a él.
<Naewen> -Por cierto, tú que acusas a William de ser un asesino... ¿sabes que te propones cometer un asesinato ahora mismo? -aclara amistosamente
<Vajhara> -No, quieres que los demás se aparten, seguir con tu cuento trágico y seguir diciéndote a ti misma que eres buena. Que aun te importa serlo.
<Vajhara> -Tonterías.
<Naewen> -Primero tienes que conseguir mi corazón, querida. Comprobarás que no es tan fácil -dijo con tono amable
<Naewen> -En cambio, yo intentaré ayudarte. Hay gente que podría ayudarte a salir del pozo en que te has metido, cielo
<Vajhara> -Crees demasiado en lo que dice madre. Eso suele acabar matando a la gente.
<Vajhara> -Bien ¿Te parece que pasemos a la parte seria de este teatro?
<Naewen> -Ay, Vahjara. ¿Realmente crees que me digo que soy buena? -menea la cabeza con compasión-. ¿Desde cuando tu don te ha empezado a fallar?
<Naewen> -Déjame ayudarte, Vahjara. -Tiende la mano hacia ella
<Vajhara> -Oh, sé que te lo crees. Crees que sigue importándote el ser buena, toda esa tragedia... Quieres creer que matar y someter no te gustó, que sólo lo hiciste obligada.
<Vajhara> -¿Ya te ha dicho que él ve como eres y ve que eres buena?
* Naewen le mira con compasión. -Cariño, el quid de todo este asunto es que desde que pasó aquello sé que perdí todo derecho a considerarme decente
<Naewen> -No me digo a mí misma que soy "buena", sea lo que sea que entiendas por eso
<Naewen> -Vahjara, no vas a desestabilizarme con eso. No puedes decirme nada que no me haya dicho yo un millón de veces antes
<Vajhara> La mujer la mira curiosa.
<Naewen> -Y no me vas a poder hacer daño en ese sentido, porque el dolor más terrible en ese sentido nos lo inflingimos nosotros mismos
<Vajhara> -Vaya, así que al final mis fuentes se equivocaban. Sí que sois pareja.
<Naewen> -Como el que te has inflingido a ti misma, Vahjara
<Vajhara> -No hay ningún dolor en la aceptación.
* Naewen sonríe. -¿Eso te dices a ti misma? Curioso
<Vajhara> -Es lo que sé.
<Naewen> -¿Y qué pasa si somos pareja o no? Vahjara, recapacita. Aquí hay gente que te ama. Aquí hay gente a la que le haría muy feliz poder acogerte de nuevo con los brazos abiertos
<Naewen> -O lo que crees saber...
<Vajhara> -¿Crees de verdad que toqué una mente mala con mi mente virginal y eso me corrompió?
<Vajhara> -Lo sois. Habéis unido vuestras auras. Un truco artero, pero no necesito mi don para matarte.
<Naewen> -Es una forma muy simplista de definirlo. Pero sé que a veces lo que hacemos a otros, repercute sobre nosotros. Y más cuanto más nos acercamos a esos otros
<Naewen> -¿Truco? ¿Realmente crees que todo es un truco? -Menea la cabeza-. Algunas cosas simplemente suceden
<Naewen> -¿Cuando fue la última vez que alguien confió en ti?
<Vajhara> -¿Confiar? ¿Eso crees que hacen? Te usan.
<Naewen> -Algunos sí. Otros te aman y buscan lo mejor para ti
<Vajhara> -No me afectó de ningún modo. Simplemente vi la verdad.
<Vajhara> -Porque son débiles.
<Vajhara> -Nunca serás feliz con él.
<Naewen> -O te autoengañaste más bien. Te has centrado tanto en una visión limitada que has olvidado que hay muchas clases de personas en el mundo
<Naewen> -Eso es asunto nuestro, querida. ¿O es que tienes celos?
<Naewen> -Vahjara, tú eres la débil. Porque te has arrinconado tanto en una perspectiva parcial que dejas demasiado fuera para poder tener auténtica fortaleza
<Vajhara> -Dejo fuera todo lo que me hace débil y escojo la fuerza. Para mí y para los míos. Y la muerte para los demás.
<Vajhara> -¿Celos? ¿De mi nieto? No, querida. Mi nieto sólo me produce asco.
<Vajhara> -Y sigue siendo cierto. Es blando, débil, y por cómoda que estés con él lo sientes ¿Verdad?
<Vajhara> -Es como una tigresa yaciendo con un cordero
<Naewen> -Eso no es fuerza, Vahjara. Estas muy equivocada. Eso es simple cerrazón y ganas de actuar como una matona
<Naewen> -Oh no, William es fuerte. La pena es que estés ciega para admirar su fortaleza
<Vajhara> La mujer ríe de una forma cruel.
<Naewen> -Tú te has rendido, Vahjara. Eso sí es debilidad. El camino del matón es fácil, es cómodo
<Vajhara> -¿De verdad tanto te engañas?
<Vajhara> -Lo efectivo lo es.
<Naewen> -Has escogido el camino cómodo
<Vajhara> -Engañarse dando importancia a sentimientos y mentiras es lo que complica todo.
<Naewen> -Oh no tan efectivo -sonríe ella-, tarde o temprano alguien te pone la bota encima
<Vajhara> -¿Recuerdas lo que sentiste con el segundo?
<Vajhara> -Con el primero estabas demasiado asustada, demasiado "virgen"
<Vajhara> -Pero huelo desde aquí a ese segundo, lo torturaste antes de matarlo ¿No?
<Vajhara> -¿Cómo se llamaba el joven?
<Naewen> -Ah, Vahjara, mejor dar importancia a los sentimientos que vivir en ese páramo emocional en el que vives tú. Un páramo estéril, aburrido y sin futuro
<Vajhara> -Tengo un gran y provechoso futuro. Aunque reconozco que esto es aburrido.
* Naewen se queda mirando a Vahjara, no es que no esperase aquel truco rastrero, pero seguía siendo algo incómodo
<art2DM> Naewen comenzó a sentirse realmente como aquel día cuando se tuvo que ocupar de aquel joven, un adolescente, bajo la mirada de su maestra
* Naewen suspira, suponiendo que Vahjara estaba intentando su don sobre ella
<Naewen> -Querida Vahjara, no temas. A ti no te torturaré -dijo como toda respuesta
<Vajhara> -¿Ya comienzas a ponerte nerviosa?
* Naewen sacude la cabeza. -¿Por qué intentas apoderarte de mi mente? Yo también puedo jugar con eso, sabes
<Naewen> -Sólo que intento que el sentido común venga a ti
<Vajhara> -¿Sabes lo que más odio? El olor. Son como animales.
<Vajhara> -Defecan por toda la sala, lloran y sudan.
<Vajhara> -Y por mucho que intentes sentir compasión esos gritos te ponen de los nervios.
<Naewen> -¿Quienes?
<Vajhara> -Los que torturas, querida. Oh, yo he torturado algunos más que tú, pero la imaginación que tú le pusiste... inventaste algunos métodos realmente bonitos
* Naewen la odia por decir aquello, pero luego la mira, con cierta compasión
<Naewen> -Bueno, Vahjara, si tanto lo odias, ¿qué tal si tratas de portarte amable con ellos en vez de torturarlos? -sugiere Naewen
<Vajhara> -Conmigo puedes hablar. Yo no te miraré horrorizada como los corderos. Yo sabré apreciar el arte que pusiste.
<Vajhara> -Porque no merecen otra cosa.
<Naewen> -Sí, Vahjara. Hice cosas horribles y no me gusta recordarlo. ¿Pero sabes? Yo no intento engañarme diciéndome que es porque ellos se lo merecen
<Vajhara> -Pero el poder causarle dolor y placer a alguien a tu más mínimo antojo… te gustaba ¿Eh? No debes culparte, es como una droga.
<Naewen> -¿Te das cuenta de lo mucho que te has extraviado?
<Vajhara> -Someter a esas cositas pequeñas e inútiles.
<Vajhara> La mujer sonríe como un lobo que acabase de encontrar un trozo de carne.
<Vajhara> -¿Y aquella niña? La que hiciste que violaran unos demonios ¿Averiguaste su nombre?
* Naewen siente la vieja angustia crecer por dentro… y se obliga a soterrarla una vez más
<Naewen> -Hay una clase de placer en la dominación, sí. Te hace sentir invulnerable. Pero no, querida, no es algo con lo que yo disfrute. ¿Es eso lo que te sucede, Vahjara? ¿Crees que intentando ser siempre la que domina te ahorraras el dolor por tu parte?
<Naewen> -Eso no funciona así, Vahjara. Tarde o temprano un matón más fuerte que tú te desafiara. Así funcionan las cosas
<Vajhara> -No, yo no siento dolor. Y créeme que intento superar esas pequeñas alegrías tan indignas. Pero a ti te gustaba, niégalo ahora si quieres, pero cuando comenzaste a desarrollar tus propios métodos...
<Naewen> -O... llevada por tu arrogancia desafiarás a alguien que no desea hacerte daño, pero que no va a dejar que te portes como un matón en el patio de la escuela con ella
<Vajhara> -Sí, el fuerte vence, eso siempre es así.
<Naewen> -No es verdad, vence el más apto, no el más fuerte
<Vajhara> -Te interpones entre lo que es mío y mi persona. ¿Y aun te atreves a decir que no deseas hacerme daño?
<Naewen> -No, no me gustaba. Eso nunca me gustó. Lo que sí me gustó es devolver el daño a aquellos que me lo habían hecho. De algunos no pude vengarme, pero de otros... fui artística, lo admito
* Naewen sonríe. -La única que se ha interpuesto entre tú, tu familia y el trono has sido tú misma, Vahjara
<Naewen> -Ellos no te habrían repudiado de no haberte convertido tú en la arpía que estoy viendo ahora mismo
<Vajhara> -Oh, eso voy a solucionarlo créeme. Soy consciente de que tres es multitud y algo sobra ahí.
<Vajhara> -¿Arpía? Y yo que creía que intercambiábamos recuerdos bonitos.
<Naewen> -Sí, Vahjara. Sobra tu arrogancia y tu crueldad -observó ella
<Vajhara> -¿Sabes? Es curioso que te sientas más culpable por tu amiguita de estudios que por todos esos niños cuyo nombre nunca supiste.
<Vajhara> -No soy cruel. Simplemente no me importa usarlo en mi provecho.
<Naewen> -¿Acaso lo dudas? Cariño, todos te consideran así. Y antes te amaban. ¿No es para que reflexiones sobre ello?
<Naewen> -No. En eso te equivocas. Pero cuando más conocemos a una persona, más nos duele que sufra por nuestra culpa. Yo conocía a Nadara, ella confiaba en mí. Pero intentaba no encariñarme con las niñas, sabía para qué las querían
<Vajhara> -¿El que opinen los demás? No, me trae sin cuidado.
<Naewen> -Y así te va
<Vajhara> -Gracias, querida. ¿Crees que ya hemos acabado con esta agradable charla o esperamos a que anochezca?
<Naewen> -¿Ya has terminado de intentar volver mi pasado contra mí? Esperaba algo más artístico de una "profesional" como tú. Otras lo han hecho mejor, sabes -dice Naewen
<Vajhara> -Oh, pero he conseguido recordártelo. ¿Verdad?
<Vajhara> -¿Cuántas sesiones de terapia acabo de frustrar?
<Naewen> -Por última vez, déjame ayudarte. Aquí hay gente que te ama. Quizá puedas recuperar tu antigua vida, tus antiguos derechos, si te recuperas a ti misma
<Naewen> -Nunca he tenido terapia. Que cuantas noches de insomnio me has proporcionado... pues no lo sé
<Naewen> -Pero como te he dicho, no puedes decirme nada que no me haya dicho ya
<Vajhara> -¿Quieres que te diga un secreto?
<Vajhara> -Esa niña. La que hiciste que violaran los demonios en vez de torturarla. No la mataron. La conservaron y esperaron que tuviese un hijo, y se lo hicieron comer.
<Vajhara> -Y volvieron a hacerlo.
<Vajhara> -Y otra vez
* Naewen hizo un esfuerzo para no cerrar los ojos, consternada
<Vajhara> -Lamentablemente a la cuarta el parto fue demasiado para ella y tus maestras no quisieron resucitarla.
<Vajhara> -Parece que al final lo disfrutaba.
* Naewen aprieta los labios y mira a Vahjara. -Vairocana hizo eso, sí. A muchas otras, así que no me asombra que a ésa también. Pero no fui yo quien decidió que pasara eso
<Vajhara> -No. Podrías haberla torturado, sufrido un poco tú, y ella habría muerto con sólo unos días... o puede que un par de semanas, eras muy buena, de dolor.
<Vajhara> -Casi tres años vivió.
<Vajhara> -¿Quieres que te diga su nombre?
<Vajhara> -Así podrás recordarla mejor.
<Naewen> -No hace falta, querida. No tengo tan mala memoria
<Vajhara> -Oh, bonita trampa. Pero nunca lo supiste, no lo quisiste saber. Creíste que así sería más fácil olvidarla, pero ha sido todo lo contrario ¿Verdad?
<Vajhara> -Vairocana lo sabía, y por eso te permitió esa pequeña victoria.
<Naewen> -¿Qué victoria? -pregunta Naewen con desden-. Vairocana nunca permitía ninguna victoria
* Naewen se pregunta qué estará pensando William ahora de ella
<Vajhara> -Sí, sí a la larga te atormentaría más- ¿Es así, no? No saber ni su nombre te quema en sueños.
<art2DM> Nada más pensar en eso Naewen sintió algo... como si William estuviese abrazándola y mirándola de esa manera maravillada. Y le quedó claro que él seguía sin tener dudas de ella.
* Naewen no contradice a la vudrana, pero en cambio dice: -¿Estas son tus armas, volver mi culpabilidad contra mí? ¿Tan poco tienes de valía, que sólo sabes aprovechar los errores de los demás y recurrir a la violencia cuando eso no funciona?
<Naewen> -¿Qué hay de tus propios errores, Vahjara querida? ¿Qué hay de aprender de ellos? -Naewen dedica una sonrisa dulce a la vudrana que sabía que le molestaría
<Naewen> -¿Puedes aplicarte ese don tuyo y esa capacidad de análisis a ti misma?
<Vajhara> -Eso he hecho.
<Naewen> -¿Puedes ver por qué los que te amaron ahora te temen y te desprecian?
<Naewen> -¿Por qué te han apartado de sus vidas?
<Vajhara> -Porque me niego a seguir ciega.
<Vajhara> -¿Y sabes lo más reconfortante? No me importa.
<Naewen> -No... porque ahora sí que estas ciega
<Vajhara> La mujer se acercó a Naewen y sonrió.
<Naewen> -Y no solo eso, sino que avanzas dando palos de ciego
<Vajhara> -¿Quieres saber qué otra sorpresa te guardaba Vairocana?
<Naewen> -¿Acaso eres adivina para saberlo? ¿Por qué te tengo que creer?
<Vajhara> -¿Recuerdas una de las exploraciones que te hizo? -preguntó depositando su mano sobre el útero de Naewen-. Extrajo algo, algo para usar, claro.
<Naewen> -Bah, eso no puedes saberlo -desechó Naewen, aunque la maldijo mentalmente por plantar la semilla de la duda
<Vajhara> -No, pero sí Vairocana, querida.
<Vajhara> La mujer depositó su mano en el rostro de Naewen
<Vajhara> -Tienes una hija deliciosa.
<Naewen> -No te creo
<Vajhara> -Sí que me crees.
<Vajhara> -Yo me enteré hace poco, claro. Vairocana no puede salir actualmente del Abismo, y me pidió que se la enviara junto con algunas de sus cosas.
<Naewen> -No, no lo hago. ¿Pretendes que me crea que has encontrado a Vairocana, que has logrado que esa loca hable y confíe en ti? Bah
<Vajhara> -Ya la conocía, desde hace mucho.
* Naewen la mira fijamente, sin querer creerla, lamentando la duda que había en ella. Pero, maldita sabía, sabía que Vairocana era un demonio ahora… ¿qué mas sabía?
<Naewen> -Si eso fuera verdad, que no lo creo, Vahjara querida, indica lo mucho que te has extraviado
<Naewen> -¿Intentas refregarme mi pasado, cuando tú coqueteas con cosas peores?
<Vajhara> -A mí no me duele. A ti sí.
<Vajhara> -El olor de esa debilidad...
<Naewen> -Y lo peor es que ni siquiera sabes lo que estás haciendo
<Vajhara> -¿Sabes? Vairocana llamó a tu hija igual que la niña ésa.
<Naewen> -Ah, no es debilidad, Vahjara. Es un tipo diferente de fortaleza
<Vajhara> -¿Crees que estará pasando por lo mismo en el Abismo?
<Vajhara> La mujer rozó en esta ocasión los labios de Naewen con su dedo.
<Vajhara> -¿Querrías cambiarte por ella?
<Naewen> -Si es verdad lo que dices, no es mi hija, Vairocana la habrá deformado demasiado para eso -repuso Naewen
<Naewen> -¿De verdad crees que voy a caer en un turco tan burdo, Vahjara?
<Naewen> -Un poco más de respeto a mi inteligencia
<Vajhara> -Oh, disculpa, creía que te interesaría saber de ella -dijo la mujer divertida.
<Naewen> -¿Saber de qué, de algo que lo más probable es que sea un bulo?
* Naewen sentía el corazón encogido. No quería creerla, tenía que ser una mentira… pero, ¿y si no lo era?
<Vajhara> -Sabes que no lo es. El resto de lo que te he dicho es verdad ¿No?
<Naewen> -Sí, pero intercalar mentiras en medio de verdades es un truco muy viejo, querida
<Vajhara> -Pero si fuera verdad lo que dices, da igual. Hay algo que sí es verdad, y es que esa niña no tendría de mí ya nada. Sé lo que hacia Variocana, y lo que quedaba difícilmente era nada parecido a lo original
<Vajhara> -Y negarte la realidad nunca te ha funcionado.
<Vajhara> -¿O quieres que te cuente los ruegos que hizo el hombre a quien le arrancaste el ojo?
<Vajhara> -¿Sabes que era un pintor de talento antes de conocerte?
* Naewen se encoge de hombros, negándose a demostrarme ningún sentimiento
<Aerel> "Laya, dice tu William que pasa algo raro, que estés atenta" Pensó Aerel.
<Naewen> "De acuerdo", dijo Aerilaya, aunque se sentía enfadada y descentrada, aquella maldita estaba golpeando en demasiados puntos débiles
<Naewen> -Y no, ese hombre no era pintor antes de que le asignaran a mí. Le escogieron por un motivo muy concreto, Vahjara querida
<Vajhara> -Oh, por varios en realidad.
<Vajhara> -¿O creías que Vairocana se resistiría a destruir la vida de alguien que creaba belleza?
<Naewen> -Querida, lo escogieron porque era un ladrón. Y de los buenos
<Vajhara> -No era solo eso. Deberías haber visto que pintaba.
<Vajhara> -Era para lo que vivía.
* Naewen se encoge de hombros. -De todo lo que hice, eso es lo que menos puede hacerme sentir culpable. Se puede seguir pintando con un solo ojo
<Vajhara> -No, no se puede.
<Vajhara> -Le arrancaste aquel día a aquel hombre algo más valioso que su vida.
<Naewen> -Sí, su libertad. Y la posibilidad de vivir con su reciente esposa
<Vajhara> -¿Y qué hay de la pequeña Joss? ¿Qué crees que daría su abuela por recuperarla?
* Naewen aparta la mano de Vahjara con el dedo
<Naewen> -Suerte con eso, querida. Joss tiene buenos protectores
<Naewen> Aquí Naewen sonríe por primera vez con más confianza, buscando enfurecer a la otra
<Vajhara> -¿Incluso contra su abuela? La sangre llama a la sangre, querida.
<Naewen> -No siempre. No temo por Joss, pero temería por ti si te da por meter las narices en asuntos que te superan -replicó con toda tranquilidad
<Vajhara> -Después de este día nada me superará.
<Naewen> -¿Sí, de verdad? ¿Eso crees? Tsk, que punto de vista tan limitado tienes, Vahjara
<Naewen> -Ahora, dime, Vahjara, ¿qué tal de feliz eres ahora, aislada y expulsada por toda la gente que te amó?
<Naewen> -¿Sabes que la vuelta atrás aun es posible? Déjame ayudarte
<Vajhara> -Bueno, estaré más contenta cuando les gobierne.
<Naewen> -No va a pasar eso, Vahjara. No eres tan buena como te crees
<Vajhara> -Ya veremos -dijo la mujer e impactó en plena cara de la elfa con un puñetazo.
<art2DM> Antes de haber recuperado el equilibrio la misma mujer azul había aparecido en la habitación para proteger a William, surgió entre ambas.
<art2DM> -¿Te atreves a alterar el curso del desafío?
<Naewen> -Que burda eres, Vahjara... -se calla al ver la inesperada aparición
<art2DM> Pero Naewen vio que en lugar de asustada Vajhara estaba sonriente, sonriente y asiendo un puñal que parecía hecho de hueso.
* Naewen mira el puñal y la expresión triunfante de la mujer, e imagina lo que puede hacer ese puñal, para hacerla tan feliz, y se prepara para conjurar en silencio en cuanto haga su movimiento
<art2DM> De repente Vajhara se lanza como una cobra con el puñal por delante dirigido al costado de la diosa, justo en ese instante las palabras de Naewen se hacen audibles y un muro de fuerza aparece de la nada, haciendo que el puñal choque contra el muro partiéndose, y también la nariz de la mujer.
<Naewen> -Eres demasiado transparente, querida -dijo a Vahjara con tono preocupado-, y demasiado directa. ¿Este era tu gran plan? ¿De verdad?
<art2DM> Todo parece detenerse. Todo el mundo parece sorprendido, la diosa intrigada, Vajhara tras la sorpresa mira malignamente a Naewen.
<art2DM> Pero el primero en actuar es la criatura que acompañaba a Vajhara, que se convierte en un torrente de llamas, un torrente que se lanza a envolver a Vajhara y sacarla de ahí entre los gritos de la gente que comienza a reaccionar y la extrañeza de la semidiosa, que toca el muro de Naewen convirtiéndolo en brisa con olor a pino.
* Naewen arquea una ceja. -Vaya, a eso se llama huir con poco estilo... -dijo, aunque no sabía si llorar o huir también ella, incómoda por permanecer ante gente que había escuchado tanto de su pasado
<art2DM> La extraña semidiosa mira la punta de la daga de hueso con curiosidad, ajena al estrépito que hay organizado. Mira a Naewen un momento y finalmente hace un asentimiento en dirección a la elfa antes de dejar de estar ahí.
* Naewen inclina la cabeza ante la semidiosa también, con respeto
<art2DM> En ese momento la única otra persona ajena a la huida de Vajhara entra en acción abrazando a la elfa con ansia.
<William> -¿Estás bien? -preguntó William con un Aerel con cara de circunstancias en el hombro del muchacho.
* Naewen se pone un poco tensa ante el abrazo de William, Vahjara la ha descolocado más de lo que quiere admitir
<Aerel> "¡Si solo te ha pegado un puñetazo!" Se quejó el pseudodragon.
<Naewen> -Supongo -dijo algo lacónica
<Naewen> "Eso no ha sido nada, Aerel"
<Naewen> -Vaya, ¿y ahora qué? ¿Qué significa que haya huido?
<Aerel> "Pues díselo a él"
<William> -No sé, esto no debería... -dijo William que bajo la mirada hacia el fragmento de hueso del suelo y se puso pálido y con cara de enfermo.
<Naewen> "No lo dice por el puñetazo, pequeño. Sabe que las palabras de Vahjara me han dolido más que una paliza real"
<Aerel> "Bha, solo eran idioteces, tu ni caso."
<Naewen> -¿Qué es? -Aerilaya se acerca a la daga
<William> -¡No! -dijo William cogiéndola con sumo cuidado.
<Naewen> "Sólo ha removido cosas en las que he intentado no pensar durante años, y encima ha sembrado esa duda maldita"
* Naewen se detiene. -Vale... no la toco
<William> -No sé qué es, pero lo que emana de ahí... He estado frente a demonios y se quedaba muy corto lo que sentían en comparación de lo que emana de ese hueso.
<Naewen> -¿Pero qué es?
<William> -No sé qué es, pero... no es nada bueno.
<Aerel> "Ah, eso. Es mentira, Laya"
<Naewen> -Ah -Aerilaya mira la daga-. Ya, que no era bueno ya me lo imaginaba
<Naewen> "Eso espero"
<Aerel> "Lo es Aya, Vairocana no te ha hecho eso, en serio. ¿O es que crees que no hago mi trabajo?"
<Naewen> "Aunque si no lo fuera tampoco cambiaria mucho, salvo añadir un leño más a la hoguera que tengo preparada a Vairocana. Nada que haya pasado por sus manos tendrá algo tangible de lo original a estas alturas"
<Naewen> "No sé, pequeño, hay cosas que pudiste no haber visto. Pero da igual, da igual"
* William cogió a Naewen y la giró hacia él para volver a mirarla justo como la miró antes de que comenzase aquello.
<William> -Te quiero. Y nada de eso cambia lo que eres -dijo el joven como quien dice que el sol sale por el este.
* Naewen parece cansada y desanimada. -Lo sé, eres un cielo. Pero no hace que me sienta mejor conmigo misma
<Naewen> -¿He de suponer que Vahjara acaba de perder todo derecho al trono? ¿O podemos esperar otro truquito por su parte?
<Naewen> -Yo que vosotros investigaría su posible conexión con el Loto Negro, diría que ahí hay algo -aconseja
* William miró a Naewen y la besó, lentamente y con mucho cariño. Sin una pasión encendida, sólo con entrega y cariño.
<William> -¿Eso ayuda?
* Naewen se encogió de hombros, sin mirarle, intentando recuperar su equilibrio emocional y erigir las murallas que antes tenía en torno a todos aquellos recuerdos en los que no quería pensar
<William> -Diría que Vajhara no volverá a acercase a la capital.
<Naewen> -Pues yo diría que sí lo va a hacer. Sólo que no de forma tan directa
<William> -Y Naewen, no tienes ningún hijo.
<Naewen> -Ese tipo de ambiciones no se apagan tan fácilmente
<William> -Si se acerca la diosa lo sabrá, y no creo que le tenga un gran cariño.
<William> -Ah sí, será un peligro.
<William> -Pero ahora eso ha pasado, y lo importante es que estás bien.
<Naewen> -Y ayuda un poco -sonrió ella-, pero como le dije a Vahjara, realmente nadie puede decirme nada que no me haya dicho yo un millón de veces antes
<William> -Bueno, pero eso es por que eres tonta.
* William sonrió un poco al decirlo pero su mirada era firme.
<Naewen> -No, no lo tengo -coincidió Naewen-, si lo hubiera tenido, ya no lo será a estas alturas. Vairocana era buena en la que hacía, aunque lo que hiciera no tuviera nada de bueno
<William> -Eres una buena persona, Naewen, se puede serlo y haber hecho cosas malas. No dejes que te hagan dudar de ti. Lo que hiciste fue algo sucio y malo, y da igual si tuviste que hacerlo o no.
<William> -Pero eso sigue sin cambiar quien eres. Nada de todo eso te ha tocado. Te lo prometo.
<William> -Si tuvieses un hijo lo sabría, ese tipo de vínculos no se rompen nunca.
<Naewen> -Sí que me tocado, William
<Naewen> -¿Que vínculo, si no lo habría conocido nunca?
<William> -No, mírate, Naewen, eres compasiva, eres bondadosa, eso no ha cambiado. Por eso te hacen daño tus recuerdos. Lo único que ella ha conseguido es convencerte de que vuelvas a hacerte daño a ti misma.
<William> -¿Crees que no hay vinculo emocional mas allá del forjado?
<Naewen> -No lo sé, creí que esas cosas requerían proximidad
* William cogió en brazos a Naewen sin hacer caso de las protestas de ésta y se dirigió al palacio ignorando a los guardias, magos y a su abuela alborotando por allí.
* William hizo que la elfa se acurrucase en un sofá.
<William> -Vamos, un baño perfumado, un poco de cacao y un masaje harán que pienses mejor.
<William> -Aunque fue sincera en una cosa -dijo el muchacho suspirando al cabo de un momento, como si pensase si decirlo u ocultarlo.
<William> -Conoce a esa tal Vairocana.
* Naewen sonrió levemente. -Eres demasiado bueno para ser cierto. Está bien, mejor no pensar en eso -dijo Naewen, volviendo a intentar sepultar todo aquello en el fondo de su mente, donde debía estar
<William> -Té eres demasiado buena para ser cierto. Yo solo te mimo un poco.
<Naewen> -Sí, la conoce, sabía demasiado para otra cosa. Pero no iba a reconocerlo delante de ella -dijo ella
<Naewen> -No podía haber averiguado detalles tan precisos sin eso, además todo lo que me dijo se correspondía a cosas que hice bajo el mando de esa loca. Y sabe que ha muerto y ha logrado una transfiguración inmediata…
<William> -El reino te debe mucho, Naewen, voy a ocuparme de que consiga respuestas para ti.
<William> -Lo sé.
<William> -No es el mejor momento pero... también he descubierto el motivo de que descanses mal.
<Naewen> -Vahjara no parecía conocer nada sobre lo que hice con las otras maestras, que no estaban ni de lejos tan locas como Vairocana. En realidad Vairocana estaba mal cuando me uní a ellas, pero fue empeorando más y más
<Naewen> -¿Motivo? -mira con curiosidad
<William> -Te duermes durante la ensoñación.
<Naewen> -Los elfos no dormimos...
<William> -Bastantes de los perdidos lo hacen.
<William> -Y los semielfos, incluso los criados entre elfos.
<William> -Es solo un momento, y no me habría dado cuenta de no haber estado mirándote mientras lo hacías -dijo el joven consiguiendo sonrojarse solo un poco.
<Naewen> -Los semielfos sí, pero es por su sangre humana
* Naewen frunce el ceño. -¿Qué significa eso? ¿Confirma mis sospechas de que ya no soy una elfa autentica?
<William> -Ya te dije que no creía que la entonación fuese algo con que tu raza hubiese nacido, diría que es un estado que habéis asimilado de tal forma que es natural en vosotros. Pero aun así requiere de cierta educación. Como los niños cuando se les enseña a dormir en una cama.
<William> -No, simplemente significa que tienes pesadillas fuertes, y estas interrumpen tu entonación.
<William> -No es nada grave, y ya lo han sufrido otros elfos.
<Naewen> -¿Cómo se puede asimilar algo así?
<William> -Aunque no me extraña que no supieses nada.
<William> -Por evolución. Es del tipo de cosas a las que una raza acaba adaptándose tras generaciones practicándolo.
<William> -No es algo del todo innato, pero sí lo suficiente como para que aprendáis a hacerlo antes de que se formen correctamente vuestros recuerdos.
<William> -No es nada malo, Naewen. Tienes pesadillas, eso es todo.
* Naewen le mira. -Bueno, eso es curioso, supongo
<William> -Sigues siendo una elfa -dijo William besándole con suavidad una oreja y la mejilla.
<Naewen> -Ya... no me extraña. Durante el ensueño la mente se relaja
<William> -Si. Puedo no saber muchas cosas, pero el sueño y el dormir es mi especialidad.
<William> -Tranquila, he visto a más elfos con este problema.
<William> -Los que lo sufren suelen abandonar vuestra nación. Les suele dar mucha vergüenza, por algún motivo que nunca he entendido.
<Naewen> -No sé, aunque a veces tampoco estoy segura de lo que significa eso -refiriéndose a ser una elfa-, de todas formas es lo que hay
<Naewen> -Ah no sé. No parece ser algo por lo que... avergonzarse
* William se arrodilla junto a ella y la ayuda a desnudarse con cariño, para después cogerla en brazos y llevarla a la bañera.
<William> -Creo que ha sido por lo mismo que tú. Por tus dudas de seguir siendo una elfa.
<Naewen> -Los elfos que tienen visión en la oscuridad sí suelen ser... estigmatizados. Y esos tienden a abandonar Kyonin
<William> -¿Y eso?
<Naewen> -Porque... la gente cree que eso es señal de... sangre impura... -sangre drow, pero no dijo eso
<William> -Sí, la gente siempre encuentra tonterías para discriminar a otros.
<William> El joven dijo eso mirándola como si no acabase de creerse que estuviera allí y le da otro beso suave y relajante.
<Naewen> -Hay una raza que se parece mucho a nosotros, pero totalmente corrompidos... y los míos no confían en nadie que pudiera tener algo de ellos, por muy diluido que este
<William> -En lugar de eso podrían tratarles con cariño y respeto. Seguro que así no había tantos que acababan odiándoles.
* Naewen suspira y responde al beso, aunque no está con ganas de efusiones. En realidad es el primer momento en que la runa de la lujuria no la molesta desde que se la inscribieron
<William> -¿Quieres que te deje con Aerel un rato para pensar mientras preparado el cacao o se lo encargo a alguien? -preguntó el joven miradora solícito, como si a pesar de tenerla desnuda delante lo único que le preocupase fuese hacerla sentir cómoda.
<Naewen> -No, tranquilo, no hace falta que te vayas. Es solo que necesito centrarme otra vez. Enseguida pasará
<William> -No pasa nada si necesitas un poco de tiempo para ti. Ahora lo importante eres tú -dijo acariciándole el brazo, más como muestra de que estaba allí que por otra cosa.
<Naewen> -Y sí, no deberían desconfiar de gente nuestra solo porque sean un poco diferentes. Pero todas las culturas tienen cosas irracionales
<William> -Sí. La gente es gente.
<William> -Eso es algo que he aprendido conociendo culturas y razas.
<William> -Somos más parecidos de lo que queremos creer.
* Naewen asiente. -¿Y lo de las pesadillas se puede solucionar? Aunque imagino que ya pasará
<Naewen> -Sí, nos parecemos bastante a pesar de las diferencias -asiente
<William> -Sí. Las pesadillas solo son una señal de algo. Nos ocuparemos de ello ¿Vale? -dijo William con firmeza.
<Naewen> -Está bien -Le da un beso, y le sonríe, para luego mirar al agua con desánimo
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Iridal
 
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Jue, 23 Mar 2017 10:59

Tras el desafío. Vudra, 8 Erastius del 4710, día del juramento, log nº N46

[Desplegable]: Abrir
Start of #Korvosa buffer: Sat Apr 30 01:19:42 2016
* Naewen permanece un rato en silencio, pero luego sale de la bañera y se viste
<Naewen> Luego acaricia la cabeza de Aerel, que parecía empeñado en ahogarla con su cola, y se vuelve hacia William
<Naewen> -¿Lo dijiste en serio, o sólo lo dijiste para que no me calentara la cabeza? Lo de que sentirías un vínculo con un posible hijo
<William> -Lo decía en serio -dijo William con una de esas sonrisas suyas tan relajantes-. Es como con tu "elfo", cosas así no pueden ocultarse.
<William> -Además ella podía escudarse ante mi don, pero su div no -dijo William dejando claro que había tanteado los "sentimientos" de aquel ajeno.
<William> -Una vez te atacaron con cosas que sabías que sólo podía saber esa tal Vairocana pasaron a hacerte daño con cosas que no esperabas.
<Naewen> -¿Su div?
<William> -El ajeno que la acompañaba. Estaba ligado a ella de una forma extraña, como Aerel y tú, aunque no exactamente igual
<Naewen> -Oh. ¿Se ha ligado con un div? Sí que nada mal de la cabeza
<Naewen> -Esos seres nos odian a los mortales
<William> -Ya, hay mucho odio en Vahjara ahora.
<Naewen> -¿Qué clase de vínculo?
<William> -No tengo ni idea, ya sabes que entiendo de cosas arcanas más bien poco. Sólo sé que se parecía algo al vínculo que tú tienes con Aerel.
* Naewen se mordió los labios, aun preocupada
<Naewen> -Es que no veo cómo puede haber vínculo alguno en este caso -aunque parecía más tranquila ahora-, si tuviera una hija, nunca la habría conocido
<William> -Por la sangre. No todo lo que yo siento se ciñe a sentimientos.
<Naewen> -Por la sangre... pero quedaría poco del original, Vairocana distorsionaba todo lo que tocaba
<Naewen> -Bueno... me alegro de que sea así -poco convencida
<William> -¿Tienes razones para temer que pudiera ser así?
* Naewen desvió la mirada
<Naewen> -Puede ser. Me hicieron muchas cosas… que ahora odio recordar
<William> -Bueno, hasta donde yo sé no podría haberte extraído un feto, eso lo habrías notado, los elfos sois especialmente sensibles a la vida, y en especial en esos casos
<Naewen> -No tanto -dijo quedamente-. Pero, ¿y si extrajo… la semilla?
<William> -Eso es difícil, ¿no? Pero aunque hubiera podido hacerlo, e implantársela a otra una vez fertilizada... debería sentir algo, sobretodo buscándola.
<Naewen> -Aja, en fin, Vahjara está bien loca. -Naewen decide que de todas formas preguntarse por aquello no conduce a ninguna parte. Era cierto que lo que fuera aquella niña, si existía, ya no sería hija suya-. Me alegro de que no se vaya a poder acercar por aquí. ¿Crees que te perseguirá cuando salgas del principado?
<William> -Estoy seguro de que lo intentará, aunque no le será fácil.
<William> -Pero sé cuidarme -dijo William abrazándola y aspirando fuerte.
<William> -Me encanta como hueles.
* Naewen sonríe levemente. -Sí, eres más duro de lo que parece
<William> -Vaya, no sé cómo tomarme eso -bromeó el joven.
<Naewen> -Aun no me he aplicado el perfume -dijo divertida
<Naewen> -Tómatelo bien. Creo que tenías razón, tú habrías podido hacerlo bien solo
<William> -Por eso lo digo. Tu olor es... bueno no sabría como describirlo, pero me resulta reconfortante
* William la coge en brazos
<William> -No venía a por mí. Por eso se arriesgaba a que usase mi don, pretendía enfadarte para que la atacases y así apuñalar a la diosa con esa cosa.
<Naewen> -Hasta ahí me di cuenta. Pero al principio me daba más compasión que ira. Es triste ver a alguien a quien todos me habían descrito como tan luminosa caído en un foso tan profundo
<Naewen> -Aunque al final empezaba a plantearme si forzarla a actuar
<William> -A veces incluso los mas "blandos" de nosotros tenemos un lado oscuro, uno que no tiene donde arraigar pero que si lo consigue...
* Naewen le abraza. -No sé cómo puedes quedarte tan tranquilo después de saber lo que hice. Y solo para Vairocana, había otras mentoras... aunque ninguna tan loca como ella, la verdad. -Suspira
<William> -Porque, Naewen, lo que hicieses no cambia lo que eres
* William se sienta con ella encima en un diván
<William> -Eres luminosa, bondadosa, reflexiva y un alma pura en lo que realmente importa.
* Naewen se encoge de hombros, aun así había hecho aquellas cosas
<Naewen> -Oh no, pura no, nada más lejos de eso. Y reflexiva... la verdad es que a ratos. Como te podría decir cualquiera que me conoce -dijo divertida-. Mi maestro de la infancia solía decir que arrojaba al Abismo toda prudencia al menos una vez al día
<William> -He dicho con lo que importa.
<William> -Cuando te digo que eres única lo digo en serio. ¿Sabes cuanta gente mantiene la bondad tras vivir cosas mucho más suaves que las tuyas? Muy pocas.
<William> -Lo hiciste, pero no lo hiciste porque fuese algo que buscases, que deseases. Lo hiciste porque la vida te llevó a ese punto y tú sobreviviste.
<William> -Eso te podría haber hecho dura, cruel, sin compasión. Como Vahjara.
<William> -Debería haberlo hecho.
<William> -Pero no lo ha hecho, sólo te ha herido -dijo William acariciándola con ternura y cariño.
<William> -Sigues teniendo un núcleo que nada ha tocado Naewen, lo veo.
<William> -Y eres reflexiva, aunque no te gusta que otros lo vean.
<William> -Piensas mucho, aunque tengas pasiones e instintos.
* Naewen menea la cabeza. -Está bien, harás que me lo crea y todo
<William> -Deberías creértelo -dijo el joven dándole un beso suave, más por darle ánimo y demostrarle cariño que por lujuria.
* Naewen le devuelve el beso, sintiéndose más centrada ahora
<Naewen> -Contigo al lado, ¿cómo no? Tranquilo, no volveré a pensar en esto y ya está
<William> -Claro que volverás a pensar en ello. Y no es nada malo -dijo el joven con ese tono de voz maduro y sabio que ponía a veces-. Simplemente tienes que recordar que viviste un tiempo duro, pero que eso no te cambió, tú fuiste más fuerte que todo eso.
<William> -Estaré a tu lado siempre que me necesites. Y tú en mis pensamientos siempre.
* Naewen asiente. -Volveré a visitarte de vez en cuando. Y ven tú también a visitarme alguna que otra vez
<William> -Siempre que pueda. Y si me necesitas sólo házmelo saber y allí estaré.
<Naewen> -Mmmm ¿hacértelo saber? Sí, te enviaré un recado o algo así
<Naewen> -¿Qué vais a hacer con esa daga? Deberíais averiguar de donde la sacó Vahjara, también
<William> -No tengo ni idea, aunque parecía un hueso de algo. Podríamos preguntarle a la abuela yo... la verdad es que preferiría evitar tener que volver a mirarla. La sensación era... horrible.
<Naewen> -Es que es mejor averiguar estas cosas. Un objeto como ése no se encuentra en cualquier sitio. Si ha negociado con ajenos para conseguirla, quizá con alguien de Abaddon dado que se ha ligado a un div... quizá haya más trucos de esa misma fuente
<William> -Estoy seguro de que la abuela sabe eso. ¿Quieres presumir un poco de tu estatus de heroína y mangonearla?
<Naewen> -Sí, no es mala idea -se aferra a él sólo durante un momento
* William se quedó mirando a Naewen como hipnotizado
* William tras unos momentos inspiró hondo y soltó a Naewen para acompañarla en busca de su abuela
* Naewen menea la cabeza, no entendía qué veía él tan digno de admiración en ella
<art2DM> Salir de la habitación no fue tan fácil. Era evidente que el capitán de la guardia destinada a custodiarlos había recibido órdenes de mantenerlos en la habitación y pronto quedó muy claro que hacer otra cosa iba a situarlo en una situación incómoda
* Naewen mira William, y finalmente asiente, aceptando que el capitán mandase un mensajero en busca de la abuela de William mientras ellos se quedaban allí tomando una infusión
* Naewen retornó al interior de la habitación y cerró la puerta
<Naewen> -Vaya -dijo ella, divertida-. ¿Y esa preocupación ahora? ¿No decís que Vahjara ya no puede llegar aquí?
<Naewen> Pero prepara una infusión de flores de tilo para ambos, algo suave, relájate y de buen sabor
<William> -Bueno, el capitán debía de tener órdenes de la abuela y nadie la suele desobedecer. Si quieres le presiono, pero el pobre hombre estaba angustiado.
<Naewen> -No, pobre hombre. Ya ha enviado un mensajero
<William> -A ver cómo se lo explicamos a la gente ahora cuando te vayas -dijo el joven como si hubiese caído en algo.
* Naewen le da un beso. -No te preocupes, no será difícil. La gente aun no me conocía. Soy algo demasiado nuevo para haber creado impresión duradera
<William> -La gente te recibió con alegría y esperanza, y ahora eres una heroína.
<Naewen> -Bueno, esa última fama ayudara a que acepten cualquier explicación que les deis. Y en este caso diría que la verdad es la mejor explicación
<William> -Aunque sí, supongo que al que realmente le cuesta hacerse a la idea de que te vas soy yo -dijo William con esa manera tan suya de confesar sus sentimientos, como queriendo compensar el poder leer los de los demás.
<Naewen> -Bah, estaré aquí más de lo que piensas -sonrió ella-. Todavía me queda muy lejos de Korvosa, pero estoy trabajando en un conjuro que me permitirá teleportarme a cualquier parte del mundo, sin limitación de distancia
<Naewen> -Aun no le he cogido del todo el truco, es lo más complejo en lo que he trabajado, pero eso será... bueno, supondrá un cambio importante
<William> -Ya, pero ya sabes a qué me refería. Ha sido algo único vivir contigo estos días, Naewen. Lo atesoraré por siempre -dijo el joven besándole la mano con comedimiento.
<William> -Estoy seguro de que lo lograrás.
<Naewen> -Como te he dicho, no te puedo ofrecer prisas, no... no sería bueno para mí. Ni para los dos. Pero si quieres, intentemos ir conociéndonos mejor y
<William> -Shhh -dijo poniéndole un dedo en los labios.
* Naewen frunce el ceño. -Aunque no sé si será buena idea. La verdad es que desearía que no estuvieras ligado a este lugar. Yo no encajare aquí nunca
<William> -No quería presionarte. Solo que supieses lo que ha significado para mi. Sí tuviese que elegir entre vivir una experiencia como ésta o ahorrarme el dolor que suponga que se acabe elegiré siempre lo primero.
* Naewen asiente
<William> -Lo sé, y créeme que me encantaría renunciar a este "honor". Creo que nunca he sido tan feliz como lo he sido estos días, a pesar de las tías locas y los tipos en pijama colándose en nuestra habitación por el balcón.
<William> -Pero aun así, no puedo.
<Naewen> -Prueba la infusión, es buena
* Naewen le palmea la mano. -Está bien, no te preocupes. Todos tenemos nuestros vínculos, nuestras obligaciones
<Naewen> -En otras circunstancias diría que no tendría por qué terminar esto. Sólo habría que ver cómo encajarla en nuestras vidas habituales. Pero en estas... supongo que tú lo sabrás mejor
<William> -¿Terminar el qué? Somos amigos, Naewen. Yo no aceptaré menos que eso -bromeó- y te agradeceré todo lo extra que quieras darme. Porque te quiero. Pero para mí es más importante que seas feliz que el que me hagas feliz a mí. Así que intentaré, como te prometí, ayudarte para recuperar a tu elfo.
<William> -No me preocupo. Pero me parece injusto que sólo uno de los dos sepa como nos sentimos ambos.
* William tomó un trago de la infusión
<William> -Aunque permíteme que te diga que creo que sí encajarías bien aquí.
<Naewen> -Has dejado claro cómo te sientes. Eres un cielo. Y aunque te suene raro, has logrado que me relaje y me abra como no había hecho en un siglo
<William> -Eso es importante, llevas mucha tensión contigo.
<Naewen> -No sirvo para el gobierno, William. No tengo paciencia para actuar de rani ni de ningún otro cargo político. Ni paciencia ni sutileza. Ni ganas
<William> -Siento si a veces parece que te presione es que... me siento exultante, es como si necesitase gritar a todas horas lo maravillosa que eres.
<William> -Te infravaloras. Además, ¿crees que la abuela encajaba ahí?
<Naewen> -Tampoco sirvo para quedarme quieta en un sitio. Nunca he sido capaz de hacerlo. Hasta me horroriza la idea de volver a Kyonin de forma permanente
<William> -Es una medio-rakshasa, era una aventurera de las de dormir en descampados y tener el sari manchado de restos de criaturas varias.
* Naewen le pone ella ahora un dedo en los labios. -Créeme, lo sé
<Naewen> -¿Podría hacerlo? Claro que podría hacerlo. Pero no sería feliz haciéndolo
<William> -Como digo te infravaloras. Pero no quiero repetirme...
<Naewen> -No es infravalorarme. Sé que podría hacerlo. Pero poder hacerlo y ser feliz haciéndolo son dos cosas diferentes
<art2DM> En ese momento se abrieron las puertas y la rani seguida por Kiri y un tipo bajo de aspecto terriblemente anodino con ropa holgada gris que llevaba una caja de ébano entraron en la habitación.
* Naewen calla y mira con curiosidad a los recién llegados
<Naewen> -Señora -saluda primero a la rani, inclinando la cabeza. Luego dirige un saludo silencioso (otra inclinación de cabeza) a los otros dos
<Anaander> -Quiero darte formalmente las gracias en nombre del reino y de Vudra. Has impedido una abominación contra todos nosotros y esperamos poder demostrarte nuestra gratitud -dijo la anciana haciendo una reverencia amplia a la elfa antes de que Kiri cerrase la puerta.
<Naewen> -Oh, no hacen falta reverencias -dijo ella, confusa, pues no se esperaba aquello
<Anaander> -Supongo que querrás el pago prometido para irte.
<Naewen> -Como os dije, no he hecho esto por un pago, sino por William. Aun me quedaré unos días -sonríe a William
* Anaander asiente como si se lo esperara.
<Anaander> -Intentaré que no os atosiguen con formalidades durante ese tiempo -dijo alargando un pergamino a la elfa.
<Naewen> -Y quería veros para hablar de esa daga de Vahjara, creo que deberías averiguar sobre ella y si formó parte del pacto con algún ajeno
<Naewen> -Podría ahorraros futuros disgustos
<Anaander> -Aquí esta lo que prometí pero, ¿qué deseas por tu gesto de hoy?
* Naewen recoge el pergamino
<Naewen> -Nada, señora. Ya os lo he dicho, no he hecho esto por ninguna recompensa
<Anaander> -Aun así te la mereces.
* Naewen se encoge de hombros. -Volveré más veces a visitar a William. Estaré contenta con que me ofrezcáis vuestra hospitalidad
<Anaander> La mujer hace un gesto con la mano.
<Anaander> -Paparruchas, aquí serás siempre bienvenida. Pide, no todos los días una rani estará en deuda contigo.
* Naewen parpadeó. -Ahora mismo no sé qué pedir, no deseo nada -dice divertida
<Anaander> -Elige algo antes de irte -dijo la anciana con seriedad.
* Naewen había sido tomada por sorpresa, aunque inclina la cabeza
<Anaander> -En cuanto a la daga es en realidad un fósil. Un hueso petrificado de algún tipo de ajeno maligno que no conocemos. El fósil está hueco y cubierto por una capa que creemos esta hecha de esencia de almas solidificadas.
<Anaander> -No sabemos a ciencia cierta qué hace, uno de nuestros sabios se ha vuelto loco al tratar de identificarlo, pero creemos que servía para capturar la esencia de la diosa.
<Naewen> -Parece algo de Abaddon. ¿Tenéis alguna forma de comprobar de donde ha salido? Podría deciros el tipo de vínculos que ha forjado vuestra hija
<Naewen> -Mmmm yo hubiera dicho que era mala idea tratar de identificarlo directamente. Espero que podáis sanar a vuestro erudito
<Anaander> -Proviene del Abismo, hasta ahí lo sabemos, pero es obvio que no es un juguete cualquiera.
<Naewen> -Ah, después de todo no es de Abaddon. Investigaré sobre ello, tal vez pueda sacar algo
<Anaander> -No es necesario, has hecho mucho por nosotros -dijo la mujer mirando a Naewen como pensando si debía presionarla más pero finalmente desistió.
<Anaander> -Ya he hablado con vuestra guardia, podéis desplazaros, acompañados, donde queráis.
<Anaander> -Y si necesitas cualquier cosa puedes acudir directamente a mí.
<Anaander> -Por lo demás he dado orden de que no os molesten mientras estés aquí.
<Naewen> -Gracias. -Mira a la mujer, agradeciendo que no intentara presionarla
<Anaander> -A ti pequeña, a ti.
<Anaander> -¿Hay algo más que quieras?
<Naewen> -Este es un lugar muy agradable. Es una pena que esté tan alejado, pero diría que alguna gente de la sociedad a la que me acabo de unir estaría interesada en establecer relaciones con vosotros -dice con una pequeña sonrisa
<Anaander> -¿Qué sociedad? -preguntó la mujer seria.
<Naewen> -No, gracias, señora. -Aunque parece divertida-. Últimamente parece que hay una cantidad de gente increíble llamándome pequeña. Acabaré volviéndome a sentir niña de nuevo
<Anaander> -En mi estado de vejez todos lo parecen.
<Naewen> -Thassilon, señora. Una nación desaparecida con la llegada de la Era de la oscuridad pero que ahora está renaciendo
<Naewen> -Ya. Últimamente he tratado con mucha gente longeva. Después de tantos años interaccionando con humanos, es raro volver a sentirse más joven -sonríe
<Anaander> -He oído hablar de ellos. En historias antiguas -dijo la mujer que no parecía compartir la reacción horrorizada de la gente del Mar Interior al oír que había vuelto Thassilon.
<Anaander> -Diría que sueles sentirte joven aparte de tu edad, se te nota vital -dijo la mujer.
<Anaander> -Bien, supongo que si ese Thassilon desea mantener relación con nosotros podremos escucharos.
<Naewen> -¿Han llegado sus historias tan lejos? -se sorprende
<Anaander> -Después de todo en las viejas eras ya había bastante relación entre Vudra y ellos.
<Naewen> -Sí, para mi raza la juventud es más una cuestión de ánimo que de tiempo. Aunque al final el tiempo también acaba atrapándonos
<Anaander> -Sí claro. No puedo decirte que sea una experta, aunque siglos de insomnio dan para leer mucho.
<Naewen> -Supongo que no hay nada eterno
<Anaander> -Pero es bien sabido que abundantes expertos vudranos marcharon para unirse a ese Thassilon.
<Naewen> -Es posible. Fue fundado con la idea de la integración cultural. Dicen que Xin viajó por todo el mundo antes de fundarlo
<Anaander> -Tanto no se decirte. Pero sí que recuerdo historias de problemas con Azlant. Si quieres podría mandarte a alguien para que te hablase de lo que sabemos.
<Naewen> -Me interesará, por supuesto
* Naewen sonríe. -Siempre estoy dispuesta a aprender algo nuevo
<Anaander> -Haré que hagan buscar y traerte a cualquiera con información sobre ese tema -dijo dándose la vuelta aunque deteniéndose cuando Kiri abrió la puerta para mirar a Naewen.
<Anaander> -Lo dije en serio, cualquier cosa que quieras, sólo dilo. Te debemos nuestra propia alma -dijo la anciana antes de salir sin esperar respuesta.
* Naewen se queda tan sorprendida que casi deja colgar la mandíbula como una tonta
<Naewen> -¿No es algo exagerado eso? -pregunta a Wiliam cuando quedaron solos
<William> -El corazón de un principado es su deidad. Si la hubiesen "atrapado" o lo que fuese no sólo nos habrían privado de ella, si no que el propio principado moriría.
<William> -Y la vergüenza y la culpa habría caído sobre la figura de la abuela ya que era su responsabilidad y su familia.
<William> -Vajhara pretendía asestarle un buen golpe a la abuela.
<Naewen> -ah. -Se queda pensativa-. Pues no creo que ella desista tan fácilmente, parecía tener ambiciones muy definidas
<William> -Sí, alguna otra cosa intentará. Pero ha perdido esta oportunidad, no va a poder volver acercase así como así.
<Naewen> -De todas formas no hice tanto -se encoge de hombros
* Naewen asiente. -Me pregunto si se la podrá recuperar
<William> -A veces un simple empujón salva una vida. Tú has salvado muchas.
<Naewen> -Pobre mujer. Me recuerda a la... a la compañera de la que habló Vahjara. La otra aprendiz de Vairocana. Ella también era... muy diferente a lo que es ahora
<William> -La vida a veces parece terriblemente injusta.
<William> -Pero si no pudiese serlo ¿Que valor tendría la justicia?
<Naewen> -Tal vez. Pero también podemos arreglar algunas de esas pequeñas injusticias. Algunas...
<Naewen> -Sólo algunas -admite-. Pero si no se intenta... serán menos las que se arreglan
<Naewen> -En fin, ¿te apetece un paseo por los jardines? Y hablamos de temas más agradables
<William> -Cierto -dijo William mirando con aprobación a Naewen-. ¿Contigo? Siempre -dijo el joven levantándose y ofreciendo galantemente su mano a la elfa.
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Re: [Logs] El Misterio de una Tierra Legendaria

Notapor Iridal » Jue, 23 Mar 2017 11:32

Agradecimientos. Vudra, 10 Erastius, día de la estrella. log nº 47

[Desplegable]: Abrir
Start of #Korvosa buffer: Wed May 04 13:25:21 2016
* Now talking in #Korvosa
<art2DM> Ya hacía dos días desde su encuentro con Vajhara, y uno y medio que apenas veía a William. Poco después de la visita de su abuela, y tras pasar un rato con ella, el joven se había excusado y Naewen no podía evitar pensar que la estaba evitando, como si ya se hubiese cansado de ella.
<art2DM> No es que creyese que William fuese de "esos", pero las dudas seguían ahí y lo cierto es que se sentía desatendida. Y sin otros quehaceres allí decidió ir a ver a la abuela de William (como se le había pedido que hiciese antes de irse), el joven podía venir a verla si es que quería despedirse.
<art2DM> Kiri la acompañó hasta las habitaciones de Anaander, como si la estuviese esperando y allí la recibió la anciana que se puso de pie y le hizo una reverencia, no muy acusada pero si constatable, y siendo ella la señora de aquellas tierras ya era todo un honor.
<Anaander> -Nos dejas -dijo la anciana no como una pregunta, sino como si fuese algo obvio.
<Naewen> -Aquí ya no tengo nada que hacer, señora -respondió ella cortésmente
<Anaander> La anciana sonrió aunque sin mucha alegría.
<Naewen> "Ni siquiera estar con William, parecía", no puedo menos que pensar
<Naewen> -Va siendo hora que retome mi vida normal -dijo ella
<Naewen> -Aunque han sido unas interesantes vacaciones
<Anaander> -Hay algunas cosas de las que quisiera hacerte entrega antes de irte, si te parece bien.
<Anaander> -Vacaciones. Ah, la juventud.
* Naewen parece sorprendida, pero asiente
<Naewen> -Bueno... han sido unos días agradables, a pesar de lo de Vahjara y los intentos de asesinato. De ahí lo de vacaciones
<Anaander> -Me he estado devanando la cabeza en busca de que ofrecerte dado que te negaste a dar siquiera una indicación.
<Anaander> -Me temo que en Vudra no tenemos muchos de esos objetos mágicos que tanto os gustan a los magos del Mar Interior. Aquí la gente no suele encerrar la magia, a menos que sea peligrosa, claro.
<Anaander> -Aun así he encontrado algunas cosas que creo que podrían irte bien.
<Naewen> -Es que no hacía falta recompensa alguna. Hacía esto por William, que me cae bien y que ya me ayudó a mí sin pedir nada a cambio -explica ella
<art2DM> A una señal de la anciana Kiri trajo a Naewen un pesado tomo de cuero viejo y fuertes coberturas de adamantita. A pesar del tiempo que tenía, las páginas del libro estaban prístinas. La elfa no tardo en reconocerlo como uno de los Tomos de Nethys.
<art2DM> Libros arcanos que podían contener gran cantidad de conjuros, que su propietario (el que había inscrito los conjuros) podía consultar sin necesidad de tenerlo cerca, pero que de estudiarlo en persona permitía incluso alterar las reglas de la magia, sustituyendo conjuros que tenñia activos en la memoria por otros del libro.
<Naewen> -Oh -dijo ella, sorprendida-. ¿Estáis segura, señora? Es un regalo demasiado raro, demasiado precioso
<Anaander> -Es una chuchería.
* Naewen lo coge con cierta reverencia, aunque solo fuera para poder ojearlo
<Naewen> -¿Chuchería? Es una reliquia
<art2DM> Kiri, que se había apartado del lado de Naewen mientras esta babeaba cerca del libro (aunque nunca sobre), tendió a la elfa un pergamino que aun olía a tinta fresca y tenia aspecto de oficial.
<art2DM> El pergamino decía en un vudrani bastante arcaico que le costó de entender, que se le concedían títulos honoríficos, casa, propiedades y rentas en el principado. O en pocas palabras, que la convertían en noble.
* Naewen parece aun más sorprendida. -Es un gran honor, señora, ¿pero lo creéis conveniente? Soy una extranjera aquí, y realmente hice eso por William
<art2DM> Antes de que la elfa pudiese abrir la boca para decir nada más, Kiri puso en sus manos un frasco de vidrio de calidad, aunque sin el menor adorno, que parecía contener agua clara, pero cuando puso sus manos sobre el cristal la elfa sintió vida, pura vida, cómo la que solo sentía un elfo en su hogar.
<Anaander> -Tonterías, nos salvaste a todos. Es lo menos que te mereces.
<Anaander> -Y serás extranjera mientras sigas considerándotelo a ti. Vudra no suele mirar asuntos de procedencia, si no donde pisan tus pies.
* Naewen se siente conmovida, después de tanto tiempo sintiéndose desarraigada (un sentimiento que realmente no había aflorada a ella hasta su siglo con las Hijas), aquel gesto le impactó aun más que el valioso libro
<Naewen> -Gracias, señora
<Anaander> -Eso es agua del nacimiento del Río Sagrado. Tiene múltiples propiedades, sanará al enfermo, rejuvenecerá al anciano, pero en una persona sana y joven como tú te haría sentir mas "viva".
<Naewen> -Actualmente me cuesta sentirme como parte de cualquier sitio -admite ella
<Anaander> -Piensa bien cómo usarla, yo sólo he visto tres redomas en mis mil años, y una en el palacio del Maharaja.
<Naewen> -¿Más viva? -Mira con curiosidad el frasco
<Anaander> -Si estás en Vudra eres de Vudra.
<Naewen> -¿A que os referís?
<Anaander> -Precisamente a eso, tendrás más energía, te sentirás mas fresca y ágil, mas inteligente... más viva.
<Naewen> -Ah -Naewen asiente-, más fuerza vital, ya entiendo
<Anaander> -Esos son los tres regalos que te hago en nombre de mi gente con su mas sentido agradecimiento.
<Anaander> -Y ahora dame la mano -dijo la anciana mujer poniéndose en pie con agilidad y acercándose a la elfa.
<Naewen> -Muchas gracias, señora, aunque sigo diciendo que no era necesario -dijo, aun conmovida, y tiende la mano sin dudarlo
<Anaander> La mujer hace surgir una uña de uno de sus dedos, como lo haría un gato, y se corta en el pulgar para presionarlo a continuación sobre el anillo de Naewen, que comenzó a calentarse, y cuando parecía que iba a quemarla, a esparcir su candor por el cuerpo de la elfa
* Naewen tuvo la curiosa impresión de que el anillo parecía… vivo.
<Anaander> -Esto es lo que te prometí. Ahora el anillo está completo.
* Naewen sonríe
<Anaander> -Ve, muchacha. Y vuelve antes de que haya muerto. Aquí siempre serás recibida con honores.
<Naewen> -Sí, eso nunca se olvida, por más que pase el tiempo. Y es algo que los que no han vivido ese tipo de vida no entienden
<Naewen> -¿Completo, en qué sentido?
<Anaander> -El anillo es una prueba en sí mismo. Un símbolo de que eres una de las elegidas de mi abuela.
<Anaander> -Pero el anillo nunca está completo hasta que ella te da el visto bueno o alguien de su linaje paga por ello.
<Anaander> -No creo que se muestre muy complacida dado que eres su última preferida, pero ya soy vieja como para preocuparme por mi abuela, ¿No crees?
<Naewen> -¿Que habéis tenido que pagar por ello? -Naewen no parece feliz por ello-, no era necesario...
<Naewen> -Mmm realmente no quiero enfadarla tampoco, aunque sí, supongo que vos no teneis que preocuparos por ella
<Anaander> -Es lo que te prometí. Y no es un gran pago un poco de mi sangre.
<Anaander> -Oh, no se enfadará contigo, es mi decisión, y ya está tomada.
<Anaander> -Sé digna, lo que hagas con él llevará para siempre mi marca -dijo la mujer, que por algún motivo parecía complacida en vez de dura.
<Anaander> -Nunca se olvidan ¿Sabes?
* Naewen arqueó una ceja ante el repentino cambio de tema
<Anaander> -Las aventuras, el riesgo, el misterio, la intriga... oh sí, también hay éxitos, tesoros y peligros cancelados, pero lo mas importante es lo primero ¿Verdad?
* Naewen sonríe
<Naewen> -Sí, eso nunca se olvida, por más que pase el tiempo. Y es algo que los que no han vivido ese tipo de vida no entienden
<Anaander> -Ve muchacha. Y vuelve antes de que haya muerto. Aquí siempre serás recibida con honores.
<Anaander> -Cuídate, y no te preocupes, me ocuparé de que mi tataranieto sepa que es tonto.
<Naewen> -¿Tonto? No diría tanto -sonrió ella, aunque se preguntaba por qué la había dejado sola los últimos días que pasaba allí
<Naewen> -Pero sí, con vuestro permiso, vendré a menudo -dijo ella-, éste es un hermoso lugar y me he sentido cómoda aquí
<Anaander> -Eres una buena chica. No hagas caso de las pullas de mi hija, después de todo los que hemos vivido de verdad tenemos nuestras historias. Es inevitable.
<Naewen> -Gracias por vuestra amabilidad también, señora
<Naewen> -Ya -dijo ella, pero frunce el ceño-, pero esa época me marcó mucho. Cuesta de superar
<Anaander> -Cuesta de superar los recuerdos, la culpabilidad no, solo tienes que aceptarlo. Así es la vida.
<Naewen> -Son cosas... que sabes que nunca podrás restituir. O que nunca podrán restituirte
<Anaander> -Elecciones, y siempre hay algo que se pierde. Haber hecho cosas mal no debería impedirte hacer otras bien. No dejes que eso te hunda.
<Naewen> -Sí. Aceptar... creo que lo he aceptado. Me costó mucho llegar ahí, pero ahora puedo mirar atrás y aceptar lo que pasó
<Anaander> -Eso es bueno.
<Anaander> -Ahora ve, nos habrás salvado pero has dejado mucho trabajo tras de ti.
<Naewen> -Lo sé, eso es lo único que mantuvo con fuerzas ese tiempo. Eso, y el que no quería morir, claro -sonríe levemente
<art2DM> -La vida es lo único que realmente nos pertenece.
* Naewen asiente, y se levanta. -Gracias por todo, señora
<Anaander> -A ti jovencita, a ti.
* Naewen recoge con cuidado sus regalos
<Naewen> -Pero aun así... ¿en qué ha cambiado el anillo? -tantea. Aquel objeto seguía siendo un misterio para ella
<Anaander> -Cada anillo es único, son criaturas vivas que crecen a medida que conocen a su único propietario. Además siempre he sospechado que mi abuela insertaba cosas según sus propósitos.
<Anaander> -Deberías preguntarle a él.
<Naewen> -¿Preguntárselo, literalmente? -pregunta ella casi con una chispa de diversión, o preguntándose si era una forma metafórica de decir que lo analizase. Aunque con Sombra Carmesí nunca se sabía...
<Anaander> -El mío será diferente al tuyo, pero por lo que sé están vivos, son conscientes y ligados de forma íntima con su propietario.
<Naewen> -Ah, conscientes -efectivamente, con Sombra nunca se sabía
* Naewen asiente al tener confirmada su sospecha
<Naewen> -Lo haré entonces. Gracias de nuevo, y tened buen día
<Anaander> -Y tú, pequeña.
<Naewen> -Como decimos en mi patria, que vuestro camino sea verde y dorado. -Naewen hace una inclinación de cabeza y se marcha
<Anaander> -Elige tu senda con sabiduría, pero recuerda que aquí siempre te aguarda cariño -canturreó la vieja en vudrani.
<art2DM> Naewen volvió a su habitación y estaba terminando de empaquetar las cosas cuando la puerta se abrió de golpe y allí estaba William respirando agitadamente.
<William> -Gracias a las Esferas, creí que llegaba tarde -dijo el joven.
* William parecía... cansado, peor. El joven estaba sucio y sudado, como si no se hubiese cambiado de ropa en estos dos días y hubiese estado haciendo un ejercicio intenso. Pero no era sólo eso, el joven estaba como flácido, chupado
* Naewen se preocupó. En su juventud había conocido a unos atletas taldorianos que corrían algo llamado maratón, que consistía en hacer 80 km corriendo sin parar. Aquellos atletas al acabar solían tener la pinta que tenía ahora William.
<Naewen> -Ay, Will. Estás aquí
<Naewen> -Ya creí que me habías abandonado -dijo ella, aunque con una sonrisa que indicaba que no lo decía en serio
<Naewen> -¿Qué has hecho? -Se acerca a él preocupada
<William> Era obvio que el joven había ido corriendo hasta las habitaciones, aunque parecía no poder casi ni sostenerse en pie.
<Naewen> -¿Qué te ha pasado?
<William> -Lo siento yo... quería que fuese una sorpresa, no pensé que llevaría tanto... ha sido complicado, hasta para la diosa.
* Naewen se acerca, le coge del brazo, y le guía hacia el sofá
<Naewen> -Siéntate un rato, tienes pinta de estar molido
<William> -No te metes en unos líos cualquiera -dijo el joven con una sonrisa que era una versión apagada de la que habitualmente esbozaba.
<Naewen> -¿Una sorpresa?
<William> -Toma -dijo tendiéndole un montón de papeles arrugados y escritos a toda prisa en taldane.
<Naewen> -Me estás preocupando, en serio
<Naewen> -¿Quieres que sea hoy yo quien te prepare un baño? -esboza una sonrisa pícara, pero coge los papeles y los mira
<William> -No pasa nada, ya esta. Simplemente no podré despedirme de ti como me hubiese gustado -dijo el joven poniendo una mano en la mejilla de la elfa-. Pero esto era más importante.
<Naewen> -No es una despedida para siempre, William. Volveré a menudo... y tú vendrás también a Avistan, lo prometiste
<art2DM> Los papeles parecían primero disquisición sobre física arcanocuántica, más adelante una lista de la compra, algo de filosofía existencial multiuniversalista y para acabar unas ecuaciones multidimensionales que para entenderlas Naewen iba a necesitar un ejercito de vademécums.
<William> -Pero te vas, sé que no es un hasta nunca, pero... me ha encantado vivir contigo. Ha sido un sueño -dijo el joven satisfecho y adormilado.
* Naewen le da un beso
* William responde cariñosamente
<William> -Dile a tu elfo que es un cabronazo con suerte -bromeó el joven, que parecía incapaz de moverse mucho.
* Naewen está conmovida por el gesto de él, era evidente que se había esforzado mucho para cumplir su promesa de ayudarla a rescatar a Arglentael
<Naewen> -¿Y te has matado a conseguir esto? Ay, podrías haberlo hecho con tranquilidad otro día. O podríamos haberlo hecho juntos. ¿Cómo lo has conseguido? -pregunta, preocupada
<William> -Pedí mi heredad a la diosa.
<Naewen> -¿Tu heredad?
<William> -Incluso a ella le costó, y tuve que pagar parte del precio, era lo justo.
<William> -Todo heredero al aceptar formal e incondicionalmente sus obligaciones recibe un don de la diosa. Puede elegir en cualquier momento de su vida, o no hacerlo.
<Naewen> -Ay. -Naewen mueve la cabeza, ella no había querido que William resultase dañado de ninguna forma
<William> -Sólo es cansancio, tranquila.
<Naewen> -¿Y lo has gastado por mí? Oh, William, no has debido
<William> -No se me ocurre nada mejor en que gastar nada que en tu felicidad Naewen -dijo el joven haciendo un esfuerzo para acariciarla
* Naewen le sonríe, aunque aun preocupada por ese nivel de agotamiento
<Naewen> -Retrasaré un poco el marcharme. Ahora ve directo a la cama, y tranquilo, que esperaré a que despiertes
<William> -No, deberías retomar tu vida. Has estado aquí muchos días
<Naewen> -Bueno, pero es lo mínimo que puedo hacer, ¿no te parece? -sonríe picara-, además a mí también me gusta mirarte mientras duermes
<William> -Seguramente este inconsciente varios días cuando caiga, tranquila. Ve.
<Naewen> -Eres un regalo de los dioses, William -suspira ella-, lástima que estés comprometido con este lugar
<Naewen> -Pues esperaré varios días entonces -dijo ella, poco convencida de dejarle así
<William> -No me debes nada, es lo que un amigo hace por otro simplemente. Sigue con esos estudios y vuelve a verme. Yo haré lo que pueda pero no creo que a partir de ahora pueda dejar mucho la capital. A la abuela no le gustaría.
* Naewen asiente, pensando que era una lástima, pero así eran las cosas
<Naewen> -Vendré a menudo. Aprenderé a viajar dimensionalmente de forma más eficiente
<Naewen> -Pero ahora esperaré -repitió con su terquedad característica
<William> -¿Para ver cómo dormito? Te volverías loca. Anda ve, los criados me atenderán. He visto a Kiri movilizarlos mientras venía
* Naewen suspira. -Terco
<William> -Pero dos cosas. Te quiero, y te lo mereces. Eres la muchacha más impresionante que he conocido.
<William> -Por supuesto, si no lo fuese no te gustaría ni un poco -dijo el joven con los ojos cerrados, pero sonriente.
<Naewen> -Eso también es verdad, pero sigues siendo un terco -dijo, dándole un empujoncito amistoso-. Y no es un elfo, ya te lo dije...
<Naewen> -Vendré en dos o tres días, entonces. Y pasaremos un rato juntos
<William> -Eso me encantaría.
* Naewen le da un beso de despedida, y le lleva hacia la cama, esperaría a que se quedase dormido al menos
<art2DM> El joven pareció quedarse dormido cogiendo la mano de la elfa y ésta no pudo evitar ver que una lagrimilla se le escapaba al joven mientras comenzaba a roncar de una forma que indicaba su agotamiento.
* Naewen le acaricia la mejilla con la mano, usando un cantrip para limpiarlo
<Naewen> -Es una lástima -repite ella, en voz baja, pero suspira, y supone que quizás sea mejor así, después de todo su vida ya era bastante caótica y problemática como para meter en ella a alguien como él. William merecía algo mejor
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