[Escena] PSA: La confesión

Para todo aquello que no interpretemos por irc...

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[Escena] PSA: La confesión

Notapor Iridal » Vie, 17 Feb 2017 2:53

Día Trece de Sarenith del 4710 AR, Korvosa (Varisia), a partir de las 22:31
Log nº 260. * Tras Pezqueñines no*


[Desplegable]: Abrir
* Kusasfa entra en la sala que había indicado Lukke
<Kusasfa> -He dejado a Vavana con Ivannel. Bueno, ¿qué es eso tan urgente que tenías que decirme?
<Lukke> -Disculpad que os aleje de la fiesta, maestro, pero tengo que comentaros algo relativamente urgente y pensé que quizás querríais arrancarme el pellejo.
<Lukke> -Acabo de decirle a Gareth-co que tenemos a Odoverhunn.
* Kusasfa se queda quieto un momento, sorprendido. Mira fijamente a Lukke
* Lukke mantiene la mirada aunque no por desafio precisamente.
<Kusasfa> -¿Por qué has hecho semejante cosa? -y Lukke siente su enfado-, Sabes que estábamos ocultándolo
<Lukke> -Lo sé, maestro, y siento no habérselo consultado. Pero me pareció la mejor forma de proceder tras una pequeña conversación que he tenido con Gareth-co.
* Lukke le explico a Kusasfa la demostración del aboleth de su habilidad para editar y eliminar recuerdos, y también el hecho de que Gareth estaba muerto pero no así Molus, aunque parecía haber perdido la cordura.
<Lukke> -Y además de eso pensé que, como ya sabían que teníamos a Molus-co y Gareth-co quería negociar, sería interesante poner a este sobre el tablero. Además de confirmar lo que usted ya sospechaba.
<Lukke> -Lamento haber actuado sin poder consultárselo pero me pareció lo más apropiado, si desea castigarme lo entiendo.
* Kusasfa guarda silencio durante un buen rato
<Kusasfa> -No deberías haber tomado esa decisión unilateral. Es el prisionero de la señora. Y tenía planes para él
<Lukke> -Lo entiendo, maestro, aunque me pareció una oportunidad única en varios sentidos.
<Lukke> -Además sigue siendo su prisionero.
<Lukke> -Pero entiendo que tomé una decisión que no debía y asumo las consecuencias.
<Kusasfa> -Sigue siendo nuestro prisionero, pero ahora presionarán para liberarle o intentarán liberarlo
* Kusasfa guarda silencio durante otro rato
<Kusasfa> Luego dijo: -¿Qué negociación ha propuesto el señor velado?
<Lukke> -No lo creo, maestro -indicó Lukke-. Es más, diría que el hecho de saber que seguía vivo lo asustó.
<Kusasfa> -Supongo que más bien le sobresaltó. No lo esperarían, después de todo lo que hicimos para ocultarles la captura
<Kusasfa> -¿Y ha propuesto alguna negociación?
<Lukke> -Tras unas cuantas exigencias sobre liberar a Molus-co se avino a negociar, aunque no impusimos limitaciones ni orientaciones, lo cité mañana por la mañana -dijo Lukke agachando la vista ya que suponía que no le iba a golpear después de todo.
<Lukke> -No, maestro. Se asustó. No esperaba que fuesen capaces de cortar su comunicación.
<Lukke> -Supongo que se pregunta de qué otras cosas que no les creen capaces realmente lo son.
* Kusasfa guardó silencio durante otro rato
* Lukke suspira
<Kusasfa> Luego suspira. -Tienes que ser más cuidadoso con los secretos del estado, Lucce
<Lukke> -Maestro, los prisioneros no sirven de mucho encerrados.
<Lukke> -Usted mismo reconoció que no se le podía sacar más a Odo.
<Kusasfa> Pero menea la cabeza. -No es tan grave. De hecho cuando os revelé de su existencia ya sabía que existía el riesgo de que lo averiguaran, de una forma u otra
<Kusasfa> -Yo no dije eso. Pero no hubo tiempo apenas antes de la Caída. Sorshen quería seguir después
<Lukke> -Sabe que soy cuidadoso con los secretos, maestro -dijo Lukke dolido-. Pero juzgué que la oportunidad lo valía. Entiendo que me extralimité y acepto toda la responsabilidad por ello, pero sigo creyendo que fue la mejor opción.
<Lukke> -Lo que supiesen hace diez mil años quizás no resulte tan interesante.
<Lukke> -Además, lo que queremos esté en su cuerpo.
<Kusasfa> -Quizás no -reconoce Kusasfa-, quizás el falso Molus resulte más interesante en ese sentido. Aunque había otras cosas que creo que pueden seguir siendo de relevancia
<Kusasfa> -Parte de ello
<Lukke> -Maestro, entiendo que me he extralimitado y que debo ser castigado, pero eso no quita que este es el mejor uso que se le pueda dar Odo.
<Lukke> -Además este tipo de negociaciones nunca suelen ser rápidas.
<Kusasfa> Pero suspira. -Está bien, Lucce. Sé que no lo hiciste con malicia
<Lukke> -Aun así debería castigarme.
* Lukke le enseña la mano
<Kusasfa> -Da igual lo lentas que sean, es un inconveniente
<Lukke> -Aquí es donde me mordió, la verdad es que resulta revelador ver cómo funciona.
<Lukke> -Maestro ¿Realmente cree que es más útil Odo en una tinaja que en una mesa de negociaciones?
<Lukke> -Y si tuviesen gente para liberarlo ya habrían liberado a Molus-co.
<Kusasfa> -Sería un sujeto de experimentación cuando Sorshen despierte
* Kusasfa coge la mano de Lukke y la examina. -¿Estás seguro que sólo te quitó ese recuerdo?
<Lukke> -Hay otras prioridades, maestro. Y sinceramente, creo que nos podríamos apañar perfectamente para comprobar la teoría del maestro Ivannel y mía con aboleth comunes.
<Kusasfa> -No, los señores velados son únicos en ciertas cosas
<Lukke> -Pero debería ser lo mismo a la hora de averiguar como extraer información de sus cuerpos.
<Kusasfa> -Tal vez, pero nos interesa algo más que eso. -Kusasfa suspira-. En fin, el riesgo estaba ahí desde el momento en que os lo revelé. No es tan grave
<Lukke> -Vaya... -dijo Lukke dolido-. Lo lamento, maestro. De todos modos deberíais castigarme -recomendó Lukke seriamente.
<Kusasfa> -Aunque pensé que si pasaba sería Karel quien se iría de la lengua -dijo con algo de humor-, o que os leerían las mentes
<Lukke> -Sigo pensando que es una buena inversión. Entiendo que la señora se enfadara por ello, pero si me castigáis con dureza no debería daros problemas.
<Kusasfa> -No castigo a la ligera -dijo Kusasfa-, y me consta que no lo hiciste con malicia. Pero algo tendrás que hacer para compensar el desliz
<Lukke> -No fue un desliz, maestro, lo hice a sabiendas de que no lo aprobaríais -dijo Lukke firme.
<Kusasfa> -Ya me ocuparé yo de Sorshen -dijo Kusasfa con un suspiro
<Lukke> -Ha sido decisión mía, maestro, dejad que yo cargue con sus consecuencias.
* Kusasfa mira a Lukke, pensativo. -Si sabías que no lo aprobaría, ¿por qué lo hiciste, en vez de consultar primero conmigo? Siempre se hubiera podido tocar el tema en la reunión de mañana
<Lukke> -Por que me pareció una buena inversión, maestro, y por que creía (y creo) firmemente que en vuestra decisión pesan más los deseos de la señora que cuestiones practicas.
* Lukke lo dijo con su habitual tono sincero pero sin orgullo.
* Kusasfa meneó la cabeza. -Crees, crees... presupones demasiado, muchacho
<Kusasfa> -Hay ahí mucho más que los deseos de mi consorte
<Lukke> -¿Algún asunto práctico que compense el hecho de poder negociar por Odo, el haber preocupado a los maestros y el haber cimentado mi posición como alguien ecuánime con ellos e interesado en sus capacidades? -preguntó Lukke aunque no como desafío, si no como pregunta teórica.
<Kusasfa> -Teníamos a Molus para negociar. ¿Para qué mostrar todas las cartas en una sola baza?
<Lukke> -Para elevar lo que están dispuestos a dar, para desmontar sus argumentos, para reforzar mi posición como alguien a quien pueden usar y por darles otro mensaje preocupante -explicó Lukke como si fuese un examen.
<Lukke> -Además, él no lo sabe.
<Kusasfa> -Antes de elevar su apuesta, deberíamos saber lo que ofrecen
<Lukke> -No va a ofrecernos nada, esperara a ver que queremos para tratar de averiguar a que jugamos.
<Kusasfa> -No importa que no sepa cuantas cartas tenemos, el caso es que tampoco tenemos muchas más -suspira Kusasfa-, tanto tiempo de guerra, y seguimos sin saber de sus planes poco más que el primer día
<Lukke> -Claro que los sabe -dijo Lukke confundido.
<Kusasfa> -En realidad no. Odoverhunn nos iluminó bastante, pero ya viste que era información muy general
<Lukke> -Los métodos pueden cambiar con el tiempo, el objetivo final no.
* Kusasfa coge le barbilla de Lukke y le mira a los ojos
<Lukke> -Sabe que quieren que evolucionemos de unas maneras determinadas.
* Lukke se deja hacer sin ofrecer resistencia y sin parpadear a pesar de que esperaba un golpe
<Kusasfa> Finalmente le suelta, sin comentar nada
<Kusasfa> -De qué maneras y para qué, esas son las preguntas claves
<Lukke> -La manera cambia, la información que tenga Odo sobre eso es inútil.
<Lukke> -Y el para que nos lo dijo Odo, para la singularidad -dijo Lukke que seguía confundido aunque ahora parecía dolido.
<Kusasfa> -La manera en que actúan ellos tal vez, el camino al que nos conducen no creo que cambie tanto
<Lukke> -Han reconocido fallos en sus métodos y que infravaloraron algunas de nuestras actitudes. Diría que se están adaptando en consecuencia.
<Kusasfa> -Está bien, Lucce. Ya pensaré en algunas tareas para ti. Podía haber sido peor. A ver qué sacas mañana de ese falso noble
<Lukke> -Entiendo, maestro -dijo Lukke más abatido que al comenzar-. ¿Hay algo que deseáis que pida? ¿Como el método para sacar a los durmientes sin peligro del estasis o algo similar?
<Kusasfa> -Adaptando... lo creeré cuando lo vea. Su adaptación suele ser apretar más la correa. O estrangularnos, como ya intentaron con la piedra estelar
<Lukke> -En realidad estaba más dirigida a Azlant, no sabemos exactamente cuan grande querían que fuese -contestó Lukke aunque sin mucho ánimo
<Kusasfa> -Sí, Azlant les decepcionó más
<Lukke> -Thassilon no les decepcionó.
* Kusasfa meneó la cabeza. -Tantéale y a ver qué pasa
<Kusasfa> -En realidad sí, Odoverhunn lo dijo
<Lukke> -Sí, maestro -se limitó a responder Lukke.
* Kusasfa menea la cabeza y finalmente dijo: -Al menos has salido de eso con la mente intacta. No lo hubiera apostado, dados otros precedentes
* Lukke asintió pero no dijo nada.
<Kusasfa> Pero dice, con la voz un poco más suave: -Está bien, Lucce. No te muestres tan abatido. Intentaremos sacar el máximo partido a esto
* Lukke se encoge de hombros
<Lukke> -No me preocupaba enfadarle, maestro, entiendo que lo merezco y puedo soportar cualquier castigo.
<Lukke> -Pero por algún motivo me molesta haberle decepcionado.
<Kusasfa> -Eres un buen aprendiz, Lucce. No estoy decepcionado contigo, aunque a veces me exasperas -dijo Kusasfa con algo de humor
<Lukke> -Aunque sigo creyendo que era la mejor opción, y que debería castigarme -indicó Lukke.
<Kusasfa> -Estás superando mis expectativas. Pero intenta no correr demasiado rápido. No quiero otro accidente como el de Elphren o peor
<Kusasfa> -Tal vez lo sea, el tiempo lo dirá. Por lo pronto, a ver qué pasa mañana
<Lukke> -Como os digo este riesgo estaba calculado. Y maestro, sinceramente, quitando la opinión de Sorshen, ¿Realmente creéis que el secreto sobre Odo valía más que todo lo que ha aportado?
<Kusasfa> -Ah castigarte -dijo Kusasfa enigmático-, hay muchas formas de castigo, ¿lo sabes?
<Kusasfa> -De momento no ha reportado mucho. Pero intentaremos que reporte -dijo el azlanti algo distraído
<Lukke> -Sí, maestro, aunque debería ser algo que aplaque a la Señora y que haga ver a los ciudadanos que sois duro.
* Kusasfa sonrió. -Saben que soy duro cuando tengo que serlo. Lo he demostrado muchas veces. Pero no castigo sin necesidad, Lucce. Nunca he perdonado una traición. Nunca. He castigado duramente la necedad, el descuido o la desidia. Incluso cuando fui clemente, como en el caso de Elphren
<Lukke> -Lo sé, maestro, por eso tenéis que demostrar que no tenéis favoritismos conmigo, os dará puntos con los ciudadanos frente a Aya.
<Kusasfa> -Claro que tengo favoritismos con la gente de mi casa -dijo Kusasfa divertido-, aunque también espero el triple de vosotros
<Lukke> -Llámelo como quiera, pero sabe que es una de las consignas que usa Aya, y por el módico coste de aplicarme un castigo duro lo acallara.
* Kusasfa menea la cabeza. -Oh no, no doy el gusto a mis oponentes políticos para decidir por mí ni para mangonear en mi casa. Repararás lo que has hecho a mi manera. No pienso castigar a nadie para complacer a un enemigo político.
<Kusasfa> -Además, olvidas que nadie sabe lo que ha pasado, salvo nosotros dos. Y Ayandamahla no conoce de Odoverhunn -explicó Kusasfa-, dejemos que siga así
<Lukke> -No digo que me castigue por esto públicamente, digo que me castigue públicamente.
<Lukke> -Puede matar varios pájaros de un tiro.
* Kusasfa sonríe. -Casi diría que tu amiga Laori te ha pegado algunas costumbres masoquistas. Ven aquí
<Lukke> -No maestro, pero es mi deber protegerle -dijo Lukke confundido mientras obedecía a Kusasfa.
<Kusasfa> -No voy a humillar a un colaborador y subordinado valioso por dar el gusto a mis opositores. Además, también les haría pensar que hay debilidad en mi casa. Si te castigara, chico, sería en privado
<Lukke> -A la gente le gusta ver la caída ajena y a mí no me molesta.
* Kusasfa sonríe, pero abraza a Lukke y lo atrae hacia su pecho, sin lujuria, sino más bien como haría un padre con un chiquillo contrito
<Kusasfa> -No, Lucce. Ya te autocastigas tú lo suficiente. No ha sido tan grave -le suelta
* Lukke parece más confundido que otra cosa
<Lukke> -No lo entiendo, maestro.
<Kusasfa> -No me malinterpretes, si alguna vez haces algo realmente grave no tendré compasión contigo. Y no vuelvas a desobedecer
<Kusasfa> -¿El qué no entiendes?
<Lukke> -He hecho algo contraviniendo sus deseos a sabiendas, el que lo haya hecho por su bien no creo que sea disculpa. Además castigarme no os supone ninguna perdida y os evitara problemas con la Señora y ganar puntos ante Ayandamahla.
<Kusasfa> -A veces me dejo llevar por el orgullo. Como aquella vez en que enfadé tanto contigo, al poco de conocernos, cuando consideré que me desafiabas, tú, un don nadie -dijo Kusasfa lentamente
<Kusasfa> -Pero en general procuro actualmente racional y meditadamente
<Lukke> -Es lo que suelen hacer los gobernantes -dijo Lukke como quitándole importancia.
<Lukke> -Lo que os propongo es racional y meditado, no un simple desahogo.
<Kusasfa> -Llevo casi toda mi vida adulta al lado de Sorshen ocupando puestos de poder, y he llevado mi política con métodos muy definidos: premiar la lealtad y la competencia, castigar la deslealtad, la incompetencia y la desidia. Sí, y también la desobediencia
<Kusasfa> -No tengo ninguna queja respecto a ti en cuando a deslealtad, incompetencia y desidia. En cuanto a desobediencia...
<Lukke> -Pues consideradlo una maniobra y no un castigo. Mi deber es protegeros maestro, no al contrario.
* Kusasfa junta los dedos índice y gordo formando un estrecho canal. -Aunque hay una línea estrecha, muy estrecha, entre la insolencia de la desobediencia y la iniciativa constructiva en un subordinado
<Kusasfa> -A veces es difícil distinguirlas
<Lukke> -Esto fue desobediencia, maestro. Hice caso de vuestras necesidades no de vuestras órdenes -dijo Lukke por lo visto empeñado en ir añadiendo leña a la hoguera.
<Kusasfa> -Sí, fue desobediencia. Pero también iniciativa constructiva. Y me consta que no me traicionarías a postas. -Menea la cabeza-. Basta ya, Lucce. Te perdono, deja de mortificarte por lo hecho
* Lukke parecía más confundido que aliviado por la decisión de Kusasfa.
<Kusasfa> -No digo que no vayas a tener que trabajar por esto. Pero no te humillaré por esto
<Lukke> -En cuanto a la negociación, ¿Hay algo en concreto que deseáis que consiga?
<Lukke> -¿Trabajar más? Eso no es un castigo, maestro. No para mí -indicó Lukke aun más confuso.
<Lukke> -La humillación es esencialmente inocua -dijo Lukke.
* Kusasfa acaricia el cabello de Lukke. -No del todo. Hay formas y formas de humillar, y todos tenemos nuestros puntos débiles
<Kusasfa> -ah, muchacho. Nunca ha sido plato de mi gusto castigar a mis aprendices. Aunque haya tenido que hacerlo de tanto en tanto
<Lukke> -Sigo diciendo que deberíais usarme para protegeros y no al contrario -dijo Lukke hablando de sí mismo casi como de un escudo.
<Kusasfa> -Tampoco quiero cortarte toda iniciativa en el futuro. No quiero golems a mis órdenes, quiero magos capaces y con capacidad de tomar decisiones rápidas sobre la marcha
<Kusasfa> -Pero hazme un favor, y sé cuidadoso en el futuro. Estamos jugando un juego muy peligroso
<Kusasfa> -En realidad yo debería protegerte a ti. Tú deberías ayudarme a mí -sonríe Kusasfa
<Kusasfa> -Pero aprecio tu lealtad, Lucce. La aprecio en todo lo que vale
* Lukke se encoge de hombros.
<Lukke> -No soy un muchacho como la mayoría de aprendices, maestro, en parte me elegisteis por el trabajo que realizaba -dijo Lukke con su manera fina de dejarle claro a Kusasfa lo que opinaba.
<Lukke> -He sido cuidadoso maestro, si de verdad creéis que hay alguna razón práctica no relacionada con la Señora que justificase ese secreto os ruego me lo digáis.
<Kusasfa> -En parte, sí. Aunque hubo varias razones
<Kusasfa> -Aunque claro, rara vez hago algo por una sola razón
<Lukke> -Excepto para la gente simple -asintió Lukke.
<Kusasfa> -No te preocupes, Lucce. Ya apresaremos a otro si fuera necesario
<Kusasfa> Le da unos golpecitos en el hombro. -En fin, ya veremos lo que pasa mañana. No te preocupas más. No me has decepcionado, aunque tienes la costumbre de sobresaltarme -dice con humor
<Lukke> -Lo sé, maestro, y lo lamento.
<Lukke> -Aunque deberíamos salir, si Areelu sale y no estamos los dos ahí para ver su vestido... bueno, mejor no entro en detalles sobre sus amenazas.
* Kusasfa sonríe. -Yo no del todo
* Lukke enarca la ceja
* Kusasfa asiente, divertido. -Sí, salgamos
<Kusasfa> -Pero que eso no te dé demasiadas alas -advierte con diversión al ver el enarcamiento de ceja
<Lukke> -No era mi intención maestro. Simplemente sigo sin entenderlo -dijo Lukke, encogiéndose de hombros pero mucho más acostumbrado que antes a no entender algo.
<Kusasfa> -¿El qué no entiendes?
<Lukke> -Vuestra reacción, parecéis más divertido que enfadado.
* Kusasfa sonrió levemente, aunque también algo cansado. -Algún día, no creo que falte demasiado para eso, serás un señor de Thassilon, Lucce
<Lukke> -¿Yo? -preguntó Lukke tan sorprendido como escandalizado.
<Kusasfa> -Y entonces tendrás que lidiar un día y otro también con deslealtades, problemas insolubles o que no tienen soluciones buenas, y cosas peores
<Lukke> -Yo soy solo un peón, maestro. Es para lo que me hicieron.
<Kusasfa> -Como he dicho, a veces me dejo llevar por el orgullo o el cansancio. Pero si todos mis problemas fueran como éste, y si todos mis subordinados tuvieran desobediencias como ésta, no tendría la mitad de los dolores de cabeza que tengo...
<Kusasfa> -Me da igual para lo que te lo hicieron. Yo te estoy educando para algo más -dijo Kusasfa
* Lukke asintió poco convencido como si entendiese, pero no del todo.
<Kusasfa> -Sí, claro que lo serás. Eres un aprendiz de la segunda casa más poderosa de la satrapía
<Lukke> -Intentaré no decepcionarle, maestro.
<Kusasfa> -No creo que lo hagas. Vamos, muchacho. Los invitados estarán preguntándose si pasa algo
<Lukke> -Maestro...
<Kusasfa> -Y no eres un peón, ¿lo sabes? Eres un aprendiz de Eurythnia -añade amablemente
<Kusasfa> -Dime
<Lukke> -Realmente creo que se les podría sacar algo a los aboleth. ¿De verdad no quiere que intente conseguir nada en concreto?
<Lukke> -Todos somos alguna pieza en según que nivel, no me molesta ser un peón. Ven bastante más acción que los finolis.
<Kusasfa> -Todos trabajamos para otros o para algo -asiente Kusasfa-, incluso la señora, en teoría
<Lukke> -Todos somos piezas, incluso los gobernantes, solo que a ellos los dirigen las expectativas.
<Kusasfa> -Tantéales, Lucce, mira a ver qué estarían dispuestos a ofrecer. Lo que has sugerido no sería mala cosa. Los aboleths siguen conociendo más magia rúnica que nosotros -dijo con un suspiro-, aunque no sé si podremos usar sus mismos métodos. Pero por probar...
* Lukke asiente
<Lukke> -Maestro...
<Kusasfa> -Dime
<Lukke> -¿Cree que podría evitar decirle a Areelu que casi le hago enfadar antes de su presentación?
* Kusasfa esboza una pequeña sonrisa. -Sí, esta conversación va a quedar entre nosotros. Tampoco digas a nadie lo que le has contado al falso Gareth
<Lukke> -No era mi intención, maestro.
<Lukke> -¿Sabíais que podían editar memorias con solo un mordisco?
<Kusasfa> -Es mejor dejar las cosas claras
<Kusasfa> -Sí y no. Sabíamos que podían hacerlo, pero no que pudieran seleccionar el recuerdo. No que pudieran hacerlo con tanta finura
<Kusasfa> -Siempre creí que eso lo hacían mediante magia convencional, y que el recuerdo olvidado por el mordisco era aleatorio
<Kusasfa> -Se parecen mucho a... -se calla, pensativo
<Lukke> -Al menos nos dice bastante de su manera de gestionar la memoria.
<Kusasfa> -Sí. Pero me preocupa. Me pregunto si las protecciones que siempre hemos usado son suficientes
<Lukke> -¿Las que usted me colocó deberían haberle impedido hacer lo que hizo?
<Kusasfa> -No lo sé. Eso espero...
<Kusasfa> -Es mucho lo que desconocemos de ellos, Lucce
<Lukke> -Borró algo, lo que no estoy tan seguro es de que pudiese absorber el recuerdo.
<Kusasfa> -Aunque te vas a relacionar con otra raza cuanto menos tan problemática cuando vayas a Kaer-Maga
<Lukke> -¿Los caulborn?
<Kusasfa> -Los absorben, sí. Eso seguro. Pero quizás no sean tan selectos como dijo con el simple mordisco. Quizá
<Kusasfa> -Sí, esos
<Lukke> -Me refería a que quizás fue capaz de borrarlo, pero no era capaz de leerlo.
<Lukke> -Eso explicaría que eligiese un nombre que él conocía en lugar de un recuerdo sin importancia.
<Kusasfa> -Quizá. Hay que admitir que solo viste lo que quiso mostrarte
<Lukke> -Lo sé, aun así mostró mucho.
<Lukke> -No sé que ha cambiado pero parecen más... preocupados porque les ayudemos.
<Kusasfa> -Sí, se abrió mucho. Eso es sorprendente, suelen ser muy cerrados. Y arrogantes. E insufribles
<Lukke> -Lo fue en la primera reunión. Algo ha cambiado maestro, lo sé.
<Lukke> -Puede que sean los traidores, cada vez que los menciono se cierra en banda y trata de cambiar de tema.
<Kusasfa> -Es posible, pero me pregunto qué será
<Kusasfa> -Yo también lo haría si estuviera en su lugar -sonrió Kusasfa
<Lukke> -Sí, me llamó bala perdida -dijo Lukke divertido.
<Kusasfa> -Seguramente lo seas. Incluso para mí lo eres, en un pequeño nivel -observó Kusasfa
<Kusasfa> -Para él debes serlo a múltiples niveles
<Lukke> -Dice que toda la estirpe de mi progenitor infernal somos "impredecibles".
<Kusasfa> -Lo sois, aunque no en cuestión de comportamiento. Lo de tu comportamiento es cosa particular tuya -dice con humor
<Kusasfa> -Pero lo sois
* Lukke asiente pensativo.
<Lukke> -Gracias, maestro.
<Kusasfa> -¿Crees que no me pregunto todos los días qué esta haciendo ese duque infernal en Korvosa?
<Kusasfa> -¿Y por qué está diseminando su linaje, de una forma tan calculada?
<Lukke> -Yo he decidido dejar de hacerlo. Me produce dolor de cabeza, y parece que todas las teorías que se me ocurren no son adecuadas.
<Kusasfa> -Diría que no tiene nada que ver con las habituales practicas de esparcir corrupción por las razas mortales
<Kusasfa> -A mi me gustaría averiguar algo al respecto. Pero no es fácil -confiesa Kusasfa
<Kusasfa> -No me gusta nada tenerlo de vecino en la puerta de al lado. Es un vecino posesivo
<Lukke> -No sé. ¿Quizás tenga algo que ver con algún contrato o alguna legitimación a sus pretensiones sobre la ciudad si la reclama según la ley?
* Lukke negó
<Lukke> -No lo sé, maestro.
<Kusasfa> -Quien sabe. Pero ésta es nuestra ciudad, y no permitiré que se apropie de ella -dice con firmeza
<Kusasfa> -Lo sé, nadie lo sabe... valga el jueguecito de palabras
<Lukke> -Tiene que haber algo que nos ilumine.
<Lukke> -Maestro, he pedido una reunión con un representante directo de Asmodeus -dijo Lukke como si acabase de acordarse de que había comprado una nueva marca de leche.
* Kusasfa no se inmutó ante aquello. -No me parece mal, pero recuerda lo ladinos que son esos seres. Sé inteligente en tus tratos -te recomienda con igual normalidad
<Kusasfa> -¿qué quieres de él?
<Lukke> -No pensaba negociar.
<Lukke> -Ofrecerme para entregarles lo que Eiseth debía conseguir sin perdidas ni menoscabo de su reputación.
<Lukke> -Y por supuesto si tiene pistas sobre los planes de mi progenitor...
<Kusasfa> -¿Una base en el material? ¿Para qué darles semejante premio?
<Lukke> -Porque son vecinos más cómodos que otros. Porque Eiseth tiene cuentas pendientes con la ciudad y desprestigiarla siempre sera un plus. Y para tener tratos con ellos, claro.
<Lukke> -¿No era el lema de Eurythnia? Cuanta más negociación más provecho.
<Kusasfa> -¿qué otros?
<Lukke> -Los de la Herida del Mundo.
<Lukke> -Obviamente no creo que su intención al venir aquí sea enfrentarse a los abisales. Pero tenerlos entre ellos y Nuevo Thassilon siempre es mejor que nada.
<Kusasfa> -oh si, pero conviene no darles demasiado a cambio. Una cosa es traer agentes y servidores y otra dejar que se hagan fuertes en este mundo, bajo sus términos
<Lukke> -Además... -reconoció Lukke- tengo curiosidad por saber si Asmodeus es mi no-abuelo.
<Kusasfa> -La Herida... -Kusasfa piensa en lo que sabe de aquel nuevo mundo-. ¿No está eso restringido a esa región?
<Lukke> -Oh no maestro, pero entregarles un poco de terreno que ni es nuestro y construirles unos edificios no me parece un mal negocio.
<Lukke> -Nadie lo sabe. La región ya se ha extendido antes. Y hay demonios que salen de sus límites.
<Lukke> -De todos modos sólo quiero tantear el terreno.
* Kusasfa asiente. -Confío en ti -dijo sencillamente
<Lukke> -Gracias, maestro -dijo Lukke bajando la vista humildemente y aplicando un poco de sonrojo a sus mejillas.
* Kusasfa parece divertido pero no dijo nada. -Vamos, Areelukahla nos espera
<Lukke> -Espero que no, si ha salido y no nos ve allí no será bueno -dijo Lukke apurado.
<Kusasfa> -No creo que haya salido. Areelu sabe cómo llamar la atención y generar tensión
<Lukke> -No lo sabe usted bien.
<Lukke> -Espere a ver su vestido.
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